En el aire se respiraba tranquilidad. Los árboles se dejaban seducir por aquella brisita afable, pacífica.

Hacía casi un año que por fin, Lord Voldemort cayó, haciendo que las vidas de los miembros de la Orden del Fénix se normalizaran gradualmente. Los jóvenes héroes (como ahora se les conocía) terminaron sus estudios en Hogwarts con una orden de Merlín primera clase, y para sorpresa de toda la orden y la comunidad mágica entera, Sirius Black no pereció detrás del velo, fue otra de las bromas que hizo (como el mismo dijo haber hecho hacía años, con su alias de Stubby Boardman) para darle coraje y valentía a los que le conocían. Aunque, para Mundungus fue una razón para esconderse por meses con excusa de que las ofertas de calderos robados aumentaron como nunca.

El número 12 de Grimmauld Place se habitó de nuevo por su peculiar dueño, que cumplió la promesa que le hizo años antes a su ahijado, Harry, y éste se quedó en la casa Black, aunque rara vez se le encontraba en casa, ya que, según lo que había dicho "los entrenamientos para Auror eran mas complicados de lo que pensaba". Su padrino y otro de los habitantes permanentes (no, el último Black, gracias a Hermione se "deshizo" de Kreacher) el licántropo, Remus Lupin, entre risas, se tomaban algo de tiempo para imitar cuando Harry regresaba a casa, remilgando de lo difíciles que eran las pruebas.

De vez en vez, la familia Weasley llegaba de visita junto con la que ambos inquilinos consideraban la "mejor bruja de su generación", que dentro de poco, formaría parte de la familia de pelirrojos. Y aunque a Ron le encantaba la idea de estar comprometido con Granger, pensaba todo lo contrario cuando era presa de las bromas de Sirius, que cada vez se tornaban mas picantes y hacían que la cara de el menor de los Weasley se perdiera entre el rojo de su cabello.

Aunque la situación cada vez se tornaba más graciosa, lo era para todos menos para Remus, que, con la excusa de que tenía que ir a su habitación, o hacer algo, se alejaba del lugar en donde los dos enamorados estaban.

Moony.-llamó a la puerta una voz.- anda, no puedes quedarte encerrado todo el día.

Sin respuesta alguna, Hocicos entro para observar la misma escena que ya se sabía de memoria: Sentado en un sofá no muy grande, pero mullido, estaba Remus Lupin desparramado, leyendo un libro, pero para Sirius, la expresión de su amigo daba a entrever que estaba tratando de fingir que leía.

Mi querido Lunático, andando, no seas aguafiestas.- dijo el pelinegro en reproche.- sabes que es el cumpleaños de Harry, no querrás que tu sobrino se de cuenta que tenías una cita mas interesante con.- hábilmente le arrebató el libro de las manos y leyó el título del libro.- 1001 formas de ser amigo de su Elfo domestico... (Creo que esto era de mi madre).

Claro que no.- repuso Lupin algo gruñón, al mismo tiempo en que se llevaba una mano a su abundante cabellera con destellos platinados.- es solo que…todos vendrán.

Remus…-murmuró Black.- Sí.- afirmó el pelinegro.- Nymph vendrá. Parecía muy animada con la idea cuando recibí su lechuza esta mañana.

El ambarino bajo la mirada, tratando de contar hasta diez. Verla…después de dos años. No, no tenía el valor para verle ni siquiera la sombra, después de que se portara así con ella.

Pero…-musitó el licántropo, cubriéndose el rostro.

Amigo...yo entiendo que es difícil.- interrumpió Sirius tranquilamente.- pero debes comprender que el único que quiso que las cosas fueran así…

Fui yo, lo sé perfectamente.- agregó monótonamente.- pero, lo hice por que era lo mejor para ella, Sirius.

"Soy demasiado viejo, demasiado pobre, demasiado peligroso.- imitó Canuto con voz chillona.- Ja! bufó.- amigo, creo que dejo de serlo en el momento en que la ingresaron de Emergencia en San Mungo por depresión severa…se estaba muriendo, y tu dices que era lo mejor?- preguntó, sarcásticamente mientras arqueaba la ceja derecha.

Remus estaba convencido de que no era lo mejor para nadie, NADIE sin excepción. Después de rechazarla repetidas ocasiones con las excusas más estúpidas, esas mismas excusas hicieron que, la noche que Dumbledore fue asesinado, las personas que apreciaba le dijeron, sin peros, que era ridículo lo que alegaba como "bueno". Y sin importarle nada, se convenció a si mismo de ello y pasó una de las mejores noches de su oscura vida con ella, Nymphadora Tonks. Ahora se arrepentía de lo que hizo la mañana siguiente, al cegarse y ponerse necio de nuevo con lo mismo…ahora, excusándose con la muerte de el líder de la Orden del Fénix "no debió suceder, me dejé llevar por la conmoción de lo que pasó"

Mira Remus.- masculló Sirius entre dientes.- como amigo te puedo decir que fuiste un real necio y estupido, pero.- suspiró.- como primo sobre protector, je…-rió nerviosamente.- no tengo que decir lo que pienso. Te estimo demasiado, Moony.

