Regreso al hogar.

Sus ojos divisaron la gran casa y se entrecerraron al sentir su gran energía junto a dos energías más débiles. Después de recorrer el espacio durante años al fin lo había encontrado.

Sus puños se cerraron con fuerza mientras sentía su ira despertar en lo más profundo de su corazón. Hacía ya muchos años que se había jurado vengar la destrucción de su planeta y al fin podría llevar su a cabo su venganza.

Le sorprendía haberlo encontrado en un planeta como aquel y que este siguiera en pie. Pero eso no importaba, pronto las personas que lo rodeaban morirían de una forma lenta y dolorosa y no se detendría hasta que el Príncipe Vegeta conociera lo que era el dolor, para después acabar con su vida y liberar al universo de aquel malvado ser.

Con aquel pensamiento el ser se volvió translucido y desapareció como si se tratara de un fantasma.

Los ojos de Vegeta se abrieron repentinamente y recorrió la habitación con los ojos. Había creído sentir una gran energía realmente cerca de ellos, pero ahora no percibía nada.

Se relajo nuevamente y miro la pierna que rodeaba su cuerpo.

En su rostro se dibujo una media sonrisa al mirar a Bulma que dormía a su lado.

Habían pasado seis meses desde que Célula había muerto y Vegeta aun estaba aprendiendo que era vivir en paz junto a su familia. La verdad es que no le estaba costando demasiado acostumbrarse a todo aquello.

- Pa pa pa pa pa.

Vegeta miro el transmisor que comunicaba con la habitación de Trunks y sonrió al escuchar las palabras de su hijo que indicaban que se había despertado.

Bulma se acurruco a su lado medio despertándose ante la voz de su hijo.

- Bulma.- Le dijo él hoscamente.

- Ya voy.- Dijo ella medio dormida mientras se abrazaba más a él.

- Pa pa pa pa pa.- La voz de Trunks sonó esta vez más fuerte y nerviosa.

Aquello provoco un gruñido en Vegeta.

- Dice claramente papa.- Se quejo ella mientras se levantaba perezosa de la cama.- No se porque siempre tengo que ir yo.

A pesar de todo Bulma salió de la habitación y segundos después entraba con su hijo en los brazos, el cual se agitaba nervioso. Vegeta parecía cambiar poco a poco, pero aun no demostraba demasiado interés por su hijo, ni siquiera lo había cogido en brazos, aunque ahora toleraba más se presencia y sus llantos.

Bulma se tumbo nuevamente en la cama y coloco al pequeño entro los dos.

- Mi pequeño bribón.- Le dijo Bulma divertida mientras le hacia cosquillas en su pequeña barriguita. – Siempre despiertas a mama.

El pequeño le contesto a su madre con una gran carcajada y Bulma empezó ha hacerle gestos divertidos con la cara.

Vegeta admiro aquello unos segundos, pero rápidamente se levanto de la cama desinteresándose por ambos y entro en el baño. En segundos Bulma sintió el grifo de la ducha.

Bulma aprovecho para vestirse y bajo a la cocina para darle el desayuno al pequeño antes de que Vegeta bajara reclamando su desayuno.

Pero en aquellos momentos otra persona admiraba la Corporación Cápsula desde el cielo.

Trunks se coloco bien el cabello mientras reunía el valor para entrar en la casa. Desde allí podía notar la energía de su padre.

Hacía seis meses que no le veía, desde que Célula murió y él se marchara a su verdadera vida para destruir a los androides. Durante aquel tiempo Trunks había estado ocupado con la reconstrucción del planeta, pero aun así había echado en falta a los amigos que en esta vida había dejado y sobretodo a su padre.

Tal vez no fuera el padre que todo niño soñaba con tener, pero era su padre y por lo visto aun seguía junto a ellos a pesar de la paz que reinaba en el planeta.

Al viajar nuevamente al pasado había temido encontrar a su madre sola y descubrir que su padre les había abandonado ante la ausencia de Goku, pero no había siso así. Él estaba allí.

Vegeta estaba vistiéndose en la habitación cuando sintió la fuerte y clara energía de su hijo. Era posible? Si, sin duda era la energía de su hijo. Se pregunto si tal vez aquella energía era la misma que había sentido aquella mañana.

Vegeta termino de vestirse y con una sonrisa bajo hasta la cocina donde encontró a Bulma dando de comer a su hijo pequeño.

