Ramune

Epílogo

Nuestro comienzo

- Sakura -

Odiaba a Shaoran con todas mis fuerzas. Lo que había hecho realmente no tenía nombre.

¡Uy! Si de sólo pensarlo me entraba el coraje nuevamente.

Llamé a Tomoyo de forma casi urgente para que nos viéramos y pudiéramos conversar de nuestras vidas. Habían pasado tres años desde que volví con Shaoran y maldita sea mi despiste por no haberme dado cuenta antes.

Me había mantenido engañada todos estos años y juro que si ahora lo tuviera en frente lo golpearía sin sentirme culpable.

Estábamos conversando tranquilamente, horas antes, acurrucados en el sofá sobre lo que haríamos para navidad. Nos gustaba todos los años hacer algo nuevo y éste no era la excepción.

Sin embargo, nunca pensé que sería algo totalmente diferente.

Apuré más mi paso para olvidar la estúpida idea que a mi novio se le había ocurrido y divisé a lo lejos a mi querida mejor amiga. No había cambiado mucho en estos años, sólo que ahora éramos más adultas y cada una con su profesión. Tomoyo era diseñadora y yo una artista.

"¡Sakurita!" – Alzó su mano haciéndome seña y sonriendo. Yo le devolví el gesto sinceramente y corrí hasta quedar junto a ella

"¿Cómo estás Tomoyo? ¿Cómo te trata la vida de casada?" – Le golpeé con el codo repetidamente y mis cejas se alzaban de forma continua

"¡Saku!" – Gritó tapándose el rostro con sus manos – "Me avergüenzas"

Mi amiga había dado el sí hace un mes y recién estaba llegando de la luna de miel con Eriol. Pocas veces conversamos mientras ella estuvo de viaje y por supuesto yo no iba a estar molestándola cuando se notaba a leguas que tenía mejores cosas que hacer.

"¿Te ha tratado bien?" – Pregunté ahora con una sonrisa – "Porque ya sabes que si Eriol te hace algo…" – Levanté mi puño en forma de amenaza.

"Tú sabes que él es un amor Saku. Ahora debe estar en el trabajo. Tenía unos papeles que arreglar y ponerse al corriente"

"¿Y cómo es Italia?"

"¡Maravilloso!" – Dijo mi amiga radiante – "Definitivamente tú y Shaoran deberían hacer un viaje, o quizás París, la ciudad del amor"

Recordar a Shaoran hizo que toda mi alegría se esfumara.

"Mejor no me hables de ese traidor"

"¿Qué pasó? No me digas que…" – A Tomoyo se le había cruzado un pensamiento que me dio escalofríos.

"¡Ay no!" – Exclamé – "Estamos enojados. Hoy tuvimos una discusión"

Caminamos con Tomoyo hasta entrar a un café. Nos sentamos a la mesa y la camarera se acercó inmediatamente a nosotros e hicimos nuestros pedidos.

"Ya, cuéntame ¿Por qué discutieron ahora?"

Me pasé una mano por mi cabello que había crecido en estos años y bufé exasperada.

"¿Te acuerdas que te conté sobre un trato que hizo con su madre?"

"Sí y que gracias a eso la vieja no te molestó en estos años. Realmente fue un acierto porque por lo menos no tuviste las visitas indeseadas de ella"

"Claro, Shaoran se comunicaba por teléfono con ella y sus hermanas, pero gracias a Dios no hizo el intento de separarnos"

"¿Y?"

"Y aquí viene lo peor" – Tomé aire y justo en ese momento llegó el café a nuestra mesa

"Aquí tienen chicas que lo disfruten" – La joven nos sonrió amablemente y luego fue a atender otras mesas.

"Ya pues Saku, me tienes intrigada"

"Calma Tomoyo" – Le dije dándole un sorbo a mi café – "Hoy estábamos tranquilamente conversando sobre nuestros planes para navidad. Cómo bien sabes siempre hacemos algo diferente y se supone que ahora no sería la excepción"

"Ya sé para dónde va la cosa, amiga. Shaoran no quiere hacer nada y tú te molestaste y ya no se hablan porque hay que ver que discuten por cualquier cosa"

"Ojalá fuera eso" – Dije rodando mis ojos – "Shaoran después de haberse graduado de ingeniero comenzó a actuar de forma extraña. Sonaba el teléfono y corría de donde estuviera a contestarlo"

Tomoyo se acomodó más en su asiento y su rostro se tornó preocupado.

"Al principio pensé lo peor: Shaoran me está engañando, pero luego de varias discusiones me di cuenta que él seguía queriéndome y todo volvía a estar bien entre nosotros"

"Si estuviera en tu posición también desconfiaría. O sea, correr para que no tomes el teléfono significa que algo estaba ocultando"

"Claro, pero hoy lo supe y aquí viene lo peor. El trato que hace tres años hizo Shaoran con su madre consistía en que ella lo dejaba estar conmigo, pero con la condición de que estudiaría ingeniería y luego volvería a China sí o sí"

Mi amiga dejó caer su mandíbula – "Mentira…" – Expresó – "¿Cómo que volver a China?"

"Como lo oyes. La bruja se salió con la suya. Nos dio tres años de respiro pero ahora él tiene que volver a China"

"Pero ¿Qué pasará con ustedes? No pueden separarse así como así"

"La misma pregunta le hice a Shaoran y él me contestó: pues obvio te vienes conmigo y sonrió como si nada" – Imité a Shaoran y mi amiga sonrió

Recordé la maldita sonrisa arrogante que me dio, pero también recordé el empujón que le di botándolo del sofá.

"¿Entonces te irás a China? ¿Por cuánto tiempo?"

"Tomy…" – Susurré mirándola con tristeza – "Si llegara a irme será para siempre. Esa es la condición porque Shaoran tendrá que hacerse cargo de la empresa, tú sabes…"

"Saku" – Musitó – "¿Para siempre? Sé que China no queda muy lejos y agradezco eso, pero ya no podremos vernos tan seguido"

"Lo sé amiga y por esa razón le dije a Shaoran que lo pensaría. Estoy molesta con él por haberme tenido engañada todo estos años. Siempre que le sacaba el tema me decía que estaba solucionado y que no me hiciera problemas"

"Y claro como viste que todo estaba tranquilo, obviamente no sospecharías de nada"

"Así es, pero en realidad no sé que hacer. Touya no me perdonaría jamás que me fuera así como así, sobre todo si él me propuso ir a Estados Unidos primero"

"¿Sigues disgustado porque volviste con Shaoran?"

