Ha llegado el momento de que Rukia parta a la Sociedad de Almas ¿La acompañará Ichigo o será incapaz de dejar su mundo? Además ¿será posible que se dé cuenta de sus sentimientos antes de que sea demasiado tarde? Mientras tanto una extraña conspiración se está formando alrededor de la Sociedad de Almas que sólo puede venir de las manos del mismo Rey...

Disclaimer: Bleach le pertenece a Kubo Tite y la última vez que revisé, mi nombre no se parecía en nada a eso...

UNA MALA BROMA DEL DESTINO

I. Decisión

El traidor, Aizen Sousuke por fin ha sido derrotado. Así es, después de una terrible y sangrienta batalla, la Sociedad de Almas logró darle fin al legado de terror de Aizen.
Obviamente, una pieza clave para esta victoria fue la ayuda brindada por Kurosaki Ichigo y su singular grupo de amigos. Prácticamente, ellos ahora tenían el derecho de ser vistos como héroes de guerra, claro que por orgullo, los shinigamis no mostraban tanto su agradecimiento.
Aún así, hicieron algo inesperado: Los altos mandos del Sereitei le propusieron a Ichigo un cargo como capitán del Gotei 13.
Luego le dijeron a un muy desconcertado Ichigo que tenía una semana para tomar su decisión.

Dos días después, Ichigo estaba en el parque, sentado en uno de los columpios, con un brazo alrededor de la cadena mirando el suelo con aire taciturno. El muchacho estaba tan ensimismado en sus pensamientos que no escuchó cuando la persona que estaba a su lado lo llamó. Siguió ignorando sus llamados y también el hecho de que lo estaban pinchando en el brazo. Pero ya no pudo ser capaz de ignorar el último grito.

-¡OI ICHIGO!- si ese grito no fue suficiente para sacarlo del mundo de "Lalala" Sí lo había sido un agudo dolor que el muchacho sintió en las costillas.

-¡¡¡¿Qué demonios quieres??!!!- gritó Ichigo girando la cabeza tan bruscamente que sintió que se había hecho daño.
En el columpio de al lado lo miraba una malhumorada Rukia, con una amenazante rama en la mano.

-¡Hey¡No me grites así!-le espetó la chica blandiendo la ramita.

-¿Y qué esperabas¡Aparte de dejarme sordo, me has dejado un morete por estarme pinchando con ese estúpido palo! que, por cierto ¿de dónde lo has sacado?

-Bueno, no hubiera habido necesidad de clavarte la rama, ni de gritarte, si no me hubieras estado ignorando-murmuró Rukia, sacándole la lengua, y evadiendo la última pregunta del naranjito.

-Agh, lo que sea-dijo Ichigo, volviendo a clavar la mirada en el suelo.

-¡Oye!- gritó la chica volviéndolo a pinchar.

-¿Qué?-gritó Ichigo al borde de perder la paciencia- ¿qué pasa?

-Es que… te quería preguntar algo...-murmuró la chica ya no tan segura.
El muchacho la observó atentamente, él sabía cual era su pregunta pero en el fondo no estaba seguro de que responder, finalmente, tras recobrar la paciencia, murmuró:

-Anda, dispara.

-¿Ya has tomado una decisión?-preguntó la pequeña shinigami. No había necesidad de especificar acerca de qué hablaba.

-Este... la verdad es que... no sé muy bien que hacer...-dijo Ichigo, mientras se pasaba la mano por el cabello.- ¿Y qué hay de ti¿Qué piensas hacer?

Rukia también había recibido una sorpresa. La muchacha había sido postulada para el puesto de teniente del Treceavo escuadrón.

-Ichigo... tú sabes muy bien que a diferencia tuya yo no puedo elegir si quiero o no...

-Tsk… ya lo sé... sólo que... y ¿si pudieras elegir qué harías?

-Mmm… bueno, si te soy sincera yo también me sorprendí muchos cuando me dieron la noticia…-empezó a decir la chica.

-¿De qué hablas¡Si fuiste de gran ayuda en la pelea!-exclamó Ichigo.

-¡Ja! Claro Ichigo, si prácticamente fuiste tú quien hizo todo el trabajo. Si no fuera por ti Aizen jamás hubiese sido derrotado.-dijo Rukia alegremente.
Ichigo la miró sorprendido, no era típico de ella hacerle cumplidos. Giró la cabeza, disimuladamente, para que Rukia no se diera cuenta de que se había sonrojado.

