Little Pain, Little Proud

By Atabik San

Disclaimer: Los personajes de Nana no me pertenecen, son propiedad de Ai Yasawa y Konami (si no me equivoco). Recuerda hacer por lo menos 30 minutos de ejercicio al día.

Capitulo 2: Inseguridad

Estaba en clase esperando a que mis compañeros terminaran el ejercicio que el profesor había dejado, me había puesto al corriente durante mis descansos y en mi escaso tiempo libre. Recordé la noche anterior y aunque me había resfriado un poco, sentía que la noche había valido la pena. Yasu no exageraba cuando describía el enorme potencial de su banda; saqué de mi bolsillo mi grabadora, me puse los audífonos y comencé a escuchar la grabación de ese ensayo.

Nuevamente, la voz de Nana me llevó a un lugar muy lejos de ése salón de clases, era un lugar en dónde sólo eso existía, esa voz y esa mujer… por un momento la imaginé toda vestida de blanco, con unas hermosas alas blancas en su espalda… pero no, ella no podía ser un ángel; ¡a menos que los ángeles cantaran punk!

Ese pensamiento absurdo me trajo de vuelta a la realidad, noté que el profesor estaba sobre mi cuaderno mirando mis notas y mi ejercicio, me miró y sonrió.

-Nagase San, puedo comprobar que estos ejercicios son muy sencillos para usted, pero ¿me haría el favor de apagar su música mientras está en mi salón de clases?

-Lo… lo siento- le dije sonrojada

-Pase al frente a resolver el primer problema, demuéstreles a sus compañeros que un par de días fuera del aula no hacen mella en sus conocimientos

-Hai- le dije tomando mi libreta para resolver el ejercicio en el pizarrón

Sabía que algo como eso no me favorecería ante mis compañeros, jamás fui muy aceptada entre ellos, y el hecho de que los estudios se me facilitaran más que a los demás y el escaso tiempo libre que me quedaba para socializar, no eran, que digamos, grandes alicientes para que se acercaran a mí.

-¡Eh! ¡Ka-chan!- una voz varonil detrás de mi me hizo girarme, un chico alto, de grandes proporciones, más no gordo, más bien musculoso, con barba de candado y una cabellera alborotada –¿en dónde te habías metido estos días? He estado buscándote

-¿para qué me buscas, Yagari?- pregunté intentando sonar fastidiada

Toga Yagari, el "delincuente" de la universidad, famoso por salirse de clases, corregir a los profesores y hacerla de "chico rudo", también por acosarme por los pasillos… en realidad es la única persona de toda la escuela con la que puedo mantener una conversación de más de tres segundos; sobre todo porque sus conocimientos en el campo de la música son realmente vastos.

-bueno, he estado un poco sólo sin ti en éstos días, además escuché que ayer ha venido alguien a buscarte

-¿Y?- ahora si estaba intrigada -¿qué con eso?

-Bueno, he visto las pintas de ese sujeto, yo que tú, me andaría con cuidado, quién sabe qué tipo de sujeto sea

-Ninguno de cuidado- le dije seria –no hay de qué preocuparse

-Sabes que cualquier cosa que necesites, puedes contar conmigo, muñequita- me dijo un poco más serio, intentando hacerse el duro –no soy perfecto, pero… no quiero que pases dificultades, por lo tanto sabes que estoy para cuidarte…

-Puedo cuidarme sola, Yagari- le dije intentando no sonar desagradecida –pero te agradezco la oferta y la tendré en cuenta

-¿Saldrás esta noche?- preguntó el chico -¿necesitas compañía? Sabes que puedes contar conmigo, me agrada acompañarte a tu trabajo y… no me gusta que andes sola por las noches

-Entiendo- le dije serena, mirándolo al rostro –sólo… permíteme hacer una llamada

Me aparté un momento del chico e hice una llamada, luego de unos minutos me volví hacia él que me miró expectante.

-¿Y bien?- me preguntó impaciente

-Ne, To-kun- le llamé divertida -¿qué tanto sabes de Punk?

-¿Punk?- su rostro fue realmente un poema

Llegamos al lugar del ensayo y tomé el móvil para llamar a Yasu, en eso estaba cuando la voz de Nana a mi costado me hizo dar un respingo. Toga se puso en alerta.

-¿Otra vez tú?- preguntó con fastidio prendiendo un cigarrillo, noté su guitarra a su espalda -¿Ahora qué es lo que quieres? La dichosa presentación es hasta el viernes ¿no?