"No tanto, por lo menos ahora me habla cuando lo llamo aunque aún le cuesta aceptar que Shaoran viva conmigo"

"¿Y la bruja no ha hecho nada en su contra?"

"No, siempre le pregunto por su trabajo y me dice que está bien y que no me preocupe. Como a veces sé que Touya me miente lo corroboraba cuando Shaoran llamaba a su hermana"

"La que está a cargo de la empresa actualmente ¿Cierto?"

"Sí, es muy buena persona. Siempre apoyó a Shaoran en todo y el hecho que estemos juntos se lo debemos en parte a ella"

"Me imagino" – Tomoyo tomó de su café y me vio a los ojos con tristeza – "Entonces ¿Qué harás?"

Me acomodé tristemente en la silla – "Amo a Shaoran, mucho y no creo que pueda estar separada de él" – Moví mi cabeza con pesadez – "Pero tengo miedo de lo que pueda ocurrir ahora"

"¿Tú lo dices por la bruja?"

"Por la bruja porque jamás arreglamos nuestras diferencias y porque Eien regrese de su viaje"

Shaoran se había enterado que los padres de Eien se la habían llevado a Inglaterra por causa de negocios y que su novio anterior, Ishiro iba con ellos.

Había intentando no pensar en ese nombre después que Shaoran y yo nos arreglamos, pero tenía grabada en mi cabeza la conversación que tuvimos días después de eso.

Shaoran se había ido a comprar algunas cosas para comer mientras yo hacía el aseo del departamento. Estaba de muy buen ánimo porque sentía que mi vida había comenzando a sonreír, y obviamente junto al chico que amaba.

Pero como al destino le encantaba jugar conmigo...

Sonó el teléfono y tranquilamente fui a responder.

"¿Diga?"

"Así que te saliste con la tuya Kinomoto" – Aquella voz inconfundible la conocía.

"¿Qué quieres Eien?" – Pregunté molesta – "Si quieres hablar con Shaoran te digo que él no está"

"¿Cómo lo hiciste? ¿Qué mentira le dijiste para que se quedara contigo?"

"Ninguna, sólo le conté la verdad y agradece que no le dije que tú también estabas involucrada porque estoy segura que ahora te odiaría"

"¡Mentira!" – Gritó en el teléfono – "Mi Xiao no te creería"

Rodé los ojos cansándome de toda la situación – "Bueno da lo mismo ¿Qué quieres?"

"Quiero decirte que no descansaré hasta verte lejos de mi prometido. Él y yo nos íbamos a casar y tú lo arruinaste todo"

"Creo que la que arruinó algo aquí fue otra persona"

"Ya verás Kinomoto, haré que Xiaolang vuelva conmigo"

La desgraciada me cortó dejándome molesta y enrabiada por no haberle podido decir unas cuántas verdades. Shaoran había llegado al poco tiempo y notó que el ambiente estaba tenso.

"¿Te ocurrió algo?"

"¿Debería?" – Le respondí cortante

Él se había situado a mi lado mirándome fijamente – "Salgo unos minutos y ya estás enojada. Es obvio que algo te pasó"

Me debatía entre si contarle o no, pero al final le escupí todo. Estaba harta de quedarme callada con lo que sentía.

"Resulta que acaba de llamar tu ex noviecita y no tuvimos una conversación muy amistosa que digamos"

Shaoran abrió sus ojos de par en par – "¿Eien llamó?" – Reconozco que su impresión me causó más rabia – "¿Y qué quería?"

"¿Acaso no se nota?"

"Saku…" – Susurró pasándome un brazo por los hombros y atrayéndome hacia su pecho – "No te enojes si fue sólo una tontería. No le hagas caso"

"Para ti es fácil decirlo, pero ¿Qué harías si Kinta te llamara y te dijera que buscará cualquier medio para separarte de mí? ¿Estarías tranquilo?"

"No, de hecho lo mataría, pero ese no es el caso" – Habló contra mi cabello mientras acariciaba mi espalda.

"Te amo ¿lo sabes?" – Musité cerrando mis ojos y disfrutando de los cariños que él me entregaba para tranquilizarme

"Lo sé y también te amo" – Respondió besando mi coronilla

Después de eso no volvimos a saber de ella y creo que su amenaza sólo fue para molestar porque tampoco vivimos experiencias que nos hicieran pelear al grado de separarnos.

Pero ahora todos mis temores estaban de vuelta.

"Yo pienso que deberías irte con él. Me duele decírtelo porque eres mi mejor amiga y no nos veremos muy seguido, pero has luchado tanto por esto"

"Lo sé y también creo eso" – Mi celular comenzó a vibrar y el identificador arrojaba el nombre de Shaoran – "Es él"

"Contéstale, no seas mala" – Dijo mi amiga con tono cariñoso.

"No se lo merece, por mentiroso" – Repuse poniéndome de pie – "Vuelvo de inmediato"

Caminé hasta la entrada del local y contesté.

"Estoy ocupada Shaoran ¿Qué quieres?"

"Por favor Sakura no te enojes. ¿Por qué no vienes al departamento y arreglamos todo?"

"Estoy con Tomoyo y no quiero volver todavía"

"Sé que estás molesta" – Bufé contra el teléfono – "Bueno, bien molesta, pero te juro que no era mi intención mentirte"

"Pero lo hiciste"

"Por una buena causa. ¿Qué hubiera pasado si te cuento? Lo más probable es que no estaríamos juntos"

"Quizás así tenía que ser"

"Sakura…" – Su tono era amenazador – "No empecemos con eso ¿Quieres? Sólo te pido que vuelvas temprano. Está nevando y de verdad que no deseo que enfermes"

"Veré que hago" – Le contesté. Aunque el tenía razón, estaba nevando más fuerte y Tomoyo tenía que ir casi al extremo de la ciudad. A su nueva casa – "Nos vemos Shaoran"

"Te amo" – Susurró – "No lo olvides"

Cerré el aparato cortando la comunicación. Volví con Tomoyo quien ya había acabado de tomar su café.

