Capitulo XVI: Memorias de un amor

Tan solo esperaba el momento de decir te quiero, pero nunca me atreví, perdí tantas oportunidades de decírtelo que al final ese momento especial nunca llego y deseo revivir las memorias de un amor. Aquel palacio era imponente, Por primera vez Syaoran no deseaba llamarlo hogar, solo deseaba irse junto con su querida princesa.

-Eriol: No permitiré que ustedes hagan alguna locura, este problema lo inicie yo y debo terminarlo.

-Sakura: Por lo que he entendido se debe dar algo a cambio de arreglarlo todo, algo con la misma fuerza del hechizo.

-Eriol: así es… No estarás pensando…

-Syaoran: se lo que estas pensando y no lo acepto.

-Sakura: Syaoran… ven acompáñame.

-Fye: quedan menos de 50 minutos.

-Sakura: Tiempo suficiente…

Syaoran tomo la mano de Sakura y ambos subieron las escaleras del palacio entrando al cuarto del joven, aquel retrato seguía igual de imponente aquel rey pintado en acuarelas estaba mirando sonrientemente a aquel bebe en sus piernas.

-Sakura: en verdad estoy segura que fue un excelente rey.

-Syaoran: ¿Qué es lo que deseas decirme?

-Sakura: creo que debemos entregar lo más preciado para nosotros… lo que sentimos el uno por el otro…

Sakura veía el suelo y de pronto miro hacia aquel balcón en donde le dio al joven de cabellos rubios aquel tímido y torpe primer beso como su más preciado regalo.

-Syaoran: Yo no quiero perderte de nuevo Sakura.

-Sakura: me gusta cuando no usas formalismos.

-Syaoran: No quiero perder lo que tenemos, lo que somos, lo que sentimos… ¿No lo ves Sakura?... te pertenezco… haz lo que quieras conmigo pero no me obligues a olvidarte… no me obligues a volver a dejarte.

-Sakura: ven Syaoran… Dime ¿que ves?

Syaoran y Sakura se acercaron hasta el balcón desde allí se podía ver mas allá de las paredes delimitantes del castillo, aquellos techos rojos de un hermoso poblado que crecía y deseaba prosperar.

-Sakura: Una vez me dijiste que deseabas llamarle hogar a esto, a esta gente le eres útil, recuerda encontraste a donde perteneces.

-Syaoran: Ya te dije que pertenezco a tu reino, a tus sueños, a tus sentimientos.

-Sakura: es verdad… pero aquí hay quienes te necesitan, ellos no merecen vivir el error de otros, ni merecen sufrir por el amor de otros…

-Syaoran: ¿Y nosotros si merecemos pagar por los demás?

-Sakura: Ellos te necesitan Syaoran… no quiero que esto ocurra, pero se que yo lo haría por mi pueblo… No sabes como me llena de felicidad el corazón cuando veo a los niños jugar en el parque y saludarme alegremente, cuando veo el hermoso trabajo que ha hecho mi hermano por el Reino de Clow me llena de orgullo ser la princesa de Clow.

Sakura miraba hacia el horizonte el sol comenzaba a matizar, los rojos y rosas desfilaban en el cielo pintándolo como un mar de mariposas, el joven de cabellos claros miraba aquellos ojos que nuevamente tenían luz.

-Sakura: yo tengo fe en que tú serás un rey tan grande como mi hermano… Y aunque yo no te recuerde, dentro de mí, me sentiré agradecida por no defraudar la fe que tengo en ti Syaoran Kun.

-Syaoran: si entregamos este sentimiento… ya no te importare ¿verdad Sakura?

-Sakura: siempre me importaras Syaoran… se que yo nunca podría olvidarte… solo necesito ver aquellos cerezos y recuerdo tu rostro… tu olor… tu voz y tus ojos.

