Descargo legal: no poseo ni afirmo poseer ningún derecho sobre los personajes cuyos derechos están registrados. Si aparece un personaje que sea de mi propia imaginación, tampoco reclamo ningún derecho sobre él, ya que esta obra es acerca de rendirles un homenaje a los creadores, sin intención de obtener ganancia alguna. Solamente es por diversión.

Este trabajo está inspirado por la obra (en inglés) de J. C. "Spaceman" Giles, "Half-Life". La idea es buena, pero el estilo en que fue escrita nunca me gustó, era demasiado infantil, ni me gustó el desarrollo, que se veía obvio desde el principio. Estoy usando la línea base de Half-Life, pero desarrollándola en otra forma. Recuerden: inspirado en no necesariamente significa copiado o basado en. Espero que disfruten.

Chino

"japonés"

— Inglés —

# Letreros de cualquier tipo #

Gente pensando

EFECTOS DE SONIDO

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Vida y Media

Fanfiction.

Por gatodepatasblancas

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1.- Éramos muchos y parió la abuela.

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Contra la estupidez hasta los dioses luchan en vano

GOETHE, Johann Wolfgang von .

La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito.

EMERSON, Ralph Waldo

Hay más cosas entre el cielo y la tierra, Horacio, que las que sospecha tu filosofía.

SHAKESPEARE, William

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Distrito de Nerima, en la ciudad de Tokio, Japón.

La brisa sopla...

¡¡CRASH!!

Los pájaros cantan...

"¡¡BAKA!!"

Los árboles del parque mecen sus ramas al viento...

¡¡CRACK!!

Los niños juegan junto a al fuente...

¡¡SPLASH!!

Las sonrisas de las parejas que pasean sobre el césped...

"Agua... ¿por qué siempre es agua?"

Un par de ancianas ataviadas en clásicos kimonos se detienen un momento a contemplar una vista por demás inusual.

No, no se trata de una pelirroja bajita empapada, sentada en la fuente, esa vista es bastante común.

Lo poco corriente es que dicha pelirroja no se haya levantado del agua, enfurecida y lanzando imprecaciones hacia una marimacho fea y violenta que no escucha razones.

En su lugar, está una pelirroja que ha llegado al punto en el que se le han acabado las opciones.

(oO\oO\o)

"¡Saotome!", el grito viajó por toda la casa Tendo, hasta alcanzar los oídos de un joven artemarcialista de pelo negro largo, peinado en una trenza, que respondía al nombre de Ranma, y que hasta ese momento había estado en el dojo, practicando una kata avanzada de la escuela Saotome de Todo se Vale en las Artes Marciales.

Esa es una voz de mujer, pensó el joven. Si fuera de hombre, pensaría en el señor Tendo llamando al viejo, pero como no es así, y el viejo es 'señor Saotome' o 'tío Saotome', deben estas dirigiéndose a mi, y la única que me llama así es Nabiki.

Satisfecho por su deducción, pasó entonces a preocuparse, porque Nabiki nada más lo buscaba para sacarle el poco dinero que tenía.

Lanzó un suspiro y, resignado, se dirigió a la casa, subió las escaleras y llamó a la puerta marcada con el nombre # Nabiki # en romanji(1).

Normalmente, la mediana de las hermanas Tendo concedía verbalmente permiso para entrar a su habitación, pero en lugar de eso, abrió con violencia, tomó a Ranma de la camisa, lo llevó dentro, y le metió unas hojas de papel debajo de la nariz.

"¿Qué es esto?", reclamó ella.

"No se," alcanzó a decir él, tomando los documentos y leyendo algo parecido a una nota de reclamo, con una lista de objetos, con una columna de números y una suma. "¿4,295,500.00 yen?, ¿36,824.50 dólares americanos?, ¿qué es esto?"

"Es una nota de reclamación," de algún modo, Nabiki estaba haciendo rechinar sus dientes y hablando al mismo tiempo, "dice que su casa, muebles y una motocicleta fueron dañadas por ti, y quiere que le paguemos, y como vives en esta casa, y eres menor de edad, el responsable es mi papá, y por tanto yo tengo que pagar esa deuda."

Los ojos de Ranma se abrieron como platos. "¡Yo no destruí nada!", exclamó, miró el nombre en las notas; "¿Kurtis Jackson?"

"Evidentemente un gaijin(2) americano. Tiene testigos de que un joven de pelo negro, lanzó una descarga de energía y destruyó su propiedad."

"Nabiki, tu sabes que yo no destruyo cosas caprichosamente, y no soy el único que puede lanzar 'descargas de energía' como dice ese americano."

"Pero eres el único que puede localizarse en Nerima. En su nota, el señor Jackson nos da tres semanas para pagarle o reclamará judicialmente."

"¡Ese señor miente!"

