Agradecimientos: Arabellaw, Rose-Riona y Shu-chan!, muchísimas gracias! n.n

Advertencia: Este capitulo contiene "Lemmon" leve o.o

Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de sus respectivos autores y al escribir sobre ellos, no obtengo beneficio económico alguno.

"Veneno pasional"

James considera lo que es importante.

Importante es, por ejemplo, al pasar por los corredores después de cada clase hacer "esa mirada", y es menos pronunciar o referirse simple a su mirada, por que no es simple, James posee "esa mirada", esa que hace que a las féminas sus mejillas se tiñan de granate y que por arte de magia o producto de la estupidez sus ojos pestañeen con coquetería y repetidamente, por que, Merlín!, el tiene "Esa mirada".

A veces sonríe y se baja un poco los lentes, y producto del reflejo o "sabrá-morgana-que-cosa" sus ojos hacen parecer que el color avellana sea el color de la tentación mas exquisita para cualquiera.

Y se dice para cualquiera.

Es que es INCREIBLE, Severus no se lo cree, parece que la temperatura a aumentado precipitadamente y el cuello de la camisa le molesta a sobremanera, parece que hay una especie de confabulación hacia su persona y el mundo se ensaña a que su mente vea a ese imbécil presuntuoso, presumido, arrogante y ególatra como la personificación de lo exquisito.

Severus solo puede estar seguro de una cosa: no es amor!

Solo es un tormento delicioso, solo es algo que prende sus sentidos e instintos al cien por ciento, solo es un ODIO como nunca se hubiese sabido de su existencia ni experimentado en su cuerpo y mente, que le queme y le duela, duele como dagas ardiendo desgarrando su cuerpo, es desagradable, es frió, oscuro, pero no es amor.

Es una atracción completamente insólita, repugnante, repulsiva... peculiar

Cuando James Potter se acerca Severus siente algo dentro de el se prende, no es un sentimiento, nada parecido; es una especie de punzada profunda que le oprime las entrañas, es una sensación de alerta que hacen estragos a su interior, es intensa, penetrante... es totalmente una sensación que le hace sentir que una parte de su cuerpo despierta y se aviva con apasionamiento.

Es un odio completamente irracional.

Se acerca, hay tanta gente en el pasillo que quiere pasar desapercibido por sus ojos, y así lo logra; James camina al lado de Peter que parece interesado platicando algo que apenas el otro le presta atención, pero como ya se había dado a atender, el Universo y todo lo poderoso se confabulan hacia su persona, se ensañan a que Severus lo vea.

Fueron tres segundos, tres míseros segundos.

Uno, dos, tres...

Volteo estrepitosamente la cabeza haciéndose daño en el cuello, no le importo empujar a los estudiantes abriéndose camino para salir de allí, no le importo que un libro se le cayera ni mucho menos llamar tanto la atención y por la poca delicadeza de sus brazos empujando a los que se les pusiera enfrente. No le importo nada hasta llegar a los terrenos del castillo y tumbarse en el suelo detrás de un enorme árbol.

-Debo estar completamente zafado... fuera de mis cabales

Se toca rostro, esta con las mejillas encendidas y el sonrojo aumenta por momentos en todo el rostro cuando se da cuenta.

-Parezco una estupida chica...

Hay que pensar, es lo mas lógico, pensar y hacerse comprender el "¿por que?", por que todo tiene un "¿por que?"

El pasto seguía mojado de las pasadas lluvias, el cielo se encontraba gris y oscuro a pesar de las tempranas horas del día, la fría brisa contuvo la humedad de rabia en sus ojos que borro rápidamente con la manga de su túnica.

"Le debo la vida" fue la respuesta mas lógica que encontró, y la mas cercana para no escarbar mas en su ya lastimada y confundida mente.

Se sintió asqueado de si, y por mas que lo intentara, por mas de que se contuviera y pretendiera obstinadamente no darse a torcer, por primera vez no cegado de su oscura neblina de orgullo frio e impasible, sintió lastima de si mismo...

