PRIMERO QUE NADA, GOMEN NASAI!

Se que me tardé un poco en actualizar, pero es que no podía acceder a desde el trabajo (donde tengo el fic :P). Y luego me envié a casa el archivo pero no tenia instalado el Word! ORO!!!

Respondiendo la "acusación" de Hada, de que dice que estoy muy "policial" y paranormal… bueno…. Es que últimamente veo mucho la serie Dr. House, también, la Ley y el Orden, ambas tienen cosas de investigación. Y con respecto a lo paranormal? Cuando empecé a escribir este fic acababa de ver TODO Full Metal Alchemist en un fin de semana!!! Creo que la relación de Kenji y Shiro se parece un poco a las aventuras locas de los hermanos Elric.
El resto de los divagues supongo que son cosas de mi mente loca :P

Bueno, gracias A TODOS por sus reviews, siempre me dan una alegría

Myks

El Kenjigumi y el Conde Kenshin:
Capítulo 4: Ookami no yuri

Kenshin cerró los ojos un momento para pensar muy bien su respuesta, cuando los abrió miró a Hirode con una sonrisa y dijo "hecho, pero tengo solo una condición"

Hirode sonrío, "Y cuál será"

"Deberá cortejar a mi hija 3 meses por lo menos"
"Me parece justo" sonrió Hirode. Kenshin se acercó al hombre y le extendió la mano "creo que tenemos un trato".

A la manera europea, lo sellaron con un fuerte apretón de manos.

Shiro levantó la tapa cuidadosamente, y un mal olor como a humedad y putrefacción salió de la oscuridad del pasadizo que acababa de encontrar, hizo una mueca de asco pero sigilosamente se introdujo siguiendo las escaleras de piedra. Sentía una fuerte presión en su pecho y a cada paso le costaba más caminar, definitivamente este lugar no tenía buena vibra.

Los pasillos de piedra estaban iluminados vagamente con antorchas, se escuchaban los sonidos de unas goteras haciendo eco en el silencio, sus pies, aunque estaban cubiertos por unas gruesas botas de cuero europeo, habían sido entrenados por una escuela ninja milenaria y no hacían el más mínimo sonido.

Sabía que debía apresurarse… la distracción de Kiriko no duraría demasiado, y si lo descubrían, todos sus planes, todos sus esfuerzos de meses se perderían en unos minutos.

Y no quería pensar en la cara del viejo lobo si eso pasaba, tragó saliva.

Kiriko acabó su vaso de limonada y para alivio de los lacayos de Hirode la jovencita no dijo nada más, sonrió, y con ayuda de su hermano se incorporó abanicándose,

"Mejor salgamos de este sol" Kenji la escoltó del brazo hacia la sombra, fue entonces cuando los lacayos notaron la ausencia del tercer muchacho "Donde está el otro?"

"Aquí estoy" Anunció Shiro, su rostro se veía un poco sudado y su respiración era algo elaborada, pero los hombres de Hirode lo atribuyeron al calor del día y asintieron, se alejaron para seguir observando desde lejos.

Kenji le susurró a su amigo "Encontraste algo?"

Shiro asintió pero no dijo nada mas, en ese momento una sirvienta apareció, "El señor Hirode a solicitado que regresen al salón"

Cuando los muchachos entraron al lugar, vieron a Hirode y Kenshin lado a lado, con cara de papás osos orgullosos y vasos de licor en sus manos.

"Felicidades hija mía" dijo Kenshin sin emoción aparente en sus ojos "En tres meses te casarás con el señor Hirode"

"QUEEEEEE?!" dijo Kenji horrorizado…

Kiriko solo quedó con la boca abierta, sus rodillas se aflojaron, sintió nauseas en la boca de su estómago, su visión se nubló, y al fin, casi supo lo que era un desmayo real, pero lo soportó lo suficiente como para mantenerse de pie.

