Resoluciones

Bulma estaba sentada en un una silla junto a la cama de su habitación en Corporación Cápsula. Su mirada se posaba sobre el herido y débil Vegeta que aun no había recuperado la conciencia desde que se cayo agotado en el templo sagrado, hacia ya un día.

Ahora, su mente era totalmente libre y eso era como un completo desahogo para ella que casi no podía explicar.

Pero ahora lo que le preocupaba era la recuperación de Vegeta.

Sus recuerdos sobre lo sucedido dentro del circulo de la verdad eran realmente diferentes a los de Vegeta.

Cuando la depositaron en el centro del circulo, tal débil como lo estaba en aquellos momentos, pensó que no volvería a salir de él. Sobretodo porque nadie le había explicado lo que allí sucedería.

Pero entonces vio a Vegeta entrar en el y la luz del circulo pareció crear una fuerte barrera que lo encerró junto a ella.

Lo llamo e intento moverse, pero él le grito que no se moviera y sin más Vegeta desapareció frente a sus ojos.

Se quedo sola durante mucho tiempo en el que su conciencia fue yendo y viniendo. Siendo torturada psicológicamente por Shine en su ultimo intento de acabar con ella. Pero no se rindió. Por una extraña razón sabía que Vegeta se estaba arriesgando por ella y lucho hasta el final para no decepcionarle. Para demostrarle que ha pesar de ser "una débil humana" como él solía decirle, podía luchar hasta el final de sus fuerzas con la valentía de cualquier guerrero. Y eso había echo, luchar, aguantar durante largas horas en las que estuvo sola en aquel circulo.

Pero después algo ocurrió. El suelo del santuario empezó a temblar y una fuerte luz amarilla lo invadió todo. Durante unos segundos ella había pensado que todo estallaría por los aires, pero de repente todo se había detenido y Vegeta apareció nuevamente en el interior del circulo, aunque estaba inconsciente.

Fue entonces cuando el suelo en el que estaba tumbada se volvió del mismo color que las paredes de luz que les rodeaban. Una fuerte luz lo invadió todo entonces y por una extraña razón sintió como si esa luz penetrara por todo su cuerpo.

Miles de recuerdos agolparon entonces en su cabeza. Vio planetas desconocidos, guerreros, luchas, muerte... Y llego a la conclusión de que aquellos recuerdos que estaban invadiendo su mente no eran de ella, sino de Vegeta. Poco a poco vio pasar toda su vida frente a sus ojos, sintió su dolor, su ira, todo lo que él había vivido a lo largo de su vida quedo grabado en su mente como si ella misma lo hubiese vivido.

Vegeta había sufrido a lo largo de su vida más de lo que ella pudo haber imaginado jamás. Pero también obtuvo otros recuerdos que la satisficieron. Su amor, su amor por ella y por su hijo. Pudo presenciar la primera vez que se acostaron juntos, la primera vez que Vegeta se transformo en súper guerrero y lo que sintió cuando vio a su hijo por primera vez. Todo lo que él le había ocultado y que ella tanto había necesitado saber se presento en su mente como la respuesta de todas sus plegarias. Y fue simplemente maravilloso y le aporto la fuerza que necesitaba para terminar con aquello de una vez por todas.

Después vivió todas las pruebas y comprendió lo que Vegeta estaba haciendo y sintiendo en aquellos momentos y el dolor y la debilidad de su cuerpo hasta llegar justo al instante en él que había aparecido frente a ella.

La fuerte luz desapareció entonces, aunque el suelo siguió de aquel color azulado y vio que Vegeta empezaba a moverse de nuevo.

- Vegeta.- Le llamo ella.

Él la había mirado con sorpresa, aunque conociendo las pruebas, en especial en la que ella moría, no le sorprendía.

La llamo por su nombre y simplemente aquello la hizo estremecer.

- Puedo sentirte.- Le dijo ella.- Dentro de mi alma.

Vio que el cerraba nuevamente los ojos, pero seguidamente hizo el esfuerzo de levantarse para acercarse a ella.

- Se ha terminado?- Le pregunto ella esperanzada.

- Aun no.- Le dijo él inclinándose sobre ella.

Vio que Vegeta hacia el gesto de aferrarla por el cuelo, pero sintió como si él se colara en su interior y de repente sintió un fuerte tirón que pareció dividirla en dos, como si le arrancaran algo que ya formaba parte de ella y entonces Shine empezó a separase de ella.

