Amigas

Cuando te marchaste Aeris, perdí a mi mejor amiga, la única amiga que había tenído y que no me abandonó, por mucho que las cosas se pusieran feas. Sabía muy bien que te gustaba Cloud, igual que a mí, pero no competíamos, no nos peleabamos, ni hacíamos tonterías para que Cloud se fijara en nosotras, ni mucho menos, más bien casi siempre hivamos juntas, riendo y pensando en lo que hiva a pasar. Eramos las mejores amigas, nos conocíamos de hacía poco tiempo, pero enseguida te cojí cariño. Fuiste como la hermana mayor, la dulce, la que te ayudaba en todo, que nunca tuve. Me acuerdo el día antes de tu muerte, tu estabas muy callada y no sonreias, y te pregunté si te pasaba algo:

-Aeris, ¿te pasa algo?-te pregunté, tu te giraste estabas llorando.

-No.-me dijiste solamente, tu voz sonaba apagada.

-Me lo puedes decir.-te dije yo.

-Tifa...-me abrazaste, estabas muy nerviosa.- Eres mi mejor amiga.

-Tu también lo eres, Aeris.- te abracé, fué lo último que te dije.

Y lo sigues siendo, sigues siendo mi mejor amiga, mi compañera de viaje y sobre todo, como una hermana para mí. Una vez que estabamos sentadas hablando, empezamos a hablar de Avalancha, me dijiste que Cid era como un padre para tí, que Yuffie, la hermanita adolescente alocada, que Vincent era el hermano mayor serio ,que yo era tu hermana pequeña la que tenía los pies en la tierra, no nombraste a Cloud porque no sabías encontrar las palabras para explicar tu amor hacia él, igual que yo. Cuando te ví allí tirada en el suelo, inerte, lloré, Cloud te cogió, mientras yo salía corriendo, no me lo creía, tú Aeris muerta. Miré como tu cuerpo se hundiá en el lago, y me hice una promesa a mi misma, Aeris serás siempre mi mejor amiga. Dos años después Cloud se volvió serió, viviá en tu iglesia, te echaba de menos, y yo también. No recuerdo muy bien cuanto tiempo hacia que no salia a la calle y me reía, Marlene esta a mi lado, dibujando, como quiero a esta niña, es como si fuera mi hija, abró la ventana, una pequeña brisa entra por la ventana, huele a tus flores, sonrió. Subó a mi habitación y empiezo a mirar unas antiguas fotos, en una estamos tu, yo y Cloud, y en otra las dos juntas, yo con mis guantes, y tu con tus flores.

-Sabes a veces pienso que hubiera echo yo sin ti, sino fuera por ti no huviera vuelto a ver a Cloud, ni tampoco conocerte.- me tumbó encima de mi cama, entra Marlene.

-Tifa.¿te pasa algo?-me pregunto la niña mientras se sentaba al lado mío.

-¿Te acuerdas de Aeris?-le pregunté, ella asiente.- Hace unos días me vino ella a la cabeza.

-Heraís buenas amigas.-me dijo, yo la abracé.

-La echo de menos.-le dijé, Marlene me miró.

-No eres la única.-dijo ella.- Cloud está igual.

-Ya, ójala estuviera viva.- le dije.- Era mi mejor amiga.- le dije, la niña agacho la cabeza.

-Era simpática.-dijo solamente, mientras se acomodaba en mis brazos.

-Sabes, el lazo que llevas, me recuerda mucho a ella, a veces.- le dije.

-Pero yo no soy una cetra,.- me dijo ella.

-Ya lo sé, boba.- así empezó una pelea de almohadas, nos lo pasamos muy bien.

-¿Mañana iras?-me preguntó ella.

-Iré, iremos todos.-le dije yo.

Allí estaba cinco años después de tu muerte, con un montón de tus queridas flores, en el lago, en que tu cuerpo inerte se hundió hacía mucho tiempo, pero que siempre te recordariamos, sobre todo yo y Cloud, y todos los demás, Marlene, Vincent, Cid, Barret, Yuffie... todos te hivamos a recordar, como una amiga, como una hermana, como algo más que una amiga y como la madre de este grupo. Sinceramente Aeris, la herida de nuestros corazones aún no se ha cerrado, y dudo que lo haga. Pero te recordaremos con cariño. Dejó el ramo de flores en el lago y derrepente oigo una voz suave y calida:

-Siempre amigas, Tifa.- eras tú mi mejor amiga Aeris.

Gracias por leerlo, solo quería expresar que Aeris y Tifa eran amigas, no enemigas, como casi todo el mundo creé. Amigas.

Mayte