Disclaimer:

Los Teenage Mutant Ninja Turtles y todos los personajes de esta gran serie no son de mi propiedad (mas que obvio, si no ya estaría en E.U pudriéndome en lana) si acaso solo unos cuantos villanos y otros personajillos semi irrelevantes que aparecerán por ahí.

También encontrarán en esta historia algunas cosillas o similitudes a ciertas series de las cuales también no soy propietaria (de hecho, si lo miramos bien, tienen su origen en esa maravillosa mente de lentes ahumados, el grandioso Stan Lee, pues pese a que en cuanta series de personajes con poderes te encuentras básicamente los mismos, hay que admitir que todo eso proviene de él, y juro que si me lo conociera en persona le beso los empeines al señor…bueno, ya estuvo bien de tanta auto flagelación); les aseguro que todo lo que encuentren de raro en este fic ha sido usado solamente como complemento del mismo y que lo he escrito con el afán de divertirme, divertirlos y hacerles pasar un buen rato.

Esperando cumplir mi cometido.

Stella Magdala Umbrae.

Esta historia está dedicada a mi hermanita Haoyoh Asakura, como siempre, mis mejores ideas vienen de ella.

LA LEYENDA DE LOS SELLOS SAGRADOS.

Capitulo I

CRÓNICAS DE UN FIN DE SEMANA.

Se acerca el fin de semana para la ajetreada ciudad de Nueva York; algo que se debe aprovechar para relajarse, descansar y dedicarse a las actividades que sean de mayor agrado.

Esto es algo que ciertos hermanitos verdes tienen muy presente. Para Leonardo, Rafael, Donatello y Miguel ángel estás ocasiones, aunque esporádicas, no se deben dejar pasar; así que cuando han logrado estar libres de peleas contra pandillas, desmembramientos de sindicatos criminales o nuevos entes que amenazan sus vidas, han decidido subir todo lo que les pudiese ser necesario al nuevo vehículo familiar (una simple vagoneta, equipada sí, pero con aspecto común para disimular) y salir a perderse por las carreteras con el permiso de Splinter claro está, a quien no le disgusta la idea de disponer también de unas horas de la paz y tranquilidad que solo una guarida vacía puede brindar.

-Bueno, pero-Decía Donatello revisando algunos folletos-¿Alguno de ustedes tiene idea de a dónde podríamos ir?

-Yo sí-Dijo Mickey, con los ojos brillantes por la idea que tanto ansiaba compartir con sus hermanos.

-Eso es fácil de decidir-Le interrumpió Rafael justo antes de que pudiese hacerlo-Podríamos montar en las motocicletas y recorrer parte del país, ¿Qué les parece?

-¡Excelente idea amigo!-Exclamó Casey, que como siempre, se hallaba de colado en la guarida.

-No nos daría tiempo suficiente-Espetó Leo-Además no me parece una buena idea…

-¡Entonces podríamos ir al campeonato nacional de lucha!-Sugirió Casey- ¡Ya comenzaron las preliminares y "El gran saca-tripas" estará compitiendo!

-No lo sé…

-Tal vez el museo de historia-Dijo ahora Donny mirando uno de sus folletos-¡Traerán una colección de arte ruso!

-¡Ay no!-Gritaron todos.

-¡Mejor vayamos a…!-Quiso insistir Mickey.

-¡Ya sé! ¡La liga de hockey universitario! No se pone del todo mal-Volvió a decir Casey.

-Me gusta más la idea de las luchas.-Comentó Rafael.

-No, mejor el museo.

-No creo.

-Oigan…

-¿Y que tal un entrenamiento en…?-Dijo Leo.

-¡¡No!!-Repusieron todos a coro.

-¡Mi idea es…!

-Vayamos a las carreras de autos, también hay un grand prix este fin de semana.

-¡El museo!

-¡Luchas!

-¡Hockey!

-¡Entrenamiento!

-¡Mi idea!

-¡Montón!

En segundos los 5 chicos se hallaban enredados en el consabido ritual del montón que no resuelve nada, pero ¡ah, como acuden a él!

Abril y Splinter entraban en la estancia cuando por poco son atropellados por la voluminosa masa verde con algo de rosado (Casey) que se hallaba revolcándose y aplastándose de un lado a otro con singular alegría y extremo escándalo.

-¡Alto!-Gritó el maestro dando por terminada la breve pelea.

-¿Pero que les pasa a ustedes?-Soltó Abril con enfado, parecía que estos chicos nunca iban a madurar.

-Perdone maestro-Se apresuró a decir Leonardo con la bandana fuera de lugar mientras a su espalda Rafael le arremedaba.

-¿Pero a que viene todo esto muchachos?-Volvió a cuestionar el anciano al tiempo que sus alumnos y Casey volvían a levantarse, sacudiéndose el polvo.

-No podemos ponernos de acuerdo sobre a donde ir este fin de semana.

-¡Ah! Eso es por que ustedes no pueden ver una buena idea ni por que la tienen enfrente-Dijo Rafa-Case y yo hemos dado muchas sugerencias muy buenas.

-Ver a un tipo que se hace llamar "el saca-tripas" no me parece una buena sugerencia-Replicó Donatello, Rafa le dedicó una de esas típicas miraditas que querían decir "te callas o te callo" que el chico ya conocía tan bien.

-Debe haber una manera más adecuada de decidir estás cosas-Reclamó Abril-No pueden recurrir al "montón" cada vez que quieren resolver un problema.

-Pues hasta ahora nos ha funcionado-Observó Mickey sentado en el piso.

-Abril tiene razón-Apoyó Splinter-Para algo existe la democracia.

-Tiene razón maestro-Aceptó Leo ganándose otra imitación burlesca por parte de Rafa, aunque está vez el chico se llevó un zape por parte de su hermano mayor-Y creo que ya tengo la solución.

-¿En serio?

-Ya hasta miedo me da.

-¿Cuál es?

-Es tan simple-Respondió Leonardo con cierta suficiencia-Que no puedo creer que no lo haya pensado antes. Nos repartiremos los fines de semana por turno, de modo en que cuando a uno de nosotros le toque podrá elegir hacer lo que quiera y los otros lo acataremos sin chistar, ¿Qué les parece?

-Suena bien-Dijo Donny.

-¡Sí! ¡Me gusta la idea!-Exclamó Mickey.

-Ya qué…-Gruñó Rafael.

-Me parece una excelente idea Leonardo-Felicitó Splinter.

-Sí, pero… ¿Quién ira primero?-Inquirió Casey esperanzado, pues si el turno era de Rafael, cualquiera de aquellas sugerencias que había hecho serían posibles realidades.

