Notas: Historias escritas para el reto de la comunidad 30vicios en Livejournal. No hay continuidad o secuencia entre cada one-shot, la mayoría están situados en el manga por lo que incluyen spoilers para toda la serie y el final, sobre todo este primer one-shot.


De nuevos comienzos

Muchos años atrás, cuando despertó confundido en una cama sin recordar quien era o en donde había nacido, pensó que era muy afortunado porque tenía un techo y comida. La trabajadora social lo encontró en la puerta del orfanato inconciente, y eso también le hizo pensar que era muy afortunado, porque alguien se había tomado la molestia de llevarle hasta ahí. Era un buen inicio, y la trabajadora social estuvo de acuerdo. Sonrió amablemente e incluso le dejo escoger su propio nombre.

Fujitaka considera que siempre ha tenido buenos inicios, como con aquel profesor en su primer año de universidad, por quien obtuvo el contacto con aquella prestigiosa preparatoria tras su graduación. Fue ahí donde tuvo su inicio favorito, ese en el que una joven cayó del cielo (y un árbol) como un ángel.

Sería difícil comenzar a experimentar tantos cambios si no le tuviese cerca, esta vez realmente con dos alas inmaculadas. Por supuesto, Nadeshiko siempre estuvo cerca cuidando de sus niños, pero en este nuevo inicio esta aquí para él, flotando a su lado mirándole con adoración y esa suave sonrisa.

-Me alegra que te parezca divertido, querido.

La voz de su mujer suena como la lluvia, clara y suave, o quizás siempre fue así y nada tiene que ver con su condición de fantasma. O quizás este tan feliz que no importa si hay diferencia.

-Es como un acertijo… –y comienza a idear razones, tratando de atar cabos.

Puede decir con certeza que en el cuarto de Sakura se encuentran diecinueve presencias que como estrellas tintinean tímidamente, y una extra que brilla orgulloso como un sol. También ha sentido una presencia parecida en características, pero distinto, más sutil y ligero sin dejar de ser resplandeciente, ocultándose bajo la sonrisa de un dulce muchacho. Cierra los ojos y es como si pudiese verlos con claridad.

Nadeshiko habla muy poco sobre el poder de Sakura o la ausencia de magia en Touya. No estuvieron solos ante la adversidad, le asegura, salieron adelante triunfantes y felices con sus decisiones. Su mano traslucida dibuja una caricia sobre su pecho, muy cerca de su corazón, y su respuesta a los cambios que experimenta es corta.

-Es porque finalmente estas completo.

Sabe que hay mucho más tras esas palabras, pero de momento no necesita nada más al acunar su mejilla, disfrutando del suave aleteo sobre la piel. Se olvida de la magia, de los acertijos y los jovencitos con sonrisas enigmáticas, porque de momento prefiere solo ser abrazado por la presencia de Nadeshiko.

-Pienso lo mismo.