-Aunque, realmente no fue el puesto que me estaban ofreciendo lo que me sorprendió… sino mas bien la persona que lo sugirió…-continuó la morena- Tú lo viste ¿no¡Fue Nii-sama! No podía creerlo… es mas… ¡aún no me lo creo!

Ichigo la volvió a ver, Rukia tenía una gran sonrisa en el rostro y él había notado un leve tono de orgullo en la voz de la chica, algo que no oía desde hace bastante. El muchacho no pudo evitar sonreír también. A decir verdad, Ichigo seguía sin comprender esa maldita necesidad de Rukia por obtener la aprobación del pesado de Byakuya. ¿Por qué Rukia no se daba cuenta de lo mucho que ella vale? Si el idiota de su hermano no se daba cuenta, pues era culpa de él…

"Me gustaría que mis opiniones le importaran tanto como las de él… ¡UN MOMENTO¡Definitivamente yo NO acabo de pensar eso!

-¡Oí! Tierra a Ichigo, por favor aborte su misión a la luna. A menos que quiera una rama incrustada en las costillas…

-¿Eh? – dijo Ichigo, todavía un tanto confundido por lo que acababa de pensar. Pero luego añadió para disimular- Y entonces… ¿Qué crees que debería hacer?
Rukia lo observó por un momento… sabía cual debía ser su respuesta pero por una patética razón no quería contestarle. No… en esos momentos sus sentimientos no importaban…lo importante era lo mejor para Ichigo y lo mejor para él era…

-Creo que deberías quedarte…-mientras Rukia decía esto, alguien en su mente gritaba: "¡Mentiras!"- Ichigo, no me parece justo que sacrifiques tu vida de esta manera… siendo capitán tendrías muchas responsabilidades, demasiadas, para serte sincera, y creo que todavía no has tenido oportunidad para disfrutar bien tu vida…
Ichigo iba a decir algo pero Rukia lo interrumpió, una vez había empezado tenía que terminar.

-Además, aquí tienes una responsabilidad más grande y es más importante que ser capitán…Yuzu y Karin. No olvides Ichigo, que tú eres el hermano mayor… no puedes dejarlas. Tienes que estar aquí con ellas y no permitir que nada malo les pase… después de todo tu padre no es tan buena influencia que digamos…

Se miraron a los ojos. Ichigo se perdió en esos ojos azul-violeta que le hacían olvidar todos sus problemas. Rukia se perdió en esos ojos color dorado que le hacían sentir que eran capaces de leerle el alma. Se dieron cuenta de lo que estaban haciendo y rápidamente apartaron la mirada, un tanto apenados.

Ichigo estaba sorprendido, Rukia le había dicho, exactamente, la principal razón por la cual él no deseaba irse. No tenía idea de que ella lo conociera tanto.

-Entonces…-empezó a decir Rukia.

-¿Si?

-Supongo que ya te has decidido ¿no?- preguntó la morena. Ichigo sólo asintió- Bien, será mejor que regresemos a casa. Ya casi son las siete.

-¿Y eso qué?

-Bueno, significa que nos pasaremos de tu hora límite para estar fuera-dijo Rukia con una sonrisa maliciosa.

-¿Qué se supone que significa eso?-exclamó Ichigo molesto.

-Que el pobre Kurosaki-kun no puede estar fuera de casa después de las siete…-dijo Rukia con la voz que tanto le encantaba a Ichigo.

-¡Oye!

-¡Oh pobre Kurosaki-kun! Solo e indefenso en la oscuridad. A merced de todo tipo de raros y después tendrá pesadillas y…

-¡Zorra! Hey¡Ven acá¡No me dejes con la palabra en la boca¡Oí Rukia!-gritó Ichigo mientras seguía a la pequeña shinigami que se había ido corriendo.

"No quiero admitirlo… pero… te voy a extrañar…"

Entonces... ¿Qué les pareció?¿Les gustó¿Lo detestaron¿Debería irme a tirar a un hoyo y ya no volver a escribir? Un poco OOC? Mmm... Por favor opinen para ver que necesito mejorar...

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II. ¡Buena Suerte!

Los amigos de Rukia deciden hacerle una fiesta de despedida a la chica, un poco para la iritación de ésta última, Ichigo desaparece a mitad de la fiesta. Por último él y Rukia tienen una despedida inusual.