Todos los personajes pertenecen J.K. Rowling

CAPITULO 1

Hermione corría por los pasillos de Hogwarts sin saber muy bien hacia donde se dirigía. Solo sabía que tenía que huir, que tenía que salvar su vida. Voldemort y sus mortífagos no tardarían mucho en darse cuenta que había desaparecido.

Sin saber como se encontró ante la gárgola del despacho del director. Estaba casi sin respiración "Por favor, déjame pasar…tengo que esconderme… por favor… no pueden encontrarme…van a matarme a mí también si no entro aquí" la gárgola se hizo a un lado y la dejó pasar. Mientras Hermione subía las escaleras de caracol oyó como se volvía a cerrar la entrada y suspiró un poco aliviada al entrar al despacho. Estaba todo como recordaba, excepto porque casi todos los cuadros de los directores anteriores estaban vacíos.

"Señorita Granger" le dijo el retrato de Dumbledore con asombro "¿que…"

"Oh profesor" le respondió Hermione empezando a llorar "Es… están muer…muertos. Ha…Harry, Ron, Lu…Lupin... Ha ganado, profe…profesor… ha ganado…Voldemort …"

"Ya lo se" le contestó Dumbledore llorando también. "Ya lo se"

Tras unos minutos de silencio donde lo único que se oía era llorar a Hermione, el cuadro la dijo "Me siento muy orgulloso de ti Hermione, eres una bruja increíble, pero tienes que salir de aquí, te están buscando"

"Lo supongo Profesor, pero tienen todas las salidas vigiladas" le dijo mientras se secaba las lágrimas de la cara

"Entonces tendrás que esconderte hasta que se marchen" le contestó el cuadro

"¿Esconderme? ¿Dónde?" preguntó la chica "En la sala de los Menesteres no puede ser, ellos la conocen y tienen la entrada vigilada" dijo Hermione "y Voldemort conoce todos los pasadizos y escondrijos del castillo…"

"No todos querida. Ni siquiera yo me atrevería a decir que conozco todos los secretos de este castillo" Dumbledore suspiró y prosiguió diciendo "Ni que decir tiene que lo que te voy a revelar ahora tiene que quedar entre tu y yo Hermione"

"Por supuesto Profesor"

"¿Ves donde está el pensadero? La preguntó el cuadro

"Si, profesor"

"Muy bien. En la parte de abajo a la derecha encontrarás un relieve con la forma de un fénix. Acaríciale la cabeza hasta que emita un suave sonido, después se abrirá una puerta. Escóndete allí y no salgas hasta que no creas que todo está tranquilo. Allí estarás a salvo, te lo prometo"

"Gracias Profesor, no se como…" le dijo Hermione con la voz quebrada

"No me lo agradezcas" le dijo Dumbledore "Date prisa, no van a tardar mucho en entrar aquí"

Hermione siguió las instrucciones que Dumbledore la había dado y vio como una pequeña puerta se abría delante de ella. Antes de entrar giró la cabeza para mirar una vez más al cuadro "Deprisa Hermione, ya están aquí" la dijo Dumbledore y en ese mismo instante empezó a escuchar las voces de los mortífagos detrás de la puerta de la entrada del despacho. Rápidamente pasó al otro lado de la pequeña puerta que la estaba esperando abierta y una vez dentro se cerró de golpe, emitiendo un ruido como de succión.

Todo estaba oscuro. Hermione sacó la varita y dijo en voz baja "Lumos"

Se encontraba delante de unas escaleras de caracol de mármol blanco con una fina barandilla de color negro. Bajó por ellas y descubrió al fondo otra puerta de madera con un pomo redondo metálico de color gris. La abrió y vio una habitación de forma rectangular, no muy grande, con una pequeña cama al fondo. Miró hacia atrás, pero todo estaba tan oscuro que no consiguió ver nada.

