Disclaimer: Antes de nada me gustaría comentar que los personajes de Detective Conan no me pertenecen. Son propiedad de Gosho Aoyama. Sin embargo, yo me he inventado esta historia con la finalidad de divertirme y divertir a los lectores, o hacerlos llorar... ;) Por eso no me considero violadora de ninguna ley.


ESCAPAR NO ES FÁCIL

01: El inicio

Simbología

- blablabla (Lo que habla un personaje)

- blablabla (Lo que piensa un personaje)

En un sitio, o un sonido

... Cambio de escena

((Notas de la Autora))

Ése era un día soleado, de agosto, que llamaba a la alegría y la diversión. Sin embargo, para aquella niña que acababa de cumplir cinco años, aunque ella no lo recuerde, fue el día del comienzo de su pesadilla, el inicio de la vida que le iba a tocar vivir.

Llamaron a la puerta de la oficina del detective Kogoro Mouri. Su mujer, con una niña en brazos, fue a abrir amablemente la puerta a unos huéspedes que no esperaban. Su sorpresa fue grande al ver dos hombres ataviados con ropas negras de pies a cabeza, miradas frías y rostros inexpresivos.

- ¿Piensas dejarnos aquí, en la entrada, hasta que muramos? - preguntó el que llevaba gafas

- No... Pasen, por favor... - respondió Eri cuando salió de su asombro y con miedo en su voz

- Hemos venido a hablar con su marido¿no está? - preguntó fríamente el mismo de antes

- Sí, ahora lo llamo...

La mujer se llevó a su hija consigo, dejándola en su habitación, para que no tuviera que ver nada, ni recordar. Eri podía percibir como algo grande se estaba acercando, pero no se podía imaginar lo que pasaría a continuación:

- Kogoro... - llamó la mujer - Han venido dos hombres de negro a buscarte¿los conoces?

- Sí, será un momento... - respondió él abrochándose el cinturón. Los dos aparecieron en el salón, y se sentaron en el sofá que había delante del otro, donde se habían sentado los hombres - Gin, Vodka - dijo dándoles la mano -. ¿Qué os trae por aquí?

- Una oferta que no quieres, debes, ni puedes rechazar - habló por primera vez Gin

- Nuestro sindicato quiere tener pocos enemigos y gracias a tu trabajo los tenemos, pero el otro día nos reunimos y concluimos que ya no te necesitamos. Ahora, tienes dos opciones para elegir: una, te matamos a ti, a tu mujer y a tu hija - los dos palidecieron -, y dos, te matamos a ti, a tu mujer, y nos quedamos con tu hija. Tu decides.

Kogoro y Eri se miraron asustados, pero con seguridad asintieron.

- Estamos dispuestos a dar nuestra vida por la de nuestra hija - dijo Kogoro seguro de sí mismo -. Con una condición: que no hagáis nada que pueda herirla, amargarla o angustiarla. Por supuesto, nada en contra de su voluntad.

- ¡Calma, calma! - dijo Gin - No estás en condiciones de exigir nada. Pero es tu último deseo, y lo respetaremos.

- En fin¿cómo queréis morir? - preguntó Vodka - ¿Así?

El del sombrero y gafas de sol sacó una pistola con silenciador, y sin dar tiempo a nada, disparó dos veces, directamente a los corazones de los padres de aquella niña que lo observaba todo desde el lugar donde se encontraba.

- Vodka, me gusta como trabajas. Rápido y limpio, no mucha gente es como tú.

- Gracias, jefe. ¿Qué haremos con la niña?

- Pues nos la llevaremos, la entrenaremos con las pistolas y el Karate y haremos de ella una máquina de matar, tan escurridiza como el humo.

- Pero necesitará una madre, y un espíritu no se podrá hacer cargo de un bebé¿no crees?

- No, pero tenemos a Vermouth, que lo hará encantada - concluyó Gin.

Los hombres limpiaron las huellas, cogieron una maleta, la ropa de la niña y la niña. Sus padres habían escogido para ella el nombre de Ran, pero en la organización sería conocida con el nombre de Hidromiel.

- No sé si te acordarás, pero te pusimos ese nombre cuando tenías unos siete años. Hidromiel, porque eras dulce como la miel y transparente como el agua. Y ese es el relato de tu vida antes de pertenecer a esta organización - acabó la mujer rubia.

- ¿Por qué mataron a mis padres¿Pertenecían ellos a ésto¿Los asesinos fueron de esta organización¿Siguen estando aquí¿Hay pruebas¿Se encontró a los culpables? - preguntó la chica de 17 años hecha un mar de lágrimas.

- No te puedo contestar, sweetheart. Pero desde que te los quitaron, yo he intentado ocupar su lugar. Dándote amor y todo lo que te hacía falta.

- Lo sé, Vermouth. Y te estoy agradecida. Sólo quiero vengarlos...

- ¿A tus padres? - dijo Gin apareciendo en escena - Hidromiel, mi amigo Vodka y yo los matamos. Eran un obstáculo, porque eran muy amigos de un escritor de novelas amigo de la Interpol. Nos podían delatar y arruinar nuestros planes. Lo hicimos por tu bien. Después te trajimos aquí, para que tuvieses algo parecido a una madre, aquí presente.

- Pero tendríais que haberles dejado tiempo para escribirme algo, al menos. Unos días para despedirse de mí, un minuto para hablarme, abrazarme...

- Lo siento, niña, pero ya no se puede hacer nada...

- ¿Y cuál es mi verdadero nombre¿Podéis responderme a éso?

- Tu verdadero nombre era... - empezó Vermouth, mirando a Gin, que asintió - Ran, Ran Mouri.

- En cualquier caso, tengo una misión para ti - dijo Gin -. Matar al detective del siglo XXI: Shinichi Kudo.


Wolas!!! No sé que es lo que me ha impulsado a empezar este fic, supongo que fue que hace mucho que no escribía y tenía el mono... Este fic va a ser normal, ni muy largo ni corto, pero emocionante, con suspense y romance!!! Por supuesto, con nuestra pareja favorita... ;) No os aseguro que salgan ni Sonoko, ni Heiji, ni Kazuha... Ya veremos!!! Bueno, pues pido reviews que me animen a continuar!!!

Spoilers del próximo, llamado Entrevista (con el vampiro... xDDDDDD). No me hagáis caso, sólo se llama Entrevista:

- Es problema tuyo, Hidromiel - respondió Gin con voz fría -. Últimamente estás más rebelde... ¿Qué te pasa?

- Me pasa que quiero ser libre, quiero irme, quiero huir... ¡No quiero seguir matando!

- ¡Tú nunca has matado a nadie! - gritó Gin disparando a un centímetro de la cabeza de Ran

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- No tientes la suerte, pequeña. Puedo obligarte a hacer cosas que en verdad no quieres.

- Púdrete... - murmuró Ran cuando el hombre salió de la habitación.

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- Gracias, Nukito. Retírate, por favor - le dijo Kudo, mientras miraba por la ventana.

Se giró de repente y me impresionó la juventud de aquel chico. Tendría más o menos la edad de Ran, pero sus facciones eran maduras. Tenía unos hermosos ojos azules como el mar, e iba vestido muy elegantemente, con un traje azul marino, camisa blanca y corbata azul marino.

- Vaya, así que usted es la famosa Ran Mouri - dijo él, divertido.

Bueno, me despido.

Hasta el próximo capítulo.

Nos leemos

MEICOSR