Otro domingo sin sol

Antes el alba comienza la rutina, suavemente sin movimientos rudos ni innecesarios se levanta de la fría cama donde duerme, no hay nadie a su lado y así ha sido por mucho tiempo, desde... Un suave chisporroteo le hace apresurar el paso para la sala de su cámara, Albus, como siempre, algo pasó de seguro.

Después de una brevísima charla con el director esta listo pare otro día de lo que es ahora su vida, no debe recordar y sin embargo le lleva grabado a fuego en su piel casi como la marca tenebrosa, la cual odia y ama con la misma intensidad, ese maldito servilismo que le condenó, que los separó, y que ahora representa el único medio quizá para poder encontrarse al menos por un momento.

La amargura le compaña a desayunar, con desprecio barre las casa plagadas de alumnos con brillantes sonrisas y el dolor lo abofetea... si tan solo ellos, si hubiera sido posible que... una familia, de poder cambiar el pasado su hijo estaría sentado en ese comedor, las risas de la mesa de los leones le hace distraerse de sus pensamientos pero solo par que regresen con renovado vigor, ahí Potter sonríe a sus amigos, la vida apesta incluso un perdedor malcriado y venido a menos como James Potter tuvo descendencia, el niño de oro que solo por existir parece haber sido condenado, siempre viviendo bajo la sombra del peligro, con la mano acechante del Lord sobre sus hombros, irónico ahora que lo piensa en eso se parecen, ambos con una condena colgando sobre su cabeza. Y aún así este chiquillo parece desafiar todo viviendo cada momento plenamente, lo odia, porque alguna vez, hace ya mucho tiempo el anheló hacer lo mismo. Aparta la mirada de ahí, no quiere terminar maldiciendo a alguno de esos gatos por cosas que no tienen arreglo.

Slytherin…

Un reflejo platinado captura su atención y por un momento se siente pleno, le ve reflejado en ese niño al que ha llegado a amar, tan idénticos... solo una ligera diferencia en los ojos y un poco en la actitud, Draco es más... inocente de lo que fue él a su edad, su demonio, su ángel, su guerra, su paz, su otrora todo y nada el día de hoy suyo solamente... Lucius.

Suyo? A quien engaña lo perdió a manos de Narcissa Black hace mucho tiempo

Con paso rápido sale del comedor, sube al depacho del director y usa la red para ir al ministerio, llega a ese lugar y la vista de tanta gente en asuntos de política le trae su recuerdo, quisiera ir a donde sabe que quizá le encuentre, y apenas dando el primer paso en esa dirección, Albus le intercepta, viene caminando directamente hacia él con una de esas túnicas que podrían dejarte viendo visiones por su colorido, se mueve demasiado rápido para su edad, quizá una poción para la vitalidad, algún hechizo?

Recupera la línea de sus pensamientos para escuchar el porque Dumbledore le ha hecho venir. El nombre del ministro sale casi casual, casi. Sería usual si las palabras ministro, regulación y colegio, no vinieran juntas. Levanta la ceja indicando que tiene toda su atención, recibe indicaciones finales, asiente y emprende la vuelta al colegio. Clase con Griffindor cuando llegue, tuerce el gesto y se retira. Su memoria vaga otra vez a Lucius, la sensación le embota los sentidos, por un segundo le pareció sentir su esencia, titubea en irse pero finalmente lo hace sin mirar atrás, sin darse cuenta de las orbes platinadas que le ven marchar.

Ha pasado un mes desde que vio a Severus en el Ministerio, no ha podido sacar de la cabeza sus rasgos. Por fuera la máscara aristócrata no titubea, siempre frio, calculador, dueño de la situación, siempre Malfoy. Fue educdo para eso, renunció a todo por eso, le fue inculcado que nada vale más que la pureza de sangre y el poder. No hay problema con eso en el día pero al caer la noche… es otra historia. Él lo sabe, lo acepta, pero… duele.

La estilizada figura de Narcissa se desliza más que caminar hacia donde esta trabajando. Con manos blancas y finas cierra las puertas del despacho para tener privacidad.

