Editando. Si bien el fic en su totalidad no esta tan mal, hay un par de dedazos que me gustaría solucionar. Espero no moleste.

Desde ya, gracias por su tiempo.

Todos los personajes pertenecen a J.K. Rowling. Solo hago esto para pasar el rato.


Prologo

¿Mi nombre? James Potter

¿Mi edad? veinticuatro años.

¿Ubicación? La sala de espera de un hospital.

¿Qué hago aquí? Esperando que mi hijo nazca.

Ya, empecé mal, pero no puedo más que pensar en formulario. Mi vida dio un giro de 180 grados hace nueve meses y ahora, da otro giro más, cómo si no hubiese tenido suficiente.

Lo sé, la peor parte no la llevo yo, Lily Evans, la mujer que está dando a luz a mi hijo en este momento grita cómo descocida maldiciones y contra maldiciones hacia mi persona. Pero no puedo evitarlo.

¡Ella quedó embarazada!

¡Cuando me levante de esta cama te mato! ―se escucha.

No me miren con esa cara, sé que la concepción es de a dos, tienen razón.

¿Quieren saber la verdad? No estoy preparado para ser padre, si apenas hace unos meses siquiera conozco a la pelirroja. No me mal interpreten le he llegado a tomar cariño, sobre todo a sus portazos, pero no sé… ¿Padre? ¿Yo?

Estoy en la flor de mi vida, con un imperio de empresas bajo mi brazo, heredadas de mi honorable padre. Y ahora, no solo tendré que manejar eso sino que también a un hijo.

Mi novia me matará cuando llegue de Francia…bueno, si sigue siendo mi novia obviamente.

¡Ven aquí y ayúdame con esto! ¡Es tu maldita culpa, mal nacido! ― se vuelve a oír― AHHH ¡Ya sáquenlo, por favor!

Estas son las consecuencias de una noche a puro alcohol en la casa de desconocidos.

Porque Lily no es mi tipo de mujer ni de cerca.

A mí me gustan pulposas, rubias, morenas, con largas cabelleras onduladas y sonrisas blancas.

Lily es…bajita, flaca, pecosa y con cabello enmarañado.


Era de esperarse. Cómo siempre. Soy una verdadera estúpida.

Empecemos por quién soy.

Me llamo Lily Evans, tengo veintiún años. Trabajo de secretaria en una firma al norte de la ciudad de Londres.

Y ahora, soy madre. No es que no ame a mi hijo, es más, las enfermeras apenas pueden despegarme de él, pero… me siento extraña.

Sobre todo porque este pequeño milagro no fue más que una "casualidad". En mi vida ni se me hubiese ocurrido tener un bebé a esta edad y mucho menos con una persona como Potter.

Así se llama el padre. Ahora está frente mío acunado a Harry y este, obediente parpadea con sueño.

James Potter: Empresario, codiciado y con una fortuna y mujer de envidia de cualquier hombre del siglo. Buen prospecto, gran jugador de…todo lo que haga.

En pocas palabras, el señor perfecto y popularidad de las altas cumbres.

Para mí, un egoísta, malnacido, inmaduro y mujeriego.

No soy dura con él, es lo que es, la cara que yo he tenido que conocer en estos meses.

Si alguien me hubiese dicho que terminaría teniendo un hijo con él lo hubiese golpeado con mi mejor gancho.

Ahora la realidad es otra, y todo porque en una fiesta me deje llevar.

Tener un hijo es difícil, pero tener a dos críos, incluyendo en el par al padre, es un desastre.

Como se habrán dado cuenta, Potter no es mi tipo. A mí me gustan hombres maduros, comprometidos, con algo más en el cerebro que salir con mujeres y negocios millonarios.

Ni modo, la vida no es justa.


¡Buenas¡He vuelto con esta pareja! n.n espero que algunos me recuerden jejeje.

Es un pequeño prologo de la historia en general, situada en un universo alterno.

Espero que les guste.

Beshos

Grisel