Te deseo, simplemente, te deseo.

Eres como un sobredosis en mis venas.

Cada beso, cada roce de la piel...

Es la eternidad en un instante.

Desapareciendo lentamente sólo un cuerpo,

Una pulsación, un sosiego.

Somos la complejidad del ilógico.

Escucha a la callada blanca...

Es fenomenal, ¿no?

He realizado la repuesta de la vida...

... es el amor puro...

...de ti