Hirode se le acercó, tomó su mano y la besó delicadamente, la pelirroja no podía salir de su asombro y horror, sus ojos miraban fijamente a su padre –como puedes hacerme esto!-

y las órbitas lilas de Kenshin respondían –LO SIENTO MUCHO!´-

"Acordamos 3 meses de cortejo y luego.. una gran boda" Hirode sonrió satisfecho.

"Me siento, … honrada" dijo ella haciendo una cortesía.

"Yo seré el chaperón" todas las miradas voltearon hacia Shiro, el muchacho estaba serio, sus órbitas aguamarinas no demostraban ninguna emoción, pero tampoco daban lugar alguno a objeciones. Hirode asintió "muy bien, que así sea"

Afortunadamente poco después Kenshin anunció que se sentía fatigado y que debía retirarse, Hirode quería aprovechar un momento a solas con Kiriko pero no tuvo la oportunidad, antes que pudiera hacer algo al respecto, los Himuras y el joven Shinomori estaban devuelta en un carruaje camino a su casa, aunque acordaron que la joven lo visitaría el sábado siguiente.

Kenshin parecía estar hundido en su asiento, de verdad se sentía fatigado, no físicamente, pero si mentalmente, lidiar con ese sujeto, sonreírle mientras el tipo miraba así a su hija, estrechar su mano, todas esas cosas habían sido pruebas difíciles. No le gustaban estos planes, estas farsas, por su parte quizá sentía que fuera mejor apuntar al tipo con una sakabatou afilada, hacerlo orinarse en sus pantalones y que rogara por su vida y finalmente que escupiera todos sus secretos. Kenshin sacudió su cabeza, la mezcla de licor y los sentimientos paternales protectivos hacían que sus pensamientos fueran por lugares oscuros que ya había abandonado años atrás.
Por su parte Kiriko sabía que todo había sido una farsa pero estaba molesta, viajó cruzada de brazos todo el camino y se dedicaba a mirar el paisaje de la campiña al atardecer. En un momento Kenshin le buscó la mirada y comenzó a decir una disculpa pero ella solo movió la mano y dijo "esta bien, se que es todo una farsa", siguió mirando el paisaje y el resto del camino padre e hija quedaron en silencio.

"Que viste? Que viste, anda Shiro dime de una vez porfas…" El pelinegro simplemente ignoraba a su amigo y se mantenía cruzado de brazos, meditando, que había visto? Ni el sabía bien la respuesta, pero no era nada bueno, eso era seguro.

Kaoru sintió el casco de los caballos y salió corriendo a recibir a su familia con una linterna en la mano, Megumi, Sano, Zouzou y Misuke atrás de ella.

El primero en salir del carruaje fue Kenji "AL FIN!! Ya me dolía el trasero!" dijo acariciándose los posteriores y estirándose "Que hay de comer mamá?!"

"Hicimos Sushi " Kaoru ofreció una amplia sonrisa.

"YAY! Iré a quitarme esta ropa ridícula" Kenji corrió adentro de la casa rápidamente, estaba tan emocionado como un niño de 5 con un juguete nuevo. Shiro bajó a continuación y ayudó a Kiriko para que no se tropezara con su gran vestido… a decir verdad, había actuado en ese papel todo el día y lo hizo mas por costumbre que por cortesía.

Kaoru sonrió orgullosa, su hija estaba TAN hermosa, y verla así con Shiro, un jóven tan apuesto, que hermosos nietos les iban a dar!!! "Como te fue hija?"

"MAL!" sin decir más se fue a su habitación corriendo y dejando a todos perplejos. Kenshin suspiró, se sentía culpable, si su hija estaba enfadada el tenía toda la culpa, debió pensar en algo mejor que decirle a Hirode pero honestamente nada se le ocurrió.
"Shiro-kun?" preguntó Kaoru con las manos en la cintura, "Em…mejor que Himura-san le explique"

"Porque esas caras largas?" Finalmente dijo Sano al ver a su cansado amigo ex rourouni. Kenshin sonrió forzadamente y colocó una mano en el hombro de su esposa "Vamos a cenar, después explico"

Fue entonces que Kaoru percibió un fuerte aliento a alcohol de su marido, "KENSHIN"

"ORO! O-o!"