-Bien-Continuó Leo-Considero que lo más correcto sería que los menores sean primero. Sugiero que el primer turno sea de Miguel ángel, luego le tocará a Donatello, después a ti Rafael y por ultimo será mi turno.

-¡¿Qué?!-Soltó Rafa.

-¡¿En serio Leo?!-Estalló Mickey rebosante de alegría-¡¿De verdad me dejarían escoger a mi primero?!

-Me parece lo mejor-Reafirmó Leonardo.

-Sí, yo coincido-Opinó Don.

-¡Ah! sí, pues, yo también.

-¡¡¡¡Graciassss!!!!-Gritó el chico la mar de contento, de inmediato y dejando atrás a sus hermanos con una sonrisa, salió corriendo a su habitación para volver después con un folleto en las manos.

-¿Y eso?

-¡Es mi plan para este fin de semana!-Comunicó el chico con su amplia sonrisota.

-Menos mal que no estabas preparado.

-¿Y de que se trata hijo?-Preguntó Splinter, sonriente y satisfecho por la determinación tomada por sus muchachos.

-¡Miren! ¡En California hay una atracción que quiero visitar!

-¿Una casa del terror?

-¡¿Nos vas a hacer cruzar todo el país por una atracción de feria?! ¡No inventes!- Alegó Rafael.

-¡Viejo! No es cualquier casa del terror ¡Es la casa del terror! ¡Se dice que nadie nunca ha podido terminar el recorrido por lo aterradora que es!

-¡Bah! ¡Por favor! ¿Qué clase de cobarde no acaba un recorrido de feria barata?

-Bueno, quien sabe….a lo mejor tú no lo acabarías-Dijo Mickey dándole picones a su hermano.

-¡¿Qué?! ¡¡no me vengas con tonterías Miguel ángel!! ¡Ni que yo fuera un cobarde!

-Bueno…-Insistió con tono inocentón-Como desprecias mi idea, ¿Qué se me hace que lo dices para ahorrarte la vergüenza de que te veamos salir corriendo antes de llegar al final?

Rafael, casi bufando como toro bravo en corrida, agarró a su hermano del nudo de la bandana mientras decía.

-¡¡Sigue con eso y no habrá necesidad de que vayas hasta California buscando una casa del terror!! ¡¡¡Ya que en eso te voy a convertir la guarida!!!

-Bueno…-Dijo Miguel después de pasar saliva-Pues demuéstrame que me equivoco.

-¡Ya lo verás!-Exclamó soltándolo-¡Vamos a tu casita de muñecas! ¡Verás como te tragas tus palabras!

-¡De acuerdo hermano!-Repuso el chico con su sonrisota.

Al llegar el fin de semana, los muchachos junto a Casey, salieron en la van con rumbo a California. Mickey manejaba (para desgracia de todos) por que no solo tuvieron que ir casi comiéndose las uñas por la forma tan terrible de manejar del chico, sino que también debieron tolerar la horrenda música techno de Mickey (pues parte del acuerdo era que el afortunado elegiría incluso la música a escuchar en el camino); tras varios kilómetros de sufrimiento y con la cabeza haciéndoles "punchis-punchis" llegaron a su destino.

-¡Bien! Aquí está ¡La aterradora casa embrujada!

-¡Nah! Da más miedo como manejas.

-¡Búrlate ahora hermano, pero ya te veré cuando estemos adentro!

-¡Ya te dije que a mi eso no me asusta!

-¡Bueno, entonces que tal una apuesta y que sea en general!, ¡el primero en rajarse paga la cena!

-¡Va!-Aceptaron todos.

Sin más preámbulos, pagaron y entraron al recorrido.

La casa, como es de esperarse en atracciones de esta índole, era terriblemente oscura por dentro, con la luz suficiente para que el visitante pudiese ver el camino sin sufrir accidente alguno. Los 4 hermanitos y Casey comenzaron a andar siguiendo las indicaciones que además formaban parte del escenario.

-¡Me voy a dormir!-Murmuró Rafael-¿A que hora se supone que nos van a asustar?

-¡Sssshh!-Le calló Miguel ángel-¡Cállate viejo, me desconcentras!

-Rafael tiene razón-Apoyó Casey a su amigo-Esto está muy aburrido Miguel ángel-Dieron vuelta en un recoveco-Mucho me temo que te vieron la….

De la nada apareció saltando una mujer descarnada que sin más se arrojó sobre Casey, este de milagro logró esquivarla, pero, lo que al principio creyó, era un animatronic y por lo tanto ya no se pararía otra vez, comenzó a convulsionarse en el piso para luego pararse y volver a arrojarse en su contra.

El aspecto descarnado, macilento y agusanado de la aparición era acompañado por unos quejidos guturales, espectrales y aterradores; Casey pegó un grito tipo falsete y salió huyendo en dirección contraria a toda velocidad con la descarnada tras él.

Aunque al principio los chicos estaban pasmados ante la aparición, nadie lo dio a notar, y al ver a su amigo salir huyendo después de tremendo grito, los 4 jóvenes comenzaron a reír a grandes y sonoras carcajadas.

-¡Bien, creo que ya sabemos quien pagará la cena…!-Dijo Rafa sin parar de reír; así los 4 hermanos retomaron el camino juntos.

-No puedo creerlo-Dijo Donatello mientras llegaban al área del cementerio-¿Vieron su cara cuando…?-No pudo terminar, por ir riendo no notó una tumba abierta y cayó en ella.

-¡Donny! ¡¿Estás bien?!-Gritó Leo asomándose junto con sus hermanos.

-¡Sí, la caída no fue tan fuerte, además…..aaaaahhhhhhh!!!!

-¡¿Qué pasa?!-Gritaron los otros 3 al unísono.

Pero no hubo necesidad de que Don respondiera pues ellos mismos podían verlo, de los costados de densa tierra de la fosa, varias manos descarnadas o pútridas se esmeraban por alcanzar al chico, quien por escaparse retrocedía alejándose de ellas; el problema es que al topar con la pared, de esta salieron otras más.

Como el miedo le permitió, Donatello logró salir de la tumba para después seguir a Casey hacia la salida.

Leonardo, Rafael y Miguel ángel solo lo vieron pasar, quizá Donny se creyera que sus hermanos le seguían en la huída, sin imaginar que los 3 chicos se quedaron ahí conteniendo las ganas de reírse.

-¡Ay! ¿Pueden creer eso?-Dijo Rafa con el estómago dolorido por las risotadas.

-¡Ni que fuera para tanto!-Añadió Mickey-No creí que Don fuera tan sensible.