"¿Aún enojados?" – Preguntó cuando me senté.

"Creo que estaremos peleados por mucho más tiempo, pero ahora lo mejor será volver. Está nevando mucho y tienes que ir con tu querido esposo" – Me puse a reír cuando le dije eso.

"Sakura boba"

Pagamos la cuenta y nos fuimos a la salida. Subí el cierre de mi chaqueta para cubrirme un poco más.

"Está haciendo mucho frío" – Dijo mi amiga – "Creo que llamaré a Eriol para que salga a encontrarme"

"Si ahora que tiene esposo no lo deja ni a sol ni a sombra" – Le bromeé – "Aunque dejando las bromas, me alegro mucho que estés feliz"

"Gracias amiga" – Ella se acercó dándome un abrazo que duró más que los normales.

Sabíamos de antemano que era probable que esta fuera la última vez que nos viéramos. Navidad estaba a días y yo tenía que tomar mi decisión.

Penosa decisión.

Me fui caminando lentamente tratando de despejar mi mente y no llegar malhumorada. Shaoran estaba poniendo de su parte para que solucionáramos esto y la verdad es que yo no estaba haciendo la situación más fácil.

Una de las cosas que me hizo no quedarme en Estados Unidos tres años atrás, fue Tomoyo. Nuestra amistad era muy fuerte y en realidad no me veía en otro lado o lejos de ella, pero al parecer las cosas cambiarían.

Sin embargo, ahora ella no estaba sola. Eriol la acompañaría y estaba segura que sabría cómo animarla cuando sintiera mi ausencia. Es un buen chico y pude comprobarlo cuando se disculpó por todas las palabras que me dijo la vez que terminamos con Shaoran.

Hicimos las pases, aunque yo no tenía nada que perdonarle. Shaoran era su amigo y obviamente saldría en su defensa. Yo hubiera hecho lo mismo por Tomoyo, era una cosa de lealtad.

Seguí caminando hasta dar con el parque pingüino. Me había bajado toda la nostalgia y todo era porque no volvería a ver nada más de esto. Quise ir a sentarme y pensar un poco, pero la nieve me lo impidió así que opté por volver al departamento.

Cuando me giré vi a Shaoran parado a unos pasos de mí. Me acerqué lentamente a él sin mostrar alguna expresión. Me detuve sólo a unos centímetros de su rostro.

"Sak, perdóname" – Dijo acariciando mi mejilla – "Como te dije no fue mi intención"

"Lo sé Shaoran, pero me hubiera gustado que confiaras un poco más en mí. Ahora todo me ha tomado por sorpresa"

"Lo sé y si quieres podemos discutirlo tranquilamente"

"Es que siento que tú ya has tomado una decisión ¿O me equivoco?"

"En realidad es la alternativa que mi madre me dio, pero si tú no te vas conmigo pues yo me quedo acá. No me separaré de ti"

"Shaoran…" – Lo abracé fuertemente – "Yo tampoco quiero dejarte…" – Me separé para observar sus ojos – "E-es que sólo de pensarlo…" – Tartamudeé al sentir mis nervios de punta.

"Shh, tranquila" – Me silenció dándome un fugaz beso y acariciando mi espalda – "Lo superaremos, si estamos juntos nada puede salir mal"

Volvió a abrazarme y yo me aferré a él fuertemente. Pensar en la posibilidad de alejarme de Shaoran me perturbaba.

"Vamos a casa" – Me susurró dándome un beso en la frente.

Nos fuimos caminando abrazados y en silencio. Miré a Shaoran de reojo y vi que estaba un poco deprimido. Pensé que para él la situación era mucho más complicada porque por un lado estaba yo y por el otro su familia y aunque a mí no me gustara a la que pertenecía, seguía siendo parte de ella.

"¿Qué ocurre? Te veo triste" – Dije apoyándome en su hombro

Me vio a los ojos y suspiró – "Desde pequeño sabía que no estaba en una familia normal. Mi madre pasaba poco tiempo con sus hijos, y fuimos criados por otras personas, pero en el fondo de mi corazón amaba a mi madre…"

"Shaoran…" – Lo abracé escondiendo mi rostro en su pecho – "Nadie está en una familia perfecta…"

"Lo sé, pero mi madre toda su vida ha sido especial. Sin embargo, aún no puedo creer que le importemos tan poco"

"Ella te quiere, a su forma, pero te quiere. Quizás ahora las cosas no marchen muy bien, pero creo que el tiempo lo dirá…"

Shaoran me separó unos centímetros y me vio con una expresión confundida – "De verdad que eres increíble. Mi madre nos ha causado tanto y a pesar de eso no hablas con rencor"

Sonreí – "Ella no es una persona a quien yo desee imitar, pero es tu madre y la tienes junto a ti, aún cuando sus métodos de darte la felicidad no sean los correctos"

"¿Entonces…?" – Sus ojos brillaron ante la expectación.

Me iba a arrepentir por el resto de mi vida, pero Shaoran era lo más importante y a veces había que hacer sacrificios.

Costosos sacrificios

Seguimos caminando. No era que quisiera darle más emoción al asunto, sólo trataba de sopesar los pros y contras de mi decisión.

Sakura... Shaoran es tu presente

Me lo repetí más de diez veces teniendo el escrutinio de aquellos ojos ámbares.

"Pues…" – Shaoran me apretó más a su cuerpo. Yo suspiré cerrando mis ojos – "Que decido irme contigo a China"

En menos de dos segundos Shaoran me tenía presa en sus brazos besándome con mucha pasión. Traté de calmarlo sin dejar de responderle, pero él sabía perfectamente cuáles eran mis puntos débiles.

Abandonó mis labios dejando pequeños besos por todo mi rostro llegando hasta el lóbulo de mi oreja en donde su respiración me provocó un escalofrío – "Shaoran…" – Gemí cuando lo atrapó en su boca.

Maldita sea. Esa táctica siempre la ocupaba cuando estábamos molestos y quería reconciliarse.

"No sabes lo feliz que me has hecho" – Suspiró contra mi oído. Yo me dejé llevar dejando que él siguiera en lo suyo, pero después recordé que estábamos en la vía pública.