"ESTUBISTE BEBIENDO??!"

"Emm Koishii no es lo que tu piensas!" levantó sus manos protectivamente.

"NINGUN MARIDO MIO SERÁ UN BORRACHO ME OYES?!" tomó al pequeño hombre del cuello de su camisa y comenzó a sacudirlo.

"YO AQUÍ PREOCUPADA Y TUUU TU BEBIENDO COMO UN VAGO, COMO PUEDE SER COMO ME HACES ESTO? DESPUES DE QUE HE DEDICADO MI VIDA A TI, TE DI DOS HIJOS- 45 HORAS DE LABOR ENTRE LOS DOS, EXPLICAME COOOMO PUEDES COMO!!"

"OROROOOROROOORO ROORO OROORORO PUEDO EXPLICARRRRRR"

Sano se reía a carcajadas de la infortuna de su amigo, Megumi sacudía la cabeza y los niños miraban con la boca abierta. Kaoru-san a veces daba miedo.

Todos se sentaron a comer pero Kiriko dijo que no sentía apetito, su madre se metió a su habitación pese las protestas. Ella estaba acostada boca abajo y su cabello escondía toda su cabeza.

Kaoru se sentó junto a ella y con gentileza materna le removió el pelo de su rostro "Que tienes hija, porqué lloras"

"No estoy llorando"

"Sabes, eres tan mal mentirosa como yo, así que no puedes engañarme, no quieres decírmelo?"
"Es que… otou-san… otou-san… no importa mamá no es nada"

Kaoru endureció la mirada, "que hizo tu padre? Estoy harta que no me digan las cosas, llegaron todos comportándose muy raro hoy, dímelo de una vez"

"es que, no es su culpa, NO lo culpes mamá"

Kaoru asintió y con una sonrisa dijo "No lo haré hija, pero dime que sucedió" Kiriko suspiró, se tragó los restos de su angustia adolescente y dijo quietamente "papá le dio mi mano a Hirode"

"KEEEN SHHINNNNNNNNNNN!"

En el otro lado de la casa los cabellos del ex hitokiri se pusieron de punta, se le erizó la piel, sigilosamente se acercó a la habitación de su hija y con su mejor sonrisa asomó la cabeza "Llamaste Koishii?"

Allí dentro no lo esperaba su esposa, sino un monstruo, una amazona de ojos furibundos y un boken en su mano, defensivamente el pelirrojo levantó ambas manos "puedo explicar!"

Más tarde en el porche

"Jajaja ya te cayó la vieja" Sanosuke apuntaba con el dedo a su amigo que tenía unos chichones en la cabeza.

"SA NO SU KE"

Los cabellos del ex peleador se erizaron y su rostro palideció, apareció Megumi con Misuke en sus brazos, la niña estaba hecha un desastre, despeinada, sucia de barro, su kimono rajado en dos costados

"TE DIJE QUE LA VIGILARAS, ES EL TERCER KIMONO QUE ROMPE ESTE MES, QUIEN CREES QUE PAGA LA ROPA DE LA NIÑA, TU?? CON TUS TRABAJOS OCACIONALES? MALDITO VAGO VEN AQUÍ NO CORRAS, SANOSUKE TE ESTOY HABLANDO!"

Kenshin se dobló de la risa "justicia divina" susurró mientras veía la silueta de Sanosuke alejarse en la noche…

Kiriko miraba su objetivo fijamente, sakabatou en mano, su universo reducido entre ella y su oponente. Allí estaba Hirode, con su aura de maldad, su mirada pervertida y su fealdad innata. El ki de la muchacha se elevó al visualizarlo, y con un feroz grito se lanzó hacia él, comenzó a golpearlo con una serie de combos, primero Riu Tzui Sen, calló desde arriba y golpeó su hombro, poco le importó que el miembro del hombre se torciera de una manera poco natural, siguió golpeando con gracia y finalmente, con una sonrisa perversa, se dio media vuelta volteando su sakabatou en el proceso, la cabeza de Hirode salió volando y luego se escuchó un golpe seco.

