Este relato está situado mucho después de que ocurriera todo lo de Aizen-taichou. Puede contener algún spoiler para los que no hayan visto el anime o leído el manga hasta la parte en que Aizen juega a hacer pinchitos morunos con Hinamori xDDD.

NOTA: Es mi primer relato HitsuHina, así que espero que os portéis bien xDDD.. no seáis muy criticones. Llevo muchooo perteneciendo a este fandom (hasta hago cosplay de Hinamori ), pero hasta ahora no me animé a escribir algo de ellos.

Nota: El texto en negrita del final pertenece a la canción "this love" de Angela Aki. Muy recomendableeee escucharla!!

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Entrar por aquellas enormes puertas de la primera división era como si entraras a un agujero negro, sentías esa especie de miedo a lo desconocido, pero también cierta emoción por las cosas nuevas que descubrirías. Esa mezcla de sentimientos se reflejaba en su cara, eso y las enormes ojeras fruto de un noche entera sin dormir. Era difícil no temblar mezcla de expectación y miedo, pero la decisión tomada era igualmente un hecho que le hacía feliz.

- Pase, la están esperando.- habló un shinigami mientras le abría las puertas del despacho del capitán de la primera división.-

- Muchas gracias.-

Apretó los puños con fuerza para darse animo a si misma y ofrecer un aspecto mucho más firme. En pocos segundos se vio ante al menos unos diez miembros de la primera división que la miraban con gesto severo.

- Espero que no te moleste que nuestra reunión de hoy no sea tan privada como la anterior, pero no te sientas intimidada al dar tu respuesta.- lo cierto es que a pesar de la fama de hombre frío y estricto Yamamoto Genryuusai era amable con los demás cuando no era necesario aplicar disciplina por algún motivo serio.-

- Por supuesto señor.-

- Entonces... puede decirnos su respuesta.-

- Antes de todo quiero darle las gracias por pensar en mí para ocupar un puesto de tal importancia. He pensado detenidamente en ello y creo que no estoy preparada...- agachó la vista algo avergonzada.- ..., pero creo firmemente que podré estarlo si se me da la oportunidad. He entrenado muy duro durante los últimos tiempos y puedo decir sin falsa modestia que he alcanzado un nivel muy alto en el Kidou y mi lucha cuerpo a cuerpo ha mejorado también. Me gustaría aceptar la proposición que ayer se me hizo, pero antes quisiera hacer una petición. Sé que es muy atrevido por mi parte, pero ruego se me escuche...-

- Es la primera vez que un shinigami pone condiciones para ser ascendido, ¡es inaudito!- interrumpió uno de los presentes.-

- No es así, señor. No es una condición, sólo una petición en deseo de mejorar más y poder cumplir sus expectativas.-

- Está bien, habla...- le pidió el capitán.-

- Quisiera poder disponer de algo de tiempo antes de ser nombrada oficialmente para alcanzar un mayor nivel. Si pudiera dedicarme exclusivamente al entrenamiento durante algún tiempo estoy segura que podría sorprenderles.-

El despacho se llenó de murmullos. Todos los presentes hablaban entre ellos cavilando las posibilidades. Cierto era que desde el ataque que había sufrido, y su posterior recuperación, su fuerza se había multiplicado más allá de las expectativas que cualquiera pudiera tener respecto a esa muchacha, pero la mayoría de los ahí presentes tenían serias dudas de que pudiera alcanzar el nivel de un capitán.

- Silencio, por favor...- rogó Genryuusai.- Me parece una petición no sólo aceptable, sino admirable también. Querer mejorar es una de las mejores cualidades que debe tener un shinigami, el afán de superación es algo que hoy en día la juventud no demuestra tanto como debería. Si esa es tu única petición te la concederé gustoso. Durante dos semanas se te liberará de responsabilidades, se te permitirá acceder a una zona restringida para tal preparación, te asignaremos a un capitán que te ayude a entrenar y cuando vuelvas deberás demostrarnos tus avances. En caso contrario se revocará el ascenso y se te degradará de tu actual puesto de fukutaichou. ¿Estás de acuerdo?.-

La última parte le pilló de improviso, pero aún así el apoyo del capitán le había servido como aliciente. Estaba segura de poder lograrlo, y en caso de fallar ella misma entregaría su actual por propia voluntad. No sería merecedora de él si no podía hacer algo que ella misma se había propuesto.