Así que sólo puse una mano en su pecho – "Tranquilo cowboy" – Hablé mostrándole una sonrisa – "Te recuerdo que estamos en la calle y no quiero dejar una mala impresión antes de irme"

Shaoran achicó sus ojos – "Está bien. Tú ganas… por ahora"

Entramos al edificio tomados de la mano y tomamos el ascensor hasta llegar al departamento.

Abrí la puerta y el teléfono estaba sonando. Corrí para cogerlo pensando que podía ser Tomoyo

"¿Diga?"

"Sakura" – Me sorprendí al escuchar su voz. Shaoran depositó las llaves en la mesa y se acercó a mi lado.

"Hermano…" – Musité – "¿C-cómo estás?"

"Bien" – Respondió – "¿Estabas ocupada? Te noto un poco…agitada" – Su tono desconfiado me hizo saber lo que pensaba.

"Touya venía recién llegando con Shaoran cuando sonó el teléfono. Es obvio que esté cansada si corrí hasta aquí"

"Hmmm"

"Hermano ¿Qué cuentas? ¿Cómo va todo allá en Estados Unidos?" – Quise cambiarle el tema para que no sacara conclusiones erróneas

"Todo igual. Por lo menos la empresa ha estado recuperándose luego de la baja que tuvimos. Fanren Li ha tenido estupendas ideas"

"Creo que es de familia" – Sonreí mirando a Shaoran que pareció confundido con mi comentario.

No contento con eso me abrazó por la espalda y comenzó a besarme el cuello. Aguanté la respiración y cerré mis ojos con fuerza. Shaoran me estaba tentando.

"Dale saludos a tu hermano" – Susurró contra mi oreja.

"Sha-Shaoran te manda saludos" – Hablé entrecortadamente.

"¿Estás bien?" – Mi hermano no era ningún idiota y si mi novio no paraba este jueguito terminaríamos mal.

"S-sí, sólo un poco cansada" – Shaoran seguía en lo suyo, pero tuve que detenerlo. Tenía que hablar con Touya seriamente y contarle mi decisión y por supuesto que para eso necesitaba estar tranquila.

"Espérame un poco hermano" – Tapé la bocina del teléfono y le hablé a Shaoran – "Por favor necesito decirle a mi hermano lo de China"

"¿Y?" – Dijo con la intención de seguir – "Dile, te prometo que estaré tranquilo" – Sonrió torcidamente.

"No Shaoran, necesito estar en mis cinco sentidos y tú no me dejas"

Suspiró profundamente – "Bien, te dejo" – Me dio un beso en la nuca cuando me volteé.

"Hermano ¿Sigues ahí?"

"Sí"

"Que bien" – Un silencio se formó en la comunicación, pero tenía que ser valiente – "Touya necesito contarte algo"

"¡Lo sabía!" – Expresó eufórico – "Sabía que algo pasaba. Estaba intranquilo…" – Hizo una pausa – "¡Sakura estás embarazada!"

"¡¿Qué?! No Touya ¡Por Dios!" – Exclamé asustada – "Claro que no es eso"

"No me mientas"

"No lo hago. Quería contarte que con Shaoran nos vamos a mudar"

"¿A dónde?"

Dudé antes de decirle, pero no podía dilatar más el asunto - "Pues… a China. Me voy a China con Shaoran"

- Shaoran -

Estaba en la cocina preparando algo para comer cuando escuché que Sakura le decía a su hermano de nuestro viaje.

Me paré en el marco de la puerta y Sakura me miró como pidiendo ayuda. Hice el intento de tomar el teléfono, pero ella me detuvo.

"No hermano. Hoy. Sí, creo que es definitivo. Por favor, no te enfades. Iré a visitarte, lo prometo. Tranquilo, estoy bien. Que no me ha obligado. No. Estaremos juntos. Sí, a cualquier problema te llamo. Te quiero Touya eres el mejor hermano. Sí, dale saludos a Yuki. Besos. Adiós"

Sakura colgó el teléfono y suspiró. Yo me acerqué a ella – "¿Se ha enojado contigo?"

"Un poco, es que está sentido porque acepté tu propuesta y no la de él. Obviamente no le conté el por qué tenemos que irnos" – Repuso mirándome desdeñosamente

"Saku ¿Discutiremos otra vez sobre esto?" – Pregunté un poco cansado de que siempre me sacara en cara el tema.

"Está bien. Ya lo acepté y tienes mi palabra"

Ese día hicimos las maletas. Guardamos todas nuestras pertenencias y mañana nos iríamos. Faltaban tres días para navidad y mi madre me había dicho que haría una cena grande en honor a mi llegada.

La verdad es que tanta amabilidad de su parte me asustaba, pero no podía rechazarla si ella había cumplido su parte del trato. Además quería irme lo antes posible porque aún no sabía qué regalarle a Sakura.

Nos acostamos en mi dormitorio, pero yo no podía conciliar el sueño. Observaba el techo de la habitación y pronto mi vista se fue al rostro apacible de Sakura quien dormía plácidamente.

Me giré quedando frente a ella y acaricié su mejilla con delicadeza. Ella se acomodó un poco más cerca de mí y pasé una mano por su cintura. Me deleité viendo su rostro perfecto y notando que a pesar de los años seguía más hermosa que nunca y yo mucho más enamorado.

"Te amo" – Susurré contra sus labios depositando un beso en ellos.

Después de eso cerré mis ojos y el sueño se apoderó de mí. Sakura era la única capaz de tranquilizarme, aunque a veces lo hiciera de forma inconsciente.

Al día siguiente nos levantamos temprano para ir a tomar el vuelo a China. Sakura, aún seguía medio adormilada cuando nos subimos al taxi y sólo buscaba mi hombro para apoyar su cabeza y cerrar sus ojos.

Por eso no me pareció nada extraño cuando sorprendida levantó su vista y vio que ya estaba arriba del avión.

"¿Cu-cuándo hemos llegado aquí?" – Preguntó confusa – "Ni siquiera he sentido las escaleras ¿Acaso me drogaste?"

"Me has pillado" – Le bromeé – "Sabía que no sería fácil convencerte"

"Tonto" – Susurró apoyando nuevamente su cabeza en mí – "¿te molesta si sigo durmiendo?"