-Eso no es sensibilidad-Espetó Rafael con su bravuconería típica-Es no tener la capacidad de diferenciar entre lo real y lo ficticio; además de que habemos algunos más valientes que otros.

-¿En serio?-Preguntó Leonardo.

-¡Por supuesto!

-¿Estás seguro?

-Sí.

-¿De verdad?

-¡Que sí! ¿Bueno Leonardo te has quedado sordo o hay alguna parte de sí que no llega bien a tu cabecita?

-No, no, lo he entendido perfectamente, solo que…

-¿Solo que qué?

-Bueno, solo que quería saber si aun opinabas lo mismo ahora que vieras lo que tienes en la pierna.

Los ojos de Rafael se abrieron como platos; echó una rápida mirada hacia abajo, pero sin darse tiempo de analizar que era, empezó a golpear ese "algo" al tiempo que pegaba un grito similar al de Casey.

Leo y Mickey lloraban de la risa; cuando Rafael se dio cuenta, controló sus nervios y miró con detenimiento; una araña de goma se había pegado en su pantalón.

Gruñendo y jurando por lo bajo se quitó el bicharraco de plástico mientras de fondo tenía las burlonas risas de sus dos hermanos.

-¡Ja, ja! ¡Que gracioso!-Renegó con voz alta y tono molesto-¡Ya cállense si no quieren que se las haga tragar!

Leonardo y Miguel ángel trataban de contener las risas, pero era muy difícil, veían a su hermano y les volvía a hacer gracia.

-¡Ya vámonos!-Gruñó el chico-¡Aún tenemos mucho que recorrer!-Y continuó caminando con el corito de risitas ahogadas detrás.

Recorrieron varios escenarios más, cada uno más aterrador que el otro; la falta de luces en algunos sitios o por el contrario, el contraste de luces tenues y de colores fríos, lograban dar una sensación de zozobra y alerta agudizada, perfecta para que, actores y animátronics, caracterizados como las figuras de terror más memorables y terribles de todos los tiempos, saltaran de los rincones menos esperados pegándole a los 3 hermanitos un sin fin de sustos terribles.

-¡ja ja ja ja ja! –Se reía Rafael con desparpajo-¿Se puede saber que fue ese grito Leo?

Un muy sonrojado Leonardo respondió.

-El miedo es parte de la naturaleza en los seres vivos, alguien que aprende a admitir el miedo es capaz de superarlo.

-Ay sí, que bonita forma de adornarlo.

-¡Ya cállate!

-Oigan viejos…yo creo que… como que esto ya se está poniendo muy feo… ¿no?

-Que Mickey, ¿tienes miedo? ¿El nene por fin ya sintió lo que es amar a dios en tierra de indios?-Inquirió mordazmente Rafael.

De pronto, frente a Miguel ángel emergió del piso un enorme muerto vivo que de inmediato se abalanzó contra su cabeza en busca de sesos.

-¡¡¡Pues sííííííííí!!!-Gritó a la par que salía corriendo en dirección contraria.

-¡Miguel ángel!

-¡Oye Miguel ángel, no te asustes, busca sesos a ti no te puede sacar nada, hey!-Exclamó Rafa y salió tras Leo que ya se había ido a buscar a su hermano.

Pero el buen Mickey continuaba su huída con el zombie come-sesos casi pisándole los talones; desesperado por que le perdiera de vista, Miguel ángel dio vuelta en un recodo que se salía del camino marcado para los visitantes.

Leonardo, que alcanzó a ver la acción de su hermano, indicó a Rafael el rumbo a seguir; ambos chicos se apresuraron siguiendo el mismo sendero, pero cuando menos lo esperaban toparon con una serie de criptas y mausoleos que convirtieron el camino en un callejón sin salida.

-¿Pero que cara…?-Soltó Rafael.

-Miguel ángel debe haber saltado este obstáculo…debemos buscarlo.-Dijo Leo saltando por sobre el techo de la cripta más grande; Rafa, exasperado, le siguió.

Del otro lado se hallaba un área en construcción que próximamente sería abierta al público, y la cual por ahora era un caos de tumbas y espectros colgantes a medio hacer que tenían un aspecto aun mas aterrador que el que podrían tener cuando fuesen terminados. Leonardo y Rafael se internaron en esta "selva de cuerpos putrefactos" preocupados por Miguel ángel.

-Cuando lo encuentre lo voy a matar…-Susurraba Rafa haciendo a un lado unas telarañas densas y pegajosas que colgaban de un árbol artificial seco a su paso.

-Yo me conformo con encontrarlo-Dijo Leo dando un saltito para salvar un esqueleto tirado en el camino, Rafa, caminando detrás de él le siguió.

Más adelante se hallaba un cuerpo en descomposición también estorbando al paso; Leonardo, nuevamente, se dispuso a evadirlo como hiciera con el esqueleto, pero no contaba con…

Una mano viscosa y pútrida se asió de su tobillo justo cuando iba pasándole por encima; el chico, tomado por sorpresa y, sí, hay que admitirlo, ligeramente influenciado por el aspecto y temática del lugar, lanzó un grito perdiendo el equilibrio y cayendo de espaldas sobre Rafael, quien también, sugestionado gritó otro tanto y cayó.

De todas las tumbas que los rodeaban comenzaron a salir uno tras otro muertos en los estados más lamentables y espantosos imaginables. Los dos chicos, derrumbados en el suelo, veían como poco a poco eran acosados por una legión de cadáveres, animados por alguna fuerza temible y desconocida; lenta, pero espeluznantemente, los descarnados les acechaban como en esas películas de terror que tantas veces vieron antes, y de las cuales tanto se burlaron.

-¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!!-Gritaron ambos al unísono.

De repente los cadáveres se detuvieron, haciendo un extraño ruido, como de un aparato al que le cortaran la energía. Leonardo y Rafael dejaron de cubrirse el rostro con las manos y miraron en torno suyo.

-¿Leo? ¿Rafa? ¿Son ustedes?-Inquirió una vocecilla familiar.

Los dos chicos se incorporaron; Miguel ángel, con una soda en las manos, apareció justo en frente de ellos.

-¿M…Miguel ángel?-Dijo Leo.

-¡¿Dónde demonios te metiste?! ¡¡Estuvimos buscándote por todos lados!!

-¿Por todos lados? Pero si estuve aquí todo el tiempo. ¡Ah!, les presento a Mark-Dijo el chico cuando otro joven se acercó; el recién llegado estaba ataviado justo como el zombie come-sesos que persiguiera a Miguel ángel.

-¡Hola!-Saludó el chico.-Lamento eso, le enseñaba a Miguel ángel como funcionan los animatronics de la nueva ala; ¿gustan una soda?