Hecho la cabeza hacia atrás, si todavía le quedaba un poco de dignidad ignoraría esa sensación en sus pupilas que pedían rociar sus mejillas del suave roció de las lagrimas, pero no el, nunca permitiría que el llamado llanto le invadiera en su ya no tan imperturbable alma.

Cerró los ojos un momento, y al abrirlos se encontró con dos grandes esferas esmeraldas viéndole desde las alturas.

-Me fue difícil encontrarte -dijo la dueña de aquellas pupilas

Severus se sobresalto e instintivamente, por causa de su sorpresiva aparición, pego un bote golpeándose la cabeza con el tronco del roble.

-¡Ten cuidado!¡Siento haberte asustado! -dijo Lily Evans preocupada, con la intención de acercarse

-¡Demonios! -Severus se llevo una mano a la cabeza y al enterarse que la chica se acercaba midio distancia extendiendo un brazo para impedirlo- ¡no te acerques!... agh... ¡he dicho que no te me acerques!

-Lo siento- repitió la chica apartándose- yo solo...

-Solo dime que es lo que quieres -quiso saber sin darle vuelta a las cosas, de mala gana, levantándose de un salto del suelo.

Lily le observo un momento avergonzada, después solo le mostró lo que tenia en las manos detrás de su espalda.

-Lo encontré al salir del aula... se lo quite a un par de Hufflepufs que intentaban tirarlo por la ventana

Se lo extendió a el, y Severus pudo observar que en sus manos descansaba a salvo su libro que no le importo perder al escapar de James, sin embargo, después de tomarlo y permanecer un momento en silencio, se dio cuenta de que era su preciado libro de pociones donde dormía placidamente en las paginas "el príncipe mestizo".

-¿lo leíste?¿abriste mi libro? -exigió saber escondiendo su nerviosismo, que pudo trasformar por la rabia.

-¿Que? -Lily entendió después y negó rápidamente con la cabeza - no, no... Estaba muy ocupada buscándote, apenas si abrí la primera página para leer tu nombre.

-Eso espero... mas te vale que así sea.

El muchacho tomo sus cosas y se dio media vuelta con la intención de largarse, pero después de dar un paso la conciencia le carcomió por completo.

-Gracias -musito apenas audible, pero Lily le escucho perfectamente

-No hay por que -le contesto contenta, Severus adivino que estaría sonriendo.

-También... por lo del otro día, la ruda tuvo efectos gratificantes.

Esta se sorprendió por sus palabras.

-Seguro que lo hubieses adivinado tú -aseguro la muchacha - posees una mente brillante

La joven camina y le alcanza para ponerse enfrente suyo, caminando un poco para irce.

-Es envidiable sin duda alguna, pero debo decir que lamento que seas tan aislado de los demás... seguro que tu magia te llevara a ser alguien increíble.

Y sin mas que sonreír de nuevo con los ojos, se encamino a buen paso hacia el castillo.

Con el libro en las manos, el cabello pegado a su rostro, los ojos muy abiertos y sin expresión, Severus no supo cuanto tiempo se quedo allí observando por donde se había ido la Gryffindor, no adivino cuanto tiempo transcurrió después de lo ocurrido; y no quería, no quería saber nada, por que indudablemente se estaba volviendo todo un día de locos, todo por obra del todo poderoso y el universo que se ensañaba hacia su persona, se ensañaba todo lo existente a que un atractivo presuntuoso adhieran su existencia con la de James Potter y Lily Evans, y a que esta ultima, ella por el mismísimo Salazar Slytherin!... había dicho que era "increíble".

Suspiro derrotado, parecía que las cosas solo iban para con el para empeorar, camino con lentitud al castillo asegurándose de no encontrarse a alguien desagradable por el camino; llego a las mazmorras y así a la sala común de Slytherin.

-¿Donde estabas Severus?, Estuve un buen rato buscándote

Severus Snape volteo para encontrándose a Lucius, trato de ignorarle para irse a su habitación, no tendrían clase hasta en dos horas.