"¿Tengo opción?" – Pregunté sonriendo. Ella me dio un beso en el cuello y volvió a cerrar sus ojos.

Me fui observando por la ventana echando a volar mi mente. No tenía idea qué nos esperaría en China y estaba seguro que el inusual cansancio de Sakura era por el estrés oculto que tenía.

Pobrecita.

Acaricié su cabello que había vuelto a crecer y cerré mis ojos disfrutando de la sensación, prometiéndome que no dejaría que nada le ocurriese a mi novia.

- Sakura -

El vuelo se hizo bastante corto y sólo sentí el remezón de Shaoran para despertar.

"Sakura hemos llegado" – Susurró en mi oído

Mis nervios se contrajeron y lo único que pude hacer fue levantarme para ir a buscar nuestro equipaje. Nos subimos al taxi que nos llevaría directo a la muerte.

Reconozco que China era muy bonita, aunque el color rojo abundaba. Me quedé cerca de la ventana tratando de no perder ningún detalle. Shaoran iba mirando por la otra ventanilla tranquilamente.

¿Acaso no sentía nervios?

Yo estaba con el estómago muy contraído que me hacía tener ganas de vomitar. El carro se detuvo y en frente de mí una gran, pero gran mansión se hacía presente.

Eso no ayudó a mi organismo.

Nos bajamos y tomamos nuestras maletas, pero yo casi no reaccionaba.

"¿A-aquí vivías?" – Pregunté sin despegar la vista de la gigantesca casona

"Sí" –Me observó – "¿Podrías quitar esa cara de horror, por favor?"

"Es que esto es…"

"Demasiado, lo sé" – Me completó la frase – "Pero no estaremos mucho tiempo. No tengo intenciones de quedarme a vivir aquí"

Iba a decirle algo cuando la reja se abrió y un hombre canoso salió a recibirnos.

"Me alegra verlo joven Xiaolang"

Shaoran se acercó y le dio un abrazo efusivo al hombre – "Wei, viejo amigo, te presento a Sakura, mi novia"

El hombre llamado Wei me sonrió y yo le devolví el gesto – "Encantado de conocerla, señorita" - Hizo una reverencia y me sonrojé.

"Igualmente" – Bajé mi cabeza y Shaoran pasó un brazo por mi cintura.

"Supongo que están todos" – Dijo mi novio a Wei

"Sí joven. Está toda su familia adentro. Lo están esperando"

Shaoran miró con aire ausente la inmensa mansión y soltó un suspiro. Su agarre se hizo aún más protector y quedamos aún más juntos.

"Bien, supongo que es hora de entrar" – Lo miré y él me observaba. Sus ojos ámbares mostraban una cierta incertidumbre mezclado con temor.

Mis ojos, en cambio, mostraban pánico. Tanto así que comencé a sudar de una forma impresionante, aún cuando estábamos en pleno invierno chino.

Caminamos por el jardín que estaba perfectamente arreglado, aún cuando se veían restos de nieve de días anteriores. Llegamos a la puerta de madera, hermosamente tallada, y Wei la abrió con facilidad enseñándonos el camino hacia el interior.

Con Shaoran caminamos casi al mismo paso. Un silencio reinaba por toda la casa y por un momento pensé que estábamos solos, pero luego recordé que Wei había dicho que toda la familia estaba aquí.

Por eso no hice más que pensar en ello y cuatro chicas bajaron por las escaleras apresuradamente. Me aferré al brazo de Shaoran al notar que nos rodeaban y abrazaban a él y a mí de forma ahogante.

"¡Hermanito te extrañamos tanto!"

"Sí, y viene con su novia ¡Que amor!"

"Es muy linda la nena" – Dijo la de cabello corto tomando mi mejilla y pellizcándola

"Cuanto tiempo sin verte Xiaolang, Sakura" – Fanren estaba tomada del brazo de su hermano y nos sonreía amablemente.

"Fanren, tanto tiempo" – Respondí con una sonrisa cuando pude soltarme un poco de los abrazos.

"¿Podrían soltarnos, por favor?" – Shaoran levantó sus brazos separándose de las mujeres y respirando fuertemente – "Nos están ahogando ¡maldita sea!"

"Cuidado con lo que dices, Xiaolang" – Shaoran y yo nos miramos al instante. Esa voz era una de las que menos quería oír – "¿Acaso no saludas a tu madre?"

La mujer se acercó a nosotros. Vestía elegantemente como siempre, y a pesar de los años seguía con el mismo semblante serio. Ni siquiera me dirigió la mirada, sólo veía a Shaoran.

"Madre" – Él se acercó y le dio un beso en la mejilla.

"¿No tuviste problemas en el vuelo?" – Preguntó, yo creo que por hacer conversación que por preocupación.

"No, con Sakura no hemos tenido problemas" – Mi novio me había mencionado intencionalmente para que la bruja reparara en mí, y tuvo éxito.

"Señorita Kinomoto" – Susurró sin alegría – "Veo que todavía está con mi hijo"

Comencé a respirar profundamente y lo único que quería era salir corriendo de allí, pero después mi interior valiente y orgulloso salió a la luz.

"Así es" – Respondí segura siendo que por dentro estaba hecha un atado de nervios – "Hemos logrado estar juntos"

La mujer captó mi mensaje oculto y achicó sus ojos – "Ya veo…"

Shaoran se puso a mi lado y tomó mi mano – "Como ves he cumplido la parte de mi trato"

"Así veo" – Dijo secamente – "Lástima que no todo pueda salir como uno desea" – Esas fueron sus últimas palabras antes de abandonar la sala.

Shaoran empuñó su mano libre y yo acaricié la que estaba con la mía susurrándole un tranquilo. Él me miró con ternura y besó mi frente.

"Gracias por estar aquí" – Farfulló. Yo sólo le sonreí, pero nuestro momento duró sólo unos segundos al escuchar las risitas provenientes de atrás.

"Futtie dime si no se ven tan lindos juntitos"

"Ahhh… nuestro hermano se ha enamorado"

Las mejillas de Shaoran se encendieron y miró para otro lado – "No molesten ¿Quieren?" – Volvió a agarrar mi mano y me llevó a las escaleras – "Iremos a mi habitación"

Wei tomó nuestro equipaje y nos fue siguiendo hasta llegar a la puerta. Shaoran le dijo que nosotros nos encargaríamos, por lo que el hombre se retiró haciendo una reverencia.