"Yo te creo, Saotome, pero ese hombre viene de América. ¿Sabías que allá una persona puede demandar a un médico, a pesar de que el médico le haya salvado la vida?"

Ranma parpadeó casi audiblemente.

"Están acostumbrados a hacer esto en su país, y, si nos guiamos por tu amiga la amazona china y su bisabuela, que pretenden que sus leyes se apliquen en un país donde no tienen influencia, esos americanos creen que pueden hacer que sus prácticas legales se apliquen en otros países. Puedo apostarte que sus testigos son los mismos vecinos que se quejan de que tu y tus amigos destruyen las casas y calles y son un peligro para la comunidad."

Ranma había escuchado comentarios de parte de sus amigos, que repetían, en forma de chismorreo, las opiniones de muchos vecinos de Nerima que rechazaban la presencia de los artistas marciales, diciendo que eran peligrosos. Pero fue en ese momento que sintió, con toda su fuerza, ese rechazo.

¿Y el que no existan bandas de delincuentes, ni yakuza, y que hayamos salvado vidas no cuenta?, pensó él, sintiéndose deprimido.

"¿Puedes pagarlo?", dijo Ranma en tono serio.

"A duras penas, Saotome, pero estarás endeudado conmigo hasta que nazcan tus hijos."

Ranma no pudo evitar dedicarle esa sonrisa que hacía que las rodillas de cualquier integrante del sexo femenino se aflojaran. "Entonces tengo muchos años para pagarte."

Nabiki se dio la vuelta y se apoyó en su escritorio, mirando por su ventana hacia el jardín. "Necesitaré vender muchas fotografías tuyas en ambas formas para los gastos de los próximos meses."

Ranma se encogió de hombros. "Está bien," dijo, "pero nada de cosas de pervertidos."

Nabiki se dio la vuelta y lo miró fijamente. "Muy bien, ¿quien eres y que hiciste con el autentico Ranma?"

El joven de la trenza sonrió de nuevo. "Hey," dijo, "hasta yo tengo sentido de la responsabilidad."

Nabiki inclinó la cabeza y le dedicó una media sonrisa.

Entonces entró Akane.

(oO\oO\o)

La pelirroja se puso de pie, moviéndose como si trajera el peso del mundo en su espalda, y salió de la fuente arrastrando los pies.

"Jovencita," le reprendió una de las ancianas, "esa agua está sucia, no deberías meterte ahí, puedes enfermarte, y sentada en esa agua, quien sabe que infecciones vaginales puedes adquirir."

"¿Infecciones vaginales?," dijo la joven, mientras se sentaba en la orilla de la fuente y se sacaba los pantalones negros de kung-fu para sacudirles el agua.

Las dos ancianas se miraron.

"¿Acaso no te dieron clases de sexología o de biología en la escuela?"

Hubo un casi audible chasquido en el cerebro de Ranma-chan, al conectar los comentarios de las dos abuelas. Enrojeció como un jitomate en plena madurez, y se preparó para lanzarse en su habitual discurso que incluía frases como 'soy un hombre, maldita sea', 'no soy una estúpida y débil niñita' y 'Saotome Ranma nunca pierde'...

...Y de repente, pareció como si fuese un juguete inflable perdiendo aire, inclinada y mirando al piso, escurriendo agua desde su roja cabellera. Ante las ancianas, pareció metamorfosearse en una miserable y mojada gatita... Una hermosa gatita pelirroja, mojada y deprimida.

"Oh, Akane," susurró.

(oO\oO\o)

Las muchas virtudes y defectos que conformaban la personalidad de Tendo Akane, pueden ser resumidas en una sola frase, emitida alguna vez por su hermana mayor, Kasumi: 'Es realmente una chica muy dulce. Solo que es una maniática violenta.'

Mientras que nadie podía negar la primera aseveración, la segunda podía discutirse ampliamente, con lo que llegaríamos a la conclusión de que, más que 'una maniática violenta', Akane era una chica llena de pasión, y esa pasión desmedida la hacía actuar en forma desmedida, impulsada por esa pasión.

Una de esas pasiones eran las artes marciales.

Su otra pasión era Saotome Ranma.

Y esa misma pasión se aplicaba a otro rasgo de su carácter: era apasionadamente orgullosa, y por eso mismo, nadie, pero nadie, le decía que hacer, ni siquiera su padre.

Por eso no aceptaba ni reconocía su compromiso matrimonial con el heredero Saotome. Aunque estaba dispuesta a casarse en cualquier instante.

Ese mismo orgullo apasionado le impedía ser sincera consigo misma, y con los demás acerca de sus sentimientos.

Estaba loca por Ranma, pero primero se comería una serpiente de cascabel viva empezando por la cola, antes de aceptarlo, aplicando el razonamiento de que él, como cualquier hombre, debería decirlo primero.