Por un lado quería volver a subir para intentar escuchar algo de lo que estaba pasando, pero tenía tanto miedo que entró en la habitación, cerró la puerta y la selló diciendo "Fermaportus"

Se sentó en la cama temblando, no solo de miedo, si no también de dolor por la perdida de sus amigos. No todos habían muerto en la batalla, a los que quedaban heridos se los llevaban. Hermione no quiso imaginar por la clase de horrores que les harían pasar, pero sus gritos resonaban aún dentro de su cabeza. Ahora ya no solo estaba temblando, también lloraba de rabia, de dolor, de impotencia y de vergüenza por haberles dejado allí, por haber huido como una cobarde.

No supo durante cuanto tiempo estuvo llorando, pero tanto el cansancio físico como el emocional hicieron mella finalmente en ella y cayó dormida.

Al despertar todo estaba oscuro, cogió su varita y la habitación se iluminó. Esta vez vio que había varias lámparas de aceite colgadas de las paredes y las encendió. La luz anaranjada que emitían las lámparas le daban un aire acogedor a la habitación y comenzó a inspeccionarla detenidamente.

Además de la cama había una pequeña mesa de madera con dos sillas, una a cada lado. La mesa estaba en el otro extremo de la habitación. También observó un mueble con algunos libros, una vitrina llena de objetos extraños y varias estanterías con fotos de personas que saludaban y sonreían. También había una fresquera con una par de botellas zumo de calabaza, una botella de hidromiel, varias latas de comida, un par de platos, varias tazas de te, así como cubiertos, varias cajas de bolsitas de te y varios tipos de dulces.

Hermione se acercó a las estanterías y cogió los marcos uno por uno, observándolos. Algunas de esas fotos eran muy antiguas, la mayoría eran de Dumbledore y su familia, también había fotos de la primera Orden del Fénix, de la segunda, de el baile del Torneo de los Tres Magos con Harry, Víktor, Fleur y Cedric y de gente que ella no conocía.

Sin duda, era el cuarto privado de Dumbledore. "Seguramente el Profesor bajaría aquí para estar solo" pensó Hermione "incluso hasta es posible que se hubiera escondido aquí en quinto curso cuando Fudge quiso arrestarle. Quizás por eso hay comida y bebida en la fresquera"

Prosiguió con su reconocimiento por el cuarto. Esta vez le tocaba a la vitrina. Había todo tipo de cosas extrañas. Abrió una de las puertas de cristal y una especie de pastillero plateado empezó a zumbar y dar saltitos. Cuando Hermione lo quiso coger estuvo apunto de morderla, pero por suerte retiro la mano a tiempo y cerro de golpe la puerta haciendo que el pastillero se estrellara contra el cristal. En ese mismo momento se fijo en algo que la resultaba muy familiar. "¿Un giratiempos?, no es posible, todos se destruyeron en la pelea en el Ministerio" pensó Hermione. Con mucho cuidado abrió otra de las puertas y lo cogió. Sin duda alguna era un giratiempos.

Este no era como el que ella usó en tercero, el suyo era sencillo con una fina cadena dorada. Este también era dorado, pero tenía una cadena más gruesa y en una de las bases del reloj de arena estaban inscritas las iniciales A y D en color cobrizo.

La cabeza le dolía de tanto pensar. No sabía que hacer. Por una lado, la tentaba demasiado usar el giratiempos, pero por otro… Ella sabía que no se debía cambiar el pasado, pero "¿y si fuera para bien? A peor no puede ir…pero… ¿Que consecuencias podría tener si vuelvo?... Podría ayudar a Harry a derrotar a Voldemort sin que nadie lo supiera… Solo serían un par de horitas… Espera ¿Cuánto tiempo llevaré aquí escondida?...No, no no, no debo alterar el tiempo, no está bien, va contra las reglas" pensaba Hermione. Se estaba volviendo loca.