Cuando cerramos la puerta sentí un alivio. Moví mi cuello de un lado a otro tratando de relajarme.

"¿Tensa?" – Susurró Shaoran a mis espaldas.

"Más de lo que te imaginas. Te juro que vi el odio en los ojos de tu madre. Definitivamente no quiere que esté junto a ti"

"Tendrá que acostumbrarse" – Repuso colocando sus manos en mis hombros masajeándolos suavemente – "Porque no pienso dejarte ir…"

Aquello sonó terriblemente sexy y sólo pude sonreír al sentir pequeños besos que depositaba en mi cuello.

"Tengo que irme" – Dijo terminando con un beso sonoro – "Necesito hacer algo"

"¿A dónde vas?" – Me volteé y tomé su brazo – "¿No puedo ir contigo?" – Hice un puchero para ver si aceptaba.

"No puedes" – Sonrió – "Pero te prometo que estaré de vuelta muy pronto. Le diré a Fanren que se quede contigo"

"Shaoran" – Me abracé a él con fuerza – "No quiero estar sola" – Él acarició mi espalda tratando de consolarme.

"Perdóname mi Saku… pero es un asunto que tengo que arreglar. Si quieres puedes echarle llave a la puerta y le diré a Wei que te traiga algo de comer para que no tengas que bajar"

Bajé mis brazos y mi vista. Shaoran levantó mi mentón y me dio un beso en los labios. Salió por la puerta y me quedé ahí, parada esperando a que no muriera en las próximas horas.

- Shaoran -

Tuve que salir antes de que me arrepintiera y decidiera llevarme a Sakura conmigo, pero necesitaba verle su regalo de navidad.

El centro comercial no estaba muy lejos, pero de todas formas le diría a unos de los choferes que me llevara. Durante el viaje me fui pensando en qué podría regalarle. Quizás un vestido, aunque la idea la descarté de inmediato porque Sakura era muy especial con su vestimenta.

Después pensé en algún colgante, pero ella aún conservaba el que le regalé en su cumpleaños años atrás y no tenía intenciones de cambiarlo. La idea de flores me pareció aceptable, sin embargo, buscaba algo que le recordara por siempre el amor que sentía por ella.

Cuando llegamos le dije al conductor que me esperara porque no demoraría demasiado. Al pasar los las tiendas nada me convencía, nada tenía el nombre de Sakura y nada era de mi gusto.

Una joyería llamó mi atención. Me quedé viendo la vitrina y cómo las joyas brillaban intensamente, pero Sakura no era mucho de ellas y lo más probable es que el collar o anillos quedaran guardados en su caja.

Estaba a punto de irme cuando algo diminuto brilló. Unos hermosos aros verdes junto a un anillo de oro con una pequeña perla verde estaban casi escondidos. No lo pensé dos veces y entré a comprarlos.

El vendedor me dijo que el juego era único y que no encontraría otra pieza igual.

"¿Para su novia?" – Preguntó envolviéndolo.

"Sí" – Respondí con una sonrisa de oreja a oreja – "Creo que será una gran sorpresa"

El hombre amablemente, me pasó la cajita rectangular en una bolsa muy lujosa – "Espero que le vaya bien joven"

"Gracias"

Salí todo feliz de la tienda y después del centro comercial y me subí al automóvil que me llevaría de vuelta a casa.

Cuando llegué estaban todos sentados a la mesa, incluyendo a Sakura que al verme su rostro se iluminó. En tanto, fruncí el ceño al acercarme y tomar un lugar junto a mi novia.

"Hemos invitado a Sakura a cenar con nosotros. Estaba en tu habitación empeñada en esperarte. Sin embargo, Fanren la convenció de lo contrario" – Mi madre me miraba esperando una respuesta.

"Pues… me alegro" – Respondí tomándole la mano a Sakura quien me vio con amor y alivio.

La cena transcurrió tranquilamente. Mi madre sólo se había limitado a preguntarme cosas de mi futuro, lo que haría Sakura y hasta dónde viviríamos.

En un momento de silencio le dije a Sakura que nos retiráramos. Ella asintió y cuando subimos hasta mi habitación se detuvo antes de entrar.

"B-buenas noches" – Dijo cuando abría la puerta.

Me volteé confundido – "¿A dónde vas?"

"Es que…" – Bajó su vista avergonzada – "Tu madre me ha pedido que me cambie a la habitación de huéspedes"

"¿Y por qué te ha dicho eso? Iré a hablar con ella"

"No Shaoran" – Dijo agarrándome del brazo – "No le digas nada, por favor"

"Pero es que…" – Repliqué molesto, sin embargo Sakura me abrazó.

"No quiero tener problemas con ella, por favor Shaoran te pido que estemos en calma, no necesito más presión de la que tengo"

Su cabeza apoyada en mi pecho y sus palabras sonando en el aire me hicieron reaccionar y calmarme. Sakura tenía razón, nada de esto era fácil para ella como para que viniera a complicarlo más.

Mi madre había buscado la oportunidad de hablar con mi novia sin que estuviera y si bien no sé que le dijo exactamente, sé que fue un momento muy tenso.

"Está bien" –Acepté acariciando su cabeza – "No le diré nada, pero tienes que prometerme que cualquier cosa que te diga para hacerte molestar me lo dirás"

"Te lo prometo" – Respondió alzando sus ojos y sonriéndome – "Además no creo que sea tan malo dormir separados"

"Te echaré de menos"

"Lo sé" – Me besó en los labios y lentamente se fue separando de mi – "Buenas noches Shaoran"

La vi entrar a la habitación que estaba a unos pasos de la mía y como pocas veces pasaba me sentí completamente solo.

- Sakura -

La noche de navidad había llegado. Escuché desde muy temprano a las personas moverse por la casa colocando los últimos arreglos y dejando cada esquina reluciente.

Antes de que Shaoran me contara sobre nuestro viaje a China había comprado su regalo de navidad. El dinero que había ganado al vender unas pinturas me había dado lo suficiente como para darle algo un poco más costoso.