- No eso no.- La escucho decir con su verdadera voz la cual había retumbado en su cabeza todo aquel tiempo.

- Te dije que morirías.- Le dijo Vegeta entonces lleno de una ira entremezclada con victoria.

Y pese a que Vegeta estaba realmente débil consiguió al fin separarlas, provocando una liberación en ella que no podría explicar del todo. Entonces una fuerte luz volvió a invadirlo todo y sintió una extraña explosión que no la daño.

Entonces todo volvió a la normalidad. Aunque en lo más profundo de su alma sintió que Vegeta ya no podía más y eso la obligo a levantarse del suelo pese a que aun estaba muy débil.

Trunks la ayudo y cuando miro a Vegeta el cuerpo de Shine reposaba inerte a sus pies.

- Vegeta.- Le dijo ella.

Pero sin más Vegeta cayo al suelo inconsciente.

Picolo había corrido hasta él y se apresuro para examinarlo, aunque por una extraña razón ella sabía que él aun estaba con vida.

- Esta vivo, pero muy débil.

- Llevémoslo a casa.- Pidió ella.

- Es mejor que lo atendamos aquí madre.- Le dijo Trunks.

- No.- Dijo ella negando con la cabeza.- Él quiere ir a casa.

No sabía como, pero sabía que él deseaba aquello. Volver a casa, a su vida y olvidar todo lo que los dos habían sufrido durante aquellos interminables días.

Trunks no pudo más que obedecer la petición de su madre y los tres regresaron a la Corporación Cápsula. Poco después Trunks había ido a buscar al pequeño Trunks y Bulma lo tubo entre sus brazos durante horas y horas.

Aun en aquellos momentos, el pequeño Trunks dormía en su cuna, la cual ella misma había trasladado a la habitación para no tener que abandonar a Vegeta.

Durante todo aquel tiempo Bulma había atendido cuidadosamente a Vegeta. Había curado sus heridas y no se había movido de su lado.

Y allí se encontraban.

Sus pensamientos se interrumpieron entonces cuando sintió que llamaban a la puerta, por la que seguidamente Trunks entro tímidamente.

- Hola.- Le dijo.

Bulma obsequio a su hijo con una radiante sonrisa.

- Hola, cariño.

- Como estas?

- Me siento perfectamente bien. He ido recuperando las fuerzas poco a poco. – Le contesto ella feliz.

- Me alegro mucho. Realmente estuve muy preocupado por ti.

- Puedo imaginarlo, pero ahora no te preocupes por nada.- Bulma miro entonces a Vegeta.- Él también recupera las fuerzas con rapidez, aunque imagino que eso tu también puedes sentirlo.

- Si que lo siento.- Le dijo él sorprendido.- Pero como es posible que tu lo sientas?

- No lo se, pero lo hago.- Le dijo ella con una sonrisa.- Recuerda que el hechizo nos ha unido con una fuerte conexión. Imagino que es por eso.

Trunks se sorprendió ante aquello y se acerco un poco más a su madre.

- Que paso allí dentro?

Bulma sonrió ante la pregunta.

- Cuando tu padre cruzo el circulo viajo a una especia de mundo paralelo, tan real como puede ser este y paso tres pruebas en las que se enfrento a sus miedos demostrando así su valor. Después él volvió al interior del circulo y la unión se llevo a cabo. El resto es lo que viste.

- Que pruebas fueron?

Bulma desvió entonces la mirada.

- Se que necesitas saber muchas cosas, porque yo misma he necesitado saberlas. Pero no me corresponde a mi decirlas, Trunks. Lo siento.

Trunks comprendió las palabras de su madre y afirmo con la cabeza.

- Aunque creo...- Dijo ella con una sonrisa.- Que nuestra victoria es sin duda la respuesta que buscas.

Trunks se sorprendió entonces ante aquello. Supo que era una de esas frases que decían más de lo que parecía. "Nuestra victoria es sin duda la respuesta que buscas". La única respuesta que él siempre había buscado era saber que era lo que su padre sentía hacia él y hacia su madre y si su victoria era la respuesta... eso quería decir que su padre no había encontrado una forma de engañar al circulo de la verdad en su primera prueba. Simplemente amaba a su madre, era su alma gemela y eso significaba que también lo quería a él. Así de sencillo.