Lucius deja los documentos que leía segundos antes, sin prisas, colocándolos parentemente al descuido sobre la pulida superficie de madera y sin embargo, ambos saben que el orden que impera en su espacio no se ha alterado ni un milímetro, todo siempre tan ppreciso y controlado.

Posa su vista en la piel de magnolia de su esposa, en su cabello rubio, en sus ojos almendrados de un profundo azul característico de los Black, sigue el escrutinio sobre el cuello erguido elegantemente y las manos reposando suavente en su regazo.

'Cómo va todo en las empresas Lucius?,' educada, modulada, la voz de Narcisa corta su escaneo. Le extraña la pregunta, si bien su esposa jamás ha sido solo un adorno, jamás le había preguntado directamente sobre los negocios de la familia, ella suele hacer 'visitas meramente de cortesía' a las empresa para mantenerse al tanto, hay alo más, entre ellos no hay juegos, pronto lo sabrá. Su respuesta viene sin demora.

'Todo marcha bien,' la escueta respuesta busca presionar un poco. 'Es bueno escucharlo querido.'

Los ojos axules de Narcissa se desvían por un segundo de los plata de su esposo para organizar sus ideas.

Lucius le mira detenidamente, el silencio se alrga y de pronto, ahí esta, Narcissa extiende sus manos buscando alisar arrugas que no existen, ahora si viene el motivo real de su presencia en el despacho. Los ojos de su consorte le enfrentan con una chispa de resolución que hace tiempo no veía en ellos.

'Me voy a Italia,' el rubio arquea una ceja¿tanto por esto¿un viaje? Justo iba a hacer audibles sus pensamientos cuando Narcissa previendo la interrupción vuelve a hablar. 'Me voy a vivir a Italia, Lucius…' eso era difernte, si lo que quiere son unas vacaciones… '…sola.'

Y una inofensiva palabra logra que toda idea en su cerebro se congele.

'Explícate.'

Un brillo inunda el azul previendo tormenta. 'De verdad es necesario?' El suave asentimiento del rubio le hace continuar. 'Tuvimos un matrimonio arreglado Lucius, y ha sido casi todo lo que yo esperaba,' el casi palpitando tangiblemente, 'somos amigos Luc, lo hemos sido todos estos años, la mentira no cabe entre nosotros.'

'Qué me intentas decir Cissa?'

'Tenemos un hijo, la familia Malfoy tiene un heredero, el compromiso se cumplió, es momento de seguir caminos separados.'

'Estas de broma.' La molesta voz de Lucius no era lo que se esperaba de un amante esposo.

'Estoy siendo seria, nos casamos porque nuestras familias lo decidieron, no te reprocho nada Luc,' la voz firme, 'hemos compratido años tranquilos, prosperos y adversos, me haz dado todo lo que una esposa podía desear, pero no me diste lo único que yo esperaba, que aún sigo espreando…'

'Se más clara.' El tono imperioso le hace temblar pero no flaquea.

'Amor Lucius, sé que desde el momento en que acepté los términos de la familia renunciaba a el, no me dolió, nadie me importó lo suficiente antes de ti, pero…' un leve titubeo, 'se que tu renunciaste a más.' Una sonrisa dolorosa y sin embargo clara y suave asomó a los labios delgados. 'Tú, renunciaste a quien amabas por el bien de familia, y ahora tu familia te da la libertad de recuperarlo.'

Te debo el tiempo perdido

Los dedos de Narcissa se apretaron alrededor de una joya que jamás desde su boda se había quitado, el círculo de oro con zafiros brilló con la luz de la habitación y se reflejó una última vez en los ojos que le igualaban en color.

'Yo, Narcisa Black, te devuelvo la libertad, se feliz por ti y por mi Lucius.'

Me debes lo que faltó

Hola, antes que nada muchas gracias por sus comentarios, ellos me han animado a seguir con la historia. Al principio iba a ser un oneshot, pero sus comentarios me animaron a continuarla

Espero que me hagan saber su opinión de este capi.

Besitos mil