Y esos mismos apasionados sentimientos la cegaban cuando Ranma estaba junto a cualquier mujer.

Literalmente.

El termino 'cualquier mujer' podría incluir a la madre del joven Saotome, esto es, hasta que Akane reconocía a Nodoka. Tal era la naturaleza de los celos que consumían a Tendo Akane.

Akane no era ciega en absoluto. Ranma era físicamente guapo, fácilmente un modelo para revistas, su forma femenina era hermosa, una belleza exótica de pelo rojo y ojos azules que nadie con inclinación hacia las mujeres podía resistir. Pero había algo más, que atraía a las mujeres hacia él. Si las cosas de las que Akane acusaba a Ranma fueran verdad, ya se hubiera acostado con toda la población estudiantil de la escuela Furinkan, y con varias maestras. La forma femenina exudaba ese algo también, una saludable belleza natural que aferraba a cualquiera por la garganta y apretaba hasta dejarlos sin aliento.

Y sobre todo, Ranma era una persona íntegra, que valoraba el honor propio y el de los demás. Contra la afirmación de Akane que él era un insensible, todos sabían que él movería mar y tierra para evitarle dolor a cualquiera.

Akane lo sabía, y lo amaba más por ello, pero antes se dejaría sacar las muelas sin anestesia, antes que reconocerlo en público, ya que eso significaría que sus padres la obligarían a casarse con él, y eso nos devuelve al tema del orgullo apasionado.

Y volvemos al tema de sus sentimientos apasionados, apasionadamente reprimidos.

Y es cuando oye la voz de él en la habitación de Nabiki.

Entró como un rinoceronte, e igual de enceguecido.

"¡¿Que estás haciendo en la habitación de mi hermana?!", aulló.

Él estaba sonriendo, y su hermana estaba de espaldas, mirando por la ventana, como si ocultara su rostro.

En un arranque normal de celos, lo primero que se expresa es eso: celos. Pero no Akane, porque eso significaría reconocer sus sentimientos, y eso nos devuelve al orgullo apasionado. Entonces, para que no parezca que está celando a Ranma, ella procede al acusarlo de intentar aprovecharse de la mujer que tuviera la mala suerte de estar en escena, convirtiendo un ataque de celos en una defensa heroica de la virtud femenina. Es entonces que Akane está a salvo de confesar, a si misma y a los demás, sus verdaderos sentimientos.

"¿Qué le estás haciendo a mi hermana?"

"¿Yo?, ¿a Nabiki?", Ranma enarcó una ceja. La simple idea era ridícula, primero porque nadie puede tocar a Nabiki en contra de su voluntad sin pagar muy caro el atrevimiento, y segundo porque él no tocaría a nadie a la fuerza.

"¡Aléjate de ella, pervertido! ¡No intentes hacerle nada!" Akane apretó los puños y empezó a moverse amenazadoramente.

Ranma perdió entonces la sonrisa.

Nabiki se dio la vuelta para contemplar la pelea, y, en lo posible, evitar que Akane destruyera el techo de su recámara...

...y vio la expresión en el rostro del joven de la trenza.

Varios factores se estaban agregando a la situación actual: Ranma se da cuenta de que a pesar de ser el protector principal de Nerima, la gente no ve más allá de las peleas. Un extranjero, apoyado por esos mismos desagradecidos, lo difama y pretende cobrarle lo que no rompió. Nabiki le ha dejado entrever que, por esa misma razón, va a estar cortos de dinero durante bastante tiempo...

...Y Akane está lanzando, por enésima vez, sus acostumbradas acusaciones...

...Y el rostro del joven Saotome, a diferencia de otras ocasiones, no muestra orgullo, ni presunción, ni irritación hacia Akane por sus acusaciones infundadas...

...Solo decepción y tristeza.

Si la situación fuera otra, Nabiki estaba segura de que ya en este momento él estaría escupiendo insultos hacia la menor de las Tendo, llamándola marimacho, o fea, o torpe.

Pero no hoy.

Oh, no, se lamentó Nabiki, esta fue la gota que derramó el vaso.

Akane, absorta en su representación de defensora, para cubrir sus celos, no se dio cuenta de que el otro actor, Ranma, no estaba recitando sus líneas, sino que se le quedó mirando fijamente, con tristeza.

Nabiki pudo darse cuenta de que en ese momento, algo se había roto en el corazón del joven artemarcialista.

Akane terminó su actuación como de costumbre.

"¡BAKA!"

El puño volando hacia la cara del joven.

¡¡PRACK!!

El joven volando hacia el techo.

¡¡CRASH!!

Y el muchacho alejándose por el aire en dirección al parque.

"¿Estás bien, Nabiki?" Akane se acercó con cara de preocupación a su hermana, "si te hizo algo yo..."