Al entender aquello no pudo evitar que una radiante sonrisa se dibujara en su rostro.

- Gracias.

Bulma le devolvió la sonrisa a su hijo.

- De nada. Ahora porque no te vas a la cama? Te ves muy cansado Trunks.

- Estarás bien?

- Estaré mejor que nunca.

- Bien, buenas noches, mama.

- Buenas noches.

Una vez Trunks se hubo marchado nuevamente de la habitación Bulma se levanto de la silla y acurruco al pequeño Trunks que dormía placidamente. Después, y con mucho cuidado, Bulma se tumbo en la cama junto a Vegeta y se acurruco a su lado. Para ella misma dejarse vencer por el sueño.

- Pa pa pa pa pa.

Los ojos de Vegeta se abrieron cuando aquel familiar sonido irrumpió en sus sueños. Al abrir los ojos sintió junto a él el cálido cuerpo de Bulma, el cual le rodeaba con un brazos y una pierna. Aquello simplemente le hizo sonreír.

Lo ultimo que recordaba era haber acabado con Shine y haber visto a Bulma junto a Trunks, para ahora despertar en un maravilloso sueño.

- Pa pa pa pa.

Vegeta miro entonces la cuna de la que procedía la voz de su hijo pequeño y sonrió al verlo de pie aferrado a los barrotes. Habían vuelto a la normalidad. De nuevo estaba en casa.

- Que te pasa mocoso?- Le pregunto él.

- Pa pa pa.

- Ya se, ya se.

Vegeta se levanto de la cama, apartando cuidadosamente el cuerpo de Bulma, y por primera vez en su vida cogió al pequeño en brazos con sumo cuidado, como si temiera dañarlo. Aunque el pequeño le respondió con una gran carcajada.

Y como siempre hacía Bulma cada mañana, lo llevo a la cama para tumbarlo entre ambos.

Durante unos segundos Vegeta aprovecho que Bulma dormía para observar con detenimiento a su hijo pequeño. Casi parecía mentira que aquel pequeño niño fuera a convertirse en el fuerte guerrero que Trunks era.

Acaricio sus manitas y examino cada parte de su cuerpo. Pero entonces el pequeño empezó a golpear con sus manos y a gritar más alto.

- Pa pa pa pa.

Así que al fin el pequeño acabo despertando a su madre.

La visión que quedo frente a Bulma fue simplemente maravillosa. No solo vio que Vegeta estaba despierto, sino que su hijo pequeño estaba en la cama gritando papa. Eso solo podía significar que Vegeta había cogido a su hijo por primera vez en su vida y lo había llevado a la cama junto a ella.

Se movió perezosa y beso cariñosamente a su hijo por toda la cara. Después miro a Vegeta.

- Hola.- Le dijo ella casi en un susurro.

- Hola.

- Como te encuentras?

- Bien, y tu?

- Ahora, maravillosamente bien.

Vegeta sonrió ante su respuesta y sin esperarlo Bulma se abalanzo sobre él para besarlo.

Los dos saborearon aquel beso con deleite, mientras el pequeño se agitaba nervioso entre ellos dos, como si le molestara la desatención de ambos.

- Esta bien, esta bien.- Dijo Bulma que abandonando la cama cogió a su hijo en brazos.

Vegeta supo entonces que había llegado la hora de desayunar y se levanto de la cama, pese a que aun se sentía algo débil.

- Si quieres puedo subirte el desayuno a la cama, aun estas muy débil.- Le dijo Bulma preocupada.

- No digas tonterías, mujer.- Le contesto volviendo a su tono hosco tan familiar.- Estoy perfectamente bien...

- Acaso olvidas que soy el Príncipe de los guerreros?- Pronunciaron los dos al unísono, adivinando Bulma lo que él iba a decirle.

Vegeta la miro con los ojos entrecerrados y Bulma no pudo contener la risa.

- Lo siento, casi no he podido evitarlo.

- No te creas que ahora me conoces mejor.- Le dijo él molesto aunque en un tono gracioso.

- Vegeta, ahora simplemente lo se todo sobre ti. – Le dijo ella victoriosa.

Vegeta maldijo al entender que al igual que él tenia todos sus recuerdos, ella tenía todos los suyos.

