Título: La excepción a la regla

Vicio: #03 Reglas

Fandom: Harry Potter

Claim: Minerva McGonagall

Persoanjes: Minerva McGonagall, Harry Potter, Ron Weasley.

Summary: Las reglas son necesarias. A veces, es igual de necesario romperlas.

Su vida se rige por el apego a las reglas. Reglas claras, precisas, que definen y estructuran el mundo en el que vive.

Las reglas son necesarias. Son necesarias para no hacernos daño a nosotros mismos: impiden que actuemos con imprudencia. Necesarias para la convivencia: seguirlas impide que nos lastimemos unos a otros, impide que se produzcan atropellos. Si las reglas son iguales para todos y todos las siguen, el mundo es un lugar más justo.

Minerva McGonagall es una gran defensora de las reglas. Desde que era pequeña se caracterizó por su obediencia. No por la obediencia ciega de los obsecuentes, sino una obediencia responsable, que le permitía reconocer aquellas reglas que eran justas y seguirlas. De mayor fue prefecta y sus compañeros aprendieron a respetar su apego a las normas, y como profesora mostró el mismo ahínco en hacerlas cumplir.

Ella sabe mejor que nadie que las reglas están allí por un motivo, que cada norma tiene su razón de ser y que romperlas acarrea consecuencias. Sin embargo, cuando Potter y Weasley le ruegan que les permita visitar a su mejor amiga, duda. Madam Pomfrey ha prohibido las visitas en la enfermería con justificado motivo: el heredero de Slytherin podría regresar por sus víctimas en cualquier momento y sería imprudente exponer a los alumnos al peligro. Pero entonces piensa en la señorita Granger, tiesa y fría en una cama blanca, completamente sola.

Ella misma ha establecido que ningún estudiante puede andar por los pasillos del castillo sin la compañía de un profesor. Pero Potter y Weasley la miran con ojos implorantes y piensa en lo perdidos que se ven sin su amiga.

Las reglas son necesarias. Eso ella lo entiende mejor que nadie. Sin embargo, cuando les da permiso a los dos amigos para que vayan a visitar a la señorita Granger a la enfermería, la profesora McGonagall reflexiona que en ocasiones es igual de necesario romperlas.