-Mark tiene muchas en la oficina-Dijo Mickey sonriendo.

Leonardo y Rafael miraban a ambos jóvenes con la boca abierta y los ojos como platos; ¡no era posible! ¡¿Ellos preocupados por Mickey y este se hallaba felizmente haciendo amigos, tomando sodas y viendo las nuevas atracciones?!

-¿Le pegas tú o le pego yo?-Preguntó Rafa entre dientes.

-Yo lo agarro y tú le pegas-Repuso Leo.

Tras despedirse de Mark, darle las gracias y alejarse del lugar, Rafa y Leo llegaron a donde Casey y Donny con un Mickey prendado del nudo de la bandana. Cuando los otros preguntaron que había ocurrido, los dos jóvenes les dijeron que les explicarían durante la cena, que, tan limpiamente le habían ganado a Casey.

Al final, y después de reírse hasta el cansancio de menuda experiencia, los chicos disfrutaron de su primer fin de semana, aunque Casey, al ver la cuenta de la comelitona de pizzas protagonizada por los 4 hermanitos, hubiera preferido que fueran los animatronics los que le hubiesen acompañado a cenar.

Pasaron varias semanas para que los chicos pudieran tener otro fin de semana libre.

Y según el acuerdo era el turno de Donny.

Toda la tarde del viernes, el chico se la pasó pegado a su computadora; imprimiendo, descargando y murmurando una serie de cosas sin sentido; cuando le hablaban o le preguntaban que estaba haciendo, Donny se limitaba llanamente a decir, mientras hacía un ademán con la mano que indicaba que no le interrumpieran.

-Les diré en la cena.

Cuando todos estuvieron reunidos en la mesa, por fin Donatello se dignó a develar el misterio.

-Y bien cerebrito, ¿ahora sí vas a decirnos que te traes entre manos?-Inquirió Rafael.

Donny carraspeó un poco con aires de erudito y una sonrisita de satisfacción.

-He confeccionado un elaborado, pero conciso itinerario para este fin de semana, el cual comprende la visita a todos los museos de la ciudad.-Donatello montó un tripie y colocó una pizarra blanca en el que destacaba el detallado programa-Saldremos desde las seis de la mañana, para atravesar la ciudad y comenzar con el museo de historia natural el cual abre sus puertas a las diez, estarán de acuerdo que con esta hora de salida, nos dará el tiempo suficiente para llegar justo cuando el personal comience a recibir al público-Añadió alegremente.

-¿Qué?-Soltó Rafa incrédulo. Donatello prosiguió.

-Después nos trasladaremos al de arte contemporáneo, el cual tiene en estos momentos una exhibición de escultura surrealista que realmente me interesa ver; después continuaremos nuestra travesía hasta el museo de…

-¡Viejo! ¡Solo de oírte ya me está dando sueño!-Dijo Miguel ángel.

Leo miró a su hermano menor con reprobación, luego dijo a Donny.

-Me parece excelente Donatello, y todo suena realmente edificante.

-Todo suena realmente edificante-Arremedó Rafael-Todo suena realmente aburrido.

-¡Gracias Leo! Y lo siento Rafael, pero te vas a tener que aguantar, es mi turno y esta es la salida que he planeado, así que disfrútalo; ¡quien sabe!, ¡a lo mejor resulta que te gusta más de lo que tú crees!

Muy temprano los cuatro muchachos salieron de la guarida en la vagoneta siguiendo el plan de Donny; está vez Casey no iba con ellos, pues había argumentado que un asunto urgente se le había presentado, y que, aunque lamentaba mucho el perderse de tan divertido itinerario, desgraciadamente se trataba de algo a lo que no podía dejar de lado.

-¡Ese Casey!-Murmuraba Rafa mientras cruzaban la ciudad-¡Valiente amigo! ¡Ese pretexto barato de "Mi abuelita quiere que le arregle las tejas de su techo" que se lo crea la más…!

-¿Qué esperabas?-Dijo Mickey-¡Es Casey!, no tiene cerebro ni para inventar pretextos.

-Ya olviden a ese desertor-Intervino Donny-Mejor vamos a amenizar el viaje.

La tortuga conecto un usb a la terminal de la van.

-¿Qué es eso Donny?-Preguntó Leo, que iba en el asiento del copiloto.

-Un obsequio de parte de Quantum33, mi amigo de la red; cuando le comenté que haría este viaje con ustedes quiso darme algo para escuchar en el camino.

-¿Te piratea música de la red?-Preguntó Mickey emocionado-¡Genial! ¡Pregúntale si te puede conseguir el nuevo albúm de los "electro radicals", así me ahorran la fila en la tienda de música!

Leo miró feo a Mickey.

-No Miguelón-Replicó Donatello-Quantum no me piratea música…además eso puedo hacerlo yo-Ahora a quien Leo miró feo fue a Don-Quantum tiene una banda musical llamada "los nanochips".

-¿Un cerebrito con una banda de rock?-Soltó Rafa con incredulidad-¡Eso sí que es nuevo!, ¿Qué clase de rolas puede tener un grupo de nerds?

-No es una banda de rock Rafa-Aclaró Don pese a no agradarle el calificativo dado por su hermano a su amigo virtual-Es una banda de música tecnológica.

-¿De que hablas Willis?-Dijo Mickey.

-Quantum y su grupo lograron que sus laptops codificaran una serie de algoritmos creando secuencias de sonido en armonía, y nosotros somos los afortunados, fuera de la banda, en poder escuchar por primera vez ese resultado. ¿Listos para la nueva era de la música? ¡Pues aquí va!

Donatello dio play al usb, de repente una infinidad de ruiditos computarizados (similares a los que hacían las computadoras en las películas del "santo") comenzó a escucharse.

-Oye Don…creo que se descompuso tu aparato.

-¿No tendrá un virus?

-¡Claro que no!, esa es la música de Quantum, ¡Cielos! ¿No es increíble como lograron que la decodificación de 3.56793 se escuchara de esa forma? ¡Esos chicos son asombrosos!

-¡No puedo creerlo!-Bufó Rafa-¡Donny1, ¡ya tocaste fondo! ¡Uno de estos días te ahogarás en tu propia ñoñez!

-¡Ja! Eso lo dices por que no logras comprender esta maravilla tecnológica y los alcances que representa, además de su belleza interpretativa.

-¿Cuál belleza interpretativa?, ¡Eso ni siquiera tiene ritmo!

-¡Ay Rafita! ¡Tortuga desesperada y de escasa apreciación! Te haría bien prestar más atención a lo que te rodea, sobre todo cuando se trata de algo tan innovador y de tan exacta precisión como esto, ¡aprende de Leo!, él está atento y sopesando lo que está escuchando.