"O-ROO!"

La muchacha levantó la vista, sus ojos volvieron a la normalidad y ahí en el suelo del patio yacía su padre boca arriba, ojos en espiral y junto el, la cabeza de paja del muñeco de entrenamiento "Hay papi lo siento!!"

Corriendo se agachó junto a él y lo ayudó a incorporarse, en un momento Kenshin cambió la mirada y sus ojos la vieron seriamente "Ventilandote?"

Ella se ruborizó y asintió, Kenshin comenzó a quitarse paja del cabello "sabes que tu madre se pondrá furiosa cuando vuelva del mercado y vea lo que le hiciste al muñeco de entrenamiento de sus alumnos" Ella se ruborizó aun más y bajó la mirada "gomen de gozaru otou-san".

Kenshin suspiró, se levantó y sacudió sus hakamas, "no importa, yo lo arreglaré"

"Oye, kikito" A Kiriko se le erizó el cabello de la nuca ODIABA ese apodo, "Que tal si entrenas con algo más real?"

Allí en medio del patio estaba su archienemigo-amigovio-amigo-rival, aun no sabía cual de todas las cosas, se veía muy poderoso con su traje negro de ninja, sus kodachis, su cabello negro atado en una cola baja y esos ojos acuamarinos, y ni hablar que le llevaba como dos cabezas y media de altura.

Ella apretó fuerte su sakabatou "te dije que no me llames así"

Se paró frente a él aceptando el reto. Kenshin solo sacudió la cabeza y se apresuró a intentar arreglar el muñeco de práctica antes que llegara Kaoru… no quería volverse parte del daño colateral cuando ella viera lo que había pasado.

"Oye Shiro necesitas que te de una lección o que"

"Estuve entrenando mucho desde la ultima vez," dijo él con una mueca confianzuda.

"DEMUESTRALO!"

Sin esperar más ella se lanzó a por él, el choque de espadas comenzó rápido y furioso, y Kenshin, aunque se dedicaba a reparar al pobre hombre de paja, casi no podía quitar la vista del combate, buen kendo era buen kendo después de todo, y él no podía perderse un combate como este, que si bien era del carácter 'amistoso' se desarrollaba entre dos jóvenes muy bien entrenados.

"Ya deja de presionar tanto, no quiero lastimarte" Dijo Shiro retrocediendo un paso cuando Kiriko fue por su cabeza.

"No, TU deja de hacerlo!"

Por su parte Kenshin había dejado de lado el muñeco y se había sentado en una de las terrazas, observando la acción con mucha atención, Shiro tenía ventaja por un lado por su gran tamaño y fuerza comparados con su hija, pero Kenshin había tenido esa desventaja toda la vida, y naturalmente le enseño a sus hijos a compensar.

Otro punto era que Shiro utilizaba Kodachis, y a diferencia de Kiriko, ponía más cuidado en cada golpe, se podía ver que no quería lastimarla… aunque también era evidente que quería ganar.

"Interesante pelea, no crees?" Kenshin levantó la vista y se encontró con su mejor amigo, esqueleto de pez en su boca y bandana decolorida ondeando,

"Y tu que haces aquí a esta hora?"

"De que hablas amigo, anoche dormí en tu techo"

"Cómo? Ayer hice una ronda en la noche y no te vi" dijo levantando una ceja Kenshin, le prestaba atención a su amigo pero no dejaba de ver el combate.

"Dije, en tu TECHO, sobre el tejado…. Mi mujer zorro me corrió de la casa anoche y no quise despertarlos tan de madrugada, así que solo dormí bajo las estrellas"

Kenshin sacudió la cabeza, "hay Sano… otra vez?"