-Necesitamos hablar sobre ello, hay muchas cosas que arreglar antes de que puedan presentarse…

-Eso puedes verlo con Yasu, yo no me meto en esos asuntos, yo sólo salgo a cantar… ¿por qué el perro guardián?- me dijo señalando a Toga detrás de mí

-No es un perro guardián- le dije ligeramente ofendida –él es Toga Yagari, es como mi socio y ha venido a acompañarme, To kun, ella es Nana Osaki, la vocalista de la banda

-Mucho gusto- dijo el chico extendiendo una mano para estrechar la de la chica, quién lo miró un momento para apagar su cigarrillo y entrar al estudio ignorando olímpicamente al chico

-Entren- dijo Nana –si se van a quedar es mejor que no hagan mucho alboroto

Nana sacó su guitarra y comenzó a tocar algunos acordes, mientras escribía en una libreta y tarareaba la melodía, pude verla ahí, sentada con un lápiz en la mano y una guitarra en la otra, enfundada en una minifalda negra con sus botas, el cabello negro cayendo suavemente sobre su rostro, se veía hermosa y de nueva cuenta, un dolor punzante comenzó a hacerse notar en mi pecho.

Fui sacada de mis cavilaciones por un fuerte ruido de tambores, Toga había tomado unas baquetas y tocaba en la batería, lo que pude reconocer como el inicio de Pain Killer de Judas Priest

-¿Qué rayos…?- exclamé mirándolo pero la voz de Nana interrumpió lo que iba a decir

-¿Qué se supone qué estás haciendo?- dijo la chica mirándolo cómo si fuese un bicho raro

-¡Es Painkiller!- exclamó asombrado, mirándola como si fuese lo más obvio del mundo

-No tocamos eso- dijo ella –además me estás interrumpiendo, has hecho que me desconcentre y ahora ya no tengo inspiración para terminar con esto

-¿qué se supone qué haces?- preguntó burlón Toga acercándose a la chica y su cuaderno -¡vaya!- exclamó -¡así que también escribes tus canciones!

-¿En serio?- pregunté asombrada sin atreverme a acercarme

-Pues claro, mi banda no toca nada que no sea propio, no nos haremos famosos colgándonos del trabajo de otros

-¡genial!- exclamé y Toga iba a decir algo pero fue interrumpido por las voces de varios chicos que llegaban en ese momento

-Kaede- saludó Yasu en cuanto me vio –has llegado temprano- dijo casi sin énfasis

-Si- asentí –Yasu, quiero presentarte a Toga Yagari, es un buen amigo mío y casi es como mi socio- le dije señalándole al chico

-Un placer- dijo Yasu extendiéndole la mano al chico –Yasushi Takagi- se presentó –ellos son Nobuo Terashima- señaló al rubio que estaba con Hachi –Shinishi Osaka y ella es Komatsu Nana

-Un placer chicos- dijo Toga saludando con la mano

-Bien… ¡basta de charlas!- exclamó Nana -¡a lo que venimos!- se levantó y se puso detrás del micrófono, todos tomaron sus lugares después de arremangarse y comenzaron a tocar, Toga se quedó de pié escuchando atentamente, mientras yo volví a perderme en la voz de Nana.

Pero… ¿qué era lo que tenía Nana? ¿Qué era eso que me provocaba esa ensoñación cada que la escuchaba? De pronto me sentía pequeña, indefensa, sentía que todas las artes marciales del mundo no podrían en contra de una mujer de ése calibre, sentía que mis calificaciones impecables ensombrecían al lado de su talento, que ella y su sola presencia podían trapear el piso con mis habilidades para hacer negocios, que su carisma inundaba cualquier lugar que ella pisaba sin importar que tan grande o qué tan famoso pudiese ser…

-Kaede- la voz de Toga me sacó de mis pensamientos una vez más -¿estás bien?

-¿Qué?- le pregunté un poco confundida -¿decías algo?

-Te preguntaba si ellos harán su presentación dentro de poco…- me dijo mirándome de un modo extraño

-El viernes, en el Athena- le dije y abrió mucho los ojos

-¿Cuándo empezaste negociaciones con el Athena?- me preguntó intentando no levantar la voz

-¡Ven aquí!- le dije tomándolo de la mano y sacándolo del lugar con la mayor discreción y rapidez que pude

Hablé con él un rato, me miró asombrado y sonrió de forma extraña, había algo en su mirada que no pude descifrar, de pronto me miró y preguntó algo que yo no quería responder.

-¿Cómo supiste de ésta banda? ¿Ese chico, Takagi kun, tiene algo que ver con ello?- se dio la vuelta y esperó mi respuesta sin mirarme

-Si- le dije girando el rostro, apenada –digamos que… me hizo un pequeño favor y…

-¿Un favor?- se sorprendió –No estarás volviendo a…

-¡No!- exclamé exasperada. Toga sabía todo acerca de mi pasado, puesto que él también tenía una historia un tanto "trágica", misma que me contó unos días después de conocerme

-¿Y bien?- me presionó para que le contara

-Pues… verás…- le conté todo lo que había pasado, el motivo de mis faltas a la escuela y el cómo conocí a Yasu, omitiendo que me sentía MUY atraída hacia él, que no quería sentirme así porque obviamente él tenía una relación con Nana y si mencionaba a Nana, tendría que mencionar lo pequeña que la chica me hacía sentir y… por más confianza que le tuviese a Toga, había cosas que prefería guardarme para mí misma…