-Syaoran: Necesito que sepas que yo te…

-Sakura: es mejor que no me lo digas… si lo escucho de tus labios… me derrumbo

Sakura toco con los dedos aquellos labios dulces que pertenecían a aquel joven con los ojos azules, el solo tomo entre sus brazos a su querida Sakura y ella oculto su rostro en el pecho del joven.

-Syaoran: entonces… ¿esta es la despedida?

-Sakura: es un hasta luego… y un te quiero disfrazado de adiós.

Syaoran abrazo a Sakura fuertemente contra su cuerpo, ella solo escondía su rostro en el pecho del joven y sus manos apretaban fuertemente sus ropas; Syaoran sintió como las lagrimas comenzaban a mojar su camisa; Syaoran levanto el rostro de la princesa delicadamente, viendo aquellos ojos húmedos y desesperanzados.

-Syaoran: Yo te prometí no volver a dejarte sola… nunca me iré de ti, porque formo parte de tu ser.

-Sakura: es la segunda vez que me despido de ti, sin la seguridad de volver a verte… Te amo Syaoran… y nunca lo voy a dejar de hacer…

Syaoran se a cerco suavemente al rostro triste de aquella joven de ojos verdes, sus suaves labios eran acariciados por aquella boca que derrochaba dulzura y dolor, Sakura apretaba las ropas del joven entre sus manos y el acariciaba las mejillas de la joven con una mano y la otra abrazaba aquel frágil cuerpo contra el suyo; la luna había aparecido en aquel matizado cielo y hacia presencia de aquella despedida que parecía el inicio de lo que podía llamarse un amor eterno; Sakura se alejo lentamente del rostro del joven y hablándole al oído susurro.

-Sakura: mis sueños se quedan contigo, eres mi corazón y ni el olvido me arrancara este amor.

La sala se hacia mas grande cada vez, Fye esperaba impacientemente la decisión de su rey, ya solo quedaban 20 minutos para que se completara el tiempo del Tomaru. Sakura y Syaoran habían bajado tomados de manos, el se acerco hasta Fye, en ningún momento se alejaban el uno del otro.

-Syaoran: hemos decidido realizar nosotros el sacrificio y poder realizar nuevamente el Tomaru.

-Eriol: Sacrificaran su amor?... eso es lo mas grande que puede poseer una persona.

-Sakura: es algo que hemos decidido nosotros, además siempre recordare la infancia en la que estuve junto a Syaoran.

-Eriol: cierto pero todo lo que sienten se congelara, un amor congelado en el tiempo, nadie lo recordara… serán memorias de un amor perdidas…

-Syaoran: Lo haremos… hazlo Fye.

Kurogane se mantenía al margen como le era costumbre y el mago de capa blanca no dijo nada, tomo las manos de los jóvenes y coloco la piedra, Sakura y Syaoran se veían fijamente mientras Fye levantaba su hermoso báculo de nácar y una Luz circular salía de los pies de los jóvenes.

-Fye: Para Obtener algo de gran fuerza algo de enorme valor debe perderse, que todo sea como debe ser y que se tome lo mas preciado… "Tomaru"…

Aquella luz blanca se torno turquesa, el viento dejaba jugar en el aire los cabellos de los jóvenes y el color de la piedra nuevamente era blanca; al finalizar, todo se calmo, Syaoran tomo la piedra y la guardo en el bolsillo de su camisa.

-Sakura: ¿es todo?

-Fye: me temo que si… hay 3 horas antes de que el Tomaru se realice.

-Sakura: ¿Puedes llevarme a casa Syaoran?

-Syaoran: Vamos a casa…

-Eriol: Yo retornare al reino del Sengoku… pido perdón por su sacrificio, espero que algún día sepan perdonar este enorme error.

-Sakura: ve tranquilo Eriol, gracias por haber sido un alivio para mí… siempre te recordare.

-Eriol: adiós y perdón Sakura.

Eriol no se atrevió a despedirse de Syaoran, sabia que aquel rencor en el joven había crecido, Fye miro a Sakura y a Syaoran ambos se preparaban para partir.

