Hola!!! Este es mi primer fic de Harry Potter, y el primero que cuelgo en esta página. Espero que les guste. Yo personalmente me enamoré de Teddy Lupin en cuanto apareció (y eso que sólo sale en una foto), así que este es un fic sobre sus años en Hogwarts, desde que entra en 1º hasta que James Potter lo descubre besándose con Victorie Weasley. ¡Disfrútenlo!

1. EL TREN Y LA SELECCIÓN

El vapor expulsado por la roja locomotora inundaba el andén, de forma que al pequeño de once años le resultaba difícil distinguir el rostro de su joven padrino.

-No te preocupes – le oyó decir – al principio nadie sabe mucho, pero en Hogwarts lo aprenderás todo, ya verás – Harry Potter sonrió a su ahijado con cariño. Entendía perfectamente cómo se sentía: él había tenido la misma inquietud el día en que se subió al Expreso de Hogwarts por primera vez. El niño intentó sonreír a su vez, pero los nervios se lo impidieron. Sacudió la cabeza, y al instante su pelo pasó de negro azabache a castaño claro. Harry dejó al pequeño James, que lo miraba todo con curiosidad, en su carrito junto a Albus Severus, que se había quedado dormido con el pulgar metido en la boca, y se agachó junto al pequeño metamorfomago. Fue entonces cuando se dio cuenta de cuánto se parecía el niño a su padre, con la mirada seria de sus ojos dorados, que parecían querer expresarlo todo sin palabras. Ted Lupin se acercó a Harry.

-¿Y nadie quiere juntarse conmigo porque soy raro? – murmuró.

Su padrino le acarició el pelo.

-Teddy, tú no eres raro, eres un mago con un poder muy útil, y seguro que harás muchísimos amigos cuando estés allí. Sólo sé tú mismo¿de acuerdo?

El pequeño asintió y se volvió hacia la mujer de su padrino, Ginny, que lo abrazó como pudo con su abultado vientre.

-¿Me escribiréis cuando nazca mi nuevo primo?

Ginny sonrió mientras Harry subía el baúl de Teddy y la jaula con Valkiria, su lechuza negra, al vagón.

-Claro que si, y también todas las semanas.

Teddy se volvió hacia Harry por última vez. En ese momento sonó el silbato instando a los que se estaban quedando rezagados.

-Recuérdalo Teddy, mándanos una lechuza mañana para decirnos en qué casa has acabado; no te metas en líos, y no le des a los profesores ninguna excusa para quitarte puntos.

Ted asintió, abrazó a su padrino y subió al tren. Las puertas se cerraron con fuerza justo detrás suya. Entró en un compartimento y asomó su cabeza por la ventanilla para despedirse de su familia mientras el tren se alejaba, cogiendo velocidad.

Cuando los Potter desaparecieron detrás de una curva, se sentó en su asiento y miró nervioso a su alrededor. En el pasillo, los estudiantes alborotaban mientras se reencontraban después del verano y se dirigían a sus compartimentos. Nadie parecía fijarse en el niño delgado y pálido que se encontraba sentado solo…

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Aproximadamente un cuarto de hora después de su salida de King Cross, un chico entró rápidamente en el compartimento de Teddy, riéndose con un amigo. Ambos pararon en seco al ver al joven Lupin. Se hizo un silencio incómodo, hasta que uno de los chicos sonrió a Ted. Era muy alto para su edad, tenía el pelo rubio, y los ojos grandes y azules.

-¡Hola! Ahí adelante hay unos cuantos que no paran de hacer ruido… no te importa¿verdad?

-No, claro que no.

Los chicos entraron y se sentaron frente a Teddy.

-Yo soy Sean Lovegood, y éste es Brian Stebbins – añadió el chico rubio. Su compañero sonrió a Ted. Era muy moreno, tenía el pelo negro azabache y los ojos oscuros.

-Ted Lupin – se presentó.

-Vas a primer año¿verdad? – continuó Sean – nosotros también.

Teddy asintió. No se le ocurría cómo comenzar una conversación con aquellos dos desconocidos, y comenzaba a temer que creyeran que era un aburrido y se marcharan.

-¿Eres hijo de muggles? – Ted negó - ¿sigues el Quidditch, entonces? – Esta vez, el chico asintió - ¿y de qué equipo eres?

-Appleby Arrows.

La expresión de Brian se ensombreció de pronto.

-¿Qu… qué pasa? – preguntó Ted, temiendo haberlo molestado.

-Avispas de Wimbourne – explicó Sean. – Brian es seguidor de las Avispas de Wimbourne.