-Por ahí

-¿Por ahí? -El rubio arrugo el ceño- ¿es todo lo que dirás?, se supone que hace mas de una hora nos miraríamos aquí

-¿Me estas mirando, no? -apunto el otro con un dejo de paciencia - ahora deja de enfadarme

El muchacho se encamina a su dormitorio, subiendo las escaleras y pisando fuerte, Malfoy le sigue detrás suyo tratando de adivinar la razón de su comportamiento.

-¡Severus!

-Te e dicho que dejes de enfadarme Lucius -le repite parándose para abrir la puerta con el rostro serio, entra a la habitación quitándose la túnica para después tirarla al suelo.

Lucius malfoy aprieta los puños cuando ve que entra al dormitorio sin prestarle mayor atención.

¡Era el colmo!¡se iba a enterar quien era y a quien trataba de ignorar!

Entra y lo encuentra de pie a media habitación, tiene una mano en el botón de la camisa como si hubiese tenido la intención de quitarse la prenda, pero no hacia nada más que permanecer parado, inmerso en la profundidad y complejos pensamientos de su cabeza. Lucius tiene la sensación de que le jalan el rostro, una dolorosa producto de la rabia.

Severus siente algo tibio y frio que le recorre el cuello, acompañándolo después por un rojo ardor que le llego al rostro.

-Lucius...

-Cállate...

Son sus labios, los labios venenosos que le recorren con atrevimiento aquella parte, siente las manos del rubio colocarse en su cintura y como después las delicadas caricias en su cuello se vuelven desesperadas.

-Detente... ahora no me apetece...

-He dicho que te calles.

No hablar es lo mas correcto, por que lo necesita debe decir, por que el placer físico es lo mas necesario cuando deseas olvidar lo que rodean su sombra. El rubio le toma de la barbilla para levantarle mas la cabeza y tener mayor disposición para besarle, cuando lo tiene de frente suyo atrapa sus labios con ferocidad y besar lo mas intenso posible, por que el es así. Lucius es intenso, la elegancia personificada, la sublime caricia de sus manos provocan en Severus la excitación necesaria y seguirle su juego es lo que importa en ese momento.

No pensar, no pensar es lo que necesita.

Cierra los ojos, siente que lo tumba y la cama le da una bienvenida reconfortante, el sonido de la puerta cerrándose retumba en sus oídos, después sentir la presencia y cuerpo de Lucius arriba suyo prende sus sentidos, su cuerpo siente el del otro, Lucius toma sus manos para posarlas arriba de su cabeza, apartándolas de que pueda hacer cualquier movimiento, mienta aun besaba las sujetaba con una mano las suyas y con la otra, daba rienda suelta a tomar y acariciar en cuanto le apeteciera.

-¿Sabes que detesto que me ignores? -no parece preguntar, pero aun así Severus contesta.

-Lo se...

-Lo sabes... y yo se por que tu comportamiento...

Severus gime cuando el rubio invade y toca mas a fondo su cuerpo, invade y toca partes mas sensibles, la excitación aprieta sus pantalones, y puede sentir que lo mismo le sucede al otro.

-Es esa maldita sangre sucia... y ese estupido de Potter... dime que así es...

Lucius no toca, parece como si invadiera y metiera la mano dentro de la carne, le acaricia la entrepierna con lentitud y palmea no muy suave y si muy lento.

Severus gime cuando la excitación ya es dolorosa, el tormentoso tocado de Lucius parece que nunca acaba de satisfacerlo, quiere más, necesita más.

Y no lo iba satisfacer hasta que lo acepte.

-Si... es por ellos...

Lucius termina de desvestirlo y de desvestirse, recorre acariciando con su propia mejilla su piel, cuando llega a la altura de sus labios retira un poco su rostro, le mira a los ojos, a aquellos ojos tan oscuros y misteriosos como la misma noche, baja su mano y acaricia su intimidad.

-Y ahora... este comportamiento que tienes en este momento... ¿quien te lo provoca Severus?

Acaricia, no se detiene.

-idiota...

Chasquea la lengua, acaricia y para por momentos, para que no alcance mayor placer, quiere que lo diga.

-Dime, Sev... quien te provoca comportarte así...