-Fye: aunque el Tomaru se ejecute y tu estés allá con la Princesa Syaoran, regresaras aquí, Tomaru significa detenerse, el tiempo se detiene y todas las piezas van al lugar donde se suponen deben ir tu volverás a Rohan y no recordaras.

-Syaoran: aun así me iré con ella…

-Sakura: no necesita llevarnos señor Fye… ya se utilizar mis poderes, puedo llegar a mi reino sola.

-Fye: yo buscare a Chii, de seguro esta desactivada en algún rincón del castillo.

-Kurogane: yo iré a buscar a la princesa Tomoyo… debo aclarar que usted su alteza Syaoran es un hombre honorable y valiente… siempre estaré a sus servicios pase lo que pase.

-Syaoran: gracias Kurogane.

-Kurogane: y a usted princesa fue un placer conocerla.

Sakura abrió sus alas todos quedaron encantados con aquellas plumas rosas que salían de la espalda de la hermosa princesa, la aparición de un ángel era lo mas cercano que podía existir, eso le parecía al joven Syaoran; Sakura Tomo de sus manos a Kurogane y a su joven amor, aquel viaje entre mundos era extraño pero rápido; en menos de diez minutos se completaba y nuevamente estaban en Clow.

-Sakura: hemos llegado.

De aquel palacio una hermosa joven de cabellos color noche corrió hasta ellos abrazando fuertemente a Kurogane quien correspondió el abrazo.

-Tomoyo: Gracias a dios todos están aquí y a salvo.

-Kurogane: hay mucho que decir y más que contar.

Por las escaleras bajaba un joven mago que abrazo fuertemente a aquella princesa de ojos verdes y atrás se imponía la figura de un rey que bajaba algo incrédulo y abrazaba a su pequeña hermana.

-Touya: eres tú… estas aquí de nuevo.

-Sakura: perdóname hermano por preocuparte.

-Touya: Te agradezco esto Syaoran… nunca sabré como pagarte.

Syaoran sonreía al ver aquel hermoso encuentro, aunque su realidad era la mas triste, ya el tiempo se iba escurriendo como el agua entre los dedos, Touya había invitado a todo aquel grupo a una tarde en el palacio, Kurogane estaba junto a Tomoyo, el explicaba poco a poco lo que ocurría, y sabia que eso también los afectaría.

-Tomoyo: eso quiere decir que puedo terminar casada con Syaoran San?.

-Kurogane: todos olvidaremos lo ocurrido… así que supongo es posible.

-Tomoyo: pero… yo te quiero a ti…

-Kurogane: eso no le importa a la magia… el hechizo no perdona a nadie.

Sakura estaba con Syaoran quien le pedía ser discretos con el hechizo formulado.

-Sakura: no vale la pena decirlo, de todas formas se olvidara.

Ambos jóvenes estaban en el banco que se encontraba en el jardín ya el día se estaba escurriendo entre las montañas y en aquel cielo naranja y rosa, la primera estrella había aparecido.

-Sakura: ya esta llegando la noche… supongo que no queda más de una hora.

-Syaoran: no importa cuanto falta sino el tiempo que estamos viviendo.

-Sakura: supongo que… ahora si me olvidaras Syaoran Kun.

-Syaoran: no pude olvidarte en diez años Sakura… ¿Cómo olvidarte en tres horas?.

Sakura apoyo su cabeza en el hombro del joven de ojos azules; ambos podían ver a su lado los cerezos, La princesa suavemente saco aquella cadena con el camafeo en forma de corazón.

-Sakura: gracias a este hermoso regalo pude sentirte cerca de mi… y recordarte todos los días… quiero que lo lleves contigo.

-Syaoran: lo que hiciste con esa pequeña flor fue lo mas hermoso que puedo recordar de mi vida… ten…

Syaoran saco un pequeño pañuelo blanco grabado "S&S", Sakura lo miro y al instante sus mejillas se sonrojaron y sus lagrimas brotaron sin un porque.