-Ah… vaya…

Brian se encogió de hombros.

-Bueno, supongo que todos cometemos errores en nuestra juventud. No te preocupes, seguramente no tardarás en recapacitar con los años. Y tarde o temprano te darás cuenta de que los Appleby Arrows no son la mejor selección. Por ahora, estoy dispuesto a perdonarte e incluso realizaré el loable esfuerzo de dirigirte la palabra después de ser conocedor de esta implacable realidad. – Era la primera vez que el chico hablaba, y tras su larga perorata se hizo el silencio en el compartimento. Súbitamente, los tres niños estallaron en carcajadas, y tardaron un buen rato en parar de reír. Después de aquello, el ambiente se volvió mucho más relajado, y muy pronto Teddy se encontró riéndose y hablando con sus nuevos amigos. Inevitablemente, apareció el tema de las Casas y las familias.

-Toda mi familia ha ido a Ravenclaw, aunque mi prima Luna me dijo que veía muy poco de Ravenclaw en mí – dijo Sean – a lo mejor cree que soy un poco leeeeeeento.

Teddy rió.

-Mis padres son de Ravenclaw y Hufflepuff, pero creo que mis abuelos pertenecían a distintas casas, así que no se… - Brian se encogió de hombros - ¿y tú, Ted?

Teddy pegó la cara a la ventanilla. No le gustaba hablar de sus padres.

-Mi padre era un Gryffindor, y mi madre Hufflepuff – no añadió nada más. Pensó en los asesinos de sus padres. Ellos habían sido mortífagos, y con toda seguridad habían pertenecido a Slytherin. ¿Cómo se sentiría si lo mandaban allí?

En ese momento llegó el carrito de la comida, y los tres amigos pasaron un buen rato comiendo e intercambiando cromos de brujas y magos famosos. Por fin, el cielo comenzó a oscurecerse, el paisaje cambió, y los prefectos les avisaron de que estaban llegando a Hogwarts.

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Tras la larga travesía a través del lago guiados por Hagrid, los nuevos alumnos de primero esperaban con nerviosismo a que los llamaran para ser seleccionados. Teddy, con Sean y Brian a su lado, lo observaba todo con los ojos muy abiertos: las cuatro largas mesas de las casa, la decoración del Gran Comedor, la mesa de los profesores, con la directora Minerva McGonagall al frente, el techo encantado y sobre todo, el ajado Sombrero Seleccionador, que en aquel momento estaba acabando su canción de bienvenida.

El profesor de Transformaciones, Julius Jarrows, jefe de la casa Gryffindor, era el encargado de ir llamando a los nuevos alumnos por orden de lista.

-¡Allen, Henry!

-¡HUFFLEPUFF!

-¡Burton, Sarah!

-¡RAVENCLAW!

-¡Carter, Catherine!

-¡GRYFFINDOR!

-¡Eriner, Jane!

-¡HUFFLEPUFF!

-¡Fincher, Claire!

-¡SLYTHERIN

-¡Garden, Rory!

-¡HUFFLEPUFF!

-¡Innell, Veronica!

-¡RAVENCLAW!

-¡Jackson, Sophia!

-¡HUFFLEPUFF!

-¡Lewis, Leopold!

Un chico con el pelo caoba oscuro y fríos ojos azules se dirigió hacia el sombrero, mirando altaneramente a su alrededor.

-Es uno de los que estaban armando follón en el tren – susurró Sean al oído de Ted – Brian y yo estábamos en su compartimento.

En cuanto el sombrero rozó la cabeza de Leopold Lewis, gritó:

-¡SLYTHERIN!

-¡Lovegood, Sean!

Sean sonrió a sus amigos y se sentó en el taburete con decisión. El sombrero pareció pensárselo…

-¡GRYFFINDOR!

La mesa de la derecha estalló en vítores y Sean, sonriendo de oreja a oreja, corrió a reunirse con ellos.

-¡Lordwell, Alicia!

-¡GRYFFINDOR!

-¡Lupin, Theodore!

Teddy anduvo, lleno de miedo hacia el taburete. En cuanto el sombrero cubrió sus ojos, oyó una voz en su mente:

-¡Vaya, vaya! Lupin¿eh? Hace mucho que seleccioné a tu madre, y no digamos ya a tu padre, te pareces muchísimo a él, chico…Veamos: una mezcla extraña. Veo inteligencia, si, pero tu mente no está abierta. También veo coraje y valor, y astucia y determinación. Un chico muy difícil… ¿qué haremos?