Y ahí, Nabiki cerró los ojos, se apretó el puente de la nariz con los dedos, meneó la cabeza y dijo: "Eres una idiota, hermanita."

Y la inteligente respuesta fue: "'¿Huh?"

(oO\oO\o)

Ranma suspiró, enderezándose para ponerse los pantalones.

"¡Jovencita!", dijo una de las abuelas, "¿Cómo es que traes ropa interior de hombre?, ¿nadie te ha enseñado a ser una señorita?"

Ranma no pudo evitarlo, y se echó a reír. Musicales carcajadas en soprano, mientras lágrimas resbalaban por su rostro.

"No", dijo, al recuperar el control; "nadie me ha enseñado a ser una señorita."

Ranma sacudió sus pantalones y los exprimió para quitarles el exceso de agua, se los puso, les dedicó una reverencia respetuosa a las dos abuelas y empezó a caminar hacia la salida del parque más lejana a Nerima.

Necesitaba alejarse y no pensar.

(oO\oO\o)

Nabiki empujó a su hermana hacia la puerta.

"Tomaré el pago por el daño al techo sobre mi recamara de tu mesada," le dijo cortantemente.

"¡No es mi culpa!", se defendió Akane, "¡es culpa de Ranma, no debió estar aquí, acosándote!"

"Yo lo llamé, hermanita", otra vez, Nabiki hablaba y rechinaba los dientes mientras su rostro permanecía impasible, "estábamos hablando acerca de cómo va él a cooperar con los gastos de la casa, y creo que es hora de que tu empieces a hacerte cargo de lo que rompas."

Akane cambió de color, enrojeciendo de ira...

"De ahora en adelante, el que lo rompe lo paga. Ranma rompió el techo, pero fue porque tu lo lanzaste a través de él, por tanto tu pagas."

...El color del rostro de la más joven de las Tendo cambió de rojo a blanco en un instante...

...Y el orgullo apasionado asomó su fea cabeza de nuevo. "Si ese pervertido no me hiciera enojar, yo no tendría que golpearlo ni romper cosas."

"Hermanita", el tono de Nabiki hubiera podido darte escalofríos a un pingüino, "madura, o no te gustarán las consecuencias"; y la empujó al pasillo, cerrándole la puerta en la cara.

Akane se quedó ahí por un momento, tratando de descifrar las palabras de su hermana. Al final se encogió de hombros y se dirigió a su habitación.

Se detuvo un momento mirando hacia la habitación de invitados, donde su prometido y su futuro suegro dormían.

Ranma estará bien, se dijo, él es muy fuerte, volverá a la hora de la cena y nos pelearemos de nuevo... Creo que debería disculparme por pegarle sin motivo... Naah... él me perdonará, como siempre...

(oO\oO\o)

Dos imágenes incompatibles, pero pertenecientes a la misma persona, se movían aleatoriamente dentro de los pensamientos de Ranma.

(Hola, soy Akane, ¿quieres que seamos amigos?)

La chica muy dulce.

(¡BAKA!)

La maniática violenta.

Tenía detalles todavía de dulzura, pero cada vez que aparecía la maniática violenta, Ranma perdía cada vez más de vista a la chica dulce.

Dolía.

(oO\oO\o)

Nabiki se sentó delante de su televisión, intentando relajarse y distraerse mientras veía las noticias para ver si sus pronósticos de la bolsa de valores habían sido, una vez más, acertados.

Un dejo de satisfacción se dibujó en su rostro al ver que había acertado en casi el cien por cierto de los casos. La excepción era MakaDine Corp., que había tenido un repunte.

Nabiki se esforzó por hacer a un lado la situación de su hermana, el heredero Saotome y la economia de la casa, concentrándose en las finanzas.

Activó su computadora y entró a Internet.

MakaDine era una sociedad franco-japonesa, que había entrado al mercado de los espectáculos, lanzando y apoyando a bandas de música, o a solistas con talento en el mundo de las grabaciones y conciertos, llevando una metodología parecida a los 'reality-shows' como American Idol.

Su éxito había sido sorprendente, convocando a miles de jóvenes hambrientos por la fama, escogiendo al mejor y convirtiéndola/o en la siguiente estrella.

Algunos permanecían, otros no, pero para MakaDine había significado ganancias. Aunque el rumor decía que estaban buscando a LA estrella, y a LA banda que los iban a impulsar hasta los mercados internacionales.

La página oficial en la web de MakaDine hablaba de su próxima convocatoria para escoger a lo mejor de lo mejor:

Solista.

Tres voces para el coro.

Percusionista.

Tecladista.

Guitarrista.

Bajista.

Una banda completa.

Nabiki meneó la cabeza. Si Akane no fuese tan dura de la cabeza, tal vez podría convencerla de participar en ese concurso, pero seguramente lo tomaría como una ofensa a sus habilidades como artista marcial.