- No te enfades.- Le dijo ella que se acerco a él y lo beso en los labios dulcemente.- Juro que guardare todos tus secretos en lo más profundo de mi corazón.

- Más te vale, no me gustaría tener que matarte después de todo lo que me costo salvarte.- Le amenazo él.

Pero Bulma no pudo más que echarse a reír y es que simplemente estaba feliz y no de saber todo los secretos de Vegeta, sino simplemente de saber que él los quería.

- Vamos, seguro que estas hambriento.

Vegeta no pudo más que seguirla.

- Porque no me explicas mejor porque te dejaste besar por primera vez por un bicho raro de gafas.- Le dijo él entonces para molestarla mientras caminaban por el pasillo sabiendo que ella se avergonzaba de aquel echo.

Y provoco lo que quería, puesto que Bulma se detuvo en seco y se giro para mirarle.

- No te atrevas a mencionar eso!

Vegeta sonrío entonces divertido.

- Estamos en paz. – Le dijo él.

- Esta bien. Estamos en paz. – Le dijo ella que empezó a caminar mientras una sonrisa divertida y victoriosa se dibujaba en su rostro.- Pero creo que se te olvido explicarme que nada lo sería en realidad todo.

Vegeta volvió a detener el paso y volvió a maldecir por su comentario. Se le hacia extraño que ella supiera todos sus más profundos secretos. Pero desde luego ella mejor que cualquier otro. Al fin y la cabo él también sabía todos los de ella.

Así que intentando no darle mayor importancia y siguió el camino hacia la cocina.

Bulma estaba de pie en el jardín con el pequeño Trunks en brazos, Vegeta estaba a su lado y Trunks abría en aquellos momentos la maquina del tiempo.

- Cuídate mucho Trunks y ven a vernos pronto.- Le dijo Bulma melancólica.

- No te preocupes, madre.

Bulma se acerco a él y abrazándolo con un brazo lo beso fuertemente en la mejilla.

- Siento que hayas pasado tan malas vacaciones.- Se disculpo ella.

- Fuero mejor de lo que pensé.- Le contesto él para luego mirar a su padre.

- Espero que ahora retomes tus entrenamientos.- Le dijo Vegeta en tono hosco.

- Lo prometo.

Con aquellas palabras Trunks se subió a la maquina del tiempo de un salto.

- Cuídense mucho.

Bulma y Vegeta se apartaron de la maquina que en segundos se alzo en el aire, desde allí Trunks volvió a despedirse con la mano y sin más desapareció.

Bulma dio entonces un largo suspiro.

- Voy a echarle mucho de menos.

- Estará bien. – Le contesto Vegeta.

- Sabes lo que he pensado?- Le dijo Bulma mientras se encaminaba hacia la casa.

- No.- Le respondió él leyendo su pensamiento mientras la seguía.

- Y porque no?- Le contesto ella.- Estaría bien viajar al futuro y ver donde vive nuestro hijo.

- Ni hablar mujer. Bastante tengo con vivir contigo y con el mocoso para vivir con dos mujeres y dos hijos.- Se quejo él.

- Muy bien, entonces puedes quedarte aquí solo.

Vegeta maldijo en sus adentros, ya que Bulma sabía perfectamente que él no la dejaría hacer ese viaje sola.

- Debí haberte dejado morir.- Se quejo él malhumorado.

Tras escuchar eso Bulma se giro para mirarle.

- Es una lastima que me quieras tanto que te resultara imposible hacerlo.

Y con aquellas palabras Bulma le guiño un ojo divertida.

FIN

Despues de tanto drama me parecio bueno darle un poco de gracia a la historia con este final. Espero de todo corazon que les haya gustado y que hayan disfrutado de el tanto como yo.

Por ultimo agradezco todos sus reviews, Sois todos maravillosos y me habeis animado a seguir escribiendo cada día.

Os dire que tengo otra historia en mente, aunque tardare en empezar. Voy a tomarme unas vacaciones y a retomar todo lo que he avandonado para hacer estos dos fics. Pero no más de una semana! Lo prometo!!!!!! (Os invito a darme ideas para nuevos fics!!!)

Muchos besos a todos por seguirme tan de cerca, os lo agradezco de corazon.

Saludos;

JJ.Amy