-¡Uy sí, no sabes! Leo es la encarnación misma de la apreciación musical.-Replicó Rafa con sorna mientras, apoyado en el hueco formado entre los respaldos de los asientos delanteros, se asomaba y miraba a su hermano mayor.

Donatello echó un rápido vistazo hacia el asiento del copiloto; Leo yacía con la cabeza, inclinada levemente hacia abajo, apoyada en la mano derecha, cuyo brazo había acomodado en el marco de la ventana; Donny lo observó un poco, parecía estar ensimismado, escuchando con atención la "música".

Pero bastó con que Rafael le empujara suavemente de la nuca con el dedo para que el mentón de Leo casi tocara su pecho, delatando que se hallaba profundamente dormido.

Rafael se deshacía en risotadas.

-Ahí está tu atento melómano ¡ja, ja, ja!

Donny bufó, pero no desistió, continuó manejando sin quitar la música "electrónica" de su amigo.

-¡Genial!-Dijo con malicia-Sigue lo que Quantum llamó "sinfonía de las 300.000 ecuaciones" este tema es tan interesante como largo.

Rafael puso cara de desencanto mientras Mickey, miraba por la ventana, con sus dos manos a cada lado de su cara como ansiando escapar del vehículo.

El resto del día lo pasaron de museo en museo, tal y como Donny lo había planeado. Del de historia natural, donde casi a la par del guía, el chico compartía con sus hermanos y algunos turistas que se detuvieron a oírlo, explicaciones sobre lo existente en el recorrido (incluso mas completas que las del empleado), pasaron al de arte contemporáneo; las piezas ahí expuestas parecían haber sido sacadas de la dimensión desconocida; por mas vueltas que le daban y por mas ángulos que le buscaran ninguno de los chicos, a excepción de Don, pudo hallarle una forma conocida; incluso Leo, que tan atento a lo que su hermano decía en la escala anterior, miraba a las susodichas obras con expresión que claramente quería decir "¿Qué carajos es esto?".

El recorrido continuó con singular alegría para la techno tortuga y en ocasiones hasta para Leo; Rafael y Miguel ángel eran los que ya pedían esquina, llegando incluso a quedarse sentados en uno de los pasillos del siguiente museo mientras sus otros hermanos se llenaban de cultura (o de ñoñez como decía Rafael).

Tras todo el día inmersos en esos centros de cultura, saber y arte, los jóvenes volvieron a casa; arrastrando los pies, muertos de cansancio y hartos, por lo menos Rafa y Mickey, de tanta "chuchería antigua"; Leo por su parte, agradeció a Donny el que hubiese hecho de su fin de semana algo tan interesante y constructivo para la familia. Donatello se encontraba feliz.

Varias semanas pasaron de nuevo para que pudiesen tener otra oportunidad de escaparse; esta vez fue el turno de Rafael.

Esto felizmente (para él y Casey) coincidió con el campeonato de box peso welter que se llevaría a cabo en Las Vegas. Casey se había pulido al conseguir los 5 boletos para tal evento.

-¡Por Dios Case!-Decía Rafa mirando incrédulo los cinco boletos en sus manos-¿A quien tuviste que matar para conseguir esto?

-A nadie-Replicó el otro con auto satisfacción-Solo llame a un amigo que conoce a otro amigo que conoce a otro amigo que…

-Sí, ya entendimos-Le cortó Rafa.

-¡Fue una verdadera suerte que cayera tu fin de semana en la misma fecha!

-¡Ya lo creo! ¡Esto va a ser grandioso!-Agregó el chico entusiasmado.

-Sí, genial-Intervino Leo con desgano-¿Qué tiene de bueno ver a dos tipos matarse por un "titulo"?

-¡Ach! ¿Para que te explico si no lo vas a entender? Tú solo goza del viaje y olvídate de esas cosas por unas horas ¿Sí?

Leo suspiró.

-Bueno, ¿pero por lo menos ya planearon todo?

-¡Por supuesto!-Aclaró Rafa-Saldremos mañana temprano; será un viaje largo, ¡pero ya verán que nos divertiremos en grande!

-¡A mí me gusta la idea!-Dijo ahora Mickey-¡Nunca hemos ido a Las Vegas, y la verdad parece muy divertido!, ¡los espectáculos! ¡¡Los casinos!!

-Oye, espera un momento, solo vamos a esa barbarie del campeonato de box, no a meternos a los casinos.

-¡Vamos Leo! ¡No puedes decir que has ido a Las Vegas sin meterte a conocer un casino por dentro!

-No creo que sea necesario-Insistió el muchacho.

-Bueno, será mejor ir a dormir-Advirtió Rafa-Mañana nos levantaremos muy temprano.

La mañana llegó; los 5 muchachos se encontraban, pese aun sentirse adormilados, muy entusiasmados por el viaje. Debieron salir muy temprano para poder atravesar casi medio país para llegar hasta Nevada con buen tiempo.

-¡Oye Raf!-Soltó Casey-¿No trajiste algo para escuchar durante el viaje? ¡Me estoy durmiendo!

-¡Claro que sí Case!-El chico coloco su reproductor mp3 en la terminal de la vagoneta y lo echó a andar.

Un horrible y monótono sonsonete que delataba música de rap comenzó a inundar el vehículo; Leonardo, quien nuevamente iba en el lado del copiloto, se llevó la mano a la cara con fastidio.

-¡Ay, no!

Pero eso no era lo peor, cuando el "cantante" comenzó con sus versos, al pobre Leo casi le da el infarto.

-"Así que tú lo hiciste, fuiste a la policía

Rajaste, nos fregaste y ahora ruegas por tu vida,

Creías que eras listo, que nadie lo sabría,

Pero ya ves ca...nazo, nadie escapa de la mía,

Tu solo te ching…ste, ya nadie va a salvarte,

Pues hijo de p…esta es la ganga y hoy vamos a matarte"

Leonardo estaba un poco escandalizado, Donny y Mickey escuchaban la cancioncilla también con cierto horror. Y lo peor del asunto era que tanto Casey como Rafa se sabían la canción al dedillo, ya que las coreaban a viva voz, convenciendo cada vez más al pobre Leo de poner posterior remedio a las aficiones musicales de su hermano.

Habían salido desde el viernes de Nueva York; el sábado temprano ya se hallaban en Reno, cansados, pero animados. La pelea sería el domingo por la noche, así que tenían tiempo de sobra para hacer turismo por la ruidosa y atractiva ciudad.