Nabiki se sintió mejor después de su ejercicio. Cuando llegara su turno para trabajar de verdad en finanzas, los grandes de las empresas administradoras de valores y acciones iban a matarse entre si por contratarla.

(oO\oO\o)

Sacre bleu...! (3)

La pelirroja bajita que miraba distraídamente las luces y aparadores de las calles comerciales del centro de Tokio destacaba como una flama en la más absoluta oscuridad.

No era el color del pelo, aunque era de un matiz que llamaba poderosamente la atención.

No era la postura, ya que iba caminando encorvada y con las manos en los bolsillos de su pantalón.

No era la ropa, que parecía quedarle varias tallas más grande, aunque la ropa de estilo chino era bastante poco común.

No eran sus deslumbrantes ojos azules, que ella parecía querer ocultar bajo los mechones de pelo rojo que caían sobre su frente.

No era la figura de proporciones casi perfectas, que ella parecía querer ocultar bajo su ropa.

Simplemente la gente no podía evitar admirarla. Tenía algo...

Desde la limosina estacionada frente al edificio, Veronique Saint-Claire podía sentir físicamente, la manera en que la pelirroja llamaba la atención.

La vio detenerse delante del enorme anuncio sobre la fachada del edificio MakaDine Corp, mirándolo sin interés, mirando luego la fila de muchachos y muchachas que esperaban poder entrar al edificio para las audiciones.

Veronique Saint-Claire, que junto a Fuwa Eiko, había creado, prácticamente de la nada, MakaDine Corp., sintió que esa era la respuesta a sus oraciones.

En ese momento no sabía si ella era capaz de cantar, pero estaba segura que con ese algo, la pelirroja podía pararse en un escenario, cantar como una rana y todos escucharían los coros de los ángeles.

Por favor, Señor, juntó sus manos y miró de reojo al cielo; que haya venido a participar.

Para su desesperación, la joven pelirroja se dedicó a mirar distraídamente sin dar muestras de querer formarse, parecía divertirse con la gente en la fila, con sus caras de desesperación y ojos implorando a los dioses, y marginalmente interesada en aquellos que habían llevado un instrumento musical y cantaban tratando de combatir sus nervios.

Fuwa Eiko salió del edificio por una de las puertas laterales y se dirigió hacia el automóvil, extendió su brazo para abrir la portezuela, miró a la pelirroja y se quedó congelada en esa posición, incapaz de apartar sus ojos de la joven.

Veronique bajó el cristal de la ventanilla. "Oi, Eiko-chan", le dijo a su socia, en su característica mezcal de francés y nihon (4), "comment ça va? (5)"

Eiko se volvió a mirar a su socia dentro del automóvil, parpadeando como si estuviera saliendo de un trance hipnótico.

"¿Tu también lo sentiste?", continuó Veronique.

Eiko asintió, incapaz todavía de articular palabras.

"Con esa presencia, podría cantar como un camello atrapado en arenas movedizas y el auditorio no se daría cuenta."

"¿Ya la oíste cantar?", Eiko pudo por fin articular palabras.

Veronique negó con la cabeza. "La vi llegar hace poco, y no parece interesada, solamente miró los anuncios, a la gente formada y a los que cantan, pero nada más."

Vieron a la joven aproximarse a otro de los anuncios, el que tenía el listado de premiaciones y las bases del concurso...

...la oleada de tristeza y desesperación casi fue como un balde de agua fria.

Ambas pensaron los mismo: Si puede proyectar así sus emociones...

Veronique abrió la puerta del auto y se bajó.

(oO\oO\o)

Ranma-chan había estado caminando sin rumbo fijo durante varias horas, incapaz de animarse a volver al dojo Tendo.

Las voces, los cantos, las luces y los anuncios de colores en la entrada del edificio marcado con un gran anuncio luminoso que decía # MakaDine Corp. #, fueron una bien recibida distracción de sus deprimidos pensamientos.

Lo primero que pudo deducir fue que era algún tipo de concurso de talentos, específicamente de cantantes.

Los letreros en la fachada hablaban de los exitosos artistas que MakaDine había impulsado, y las canciones exitosas que eran conocidas en todo el país. Ranma-chan tenía un conocimiento ciertamente marginal del tema.

Casi podía apostar a que Nabiki daría lo que fuera por representar a uno de esos artistas, las ganancias...

...Y se volvió a mirar otros anuncios, antes de que ese tren de pensamiento la llevara a temas más deprimentes.

Un grupo de muchachos había llevado guitarras y se pusieron a ensayar. Ranma-chan casi podía palpar el nerviosismo que emanaban las muchachas y muchachos.

Lo que Ranma-chan no había notado, y nunca había sido capaz de notar, era que todos estaban mirándola, observando como se movía por la acera.