- Estoy de acuerdo, señor. Le agradezco esta oportunidad. Sin embargo, no quisiera molestar... ocupar el tiempo de un capitán para asuntos personales me parece mucho atrevimiento.-

- No serán personales, la preparación de una futura capitana es algo que nos concierne a todos. Mañana por la mañana se le informará de quien será el encargado de entrenarla y se dispondrá todo para su inmediato uso.-

- Muchas gracias, señor. -

Hizo la reverencia pertinente y caminó despacio hasta la salida, pero una vez que las puertas se cerraron detrás de ella y estuvo fuera del edificio de la primera división echó a correr como si le fuera la vida en ello. Una enorme sonrisa se dibujaba en su rostro, estaba orgullosa de si misma. Dentro de poco, si todo salía bien, sería la capitana de su división y dejaría atrás a la débil y frágil Hinamori que todos conocían. Así un día miraría a Aizen de igual a igual y sería ella quien derramara su sangre, sería ella quien sonreiría al tomar su largamente esperada venganza.

Desechó esos tristes pensamientos de su mente y apretó el paso para llegar a la décima división. Quería ver a Hitsugaya, quería contarle todo, su nerviosismo, su alegría, su miedo, sus ansias, su esperanza, sus dudas... quería sacar todo eso que llevaba dentro y sólo podía hacerlo con él. No sólo porque fuera el único que lo sabía, sino porque era él único que necesitaba que lo supiera.

Entró en su despacho sin llamar, casi llevándose la puerta por delante. Estaba demasiado emocionada para empezar con formalismos. Se alegró enormemente al ver que se encontraba sólo, no tendría que preocuparse de echar disimuladamente a Matsumoto..

- ¿Qué... qué pasa? - preguntó él confundido.-

- Yo... estaba nerviosa... quería contártelo... aún no sé, pero... pero lo voy a conseguir... y ellos... ellos dijeron que estaba bien...que estaban de acuerdo.- la emoción y la asfixia por la carrera le impedían hablar con lógica.-

- ¿Qué? No me he enterado de nada. Respira y haz frases con sentido. -

- Acepté...- fue lo único que dijo sonriendo.-

- ¡¡¿Aceptaste?!! -

- ¡¡Sí!! - gritó feliz.- Aún no soy capitana, pero acepté.-

- No entiendo nada. -

- Voy a irme por dos semanas, se lo pedí y dijeron que sí. Me entrenaré y les demostraré que puedo ser más fuerte, cuando lo demuestre seré formalmente nombrada.-

- ¿Irte? ¿A dónde? - Aquello no le gustaba nada, sabía que ella terminaría aceptando, pero no sabía nada de ningún entrenamiento que la alejara de allí. No era suficiente con el terror que sentía al imaginársela enfrentando misiones que sólo llevaban a cabo los capitanes, sino que ahora le hacía preocuparse con sabe dios que tipo de entrenamiento. -

- No lo sé. Ellos dijeron que me asignarán a un capitán y que prepararan un lugar restringido. ¿Te lo imaginas? Dentro de poco me tendrás que llamar Hinamori-taichou. - se rió emocionada.-

- Mientras tú no me llames Hitsugaya-taichou no pienso hacer tal cosa.-

El chico lo decía totalmente en serio, pero ella se rió más fuerte al oírle decir eso. Era como un niño pequeño por más que creciera, nunca reconocería que en el fondo le gustaba que le llamara Shiro-chan, podía verlo en el brillo de sus ojos. Algo en el gesto de su cara se ablandaba cuando lo oía, dejaba de ser el frío capitán para convertirse en su pequeño Shiro-chan.

- Entonces... ¿te irás por dos semanas? - aquella pregunta sonó más triste de lo que él hubiera deseado.-

- Sí. Se me hará algo extraño, no he salido del seretei desde... - su voz se silenció antes de decirlo. Ambos sabían muy bien cual era el punto que marcaba el antes y el después; y como se la protegió de peligro alguno desde entonces. Eso era lo que más temía Hitsugaya, la ruptura de esta agradable calma. Mientras se la consideraba como "convaleciente" no tenía que preocuparse de que corriera ningún peligro, ahora iba a pasar a primera línea de fuego... y sin estar preparada.- ... pero estaré bien. Quizás me extrañes cuando no me tengas rondando por aquí. - bromeó al verle tan serio, pero no se podía imaginar hasta que punto era verdad lo que decía.

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Regálame una mentira que pueda creer. Dime entre jadeos dolidos que nunca me dejarás... dime que nunca morirás.