Ted pensó en sus padres, y un sentimiento extraño, mezcla de rabia y temor lo inundó.

-Creo que la decisión está tomada¿verdad? Será mejor que seas¡GRYFFINDOR!

Teddy suspiró de alivio y se dirigió corriendo a su mesa. Se sentó junto a Sean, que lo recibió palmeándole la espalda, y sonrió a todos sus nuevos compañeros, que le daban una calurosa bienvenida.

La selección continuaba.

-¡Morton, Jeffrey!

-¡RAVENCLAW!

-¡Orsen, Patricia!

-¡GRYFFINDOR!

-¡Petersen, Christopher!

-¡SLYTHERIN!

-¡Pratt, Elisabeth!

-¡SLYTHERIN!

-¡Rodney, Gregory!

-¡HUFFLEPUFF!

-¡Sanders, John!

-¡RAVENCLAW!

-¡Snape, Francis!

Teddy oyó numerosos murmullos cuando un chico pálido, de pelo y ojos negros avanzó entre sus compañeros y se sentó en el banco. Hubo unos segundos de expectación, y luego…

-¡GRYFFINDOR!

Teddy aplaudió tan fuerte como los demás, pero vio que algunos de sus compañeros miraban al nuevo Gryffindor con una mezcla de asombro y respeto. Francis Snape se sentó en una esquina de la mesa.

-¡Siddle, Nicholas!

-¡RAVENCLAW!

-¡Stebbins, Brian!

-¡GRYFFINDOR!

Brian corrió a reunirse con sus amigos.

-¡Turner, Linda!

-¡HUFFLEPUFF!

-¡Veley, Victoria!

-¡RAVENCLAW!

-¡Wood, Alexandra!

-¡GRYFFINDOR!

-¡Wood, Ethan!

-¡GRYFFINDOR!

-¡Zabini, Angelus!

-¡SLYTHERIN!

Teddy miró con curiosidad al último chico. Tenían la piel muy oscura, y miraba a su alrededor con desdén.

-Aquel es el otro plasta del tren¿verdad, Brian? – dijo Sean. Su amigo asintió.

Cuando acabaron de cenar la directora les soltó un discurso acerca de las normas (estaba prohibido salir por la noche de la sala común, ir al Bosque Prohibido, hacer magia en los pasillos y utilizar cualquiera de los Surtidos Saltaclases de Sortilegios Weasley), e informó de los nuevos profesores: Neville Longbottom, que impartiría Herbología y Gabriel Pricestone, el nuevo profesor de Defensa contra las Artes Oscuras. Teddy observó con curiosidad a los nuevos profesores. Conocía a Neville, amigo de su padrino, y lo había visto un par de veces, cuando había visitado a Harry. El otro era un hombre de aspecto siniestro, con el pelo plateado y unos extraños ojos: uno era verde brillante, y el otro amarillento. Vestía completamente de negro, y apenas levantó la cabeza cuando recibió unos aplausos de bienvenida.

Después de las presentaciones, los prefectos guiaron a los de primer año por el castillo hasta llegar a la torre de Gryffindor, custodiada por el retrato de una Dama Gorda con un vestido rosa.

-¡Ojos de escarabajo!

Tras recibir la contraseña, las puertas se abrieron y los nuevos estudiantes llegaron a la sala común de Gryffindor. El prefecto les indicó que subieran ya a sus habitaciones y que no se les ocurriera salir de la torre por la noche. Ted entró en su habitación, donde cinco camas adoseladas los esperaban. Detrás de él entraron Sean y Brian, un chico corpulento, con el pelo castaño y rizado y una sonrisa contagiosa y Francis Snape, que apenas les dirigió una mirada a sus compañeros.

-Ethan Wood – se presentó el otro chico. Teddy, Brian y Sean le estrecharon la mano. Luego Ted se volvió hacia Francis y le sonrió.

-Hola – aunque no obtuvo respuesta del otro, continuó – soy Ted Lupin.

Francis lo miró por un momento. El pelo, negro y lacio, le tapaba los ojos negros. No sonreía.

-Hola – dijo al fin. No añadió nada más, sino que se metió en su cama y les dio la espalda.

Ted no intentó nada más. Les dio las buenas noches a Sean, Brian y Ethan (estaba demasiado cansado para hablar) y se acostó. A los pocos minutos, estaba dormido.

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Hasta aquí el primer cap. Gracias por leer, y dejen reviews para saber qué les ha parecido, no olviden que las críticas ayudan a mejorar :). ¡Espero que les haya gustado!