Si no la atacaban, ni intentaban cortejarla, no le interesaba lo que hicieran.

...Y sus ojos cayeron en un letrero en particular, donde se detallaban los requisitos para participar...

...Y los premios.

1er. lugar: 60,000,000.00 Yen y contratos con MakaDine Corp.

2o. lugar: 15,000,000.00 Yen.

3er. lugar: 3,750,000.00 Yen

Dinero.

¿Por qué todo terminaba en dinero?

Su padre había vendido su trasero más veces de las que podría contar, por las cosas más estúpidas, llevado por su avaricia o guiado por su estómago, mientras disertaba con aire de sabiduría que Ranma no debería preocuparse por distracciones tales como el dinero, y que debería concentrarse en el Arte.

Y más veces de las que le interesaba contar, se había encontrado con que debía preocuparse por el dinero.

Y si no era dinero, era honor.

Y si no era dinero ni honor, era alguna estupidez cometida por el viejo en el pasado, y que caía en sus manos, mientras el maldito panda se escabullía para no enfrentar las consecuencias de sus acciones.

Maldita sea.

Sintió que se le acercaban por la espalda. Dos mujeres adultas. Desarmadas. Sin intenciones hostiles.

"¿Disculpe, señorita?", dijo una voz femenina con acento extranjero.

Ranma-chan se volvió para mirarlas, Una extranjera atractiva de pelo negro, y una mujer japonesa de pelo castaño. Ambas estaban vestidas con trajes sastre que realzaban sus figuras femeninas, y les otorgaban un aire de autoridad. Podía percibir su interés, pero no había ninguna amenaza ahí.

"¿Diga usted?", Ranma-chan se inclinó, alejándose la depresión que por un momento había experimentado.

"No pudimos dejar de notar su interés en el concurso", dijo la mujer japonesa, "y nos preguntábamos si quería participar."

Ranma-chan no pudo evitar sonreír...

...Y fue como si hubiera amanecido otra vez, a media tarde, un nuevo día...

...Uno de los que cantaba acompañado de su guitarra, se dio la vuelta de repente, golpeando a otro chico con el brazo de la guitarra, pero al golpeado no le importó, porque estaba ocupado mirando a la pelirroja...

...Un repartidor en bicicleta se volvió a mirar, y fue directo contra un poste...

...Tres automovilistas se volvieron a mirar y golpearon otros autos estacionados...

...Tres hombres y dos mujeres en la acera de enfrente no miraban por donde caminaban y terminaron tropezando y rodando al piso...

...El resto no pudo evitar volverse a mirar.

Eiko y Veronique se miraron, y como un equipo bien coordinado, tomaron a Ranma-chan por los brazos y empezaron a llevarla al interior del edificio.

"¡Hey!"

(oO\oO\o)

"La diferencia entre el artista y el simple practicante, es la forma en que abordan su arte," dijo Fuwa Eiko.

Ranma-chan asintió. Las artes marciales eran igual. No se practican artes marciales, se viven.

"Eso es cierto en todas las artes," añadió Veronique Saint-Claire; "la obra de un simple dibujante no puede compararse con el impacto emocional que un pintor artista puede provocar con sus cuadros."

La joven pelirroja asintió de nuevo. Obligada a obsesionarse en las artes marciales no le había dado oportunidad de admirar cuadros en un museo, hasta que pasó algún tiempo en la escuela Furinkan, y los llevaron de excursión escolar a museos.

"El que canta como simple practicante", continuó Eiko, "puede oírse en forma agradable, pero carece del impacto emocional que un verdadero interprete puede provocar con su arte."

Las tres estaban en un pequeño anfiteatro, cerca de donde se estaban realizando las audiciones. Había varios técnicos, un productor y un director musical que las dueñas de la compañía habían retirado de las audiciones para que les ayudaran.

Los técnicos habían estado escuchando a las dos mujeres más poderosas de MakaDine Corp. platicando con la joven pelirroja, interactuando y conociéndose.

Ante el comentario de las artes marciales, las dos mujeres mayores empezaron a comparar las artes, implicando que la joven de la trenza podía mover y conmover usando solo su voz, imprimiendo su energía a la canción, y de esta manera, convertir una simple letra ensamblada con música, en algo que afectara emocionalmente a los que escuchaban.

"Creo que entiendo", dijo Ranma-chan, "¿pero qué tiene que ver conmigo?"

"Tu tienes lo que comúnmente se llama 'angel'", intervino Veronique

"¿Huh?"

"Llamas la tención, la gente quiere conocerte, tratarte, saber de ti", le aclaró Eiko.

Ranma-chan resopló. "Y que lo digan, a veces no soporto esa popularidad."

"Pero aquí puedes sacarle provecho."

"¿Si?"

(oO\oO\o)

El técnico preparó la pista y puso una hoja con la letra de la canción en inglés, con la traducción en el atril bajo el micrófono.