Deambulaban por las calles en la vagoneta, mirando embelesados las ostentosas y exóticas fachadas de los casinos; después de un rato, se detuvieron para comer en un pequeño restaurante.

Tras los sagrados alimentos, decidieron continuar el paseo turístico a pie; los ojos de Mickey se iban tras cada entrada de los casinos que inundan la ciudad; realmente sería una pena haber llegado hasta ahí y no vivir la experiencia de, por lo menos, conocer uno por dentro.

-Oigan…-Dijo el chico con su tono mas inocente-¿Qué les parece si entramos para conocer uno de esos casinos por dentro?

-No es buena idea Mickey-Respondió Leo.

-¡Oh, vamos Leo! ¿Quién viene a Las Vegas y no entra a conocer una de esas cosas? ¡Es como ir a la playa y no meterte a nadar!

-Miguel tiene razón…y es raro decirlo-Dijo Rafa-Creo que podemos darnos un tiempo para entrar.

-Pero no creo que sea buena idea…-Intentó decir Leonardo.

-Nada, es mi fin de semana, ¿no? y vamos a hacer lo que yo quiera, así que entraremos a conocer un casino.

-¡¡Sí!!-Exclamó Mickey.

-Ya que…-Suspiró Leo, después de todo, Rafael tenía razón, estaba en su derecho-Pero solo vamos a mirar ¿de acuerdo?

-¡¡21 negro!! ¡¡21 negro!!-Gritaba Mickey ansioso de que le hicieran caso.

-¡¿Estás loco Miguel ángel?! ¡Las probabilidades de que caiga en esa casilla son de 12 en un….!!

-¡¡Cállense que me desconcentran!!-Gritó Casey.

Sí, así es, el plan de solo entrar a ver se había ido al caño en cuanto Casey, atraído por los gritos y la emoción de los que se hallaban alrededor de la mesa de la ruleta, decidió probar suerte con unos cuantos dólares extras que llevaba en el bolsillo. Pese al desacuerdo de Leonardo ante la situación, el hombre se sentó en la mesa con la promesa de que solo probaría una vez.

Y esa vez había sido fructífera, en unos minutos sus cinco dólares se habían triplicado.

Picado por el gusanillo del juego, y animado por Rafael, Casey volvió a poner lo ganado en el mismo número volviendo a triplicar la cantidad.

Ante tal éxito Casey se animo más, y sí, hay que admitirlo, los chicos se sintieron contagiados de ello; seguro de que no podía perder subió la apuesta agregando más dinero de su bolsillo, por fortuna duplicó la cantidad, luego perdió una parte y con la intención del desquite volvió a apostar colocando el dinero en otro número.

-¡18 rojo!-Dijo Rafael.

-¡Que no!-Intervino Don-¡Las probabilidades de que caiga en ese número son de…!

-¡¡21 negro!! ¡¡Háganme caso!! ¡¡¡21 negro!!!

-¡15 rojo!-Sugirió Leo, y sus 3 hermanos voltearon a verlo sorprendidos.

-¡No me hablen al mismo tiempo que no les entiendo!-Pidió Casey-¿Qué me dijeron…15 negro…21 rojo…18 negro o qué?!

Lanzando un grito de exasperación, los 4 chicos volvieron a decir todos en bola.

-¡¡21 negro….que no, que las probabilidades son de…18 rojo…no, 15 rojo!!

Casey se sentía aun más nervioso, y más cuando el encargado de la ruleta le miraba molesto pues ya solo lo esperaban a él.

Sin mirar, Casey coloco todas las fichas en el primer número con el que topo.

Era el 16 rojo.

-¡21 negro, la casa gana!

Pasmados, Casey, Rafael, Leonardo y Donatello quedaron con la boca abierta, para luego mirar a Miguel ángel.

-¿Ya ven? ¡¡Se los dije!!

-Mejor vámonos de aquí-Dijo Rafael-Ya me aburrí de esto.

-Tienes razón-Agregó Leo-Después de todo, ya es muy tarde y hemos tenido un día muy pesado.

-Sí, yo tengo sueño… ¿dónde nos vamos a quedar?

-Buscaremos alojamiento en un buen hotel-Replicó Rafael-Después de todo planeamos el viaje con el presupuesto suficiente para hacerlo, ¿verdad Case?

-Eh…Rafa…debo decirte algo…

-¿Qué?-Inquirió el chico comenzando a molestarse.

-Pues…que…aposté todo…hasta lo del hotel…

-¡¡¿Qué hiciste qué?!!-Gritaron los 4 chicos verdes.

-¡¿O sea que perdiste todo?!

-¡Bueno, ustedes tienen la culpa! ¡¿Para que me hablaban todos al mismo tiempo?! ¡Por eso tomé malas decisiones!

-¡Ahora échanos la culpa a nosotros! ¡Si no estuviéramos en público te partía la…!

-Ya, no tiene caso que se peleen, después de todo, tenemos la vagoneta, podemos pasar ahí la noche.-Dijo Leo.

-Ya que…-Suspiraron todos.

Esa noche los 5 tuvieron que amontonarse en el vehículo para dormir, casi unos sobre otros; en menos de lo pensado y por lo incomodo del asunto, los 4 chicos comenzaron a darle las gracias a Casey a punta de cocolazos.

Tras varias penurias llegó la hora de la pelea. El lugar donde se llevaba a cabo era una de las más grandes y majestuosas arenas de todo Reno; repleta de gente y cámaras de P.P.V (Pay Par View), flashes y luces cegadoras. Los chicos tenían lugares envidiables en primera fila, lo cual hizo que olvidaran un poco el problema de la ruleta del día anterior.

-Tengo que admitirlo Casey, ¡tú sí que consigues buenas entradas!-Decía Mickey mirando emocionado y con una gran sonrisota a su alrededor el lugar que ya se hallaba a reventar.

-¡Se los dije! No hay nada que yo no pueda hacer o conseguir.

-Excepto ganar en la ruleta.-Dijo Rafael mordazmente ganándose una mirada molesta y un bufido de su amigo.

El anunciador apareció en medio del ring y con gran ceremonia anunció a los dos contendientes, el campeón defensor y el retador; las eufóricas ovaciones no se hicieron esperar. Casey, Rafael, y también Donatello, Miguel ángel y Leonardo contagiados por el animo, se unieron a los gritos del público.

La golpiza dio inicio. Los chicos se hallaban emocionados.

-¡¡¡Gancho izquierdo al hígado!!! ¡¡¡Gancho izquierdo al hígado!!!-Gritaba Casey como un lunático.