- Bulma, tienes una visita en el jardín.- Le comunico sentándose a la mesa.

- Una visita?- Le pregunto extrañada. – Como lo sabes?

Vegeta no le contesto a esa pregunta y empezó a desayunar.

Extrañada Bulma dejo al pequeño Trunks en su trona bien atado y salió al jardín. Lo reviso con los ojos y no vio a nadie. Entonces sus ojos se alzaron al cielo y vio como Trunks descendía de los cielos.

- Trunks!- Exclamo feliz al verle y abrazándolo con fuerza.- No sabes la ilusión que me hacer verte. Estaba muy preocupada por ti.

Trunks se sonrojo levemente ante el acto cariñoso de su madre.

- Estoy bien, mama.

- Pero mírate! Es posible que hayas crecido tanto en tan solo unos meses? Si aun estas más apuesto que cuando te marchaste.- Le dijo ella feliz.

Trunks se rasco la cabeza avergonzado.

- Vamos entremos en casa. Justo estaba haciendo el desayuno y seguro que estas hambriento.

Los dos entraron en el interior de la casa.

- Pero dime Trunks a pasado algo?

- No, no. Todo esta bien. Pero tu.. bueno tu yo del futuro insistió mucho en que viniera aquí a pasar unos días.

- Es maravilloso.

Con aquellas palabras los dos entraron en la cocina.

Trunks casi no pudo aguantar la sonrisa que se dibujo en su rostro al ver a su padre desayunando en la mesa de la cocina.

- Hola, padre.- Le dijo al entrar.

Vegeta le dedico una pequeña mirada, pero después volvió la atención a su desayuno.

- Destruiste a los androides?- Le pregunto de todas formas.

- Si, lo cierto es que después de todo me resulto fácil.

Vegeta hizo una media sonrisa ante sus palabras.

- Vamos Trunks siéntate, te preparare algo de comer.

En pocos minutos Bulma le sirvió a Trunks en repleto desayuno.

- Como estas las cosas ahora por tu mundo?- Le pregunto Bulma.

- Bueno. Ahora intentamos reconstruir todo lo que los androides hicieron. Pero nos faltan materiales y la cosas es bastante lenta.

- Pues no dudes el llevarte lo que necesites. – Le dijo Bulma.- Yo misma te preparare cápsulas con todo lo que necesites.

- Gracias mama. La verdad es que cualquier cosa nos será útil.

Vegeta escucho la conversación de ambos en silencio, pero cuando termino de desayunar se levanto y salió de la cocina como si nada.

La mirada de Trunks no pudo evitar seguir a su padre y Bulma fue consciente de ello.

Sin duda la vida de su hijo no había tenido que ser fácil y parecía que anhelaba mucho la compañía de su padre. Aunque ella temía que Vegeta acabara decepcionándolo. Entender a Vegeta era simplemente muy difícil, a veces, incluso imposible y temía que su hijo acabara dañado por algún mala frase de Vegeta.

- Porque no vas a entrenar con Vegeta un rato?- Le pregunto ella mientras cogía en brazos a su hijo pequeño.- Seguro que Vegeta se divierte al tener un rival de su categoría para variar.

- No se...- Dijo él inseguro.

Vamos. Ha eso has venido no?- Le pregunto guiñándole un ojo.- Al fin y la cabo a mi me tienes siempre.

Trunks le sonrió a su madre por aquello.

- No crees que le molestare?

- Bueno, seguramente se queje en poco. Pero ya conoces a tu padre. Siempre se queja por todo. Ha veces es mejor no hacerle demasiado caso.

- Si.- Dijo él con una sonrisa recordando como era su padre con melancolia.

- Vamos.- Le animo ella nuevamente.

- Esta bien.- Trunks se levanto de la mesa de la cocina y se dispuso a salir cuando la voz de Bulma lo detuvo nuevamente.

- Trunks!

- Si?- Dijo él que se volvió a mirarla.

- Bienvenido a casa.

CONTINUARA...

Un capitulo cortito para empezar, pero prometo actulizar muy pronto.

Espero de todo corazon que esta segunda parte os guste tanto como la primera. (El corazon del guerrero).

Por favor, como siempre os animo a dejar reviews. Simplemente me encantan.

Saludos;

JJ.AMY