-Eres tu Lucius... haahh... eres tu...

Y le besa por que es necesidad, necesita sentirlo y explotar de placer, que su cabeza no pueda pensar de tanta sensación y caer en la inconciencia... se funden con los labios que saben a una venenosa pasional, un amante que seseaba sus deseos, con quien podía tener encuentros mentirosos a su alma; no necesitaba de nadie, no amaba a nadie, pero por lo menos podía cumplir lo que su cuerpo y mente le pedían... la búsqueda del placer... la intensa y desesperada búsqueda del placer...

Cuando sus cuerpos caen rendidos, bañados de sudor y del cansancio, Severus solo observa el vació por un rato, tiene una sensación y se voltea hacia el otro Slytherin quien le mira con una de aquellas sonrisas que te daban mucho que pensar, son descaradas y son tan... "Lucius".

El rubio se acerca, le besa por un buen rato y así sigue hasta que se aparta sin borrar aquella curvatura con los labios, Severus le observa con su rostro de siempre, sin reflejar mayor diferencia.

-Dime Sev... que crees que diría Narcisa si nos viera así... -Lucius incrementa la curvatura de sus labios pareciendo extrañamente satisfecho, le acaricia el pecho a Severus por debajo de las sabanas.

Severus suelta una gran cantidad de aire resignado, el compromiso de Lucius le tenia sin menor cuidado y también el hecho de que con quien compartía cama con el era el mismo, apenas si había visto a aquella muchacha pocas veces, no le importaba en lo más mínimo lo que pensara o dijera si los viera en aquel cuadro.

-Seguramente pensaría que es producto de una poción que se tomo accidentalmente o una alucinación producto del perfume francés que siempre se carga.

-Tienes razón, seguramente eso creería -Lucius asiente convencido y divertido - odio su maldito perfume.

-Creo recordar que cuando me la presentaste expresaste tu aficionado gusto por su perfume, Lucius -apunto Severus con diversión- y después de eso ella se atrevió a mencionar que rociaría cada carta para ti con el.

-Por eso mismo, mi habitación apesta a perfume de Narcisa.

-¿Es la razón por la que siempre terminamos haciéndolo en mi cama? -pregunto Severus fingiendo interés, el rubio respondió poniéndose encima suyo y regalándole una de aquella sonrisas elegantes y aristocráticamente sin vergüenzas.

-Si, además de que es la habitación más cercana cuando tengo ganas.

-Lucius... tenemos clase en veinte minutos... -se apresuro a advertirle, al darse cuenta de la mirada que llevaba consigo dobles intensiones.

-Ya lo se Sev... pero el profesor Slughorn no se molestara si llegamos un poquito tarde.

A la hora de clase de pociones el jefe Slytherin, Horace Slughorn, no les llamo la atención por su tardanza, mencionando que todavía después de ellos llegaron mas personas, y mencionando mas detalladamente, esas personas eran Lily Evans y James Potter.

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Continuara...

booo!! hola!

A sido el capitulo mas cortito que e escrito después del primero U-U.

Se preguntaran: porque-no -e-puesto-nada-de-Sirius-y-Remus-aqui-???

la verdad es que así es como lo e planeado, mi explicación es un poco tonta -.-, después de escribir el cuarto capitulo decidí que tenia que poner en claro lo siguiente:

NO planeo hacer Severus/Lily ni Severus/James ni Lucius/Severus...

Espero que lo comprendan y también espero aliviar a mucha gente, quería después del pasado capitulo profundizar en el personaje de Severus, quien en verdad es un personaje que me encanta (después de Sirius y Remus) además de que en el capitulo cuatro había puesto muchísimas escenas de Sirius/Remus, deseo que no se fastidien de ellos por favor! o.o... el siguiente capitulo llevo casi la mitad y después de todo, tengo que hacerle arreglos para que quede como yo quiero, espero no desesperar a alguien con mi asombrosa lentitud para actualizar T-T.

Un beso enorme!

Los comentarios son bienvenidos y se agradecen con chocolate invisible! jo!

Saku Chan