"Ya sabes viejo, al rato me perdona, que hay de comer?" dijo con una sonrisa fantocha de lado a lado. Kenshin lo ignoró, Sano se encogió de hombros y se quedó mirando la acción frente a el.

Diablos… debo entrenar mas y meditar menos… mis brazos comienzan a sentirse muy pesados Kiriko tenía una mueca de esfuerzo en su rostro y unas gotas de sudor recorrían su frente. Shiro no demostraba cansancio ni emoción alguna, en cambio comenzó a presionar aun mas, la pelirroja comenzó a dar pasos hacia atrás, retrocediendo con cada pesado choque de espadas

"Ríndete, soy hombre, tengo mucha mas fuerza que tu, sabes que estoy venciéndote"

Kiriko se enfureció aún más, ¡PORQUE! Si estos días él había sido tan lindo con ella, porqué tenía que arruinarlo diciendo esas fanfarronadas! Y ella que pensó que se estaba enamorando, "ERES UN ENGREIDO!"

"Y tu no sabes cuando aceptar la derrota!"

En ese momento el dio un fuerte golpe y Kiriko tuvo que empuñar su sakabatou con ambas manos para aguantarlo, espada con espada, sakabatou con kodachi quedaron cruzadas un momento, pero la fuerza de Shiro fue más, empujó a la muchacha que se golpeó contra la pared del dojo y en ese momento el tomó sus muñecas, aprisionándolas sobre su cabeza, el rostro de Shiro a milímetros del suyo "Te lo dije, yo gano" susurró casi en su oído.

Sano hizo una mueca "Oye este muchacho no tiene vergüenza flirtear con tu hija bajo tus narices"

"Oro? De que hablas Sano?"

Sanosuke se pasó la mano por el rostro, tal como Kenshin para no ver algo tan obvio, mejor así "Nada compadre, olvídalo"

La acción pareció detenerse unos segundos, el joven oniwabanshu la tenía prisionera, una mirada orgullosa en sus apuestas facciones.
Kiriko tuvo una idea malévola, sus piernas estaban libres y fácilmente podría haber pateado una zona MUY sensible de Shiro, pero decidió no hacerlo, después de todo este no era un combate real, no era la intensión lastimarse mutuamente "SUELTAME!" dijo ella enfurecida cuando el se negó a hacerlo. El la mantuvo así un poco mas, los pies de la muchacha casi no tocaban el suelo, cada segundo ella estaba más furiosa "SUEL-TA-ME!"

Algo en los ojos de la muchacha cambió y Shiro tuvo la sensatez de soltarla, solo estaba jugando, parecido a cuando entrenaba con Kenji y cuando lograba vencerlo (que no era muy seguido), lo hacía decir TIO! para luego soltarlo. Realmente había comenzado como algo inocente pero cuando la tuvo ahí bajo sus manos, casi quiso besarla.

"BAKA!" gritó ella cuando lo abofeteó con todas sus fuerzas y se fue rápidamente. El muchacho quedó boquiabierto, estupefacto sosteniéndose la cara.

"ahhh" suspiró Sano "amor adolescente"

"Oro? De que hablas, no viste lo que sucedió? Creo que mi hija lo detesta en este momento"

Sano se rió, y con una mano revolvió el cabello de Kenshin "nunca entiendes nada verdad?"

"O-Ou"

Esa tarde habían acordado discutir lo que Shiro pudo averiguar el día anterior en la casa de Hirode. La tensión entre la pelirroja y el oniwabanshu cargaba el aire y hacía sentir a los demás incómodos. Si alguien notó la tenue marca rosa en el rostro de Shiro, nadie comentó sobre eso.

Shiro sacó un papel de su ropa y lo desdobló cuidadosamente, todos pudieron ver que era un plano "disculpen por lo desprolijo de la caligrafía pero no tuve mucho tiempo"

Desprolijo? Pensó Kaoru, así era la letra de Kenshin en un BUEN DIA, quiso reírse al pensar eso pero se contuvo.