Así pasó varios días, pensando y pensando. Un par de veces se atrevió a subir por las escaleras de caracol para intentar oír algo, pero no tuvo suerte. Silencio absoluto. Eso la inquietaba más aún. La noche de la segunda excursión tuvo una pesadilla donde ella usaba el giratiempos para volver a la noche de la batalla, pero Bellatrix la descubría y la mataba a ella también. Se despertó empapada en sudor y desechó la idea de usarlo, pero horas después, mientras comía algo de lo que había en la fresquera, otra idea se la pasó por la cabeza. "¿Y si en vez de volver a la noche de la batalla voy 20 años atrás? Podría salvar a tanta gente… A los padres de Harry. Podrían vivir juntos y ser felices, como una familia normal. Harry no tendría que ir a vivir con sus tíos. Podría salvar a Sirius de ir a Azkaban…"

Esa idea fue tomando fuerza con el paso de los días, pero fue la tercera excursión por las escaleras lo que la decidió.

FLASHBACK

Al llegar a la puerta oyó varias voces, estaban discutiendo. Uno de ellos era Voldemort y el otro era Colagusano. El corazón la latía cada vez con más fuerza, tanto, que estaba segura que los dos hombres que estaban al otro lado podían oír sus latidos.

"Mi señor, la hemos buscado por todas partes. Ha desaparecido" decía Colagusano con voz llorosa.

"¿Me estas diciendo, mi querido Colagusano, que en seis día que llevas buscándola no has encontrado ni siquiera un pequeño rastro de la sangre sucia? ¿Ni siquiera esto lo sabes hacer bien?" le preguntaba Voldemort irónicamente

"La hemos buscado muy bien mi señor, lo juro" Hermione se imaginaba la imagen de Colagusano de rodillas, implorando perdón. "Greyback tiene a todos su hombres buscándola"

"Y como van los interrogatorios ¿Habéis conseguir sonsacar algo a alguno de sus amigos sobre donde puede haberse escondido?" le preguntó Voldemort

"No mi señor. Bellatrix se encargó de interrogar a la pelirroja, la novia de Potter, mi señor. Pero no hubo manera de sacarla nada"

"¿Nada eh? Ya veo. ¿No se os ha ocurrido usar Veritaserum, Colagusano?" dijo Voldemort con enfado "Tráeme a la chica aquí, yo mismo me voy a encargar de interrogarla"

"S…Si que la di…dimos Ve…Veritaserum, pe…pero nos dijo que no sabía nada de ella, que pen…pensaba que esta…estaba muerta, mi señor" tartamudeó Pettigrew

"Vaya, vaya ¿Por qué tan nervioso Colagusano?" preguntó Voldemort

"Po…por nada, m… mi señor"

"¿Nada? ¿Seguro? ¿No me estarás intentando ocultar algo, verdad? Pettigrew negó con la cabeza

"Crucio" gritó Voldemort y Hermione oyó a Colagusano chillar de dolor

"¿Algún problema con la chica Weasley?"

"Verá mi señor, es que…es que… bueno, después de que Bellatrix la interrogara…" decía Pettigrew mientras lloriqueaba al mismo tiempo "algunos de los hombres quisieron divertirse un poco… pero la chica estaba muy débil y no aguantó mucho"

"Ya veo" dijo Voldemort con frialdad

Hermione no aguantó más y llorando bajó las escaleras corriendo. Al encerrarse de nuevo en la habitación se imaginó a su amiga Ginny siendo torturada y violada por esas bestias y vomitó

FIN FLASHBACK

Se limpió la cara y el vómito del suelo. Cogió la capa de Harry y el giratiempos de Dumbledore, se lo colgó al cuello y comenzó a girarlo.

La habitación desapareció. Podía sentir como si una fuerza la arrastrara muy rápidamente hacia atrás. Sintió como se mareaba. Hasta ahora nunca había viajado tan atrás en el tiempo. Cuando tocó tierra tenía nauseas de nuevo y sudores fríos. Todo estaba a oscuras y se desmayó.