En serio estoy arrepentido.- dijo ensimismado el ambarino.- y pienso en ello cada día de mi vacía vida. Y no creas que después de pues…aquella noche de la enfermería en Hogwarts no traté de buscarla.

Pues, no dudo que lo hayas hecho.- asintió Canuto, con una sonrisa en los labios.

Cuando me enteré de que la internaron en San Mungo fui a verla, pero, Molly no me dejó pasar…es la primera vez que la vi tan enfadada conmigo.- rió melancólicamente por lo bajo.- incluso dijo que no tenía cara de ir ahí. Después, le mandé miles de lechuzas, y todas regresaron lo que le enviaba. Como se me hizo extraño, la fui a buscar a su apartamento, y cuando me abrieron la puerta, el nuevo inquilino me dijo que llevaba ahí varios meses…-la sonrisa de convirtió en una irreconocible mueca de dolor en el rostro de Lupin.- Se desapareció completamente.- soltó con la voz en un hilo.

Supongo que…-murmuró Sirius seriamente.- incluso en alguien como la dulce Nymph, las esperanzas e ilusiones también tienen un límite, no? .- afirmó, dándole unas palmaditas a su amigo.- Olvídate de eso, al menos por hoy. Toma en cuenta que es la primera vez en dos años que se verán.

»Cuando Andrómeda y Ted me invitaron a almorzar, me platicaron que Nymphadora esta mejor, no te miento, no entendí muy bien el por que, pero ambos dijeron claramente que tiene una muy poderosa razón para estar bien. Así que, mi peludo amigo, te aconsejo que te sacudas esos aires melodramáticos.

Apesumbrado y casi a regañadientes, Remus bajó casi arrastrado por Sirius a la sala de estar donde colgaba aún el árbol genealógico de la familia Black y en donde, en estos momentos, se encontraban reunida la familia sin contar a Arthur, que brillaba por su ausencia.

Ah, Remus.- dijo cierto reproche Molly Weasley, al verlos bajar la escalera.- hasta que decidiste bajar a acompañarnos.

Bueno, yo…- murmuró tratando de ser escuchado, pero sin éxito.

Bah, al menos ya bajaste, no?.- carcajeó la pelirroja, este día se encontraba extrañamente de buen humor.

Molly, Arthur vendrá hoy?.- preguntó Sirius al percatarse que su primo no estaba.

Pues si, pero le pedí de favor que fuera a recoger a Tonks, tu sabes lo despistada que es y, con el niño en brazos es un peligro para…ambos.- dijo mientras su sonrisa se borraba casi de inmediato y su nariz se volviera tan roja como una manzana.

Ahora hace de niñera?.- preguntó entre risas Sirius, animando a su amigo a reírse con el.

Molly, creo que no entendí muy bien.- consiguió articular el ambarino, mientras trataba de meter las manos en su roído pantalón, debido a los nervios.- como que un niño?

Yo le dije a Nymphadora que tarde o temprano lo sabrían los demás.- dijo en un suspiro Molly.- bueno, si les cuento solo les ahorraré la sorpresa.

Entonces habla ya.- apresuró nerviosamente Lupin, mientras que Sirius solo atinó a quedarse callado.

Tonks tuvo un hijo.- soltó la señora Weasley.- cuando la internamos en San Mungo, el sanador nos dijo que al hacerle chequeos de sangre, encontraron que tenía 3 meses de embarazo.

Que??.- exclamó Sirius, mientras trataba de sostener a Lunático, que probablemente, de un momento a otro perdería la razón.

Pero eso no es lo peor, su estado de ánimo le había llevado a dejar de comer.- comentó con una sombría mirada Molly.- y pues, su embarazo estaba en peligro debido a eso y su falta de horas de sueño.

Entonces, por eso también tardó en San Mungo.- agregó Sirius, preocupado por su sobrina.

Así es…- murmuró, pero se recupero en un momento y volvió a sonreír.- pero todo salió de maravilla, y ella esta saludabe y que decir de el primor!.-

Molly...por el amor de dios.- dijo Hocicos avergonzado, llevándose una mano a la frente.- no le digas así a mi sobrino.

Ah, ya vas a comenzar?.- gruñó Molly, mientras se daba la vuelta.- bueno, iré a ver que sucede en la cocina.