"Al principio pensé que nos habíamos equivocado con Hirode… porque dos de las principales bodegas subterráneas que visité… sólo tienen opio" todos se sorprendieron al enterarse de esto.

"Opio? Así que Hirode es un simple traficante de drogas?" preguntó Sano metiéndose una bola de arroz que quedaba de los entremeses que había traído Kaoru.

Shiro sacudió la cabeza, "No, hay más ahí, vi unas celdas… solo que había gente de Hirode allí, este plano indica la posición de los guardias… se que había alguien.. o algo en esas celdas… pero lo siento, no tuve tiempo de verificar todo el lugar"

Kenshin asintió, "Shiro-kun esto es más que suficiente… buen trabajo"

"Entonces ahora que?" Preguntó Kaoru aún estudiando el plano (del que no podía sacar demasiadas conclusiones).

"Pienso regresar mañana en la noche, ahora que conozco el lugar me será fácil infiltrarme y averiguar más"

"AL FIN ALGO DE ACCION!" dijo Kenji emocionado mirando a su amigo. Shiro le devolvió la mirada pero se veía muy serio "Iré solo" dijo terminantemente.

El rostro de Kenji era de pura sorpresa y decepción "QUE? PORQUE?"

"Porque tu eres muy descuidado Kenji, nos descubrirían en menos de 5 minutos, no quiero arruinar nuestras coartadas"

El pelirrojo apretó los dientes "Oye! Puedo ser cuidadoso!"

"Shiro-kun… entiendo lo que quieres decir pero… me sentiría mas tranquila si fueras acompañado" dijo Kaoru con un tono maternal. En ausencia de Misao sentía que tenía que cuidar del muchacho como si fuera su propio hijo.

Kenshin asintió aprobando lo que decía su esposa, "jou-chan tiene razón" Apoyó Sanosuke hablando con la boca llena y escupiendo un par de migajas de arroz en el proceso. Shiro respiró hondo… "muy bien Kenji, pero tu te quedas afuera como apoyo… entraré solo"

"Si, si, está bien, lo que digas" dijo el pelirrojo, todos sabían que una vez allí haría lo que se le diera la gana.

Todos miraron a Kiriko que no había dicho palabra, usualmente, donde iba el dúo dinámico (Kenji y Shiro) iba ella. "Vallan ustedes solos"

El anuncio de la muchacha sorprendió poco a quienes la conocían, aún estaba enojada.

"Esto es tan tan pero tan supergenial" emocionado Kenji casi saltaba de la emoción, el y Shiro se encontraban en las afueras de la mansión de Hirode, vestidos de negro, rostros cubiertos y armados con sakabatou y kodachi. Se disponían a saltar el muro que protegía el lugar.

"Kenji por favor..habíamos quedado en que te quedarías afuera como apoyo"

"Si, si, pero sabes que no lo haré, andando amigo tenemos una casa que investigar" diciendo esto saltó el gran muro. Shiro suspiró y lo siguió.

No fue difícil pasar a los guardias de los jardines, eran las 3 de la mañana, nunca había sucedido un robo o que alguien traspasara a la casa de Hirode, por lo tanto no estaban frescos y alerta, más bien se veían cansados y aburridos, algunos estaban sentados con la cabeza gacha, entregados totalmente al reino de Morfeo.

Se acercaron a la ventana donde Shiro indicó que estaba la habitación con la puerta oculta, para su sorpresa la descubrieron un tanto abierta, no lo suficiente para ser detectado, pero el seguro estaba zafado.

"Es extraño…" dijo Shiro examinando la apertura.

"Que cosa? esta abierto, mejor, entremos y ya"

"Shhh, espera déjame ver…" el ninja inspeccionó la ventana y el suelo. "Mira Kenji, allí, son pisadas frescas

"Y eso QUE?"