-¡¡¡Pártele la cara!!! ¡¡¡Mátalo!!!-Exclamaba Rafael. Ambos se paraban de los asientos y hacían aspavientos con las manos casi agarrándose entre ellos con los movimientos sugeridos, deseosos de estar allá arriba en el lugar de alguno de los peleadores.

Sobre el cuadrilátero, como si siguiera las instrucciones de los muchachos, el campeón defensor asesto un golpe al hígado con el gancho izquierdo al retador.

Luego le sorrajaba una serie de golpes pesados en la cara, convirtiéndosela en un montón de carne molida y sangre, salpicando a los de las filas más cercanas; Casey y Rafael gritaban como salvajes mientras que Donny, Mickey y Leo se limpiaban las gotas del denso líquido que les caía desde el ring.

Cuando Leonardo logró medio quitar una de las manchas de su chaqueta (que mas bien lo único que consiguió fue expandirla por toda la tela) sintió que algo le golpeaba en la cara; algo pequeño y un poco duro que no reconoció; cuando por fin logró seguir la trayectoria del objeto, que después de darle en el rostro había ido a dar a su regazo; lo tomó y lo miró.

Al principio no lo reconoció, lo sostenía entre sus dedos índice y pulgar y lo acercaba a sus ojos para mirarlo de cerca, fue como entonces le halló forma.

-¡¡Que asco!!-Exclamó el muchacho.

-¿Qué pasa?-Preguntó Mickey. Donny e incluso los otros dos locos se giraron para ver que le pasaba a Leo.

El chico mostró con repulsión lo que le había golpeado; era el diente que entre los trancazos el campeón le había tirado al retador y había ido a dar en su cara.

-¡¡¡¡Wooowww!!!!-Exclamaron con admiración Rafael y Casey; para ellos eso era un souvenir muy preciado.

Cuando la pelea terminó los 5 se encaminaron a la salida; Rafa y Casey no se cansaban de admirar el diente que yacía en poder de Leonardo.

-¡No puedo creerlo! ¡Que afortunado eres! ¡¿Cómo no nos cayó a nosotros que hasta estábamos parados?!-Decía Casey.

-¡¡Es grandioso!! ¡¡Es algo para atesorar el resto de la vida!!

-¿Esta cosa?-Dijo Leo aun mirando la pieza dental en su mano con asco.

-¡¡No todos los días se tiene entre los dedos la evidencia de la habilidad de un campeón de boxeo hermano!! ¡¡Te puedo asegurar que muchos darían lo que fuera por haber estado en tu lugar!!

Leo miró el diente por última vez y luego se lo extendió a Rafael; el chico, sorprendido y abrumado, lo tomó con gusto.

-¡¿De verdad?!-Leonardo asintió-¡¡Gracias!!-Rafael mostró el preciado souvenir blanco a Casey quien lo miraba con admiración.

Volvieron a pasar varias semanas más después de eso.

Ahora un nuevo fin de semana estaba cerca y este era el turno de Leo, quien había pasado sus ratos libres diseñando un programa de entrenamiento que, según Mickey (pues había estado husmeando en los apuntes de su hermano) prometía dejarlos muertos de cansancio.

-¡Vamos hermano! Medítalo aunque sea por un momentito ¿sí?, ¡dicen que los rápidos en el río se ponen muy bien en esta época del año!-Decía Miguel ángel a Leonardo tratando de disuadirlo mientras procuraba comenzar con su sesión de meditación, sentado en flor de loto y alejado de la sala.

-¿En verdad?, muy bien, lo haremos en tu próximo fin de semana Mickey-Fue la tranquila respuesta del mayor, mientras cerraba los ojos y enfocaba su mente.

-¿Rápidos?-Murmuró Rafael, sentándose en el respaldo del sofá donde yacía Mickey.- ¡Por favor! ¿Qué tiene de divertido ir a pelearse con un montón de rocas armados con unos estúpidos remos? ¡Aquí es donde está la diversión!-Dijo agitando un volante frente a la cara de Miguel ángel quien ya empezaba a hacer puchero-Habrá un torneo de peleas callejeras en jaula por la quinta y mane, ¿no crees que sería mejor entrenamiento ir a partirle la cara a unos cuantos tipos?

-Tu turno ya pasó y aunque lo fuera eso es ilegal, así que olvídalo-Repuso nuevamente la tortuga líder antes de desconectarse del mundo y buscar la iluminación.

Rafa bufó cruzándose de brazos mientras Mickey se entretenía de lo lindo haciendo un avioncito con el volante de las peleas callejeras.

Donny sonrió y suspiró desde su escritorio, "esos dos" pensó, ¿Por qué se empeñaban en tratar de persuadir a Leo cuando sabían que no lo lograrían?, debían aprender a él, acatar los deseos de su hermano y resignarse a la paliza que se avecinaba.

Contento, satisfecho y regodeándose de su propia madurez, Donatello se cerró al mundo mientras terminaba el nuevo sistema GPS para la vagoneta.

-¡Ach! ¡Ya lo habría terminado si no fuera por este desorden!-Se decía mientras buscaba y rebuscaba en su escritorio el desarmador, que se había perdido entre montones de papeles desperdigados-¿Por qué Miguel ángel no respeta el espacio personal ajeno? ¿O mínimo después de buscar lo que necesita acomoda las cosas?

Comenzó a arreglar los papeles con la esperanza de hallar así su herramienta, pero al momento se encontró con una desagradable sorpresa; Miguelito había usado unas de sus hojas para hacer dibujitos, gatos o practicar su autógrafo; molesto, Donny se dio a la tarea de checar hoja por hoja para cerciorarse de que su inquieto hermanito no hubiese echado a perder alguna nota importante.

-Limpio…limpio…un hombre de palitos firmado por Miguel, ¡mf!, limpio…lim… ¿Qué es esto?-Miró unas hojas con atención; era extraño, en ellas había diagramas y apuntes de astronomía, todos de su puño y letra, pero que no recordaba haber hecho; los leyó con detenimiento y casi se muere de la impresión.

Los apuntes eran sobre un cometa, un cometa que al parecer solo pasaba cerca de la tierra cada 150 años y cuyo avistamiento se daría justo ese fin de semana.

¡¿Qué?! ¡¿Cómo era posible esto?! ¿Cómo es que haya escrito esto y no estuviese enterado?! Si lo hubiese recordado habría pospuesto su turno para el final y así habrían ido al lugar mas propicio para presenciar tan inusual evento, ¿pero como pudo ser?

Aunque, ciertamente no lograba recordar haber hecho esa investigación, ni siquiera sabía que existiera dicho cuerpo celeste, pero entonces, ¿Cómo era que esos datos estaban ahí? ¿Y escritos por él? No había duda, eran su puño y letra, sus datos, su trabajo, ¿pero como?