Sabía de antemano que una bufanda no podría ser al habérsela regalado años antes, pero ya era hora que Shaoran cambiara ese reloj viejo que tenía. Muchas veces le insistí en regalarle uno, pero él siempre encontraba la excusa perfecta.

Ahora obviamente me había salido con la mía.

En la maleta, bien escondido, se encontraba el bonito reloj de pulsera que le había comprado. Lo único que esperaba era que le gustara y no se enfadara.

Salí vestida de mi habitación para desayunar. El día de ayer se había mantenido en calma y la mamá de Shaoran la había visto sólo en las comidas. Ambas tratábamos de evitarnos a toda costa, no así con las hermanas de mi novio, Fanren, Futtie, Feimei y Shiefa, quienes, gracias a Dios, no habían sacado el carácter desagradable de su madre.

Habíamos salido las cinco de compras. Al principio me negué, pero Fanren me contó que para esta cena se reunía toda la familia Li, y cuando digo toda es toda. Así que me convenció de que si quería pasar una buena velada era necesario ir bien vestida.

Dentro de toda mi ropa no se encontraba ningún vestido adecuado a la ocasión así que las hermanas Li aprovecharon la oportunidad para hacerme un obsequio por adelantado. No teniendo opción tuve que aceptarlo.

Shaoran, me esperaba en las escaleras, como de costumbre. Me había dicho que me esperaría allí cada vez que nos tocara bajar y ésta no era la excepción.

El día pasó más rápido de lo normal y la tarde había llegado. La nieve había caído durante el mediodía, pero luego sólo fueron pequeños copos de nieve. Estaba en mi cama observando la ventana cuando sentí unos golpes en la puerta.

"Adelante" – Me volteé pensando en que era Shaoran, pero una cabellera castaña y los mismos ojos de mi novio se asomaron.

"Permiso ¿estás ocupada?" - Fanren preguntó tímidamente.

"No, tranquila, pasa por favor"

Fanren entró con un hermoso vestido negro con detalles en rojo enfundado en su cuerpo.

"¡Te ves hermosa Fanren!" – Exclamé levantándome sorprendida.

"Gracias" – Dijo sonrojada – "Aunque no venía a que me elogiaras, sino a ayudarte"

"Por favor" – Suspiré cansinamente – "De verdad que lo necesito"

"Pues empecemos"

Sacamos el vestido verde estilo chino con detalles dorados que me habían regalado. Habíamos quedado en que todas andaríamos vestida de la misma forma y yo no fui la excepción. Fanren había elegido el vestido y la verdad es que quedé fascinada.

Me ayudó a colocármelo porque era extremadamente ajustado y apretaba un poco. Luego, me sentó frente a un tocador y comenzó peinando mi cabello castaño.

Dejó la mayor parte suelto y sólo me tomó medio moño adornándolo con dos palitos para el cabello. Siguió con el maquillaje que constó de un delineador para los ojos junto con una sombra verde clara y colocó un brillo tenue en mis labios.

"Listo" – Dijo observándome a través del espejo – "Estoy segura que mi hermano quedará con la boca abierta"

Me paré observando mi reflejo. Parecía una joven china con rasgos japoneses que trataba a toda costa de pertenecer al país.

"Eres muy hermosa Sakura. Mi hermano se ha llevado un premio al conocerte"

"G-gracias" – me sonrojé – "Pero creo que la afortunada soy yo. Después de todo lo que pasó entre nosotros, al final él siguió queriéndome"

"Xiaolang es así. Por eso creo que no se lleva muy bien con madre, ambos son muy distintos. Polos opuestos"

"Me doy cuenta" – Sonreí – "Shaoran siempre ha sido muy cariñoso y atento conmigo"

"Y que sepas que ni con Eien se mostró así. Ahora se ve tan alegre, tan feliz, le has hecho mucho bien" – Fanren me tomó de la manos – "Te agradezco mucho Sakura, por haber traído de vuelta a mi hermano"

"Él necesitaba estar aquí, por aquella promesa que le hizo a tu madre y yo no iba a separarme de él"

"Lo sé, lo amas demasiado"

"Mucho y no me gustaría verlo sufrir nunca"

"Es lo que todos deseamos, pero ahora es necesario bajar. Los invitados deben estar llegando y definitivamente mi hermano debe estar impaciente. Apostaría mi vida a que está esperando tras esa puerta"

Fanren se acercó y abrió la puerta. Shaoran apareció perdiendo el equilibrio.

"¿Lo ves?" – Expresó su hermana – "Si este niño no cambia"

Shaoran nos observó avergonzado, pero pronto su mirada tímida cambió por una de asombro. Se acercó rápidamente a mi lado tomando una de mis manos.

"Te ves muy hermosa" – Decía mientras miraba cada detalle de mi rostro – "Mi hermana ha hecho un trabajo fantástico"

Ambos volteamos a ver a Fanren que sonreía – "No hice mucho. Tu novia es hermosa aún sin tanto arreglo. Los dejaré solos unos minutos, pero no te olvides que la fiesta comienza a las ocho. No te retrases"

Salió cerrando la puerta, pero ninguno fue muy consciente de ello. Con Shaoran nos mirábamos sin cansancio. Y como no hacerlo, si su traje negro y su corbata verde, que hacía juego con mi vestido, lo hacían parecer un dios griego.

"Pensé que nunca saldrías, ya estaba extrañándote" – Dijo rozando mi cuello con su nariz – "Hueles muy bien"

"Tú también" – Respondí separándome lo que provocó que frunciera el ceño. No tuve miedo en mirarlo de pies a cabeza y detenerme en sus labios – "Te ves extremadamente sexy, Shaoran Li"

"Y tú Sakura Kinomoto, eres la chica más bella que he visto en toda mi vida y te juro que si no tuviéramos que bajar en este instante…"

Se acercó a mi oído murmurando el final de la frase, haciendo que mi corazón latiera como loco y mis mejillas estuvieran muy, pero muy encendidas.

"¡Shaoran!" – Exclamé pegándole en el pecho y él pasando sus brazos por mi cintura.

"Sólo digo la verdad" – Expresó dándome un pequeño beso en los labios – "Lástima que ahora tengamos que irnos. Te aviso que en la sala habrá mucha gente, así que no me separaré de ti"

"Bien" – Respondí cuando él me soltó y le di la mano – "No dejes que el clan Li me coma viva ¿vale?"