"Aishh…. Las pisadas van hacia la ventana… y ahí terminan, entiendes?"

Kenji cabeceó en afirmativa "Emm… nop"

Con la paciencia de un santo Shiro respiró hondo y dijo "Pues que alguien entró ANTES que nosotros… y no solo eso" se agachó junto a una huella y la miró con atención "es una huella de mujer".

"Ohhh….." Kenji pausó un momento "y eso que?"

"NADA, solo entremos"

El tapete estaba en su lugar y ambos lo removieron con cuidado, abrieron la puerta y se metieron en el túnel de piedra. "Este lugar si que es tenebroso" Kenji apenas susurró pero su voz, en ese túnel vacío, pareció retumbar mil veces. Shiro le tapó la boca a su amigo y se le acercó al oído "Kenji… solo trata de hacer silencio por favor" el muchacho asintió y decidió cooperar.

Pasaron por alto los dos almacenes de opio y llegaron a una bifurcación, al final de uno de los túneles había varias puertas, "Qué extraño… aquí estaban los guardias el otro día" susurró el oniwabanshu. Con extrema precaución se aceraron al lugar, Shiro colocó su oído en una de las puertas y al no escuchar nada con cuidado la abrió, dentro era como un almacén, lleno de cajas y herramientas, pero lo que les llamó mucho la atención fue el par de guardias noqueados y atados entre ellos

"Te dije que había alguien más"

Kenji solo se encogió de brazos. Cerraron la puerta, y siguieron hacia la próxima, esta tenía una ventanilla con rejas, era como una puerta de prisión. Con cuidado Shiro se asomó "Por kami" susurró y luego se echó hacia atrás, su talismán brillaba muy tenuemente.

Curioso Kenji se asomó también, y con una expresión de horror similar a la de su amigo se echó para atrás dos segundos después, allí dentro había MUCHAS criaturas parecidas a la que habían combatido unos días atrás, una de ellas respiraba cerca de la puerta, echando bufidos por debajo de esta. Aún así, parecían estar bastante tranquilas.

"sigamos" dijo Shiro, Kenji solo asintió tragando saliva, juntos caminaron al fondo del pasillo donde había una puerta apenas abierta. Shiro le hizo un gesto de silencio a Kenji y se asomó con cuidado. Dentro era una habitación muy distinta a las demás, había un gran mapa de Japón cubriendo prácticamente toda la pared contraria a la puerta, podían apreciarse varias "X" rojas sobre algunos pueblos y ciudades, la decoración era sobria pero elegante, pero lo que llamaba más la atención era la figura vestida de negro agachada y revisando un gran baúl.

"Oye tu!" Kenji no pudo evitar llamar la atención. La persona se detuvo, aunque estaba vestida de negro, con un atuendo parecido al de un ninja y la cabeza totalmente cubierta, sus suaves curvas indicaban que era una mujer. Traía una katana con una funda negra asegurada en su cintura. Se dio vuelta rápidamente, en sus manos llevaba un montón de papeles. Se quedó quieta, observando a los muchachos un momento.

"Quién eres?" preguntó Shiro.
"Eso no les incumbe" respondió una voz femenina. Ella miró a su alrededor frenéticamente, no tenía escapatoria, los dos muchachos bloqueaban la puerta, para salir tendría que pasar sobre ellos.

Ocultó los papeles dentro de su ropa "Déjenme pasar" Exigió.

"No, primero dinos que acabas de robar, quien eres y que haces aquí" Shiro respondió de forma autoritaria.
La chica desenfundó su katana, "No tengo tiempo para jugar con ustedes" se colocó de lado, flexionando sus rodillas como para dar un ataque, la mano izquierda hacia delante, la derecha hacia atrás sosteniendo la punta de la katana hacia los muchachos.

"Si quieres jugar, eso haré" Kenji desenfundó antes que Shiro pudiera decir algo, le daba igual que su oponente fuera una mujer, claro que las respetaba, pero si algo le habían enseñado su hermana, madre y tía , era a nunca subestimarlas.

