Por fin el capitulo 4!

(Harry Potter y todos sus personajes pertenecen a J.K Rowling y es marca registrada de Warner Brs.)


-Señor secretario, que gusto tenerlo por aquí!.- Exclamo Tom el tabernero con ligero asombro.- algo de tomar?

-Si, un wisky de fuego…- respondió mientras sonreía.- y que sea doble por favor.-

-Enseguida.- dijo el tabernero mientras un vaso se llenaba de wisky de fuego y se acercó levitando hacia Remus.

Las últimas semanas habían sido las más estresantes en todos los sentidos. ¿Quién iba a imaginar que los gigantes hayan cambiado su lugar de asentamiento así como así? Era claro que tienen tendencias nómadas pero¿sí de la nada y sin rastro alguno? El asunto era muy misterioso y había tomado muchísimas horas y días completos en junta permanente con el Primer Ministro de Magia Shackelbolt.

Y ahora que lo pensaba mejor las pequeñas siestas en su oficina no contaban como horas de sueño válidas…exactamente desde la fiesta de Harry no pisó la mansión Black mas de 5 veces.

El asunto con Sirius le había dejado con una gran carga de conciencia que aún no lograba disminuir. Era cierto todo lo que le había dicho e incluso se sorprendía de lo inmaduro que se comportó esa noche. Se centró en algo que por mas que le doliera ya era parte del pasado y nada cambiaría los errores que cometió, no estuvo a lado de Harry en un día tan especial y sobre todo, se perdió de un momento muy importante de la vida del joven…por supuesto que Sirius tenía el derecho, y aún lo tiene de seguir enfadado.

Y Nymphadora…aunque ya daba por perdido el amor que ella le tenía no podía dejar de pensar en ella. Quería que fuera feliz, que siguiera con su vida pero al mismo tiempo no podía, muy dentro de él sentía una extraña contradicción a lo que su cabeza le decía que hiciese.

-"No Remus, deja que viva en paz…Olvídala".

No quería olvidarla, no podía olvidarla. ¿Cómo olvidar a alguien que te hizo sentir tan único, amado? Tampoco podía olvidar esa inocencia, la encantadora torpeza y el rosa escandaloso de su cabello que era tan suyo, tan Nymphadora. El contorno de sus labios, la palidez de su piel y lo suave de ésta, la forma de su cuerpo, y mucho menos, el brillo de sus ojos negros profundos en los que podía perderse mirándolos sin descanso por horas.

Casualmente, en los últimos días se la encontraba caminando por los pasillos del Ministerio, claro que ella no se daba cuenta (su distraída naturaleza o lo ignoraba) ni le saludaba, pero él…el podría notar su presencia a kilómetros de distancia.

Se entristecía sabiendo que nada volvería a ser como aquellos días que pasaban horas enteras hablando, riendo y sobre todo, estando juntos…mucho menos como la primera y la única noche que pasaron juntos donde hicieron el amor apasionadamente.

Y todo fue gracias a su maldita bocota…

-Profesor Lupin…digo, Remus.- dijo un joven mientras se ruborizaba..- perdóname por haber llegado tarde.

-No te preocupes Harry.-respondió alegremente.- se puede ver que estas muy ocupado entre trabajo, estudio, prometida y la familia de la prometida jeje.- re rió un poco mientras el ojiverde se ruborizaba un poco mas.

-Solo un poco.- respondió quedamente mientras ordenaba un wisky de fuego.- aunque tu también. Para el ministerio ha sido un mes muy ajetreado, Kingsley nos platicó sobre lo de los gigantes ayer que cenamos en La madriguera.

-Inquieta pensar que los gigantes desaparecieron de la nada, digo, son gigantes y no pueden pasar desapercibidos…a menos que haya una capa invisible de ese tamaño.- bromeó al momento que Harry se imaginó a un Gigante poniéndose tras la capa.

-Sería inaudito.- rió el joven mientras tomaba un sorbo de su wisky.-

-Bueno Harry…ya que estamos platicando.- dijo mirándolo.- quisiera pedirte disculpas por la manera en la que estuve el día de tu cumpleaños.

-Es por eso que están peleados Sirius y tu, verdad?.- preguntó Potter.

-Si, entre otras cosas.- respondió impidiendo que toda la verdad saliese como agua de su boca.

-Remus…tu sabes que te admiro y quiero mucho. Me has enseñado cosas, has estado conmigo en buenas y malas y sobre todo apoyas las desiciones que tomo.- hizo una pausa para tomar un poco de su bebida.- Sirius y tu han sido mi familia desde antes que mis padres murieran. Los conozco, y sé que hay una razón en específica por la que estuviste así.

-Si.- asintió mientras se hacía al que encontraba interesante su copa, por que la miraba intensamente.

-Tonks.- soltó Harry.

-Sólo no puedo creer que tenga un hijo.- respondió de la misma forma, mirando su copa.- y además, novio. Ese tal Point Du Lac.

-Tenía.- corrigió Harry.- Estuvo insoportable por unos días. Incluso a muchos aurores les contó las razones por las que Tonks terminó con el.

-No creo que haya alguna…era joven, rico…- Lupin cerró los ojos.

-No. Solamente le dijo que seguía enamorada del padre de su hijo…y también creo que por que era demasiado asfixiante.- divertido pidió otro trago.-

-Ahí otro enigma.- dijo algo nervioso el castaño.- quien es el padre del niño. Por mas que pienso no logro descifrar quien pudo dejar embarazada a una mujer para luego dejarla hacerse cargo sola del bebé.