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La tarde calló sobre el seretei trayendo nuevas noticias de la quinta división. Debido a que aún no podía hacerse oficial el ascenso de Hinamori, pues no era seguro, y que esta debería ausentarse junto a un capitán del que aún se desconocía su identidad; la primera división inventó una misión de investigación en el mundo humano para justificar tales ausencias. Algunos de los shinigamis sentían que había algo escondido tras esa extraña y repentina misión, más teniendo en cuenta que la fukutaichou no había realizado ninguna misión en mucho tiempo y que el mundo humano era muy peligroso. El rumor se extendió muy rápido y fue mucha la gente que se preocupó por la chica, tanto fue así que en determinado momento se vio rodeada de un montón de gente que quería preguntarle cosas y darle su apoyo.

Era abrumadora tanta atención, y no se le daba bien mentir. Cuando les veía tan preocupados se sentía mal por no decirles la verdad, pero era una situación que ella misma había provocado. Por suerte, Hitsugaya de camino a buscarla y pudo detectar el reiatsu angustiado de Hinamori. Rápidamente se acercó y con un par de gritos al más puro estilo capitán disolvió a los presentes.

- ¿Estás bien?. - su cara era pura muestra de su preocupación.-

- Sí, gracias por venir a ayudarme. No sabía que decirles, me siento mal por preocuparles así sin motivo.-

- No te sientas mal, es normal que se preocupen. - una sonrisa triste cruzó el rostro de la chica tratando de hacerse la fuerte. Desde luego no le gustaba mentir a toda esa gente que habían sido tan buenos con ella. La preocupación de tanta gente le conmovió. - Queda menos de un día para que te marches, ¿verdad?. - cambió de tema el capitán.-

- Sí, lo cierto es que contra más se acerca el momento más nerviosa y triste me siento. Es como un presentimiento, como si algo no me quisiera dejar ir... - la angustia era como un fuego que la estaba devorando por dentro. Un vacío se había formado en su interior haciendola temblar sin que ella misma se diera cuenta. Inconscientemente agarró la manga del capitán como tantas veces había hecho cuando era pequeña. Cuando algo le asustaba, sin darse cuenta se agarraba a él, como si una parte de si misma le pidiera auxilio.

Hitsugaya lo notó antes que ella misma. Ese simple gesto le ablandó el corazón. A veces, como en esta ocasión, la Hinamori de siempre asomaba la cabeza desde algún resquicio de su corazón. Toda esa fuerza, esa aparente seguridad que había hecho de ella una persona mucho menos débil, se desmoronaba cuando se sentía insegura y estaba con él. Ellos dos, estando juntos y a solas, se volvían diferentes cuando nadie miraba. El amor que no se atrevían a confesar jugaba con sus emociones y les transformaba. Viendo ese lado de Hinamori, que sólo él podía ver aún, su mano se movía sola hacia su rostro tratando de darle consuelo con su caricia.

- Todo estará bien, son sólo los nervios.-

- Shiro-chan...- su voz sonó temblorosa e insegura.- ...antes de que me vaya... esta noche... ¿puedo dormir contigo?.- Aquella pregunta le sorprendió más de lo que él mismo hubiera deseado. Hacía tanto tiempo que no dormían juntos que las emociones que le producía esa petición eran muy diferentes de las que sentía antes. Cierto era que apenas la noche pasada la pasó en el cuarto de la chica, pero era igualmente cierto que ambos permanecieron con el uniforme puesto y él nisiquiera se metió bajo las mantas. Ahora la ternura había mutado a algo distinto. Aquella pregunta le hizo imaginar casi inmediatamente el cuerpo desarrollado de la chicaapenas enfundado en su fina ropa de dormir, pegada a él y respirando sobre su piel dejando un rastro imborrable de calidez. La tentación era demasiada para arriesgarse, pero tampoco podía negarse considerando que sería la última noche en estar con ella hasta dentro de mucho tiempo.- Sé... que es egoista pedirtelo, pero... me gustaría...-

- Claro. - quitó la mano de su mejilla y le frotó la cabeza revolviendola el pelo mientras giraba la cara para ocultar su más que evidente sonrojo. -

- Te voy a extrañar...- aquellas palabras volvieron a hacer que se sorprendiera, quiso mirarla a los ojos para ver la sinceridad de esas palabras, pero antes de poder hacerlo ella se abrazó a él y escondió su rostro entre las ropas de él. - ... más de lo que puede imaginar.-

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Hacía frío. Demasiado frío para la época en que estaban. En medio de un bosque apenas podía guiarse para salir de allí, todo era blanco. Miraras donde miraras la nieve era lo único que se veía. La nieve y el vapor que se dibujaba en el ambiente cada vez que respiraba.