"Vaya, no pierdes tiempo!" la chica se metió al combate con similar gusto, el primer ataque de la muchacha fue un empujón horizontal que Kenji tuvo mucha dificultad para esquivar.

"Quien lo diría!, eres buena!"
"Gracias, tu eres aceptable" dijo ella con arrogancia. Shiro miraba interesado, muy poca gente era capaz de aguantar en combate con Kenji mas de unos segundos. Siguieron el intercambio de espadas un rato más "Tu estilo es algo desprolijo" Kenji sonrió una sonrisa confianzuda que la muchacha no pudo ver gracias a la máscara, pero su tono era suficiente.

"Y el tuyo, es descuidado" dijo ella asestando un golpe que rozó la manga de la camisa que llevaba Kenji, la tela se rajó a la altura de su antebrazo. Ambos contendientes dieron pasos atrás y se quedaron estáticos, observándose.

"Suficiente, ya me cansé de ustedes y tengo que irme" dijo ella, metió su mano en un bolsillo "KENJI CUIDADO!"
aunque Shiro dio la alerta ya era tarde, la muchacha les arrojó algo que al impactar en el piso expulsó una gran cantidad de humo, temiendo que fuera veneno o somnífero Shiro se cubrió el rostro rápidamente, intentó bloquear la puerta pero le fue imposible, escuchó como la muchacha salía de la habitación "DIABLOS!"

Tosiendo, ambos muchachos salieron a ciegas de la habitación y la vieron junto a la puerta donde estaban los monstruos "oh no… no lo hagas" dijo Kenji alarmado

"Oh si" dijo ella, abriéndola de par en par y al mismo tiempo utilizando la puerta abierta para resguardarse "Buena suerte muchachos"

"OYE ESPERA.. AL MENOS DIME TU NOMBRE!" gritó Kenji, ella ya se iva alejando en la oscuridad del corredor… se detuvo, y mirando hacia ellos dijo "Ookami no Yuri" –loba nocturna - y así desapareció en las sombras del corredor, sus pasos haciendo un distante eco que se fue disolviendo.

La primera bestia salió de la puerta y los muchachos se miraron entre ellos "WAAAAAHHH!"

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Por lo general su rostro se veía insatisfecho, pero hoy, el ex shinsengumi se veía más atemorizarte de lo normal. Kenji y Shiro se veían aporreados, vendados en varios lugares y con profundas ojeras debajo de sus ojos. No habían dormido nada luego de la paliza recibida por las bestias de Hirode, y ni bien los había atendido Megumi, el lobo los había mandado llamar.

Se quedaron en silencio, parados frente a su escritorio mientras el fumaba un cigarrillo, recargado en su silla y con una pierna cruzada. Incluso Kenji que era famoso por ser un boca suelta se quedó esperando a que el Comandante Fujita Gorou, o mas bien Saito, se decidiera a hablarles primero.

Luego de tomar una gran bocanada de lo último que le quedaba de cigarro, Saito lo apagó con fuerza en su cenicero y finalmente habló "Me pregunto porqué le pago a idiotas para que me hagan un trabajo que alguien más hace mejor, y gratis"

"Que quiere decir!" preguntó Shiro algo ofendido.

"Mirenlo ustedes mismos" tomó un sobre que había frente a el y lo arrojó groseramente frente a los muchachos. Dentro habían mapas, planos, documentos, y hasta un itinerario, pero lo que les llamó más la atención no fueron los papeles…fue el sobre en el que venía todo eso. Tenía un pequeño lobo dibujado y firmado en un perfecto kanji decía

"Ookami…no yuri…" susurró Shiro

Kenji miró la firma pasmado "ORO!"

Continuará…

Se van a quedar con la intriga porque no les voy a decir quien es la loba nocturna hasta el proximo capitulo jajaja

DEJEN REVIEWS, ONEGAI!

Myks