Espera, Molly.- llamó Remus, haciendo que la mujer pelirroja se parara en seco.-qui-quien es el padre de…? Nymphadora se casó?

Todo a su momento, Remus.- advirtió el pelinegro, sabiendo cuál sería la reacción de Molly Weasley.

Eso deberías preguntárselo a la misma Tonks!.- bufó, enfadada notablemente al irse rumbo a la cocina dando zancadas.

Te lo dije.- dijo Sirius divertido.

Divisó el lugar más cercano para apoyarse o sentarse. Vaya que la edad si afectaba en muchas cosas, y si tuviera diez años menos, no sentiría que en cualquier momento su corazón explotaría. Remus Lupin estaba al borde de un ataque de histeria, algo muy raro en el, tan raro como si Sirius alguna vez hubiera sido prefecto.

Moony…?.- preguntó el pelinegro, tratando de que su amigo le responda.- que sucede?

Como que qué sucede?.- preguntó, totalmente fuera de sus cabales.- No has escuchado lo que Molly acaba de decir?

Sí, que Nymphy es madre.- dijo Sirius con una sonrisa de oreja a oreja.- es genial, tengo un sobrino!

Si, claro, tú tienes un sobrino y yo estoy a punto de matarme a mi mismo con un Avada Kedavra.- repuso el ambarino en un sollozo.

Yo…-musitó Sirius.- lo siento amigo.- se disculpó, al sentarse al lado de Remus.- la verdad es que no me imagino en una situación como la tuya pero…debes ser fuerte.

Estoy cansado de hacerme el fuerte! .- gritó .- Desearía haberle dicho, desde la primera vez que ella me lo confesó, que también la amo. Ella estaría a mi lado ahora, no habría sufrido todo lo que sufrió y ese hijo que tiene, sería nuestro!

Tranquilo, amigo.- dijo el pelinegro.- por ahora eso tienes que hacer, tranquilizarte. Las cosas suceden por algo y por el momento, no te hace bien estar así.

En eso tienes razón.- asintió el ambarino, para después aspirar profundamente y tratar de tranquilizarse.

Mira, trataré de hablar con ella.- dijo Sirius, con seriedad.- sólo que dale tiempo, si tu te sientes así, no creo que ella esté mejor.

Lo dudo, está muy feliz.- dijo con cierto deje de rencor el licántropo.

No seas así, Remus…-suspiró cansado Sirius.- sólo estas pensando en ti. Que hay de Tonks?

Alguien me habla?.- dijo una voz desde la puerta, seguida de una risita peculiar, que no se confundía fácilmente.

Nymphy!!.- exclamó Sirius lleno de alegría.- hasta que llegaste!

Claro, no le iba a quedar mal a mi Tío favorito! .- dijo entre risas.

Por inercia, Remus volteó la cabeza para admirarla. Su rostro en forma de corazón iba adornado de unos ojos negro azabache brillantes, que deslumbraban mientras se asomaban entre su cabello, ahora largo hasta los hombros y de color lila, que rozaba con la playera blanca sin mangas, acompañada de una falda negra y mallas, que le cubrían hasta la rodilla, puesto que las largas botas de tacón de aguja (que le daban cierto aire elegante) cubrían sus piernas.

Pero, algo no encajaba en toda la encantadora imagen de Tonks. Un pequeño bultito apoyado en el hombro derecho de ella, cubierto con una manta de color azul celeste, pero dejando ver la cabecita de cabellos castaños claros.

Oh, mira que mono está.- dijo Sirius quedamente, al acariciar la cabecita del bebé.-

Pero, y como lo…- agregó confundida Nymphadora.

Molly nos contó.- respondió Hocicos alegremente.

Les contó?.- Preguntó asustada.- a ti y a quien?

A mí y a Remus.- dijo, esta vez con las facciones serias.-

Espero que no te enoje.- dijo Remus, hablando por primera vez desde que la peliviolacea llegó y al darse cuenta de que no se había percatado de él.

Ella desvió la mirada, apreciando un momento al hombre que se encontraba sentado al fondo de la pieza. Abrió la boca, pero luego la cerró y le dirigió una mirada indiferente que incluso al mismo Sirius (que no tenía nada que ver) le dolió en cierta forma.

Tiempo sin vernos…Lupin.- dijo ella, directa e indiferentemente.


Hola, este es mi primer fic de HP, y quise hacerlo con mi pareja preferida RxT.

En realidad, como la mayoría de los que he leído hasta ahora se centran en lo que sucede entre la orden del fénix y el príncipe mestizo, quise darle un giro raro.

Espero que les agrade y me manden sus comentarios vía Review.

Atte. Asuka Ishida.