Hace mucho tiempo, mantuve silencio y cerré mi corazón,

y este amor sólo era llorar en un rincón.

Por alguna razón, a pesar de no correr peligro y estar en un sitio bonito, sentía una inquietud horrible. Como si hubiera olvidado algo muy importante, esa sensación de que aunque no recuerdes que es sabes que es algo imprescindible. Miró alrededor tratando de recordar, pero no había más que un blanco infinito y frío. De pronto, las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos y al tratar de limpiarselas vio sus manos cubiertas de sangre.

Esta vez, no sueltes mi mano,

el poder del destino nos dejará amarnos libremente

Más que esperar un milagro, quisiera tomar tu mano.

Comprobó todo su cuerpo para ver si estaba herido, pero no encontró nisiquiera un rasguño. Entonces pudo oír un sonido que provenía de no muy lejos. Agudizó el oído y el sonido de unas pisadas en la nieve se hizo más claro. Un sentimiento oscuro y aterrorizado le recorrió el cuerpo. No era miedo por si mismo, sino un miedo irracional ha que esa sangre fuera de esa persona que se alejaba por la nieve.

Corrió hacia aquellos pasos desconocidos como si su alma dependiera de ello hasta que a lo lejos vislumbró un bulto negro y un rastro de sangre que indicaba el sendero seguido por esa persona. Apretó aún más el paso y cuando pudo reconocer a esa persona el terror se apoderó de él. Haciendo uso de sus mejores cualidades de shinigami se interpuso en su camino de avance en un pestañeo. Al mirarla a los ojos pudo ver el miedo reflejado.

- Shiro-chan ...- su nombre sonó tembloroso por el tiritar de aquel cuerpo helado. Hinamori apretó la mano que trataba de detener la hemorragia de la herida de su brazo y entonces sus ojos se abrieron completamente y cayó hacia un lado inconsciente sin que él tuviera tiempo siquiera de agarrarla. La nieve se volvió roja alrededor de la muchacha haciendo que el paisaje por primera vez algo perturbara aquel blanco impoluto.

El poder del destino me dejará ser libre.

Continuará...

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Uy uy ... que será esto??? Una premonición?? El mal presentimiento de Hinamori??? Eso lo vereís en el proximo capitulo. Muchas sorpresas os depara este relato todavia.

Gracias por vuestro apoyo en este fanfic, sé que tardé mucho desde el capi 2 hasta publicar este, pero cuando estaba inspirada no tenía pc, cuando tenía pc no estaba inspirada y otras veces simplemente ni me acordaba del relato ajajajaja. Pero ahora me piqué y pienso seguirlo y deprisa. Asi que apoyarme pleaseee!!!

Solilyzz : Gracias por el apoyo... jajajaja, les daré un poco de felicidad, pero al estilo Kubo Tite, es decir, una felicidad muy tenue y efimera xD. Me gusta torturar antes de dejarles ser felices.

Chibi Rukia: Una vez más gracias por el review. Estos son los que me gustan más a mi, los que te analizan porq les gustó o no les gustó . Sí, Matsumoto es un puntazo jajajaj, yo al principio le tenía mania por la cosa de que la quería juntar alguna gente con Shiro-chan, pero naaa, mientras haga de casamentera Hitsuhina me cae bien jajajaja.Sí, soy malvada jajaja, me gusta hacerlos sufrir, pero conste que también me gusta dejarles ser felices... y lo serán, lo prometo!!!

GeminiSaga : Gracias por leerme!!! sí, lo cierto es que da pena ver esa nueva Hinamori y como Hitsugaya se entristece con su cambio, pero siempre he pensado que Hinamori al despertar tendría dos opciones : volverse medio loca de dolor por la traición de Aizen o decidir tomarse su venganza. Y como me gustan las mujeres duras... KEREMOS VENGANZA!!! .Por lo del fukutaichou... sigo dudando... me gustaba Kira por la cosa de poner celoso a Shiro-chan, pero naaa, él es fukutaichou de su división y estando sin capitán pues no puedo kitarle de ahí... seguiré pensandolo.

hinamoriih007 : Gracias por leerloo!!!! Espero que lo que sigue te guste tmb.

PROXIMO CAPITULO: El destino se empeña en unirnos para luego distanciarnos. Dime ¿algna vez creiste que lo nuestro terminaría así? Frío, dolor y sólo el calor de tu sangre para calentarnos.