Ranma-chan la miró por un momento.

Le colocaron unos audífonos para que escuchara la música, y el productor le dijo que señales la haría para que pudiera entrar a cantar a tiempo con la melodía.

Ranma-chan se concentró, colocó su fuerza vital y sus emociones en el punto focal de su garganta, escuchó la música, vio al productor hacerle la señal, abrió la boca y...

(oO\oO\o)

You run, run... run away

It's your heart... that you betray

Feeding on... your hungry eyes

I bet you're not so civilized.

Well, isn't love... primitive

A wild gift... that you wanna give

Break out of captivity

And follow me, stereo jungle child.

Love is the kill... your heart's still wild.

Shootin' at the walls of heartache, bang, bang, I am the warrior.

Well I am the warrior, and heart to heart you'll win... if you survive...

The warrior... the warrior.

You talk, talk, you talk to me

Your eyes touch me physically

Stay with me, we'll take the night

As passion takes another bite

Who's the hunter...? who's the game?

I feel the beat... call your name

I hold you close... in victory

I don't wanna tame your animal style...

you won't be caged... in the call of the wild...

Shootin' at the walls of heartache, bang, bang, I am the warrior.

Well I am the warrior, and heart to heart you'll win... if you survive...

The warrior... the warrior.

I am the warrior.

Shootin' at the walls of heartache (shootin' at the walls of heartache)

The warrior...

I am the warrior, and heart to heart you'll win...

Heart to heart you'll win... if you survive...

The warrior... the warrior

Shootin' at the walls of heartache, bang, bang, I am the warrior

Yes I am the warrior and victory is mine (Shootin' at the walls of heartache)

The warrior... the warrior

(oO\oO\o)

Con la emoción todavía atravesada en la garganta, el productor musical se volvió hacia las dueñas de MakaDine, mientras rebobinaba la cinta. Luego activo la reproducción de lo grabado...

...Si, ahí seguía la emoción, la energía.

"Creo", dijo, pasando saliva, "que tenemos nuestra solista."

Veronique y Eiko asintieron.

(oO\oO\o)

Los ojos increíblemente azules se abrieron tanto que parecieron estar a punto de saltar de su rostro.

Las dueñas de MakaDine la habían llevado por el ascensor hasta la oficina principal en la parte más alta del edificio.

"Esperen un momento", dijo Ranma-chan, alzando sus manos en un acto reflejo de defensa, "¿me están diciendo que quieren contratarme para que cante? ¡Soy un artista marcial! ¡Voy a ser un sensei!"

Estaban sentadas en unos cómodos sillones junto a un enorme escritorio con una placa que decía: # Fuwa Eiko – Presidente #

"Pero la oferta..." empezó a decir Veronique.

Eiko la interrumpió poniendo una mano en su brazo. Se miraron, comunicándose a un profundo nivel. La francesa asintió y permitió que su socia interviniera.

"Ranma-san, entiendo que esto es muy irregular", Eiko sonrió, "dos desconocidas te abordan en la calle, te llevan a una sala de grabación, te piden que cantes y luego te dicen que quieren contratarle para ser una estrella de la canción."

Ranma-chan asintió.

"Por lo que comentas, entiendo que eres una artista marcial, heredera de una escuela y que estás destinada a continuar una tradición familiar."

La pelirroja volvió a asentir con la cabeza.

"Mi pregunta es: ¿eso es lo que quieres hacer realmente con tu vida?"

Ranma-chan volvió su cabeza violentamente, como si hubiera recibido físicamente una bofetada.

"Nadie me había hecho esa pregunta antes," susurró la joven de la trenza, "siempre es 'muchacho, debes hacer esto', o 'muchacho debes hacer lo otro', o 'debes casarte con Akane para perpetuar el legado de la escuela de Todo se Vale en las Artes Marciales', pero nadie me había preguntado que es lo que deseo hacer con mi vida..."

"Quisiera preguntar también: ¿es lo que tu deseas o lo que otros desean que hagas?" Eiko insistió. "¿Son tus sueños e intereses o son los sueños o intereses de alguien más?"

Ranma-chan sintió como si Ryoga la hubiera golpeado en el vientre con su condenado paraguas.

"No te estamos pidiendo que renuncies a tu vida", Veronique había captado la intención de las preguntas de su socia, "ni te pedimos que firmes con nosotras, pero si te pediríamos que reflexionaras en tu futuro, lo que tu quieres hacer con él, no que vidas por las expectativas y deseos de otros."

Ranma-chan las miró, hizo una mueca hacia la jarra de agua caliente para té que descansaba en una bandeja sobre el escritorio. "Hay algo que deben ustedes saber de mi."