-Mmm…yo sé que no debería decirte esto y que mi cabeza corre peligro si alguien llegase a saber que fue mi lengua floja pero…- vaciló el ojiverde mientras se rascaba la cabeza.

-No quiero sonar desesperado, pero en realidad si lo estoy.- dijo el ambarino mirándolo y dejando a entrever el sufrimiento que desde hace tiempo sentía.- No sabes lo culpable que me siento al saber que jugué con ella, que mi mente pudo mas que mi corazón y que la perdí. Le he hecho tanto daño Harry, que sé que ni en mil años me perdonaría. Yo sé que la realidad es así…-dijo cubriéndose los ojos tratando que no se notaran las lágrimas que caían por sus mejillas.- y debo resignarme, pero no puedo.

-Harry no imaginó ver a su Profesor, el valiente Remus Lupin, llorar tan amargamente al confesarle su dolor. No sabía que hacer, si contarle lo que su suegra le dijo en modo de confidencia o seguir alargando el dolor de alguien a quien quería y admiraba mucho.

Sabia que estaba haciendo bien, Remus estaba en todo su derecho de enterarse.

-Mira Remus, no sé como te va a caer esto.- dijo firmemente Harry, obligándolo a mirarle a los ojos.- pero tarde o temprano te darás cuenta. El hijo de Tonks…el hijo de Tonks es hijo tuyo.-

-Perdón?.- Pregunto casi en un grito Lunático.- mi puedes decir que es mi hijo?!.- gritó Lupin, parándose estrepitosamente del la sillita de bar que estaba ahora debajo de la barra.

-Tienes que calmarte Remus.- pidió Harry mirando a los lados para después verlo atentamente y hacer que se sentase de nuevo no sin antes pedir disculpas a las personas que miraron a verlo en su arranque de sorpresa, escandalizadas.- no tienes que ponerte de esa forma.

-Que no tengo que ponerme de esa forma? Harry, dime…como puede ese niño ser mió?.- preguntó serio.

Pues…em, Remus, yo no sé…-trató de ser discreto el joven.- míralo de ésta forma, no creo que Tonks haya hecho algún encantamiento para quedar embarazada, y que sepamos no hay alguno para que alguien realmente lo esté.

-Yo…- balbuceó el licántropo sabiendo que era cierto lo que Harry decía, y también sabiendo que solo hubo una oportunidad, y la única, para que ese niño fuera suyo.

Si el muchacho le había confiado algo que le dijo otra persona, entonces el tendría que tenerle la misma confianza.
Si James estuviera vivo estaba claro que lo escucharía sin parpadear, pero ahí estaba Harry que le tenía gran confianza y el le tenía la misma.

-Hace cuanto tiempo que Dumbledore falleció?.- preguntó hundiendo un poco sus manos en las sienes.

-Hace casi dos años…-respondió triste Harry.

-Y cuantos años tiene el hijo de Dora?.- preguntó sabiendo ya lo obvio.

-Un año y unos cuantos meses.- respondió Harry, mientras en su mente tenía el rostro de Dumbledore con una sonrisa entornada en su blanca barba.- …espera, por que tanta pregunta sobre años y tiempo?

-Por que…bueno, no sé como decirlo.- dijo con sinceridad.

-Sólo dilo y listo.- murmullo algo desesperado el joven de lentes.

-Es que…- excusó el licántropo, tratando de no sentirse avergonzado de algo tan natural.

Oh, vamos! A ti te he contado cosas bastante vergonzosas…y créeme que no las saben más que tú, Sirius y Ron.- indignado, dijo Harry.

-Sí, pero es algo muy diferente a querer seguir la tradición de la mano amiga en un restaurante…- dijo convencido el ambarino.- mira…lo diré rápido. La noche en que Dumbledore murió, Nymphadora y yo… hicimos el amor.

-Oh.- alcanzó a decir Harry. Estaba sorprendido de que Remus Lupin le contara algo así.

-Y esa es la única oportunidad para que ese niño sea mió.- bajó la cabeza.

-Por Merlín.- exclamó Potter.- si es idéntico a ti, no te has dado cuenta?.- preguntó el pelinegro.

-La verdad no, estaba ocupado pensando de quien era.- se sinceró Lupin, avergonzado de lo mal que se había comportado.- Harry…dime una cosa, pero dime la verdad.

-Claro.- asintió con la cabeza.

-Tu crees que pueda ser el padre de Joy?.-preguntó Remus, todavía nervioso por una posible realidad que le gustaba pero le asustaba a sobremanera.

-Sinceramente, sí.-honesto como siempre, Harry Potter le respondió. Sabía que Lupin necesitaba mas confianza en sí mismo, o al menos, la necesitaba para darse cuenta de lo innegable.

-Vaya…-dijo en un suspiro el hombre de ojos ámbar.- esto ha sido demasiado pronto. Yo creo que lo correcto es hablar directamente con Nymphadora y aclarar todo.

-¿No crees que es algo impulsivo? Tal vez Tonks no quiera hablar de eso.- aconsejó Harry.

-Hay formas de decir las cosas, y créeme Harry que estoy tratando de buscar las palabras adecuadas.- respondió mientras sacaba un pañuelo y se limpiaba el sudor de la frente.- Si John es mi hijo me haré responsable de él.

-¿Y que pasará con Tonks?.- preguntó frunciendo el ceño el chico de lentes.- Remus, debes estar planeando algo.

-Así es Harry.- una sonrisa, por primera vez en mucho tiempo, cruzó el rostro marcado del licántropo.- planeo reconquistarla.


Gracias a todos por sus reviews, en especial a Piper Lupin, por sus originales comentarios.

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Cuidense y hasta el proximo capitulo.