Bueno, la verdad no sabía por que le sorprendía, después de todo, además de lidiar con la criminalidad neoyorquina y sus enemigos de siempre también tenía que fungir como el "arréglalo todo" de la casa, y sus hermanos si que sabían como tenerlo ocupado, pues si Mickey no llegaba con el video juego quemado, Rafa estrellaba un estéreo o hasta Leo llegaba a trabar la computadora, con lo cual a veces, la pobre techno tortuga no sabía ni donde dejaba la cabeza.

-¡Ay…! ¿Y ahora que hago?-Se preguntaba Donny mirando sus papeles con preocupación-¡Y yo que me quejaba de éstos dos! ¿Cómo salgo ahora con mi batea?

-Aquí tienes tus notas hijo mío-Dijo Splinter a Leo entregándole el programa de entrenamiento que este había preparado, pues le había pedido a su sensei, después de la cena, le hiciera el favor de revisarlo-Te felicito, es un programa muy completo, se ve que lo has meditado con tiempo y sabiduría.

-Muchas gracias sensei-Replicó feliz el chico, recibiendo el fajo de hojas de manos de su padre y haciendo después una leve inclinación.

-Espero que todos ustedes sepan aprovechar el esfuerzo de su hermano-Pidió el sensei a sus muchachos mientras Mickey elegía una película de entre su montón de dvd's, Rafa se ejercitaba con unas pesas pequeñas y Donny seguía perdido en su conmoción astronómica-Un entrenamiento al aire libre de vez en cuando es lo que todo ninja necesita para el completo desenvolvimiento de su arte y espíritu.

-¡Ah, sí como sea!-Soltó Rafa-Y dime intrépido, ¿ya sabes en donde desenvolveremos nuestro "arte y espíritu" con tu rutina maravilla?

-Había considerado la granja de Casey-Repuso el joven-Pero su vecino, aquel que video grabó a Miguel ángel-Agregó mirando a su hermanito con un leve reproche (de lo que este ni se dio por enterado, pues no lograba decidirse entre "la cosa que se comió a Nueva York" y "No se hagan tarugos, aun sé lo que hicieron el verano del 99")-Tendrá su reunión familiar anual ese mismo fin de semana, lo cual obviamente lo hace imposible.

-¡Ya lo creo!, sería ir a exhibirnos en una reunión de locos, todos armados con video cámaras-Dijo Rafa con sorna.

-En fin, aun debo buscar un lugar seguro, amplio y aislado donde podamos entrenar tranquilos.

-¡Uy! Pues ya estamos a mitad de semana-Le recordó Mickey, sopesando ahora cual sería mejor opción, si "pesadilla en la calle del purgatorio esquina con sal-si-puedes" o "¿No me da para mi calaverita? 20 años después"-¿Crees tener tiempo de dar con un buen sitio?

-¡Oh, bueno hermano, que le vamos a hacer!, ¡así es la vida!-Exclamó Rafa pretendiendo sonar conciliador-Pero estoy seguro que para la próxima semana ya habrás encontrado el lugar más adecuado para matarnos de aburri…quiero decir, para entrenar a gusto-Se corrigió ante la mirada de su sensei-Mientras tanto, ¿Qué te parecería, para que no sea perdida total, darnos una vuelta por la quinta y mane…?

-¡No!-Respondieron a la par Splinter y Leo.

-¡Eso es!-Exclamo Donny tan de repente que hizo que del susto Miguel ángel tirara sus videos y Rafael soltara una de sus pesas pegándose en el pie-¡Ya tengo la solución!-Y tras decir esto salió corriendo dejándolos a todos extrañados (más uno adolorido y enojado).

Casi de inmediato regresó la mar de contento con un mapa bajo el brazo y unas notas en la mano.

-¿Qué es eso hijo mío?-Preguntó Splinter.

-Lo que Leonardo necesita. Es la ubicación de un bosque, a buena distancia del contacto humano, kilómetros y kilómetros de terreno, áreas verdes y bosque; ideal para acampar y contemplar las estrellas-Dijo esto último con regocijo personal.

Leo tomó el mapa y lo observó. La verdad, Donny tenía razón, el lugar era perfecto, no es que fuese terreno inexplorado, pero estaba lo suficientemente alejado de la civilización como para poder llevar a cabo su programa sin temor a ser molestados o vistos. La idea era simplemente práctica, perfecta.

-¡Excelente Donny! ¿Cómo diste con este lugar?

-Eh…ya sabes como soy yo…je, je…de algo tenía que servirme tanto mapa-Concluyó sonriendo.

-Bien hermanos, los planes para el fin de semana siguen en pie-Declaró Leo felizmente satisfecho, mientras Mickey volvía a hacer pucheros al pensar en la tortura que les esperaba y Rafa refunfuñaba como era su costumbre.

-Bien hecho cerebrito-Le reclamó por lo bajo a Donny-Vas a ver a la salida…digo, nomás deja que te agarre a solas.

-Naa…yo quería ir a los rápidos.-Agregó Miguel con tono de desencanto.

Donny sonrió, el lugar sugerido era el mismo en el que, según sus notas, tendría mejor visión el cometa. Era cierto que no fue totalmente sincero con su hermano y se sentía un poco culpable por engañarlo, pero, viéndolo de modo racional, le había dado la solución a su problema, le había conseguido un lugar perfecto para llevar a cabo su programa de entrenamiento y tendría el bono extra de un espectáculo celeste de gran rareza que no interrumpiría para nada sus planes originales, así que, ¿a quien le hacía daño?

Lo que no sabía el buen Don, era que esta pequeña triquiñuela cambiaría sus vidas para siempre de formas insospechadas.

Espero que les haya gustado este primer episodio.

En cuanto me sea posible les tendré el siguiente listo, si por ahora desean hacer algún comentario (se acepta de todo, hasta cebollazos) pueden hacerlo a la siguiente dirección. por prestarme un poco de su valioso tiempo para leer mis loqueras, los espero en el próximo!

Stella Magdala Umbrae.

En México, en el día de muertos, el cual se celebra los días 1 y 2 de noviembre, se hacen calaveritas de azúcar a los cuales, los niños acostumbraban ir con la gente y pedir dinero para comprar una a la cual se les pone su nombre; la forma en la que se pide es justamente diciendo "¿No me da para mi calaverita?"; y como aquí nos da por celebrar los 3 días seguidos (31 de octubre halloween, 1 y 2 de noviembre días de muertos) he puesto esta palabra como título parodia de "Halloween 20 años después". Perdón por el dato aburrido y obvio.