Después de darles la sorpresa de su vida a las dos mujeres, echándose encima agua caliente para regresar a su género de nacimiento, siguió una muy larga noche en la que el joven artemarcialista tuvo ocasión de desahogar lo que estaba atorado y apretujado en su interior.

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El reloj empezó a emitir su maldito ruido.

Nabiki emergió de entre sus cómodas cobijas, estirándose para desactivar el condenado dispositivo.

Está oscuro, cinco minutos más, se dijo, entre el estupor del sueño, quedándose dormida de nuevo

Y el maldito ruido de nuevo.

Una Nabiki más despierta se incorporó para tomar el maldito aparato y lanzarlo por la ventana...

...Y se topó con unos ojos azules que le miraban reflejando diversión debajo de una mata de pelo rojo.

"Saotome, ¿que pasa?, no ha amanecido todavía", balbuceó la mediana de las Tendo.

"No lo haría si no fuera importante," dijo Ranma-chan, estirándose para encender la lámpara en el buró junto a la cama, y depositando un fólder con monograma en las manos de la Tendo mediana.

Los frenos mentales de Nabiki se apretaron emitiendo un rechinido casi audible, hubo un cambio de velocidad, y una aceleración en la velocidad de pensamiento.

El monograma era de MakaDine Corp.

Al abrir el porta-documentos, leyó los folios y le dirigió una mirada de incredulidad.

"Es real", le dijo la joven pelirroja, adelantándose a la pregunta más obvia, "esto resolvería muchos problemas de la casa, pero estoy fuera de mi elemento, y hay detalles que no sabría resolver por mi cuenta... Necesito ayuda."

Nabiki asintió.

Claro que hay detalles que resolver. Saotome Ranma es todavía menor de edad, y para hacer esto es necesaria la autorización de los padres, o de algún representante legal. Si el tío Genma veía la cantidad involucrada en el contrato, le quitaría todo a Ranma, o se dedicaría a hacer contratos con varias compañías fonográficas, esperando que Ranma las cumpliese todas...

...Pero había métodos para evitar esa eventualidad...

"¿Por qué acudiste a mi, Saotome?", dijo Nabiki.

"Creo que eres la mejor", dijo la pelirroja con sinceridad, "si quitamos tu tendencia a extorsionar a todo el mundo, tu obsesión con el dinero, y esa manía de tomarle el pelo a todo mundo, nos quedamos con una excelente administradora y una genio de las finanzas. Creo que como mi representante, nos estaríamos beneficiando mutuamente. Tu cierras tus operaciones de extorsión, chantaje, las fotos, las apuestas y dejas de aprovecharte de los demás, y te dedicas a administrar lo mio, y a hacerlo crecer... Y podríamos hacernos socios en la fortuna de mi mitad femenina."

Nabiki se volvió a mirar los documentos.

La oportunidad de una vida.

"Lo haré", dijo simplemente, y le dedicó su media sonrisa de tiburón a Ranma-chan, que le correspondió con una sonrisa igual.

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(1) Romanji son palabras japonesas escritas en abecedario occidental.

(2) Gaijin.- muy liberalmente, traducido como extranjero.

(3) ¡Santo cielo!

(4) Nihon es como llaman los japoneses a su idioma, que los occidentales llamamos 'japonés'

(5) ¿Cómo estás?

Corres, corres... escapando

Es tu corazón... al que traicionas

Alimentando... tus ojos hambrientos

Apuesto que no eres tan civilizada

Bien, no es amor... primitivo

Un don salvaje... que deseas entregar

Libérate de la cautividad

Y sígueme, hija de la jungla en estereo

Disparando a los muros del corazón dolorido, bang, bang, soy el guerrero

Bien, soy el guerrero, y de corazón a corazón ganaras... si sobrevives

El guerrero... el guerrero

Hablas, hablas, me hablas

Tus ojos me tocan físicamente

Quédate conmigo, nos apoderaremos de la noche

Mientras la pasión da otra mordida

¿Quien es el cazador...? ¿Quién es la presa?

Siento el ritmo... invocar tu nombre

Te abrazo fuerte... en señal de victoria.

No quiero domar tu estilo animal...

No serás enjaulada... en la llamada de la selva...

Disparando a los muros del corazón dolorido, bang, bang, soy el guerrero

Bien, soy el guerrero, y de corazón a corazón ganaras... si sobrevives

El guerrero, el guerrero

Soy el guerrero

Disparando a los muros del corazón dolorido (Disparando a los muros del corazón dolorido)

El guerrero.

Soy el guerrero, y de corazón a corazón ganaras...

De corazón a corazón ganaras... si sobrevives

El guerrero... el guerrero

Disparando a los muros del corazón dolorido, bang, bang, soy el guerrero

Si soy el guerrero y la victoria es mía (Disparando a los muros del corazón dolorido)

El guerrero... el guerrero

The Warrior

—Scandal