-¿Todo bien?- la voz de Yasu me hizo dar un respingo

-Si- le dije más seca de lo que en realidad pretendía – sólo tenía que hablar algunas cosas con Toga antes de nuestra reunión

-Sobre la reunión- comenzó Yasu –Nana se niega a hablar de negocios, ella quiere que lo hables sólo conmigo

-No tardaremos, además necesito que toda la banda esté presente- le dije

-Veré qué puedo hacer- me dijo un poco pensativo

-Dile que la bebida corre por nuestra cuenta- dijo Toga sacando el móvil de su bolsillo –supongo que no puede negarse a eso

-Se lo diré- dijo Yasu en tono serio mirando detenidamente al chico

Después de un rato, Nana accedió a ir con nosotros y el lugar que yo tenía en mente cambió drásticamente, gracias a Toga, no tuve que pensar mucho en dónde hacerlo, pues yo tenía pensado hacer la reunión en una cafetería conocida, Toga contactó a uno de sus amigos, dueño de un bar, quien le dijo que tratándose de mí no tenía ningún problema en prestarnos las instalaciones y facilitarnos las bebidas.

-¡Bienvenidos a la Jungla!- dijo divertido pues el bar se llamaba "La Jungla" en honor a la canción de Guns n' Roses "Welcome to the Jungle"

-¡Qué peculiar!- dijo Nana observando el lugar que estaba lleno de afiches de la banda y de Axl Rose, las portadas de sus discos y varios acetatos colgados a modo de decoración

-Este lugar me da miedo- dijo Hachi cubriéndose en la espalda de Nobu

-Tiene estilo- sonrió Shin

-Muy glam- dijo Yasu y Toga sonrió divertido

-El dueño es muy amigo mío, le encanta esa banda- sonrió

-¿Y bien?- urgió Nana sentándose junto a la barra

-¡Bienvenidos!- dijo un hombre saliendo de detrás de la barra haciendo que Nana diera un respingo que casi la tira de la silla -¿Qué desean tomar?

-¿Quién rayos eres tú?- preguntó Nana agresiva tratando de ocultar su sorpresa

-Slash- sonrió el tipo satisfecho –en realidad me llamo Kyo, Ueno Kyo- sonrió –y soy el propietario de éste lugar

-Kyo- llamé con cara de circunstancias

-¡Ka chan!- exclamó corriendo a mi encuentro -¡es un placer como siempre tenerte por aquí, eres bienvenida cuando desees!

-Gracias, ¿qué te parece si nos das una ronda de tu mejor cerveza?

-Especial para Ka chan y sus clientes- sonrió y tomó su lugar tras la barra, Toga se recargó de espaldas a ésta.

Discutimos algunas cosas y salimos ya tarde del lugar, Shin y Nobu hicieron muy buenas migas con Toga, Yasu se encargó de llevar a Nana y a Hachi a su casa, mientras Shin y Nobu se iban a casa de éste último.

-¿Te irás sola?- me preguntó Yasu muy serio pues Toga se había quedando a ayudar a Kyo a limpiar

-No- le dije serena –To kun me llevará a casa

-¡Ah!- exclamó casi sin ánimos –En ese caso, supongo que está bien, nos veremos mañana en el Athena, por cierto… ¿hice algo malo?

-¿Qué?- le pregunté sorprendida –Has estado un poco seca conmigo ésta noche, tal vez hice algo que te molestara o…

-No, ¡para nada!- le dije asombrada – nada de eso, quizá sólo estoy un poco cansada, he tenido que ponerme al corriente con la escuela y eso me ha quitado un poco de sueño

-Pero… ¿todo bien con nosotros?

-Si…- le dije confusa

¿Nosotros? ¿Desde cuándo había un "nosotros"? ¿A qué se refería con eso? Eso último me había tomado por sorpresa y había quebrado el escaso autocontrol que había logrado mantener, afortunadamente, él subió al taxi apresurado por Nana y eso evitó que viera mi rostro y todo lo que en ese momento reflejaba, que a decir de Toga era demasiado.

-Él te gusta ¿cierto?- me preguntó mi amigo mientras bebíamos el resto de nuestra cerveza recargados en la barra

-Si, pero… está lejos de mi alcance- le dije suspirando y recargándome en la barra con expresión derrotada

-¿De qué hablas?- me preguntó intrigado

-De que nunca seré suficiente para él, no mientras la tenga a ella- dije bebiendo de golpe lo último de mi botella

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N/A: Disculpen a todos la tardanza al actualizar, simplemente las cosas cambiaron mucho, entre la universidad, la familia, las relaciones interpersonales, el trabajo y la falta de ordenador, realmente no encontraba tiempo para sentarme a escribir... o a transcribir todo lo que ya he escrito, espero tener más tiempo. Gracias y disculpa por la espera.