-Sakura: lo guardaste…

-Syaoran: gracias a el, siempre estuviste junto a mi corazón Sakura… es mejor entrar, comenzara a hacer frío.

El joven rubio se levanto, pero sintió como la princesa tomaba su manga, y sin mirarlo a los ojos hablaba tan suave como le era costumbre.

-Sakura: Un poco mas… por favor, solo un poco mas.

El joven se quito la capa y se la coloco en los hombros a la suave doncella, se sentó nuevamente a su lado dejándola recostar su cabeza en su hombro. Así pasaron la hora ya se había acabado el tiempo, ambos sentados en aquel banco sin hablar solo sintiéndose uno junto al otro, Luego apareció Kurogane y la hermosa Tomoyo junto con Yukito y el noble rey Touya.

-Kurogane: ya nos hemos despedido del rey… deberíamos irnos alteza.

-Tomoyo: yo me encargare del viaje de regreso a Rohan.

-Syaoran: Gracias por su hospitalidad, y disculpe todos los contratiempos.

-Touya: espero regresen pronto… serán bienvenidos.

Syaoran se despidió de la princesa con un beso en la mejilla, la miro y podía sentir como una mitad de el se quedaba en aquellos ojos, mientras ella solo deseaba una hora mas. Los ojos de Sakura veían como su joven amor se preparaba para irse, ella sabía que en cualquier momento el Tomaru daría inicio.

-Sakura (No… No te vayas…)

Touya y Yukito miraban como aquella joven de cabellos negros realizaba un hechizo para transportarse junto a sus compañeros, de pronto Touya se asombro al ver como Sakura dejo escapar un grito de desesperación.

-Sakura: ¡No te vayas Syaoran!

Syaoran miraba como su Sakura corría hacia el pero sentía que el tiempo comenzaba a detenerse, ella extendió su mano y el intentaba moverse hacia ella, pero todo estaba inmóvil incluso las personas que estaban a su alrededor; Syaoran extendió su mano también y pudo rozar los dedos de la joven cuando sus cuerpos quedaron sin movimiento.

-Syaoran: Sa…. Sakura…

Lo ultimo que diviso aquel joven fue una lagrima corriendo por las suaves mejillas de la princesa; El tan solo esperaba el momento de decir te quiero, pero nunca se atrevió, perdió tantas oportunidades de decírselo que al final ese momento especial nunca llego y en su corazón solo deseaba revivir las memorias de un amor. Al final el Tomaru se había completado; que todo sea como debe ser y que se tome lo mas preciado.

-Syaoran (¿Dónde estoy?...)

En aquellos ojos se reflejaban las sombras de un árbol bañado en flor, aun estaba algo aturdido aquel jovencito tirado en el césped, veía como se colaban rayos de luz entre las hojas y caían sobre su cara. También podía sentir a alguien apoyado sobre su pecho y en su mano derecha una piedra blanca.

-Syaoran (Esta piedra es…)

Al mirar sobre su pecho pudo ver como una pequeña niña dormía placidamente, al despertar aquella pequeña pudo ver aquellos ojos verdes y aquella placida sonrisa.

-Syaoran: ¿Sakura?

-Sakura: creo que… todo volvió a ser como debía ser Syaoran.

-Syaoran: tengo 10 años?

-Sakura: así parece… vamos a recuperar esos diez años.

-Syaoran: a pesar de mi edad… hay algo que deseo decirte… y debe ser ahora antes de que vuelva a sentirme como un niño… Te amo Sakura y esta vez haré las cosas como deben ser…

Aquella pequeña princesa apoyo su cabeza nuevamente sobre Syaoran, y ambos se quedaron dormidos, como si todo lo ocurrido en aquellos 10 años de distancia nunca hubiera existido; fueron diez años de añoranza, 10 años de lagrimas y 10 años de memorias, que solo ellos dos recordaron y que en secreto las llamaron las memorias de un amor.

FIN