Shaoran sonrió torcidamente y salimos de la habitación. Cuando bajamos las escaleras varias personas hablando aparecieron frente a mí. Hombres, mujeres y algunos niños que estaban sentados educadamente en una mesa más pequeña.

Me sentí como una hormiga frente a la multitud en donde las palabras chinas iban y venían y yo sólo alcanzaba a entender lo que Shaoran alguna vez me enseñó.

Unos hombres se acercaron a saludarnos y me observaban con desconfianza, pero luego Shaoran les explicaba que era su novia e intentaban sonreírme amistosamente. Lástima que no sucediera lo mismo con una chica que había llegado a nuestro lado y había agarrado el brazo de Shaoran con mucha confianza.

Fruncí el ceño mirándolo y éste se disculpó con la chica llamada Meiling diciéndole que yo era su novia. La chica, que resultó ser la prima de Shaoran, me fulminó con la mirada.

Desde ese momento, sólo la vi conversando con otras personas y mirándome de forma horrible. Un escalofrío me recorrió entera al notar que la familia Li era más tétrica de lo que imaginaba.

- Shaoran -

Sakura parecía un pollito asustado que miraba para todos lados sin encontrar una salida. Nos quedamos cerca de la chimenea adornada tomados de la mano. Algunos invitados seguían llegando y yo estaba ansioso porque llegara el brindis que mi madre hacía siempre.

"¿Quieres algo para tomar?" – Le pregunté

"Un jugo estaría bien"

Me fui hacia la mesa a buscar el jugo de Sakura cuando uno de mis tíos me interceptó. Respondí las mismas preguntas que me habían hecho durante la noche sobre la empresa.

Estaba tan cansado de decir que sí, que volvería y me haría cargo que busqué la oportunidad para zafarme, pero cuando me volteé, lo que vi no me gustó.

Mi primo Liang estaba muy cerca de Sakura, quien daba pasos hacia atrás y éste se acercaba aún más. Fui hacia ellos con el jugo en la mano y Sakura me sonrió al verme cerca.

Le toqué el hombro a mi primo quien volteó sonriente a verme.

"¡Qué tal Xiaolang! Cuanto tiempo sin verte"

"Lo mismo digo" – Contesté seriamente – "¿Qué estás haciendo?"

"Estoy tratando de convencer a esta preciosura para que se tome una copa conmigo, pero me ha resultado bastante difícil ¿No quieres ayudarme?" – Preguntó mi primo sonriente.

"No gracias Liang, porque la preciosura, como la llamaste, es mi novia y definitivamente no se tomará una copa contigo"

El rostro de mi primo se colocó serio y nervioso – "¿T-tu novia? Creí que mentía cuando me lo dijo. Se supone que deberías estar con alguien de nuestro país porque…"

"Porque nada. Mi madre me ha dejado elegir a la chica que quiera y es la que ves al frente…" – Me acerqué a su oído – "Por eso si te vuelvo a ver cerca de ella, dejaré de ser el primo amistoso ¿Entendiste?"

"C-claro" – Respondió atemorizado – "Lo siento mucho" – Se reverenció delante de Sakura y desapareció entre la multitud.

"Gracias, no sabes lo mucho que te necesitaba"

"Lo siento, pero unos tíos me han tenido aburrido hablando de la empresa. ¿Te ha hecho algo?"

"No, aunque ya estaba preparando mi golpe mortal"

Shaoran rió fuertemente – "No conozco ese golpe ¿Algún día me lo mostrarás?"

"Si te portas mal, con gusto lo haré"

"Tonta" – Besé su frente con suavidad cuando escuché el tintineo de las copas. El momento se acercaba.

Mi madre se había parado en el centro de la sala a dar su típico discurso de navidad. Lo bueno es que nunca eran tan largos así que perfectamente me podría sumar a sus palabras.

"Agradezco que todos estén presentes hoy. Me siento muy contenta de ver al clan Li reunido, sobre todo ahora que mi hijo Xiaolang está de vuelta, quien se encargará del mando de las empresas Li…"

Todos aplaudieron y yo sólo sonreí.

"Espero que sigan pasando una velada fabulosa" – Levantaron sus copas con champagne – "Salud"

"Salud" – Dijeron todos.

El murmullo estaba comenzando cuando esta vez fui yo quien hizo sonar la copa. Sakura me vio confundida y yo me encogí de hombros. Había captado la atención de todos.

"Yo también estoy muy feliz de estar aquí y más aún porque no he venido solo, mi novia…" – Tomé la mano de Sakura – "Me acompaña, para todos aquellos que no la conozcan…" – Varios de ahí comenzaron a susurrar cosas, pero no les di importancia.

"Y sé que es tradición entregar los regalos a las doce, pero esta vez me saltaré esa regla…" – Saqué la caja rectangular que traía las joyas y el silencio volvió a reinar, expectantes a mis movimientos.

Solté la mano de Sakura y abrí la cajita sacando el anillo de oro – "Quise aprovechar la oportunidad de que el clan Li está reunido para pedirle formalmente a Sakura Kinomoto que sea mi prometida"

Todos en la sala exclamaron, incluyendo Sakura – "Shaoran…" – Tomé su mano derecha y deslicé el anillo por el dedo anular – "¿Aceptas ser mi novia Sakura Kinomoto?"

Sus ojos se llenaron de lágrimas y movió su cabeza afirmativamente – "Acepto"

La sala quedó en silencio hasta que Fanren alzó la voz desde el otro extremo – "Salud"

"Salud" – Dijeron nuevamente.

Sakura me abrazó fuertemente y yo le respondí. Observé a mi madre que estaba con el ceño fruncido y movía su cabeza negativamente casi en forma de resignación.

Varios familiares se acercaron a felicitarnos, pero los más ancianos mantenían distancia al ver que yo ingresaba a una extraña a la familia y rompía el estúpido esquema de estar con alguien de tu país.

La velada siguió normal y pronto llegaron las doce. Las personas comenzaron a intercambiarse regalos y Sakura se fue a un rincón del árbol a buscar algo. Cuando volvió, entre sus manos traía un pequeño obsequio.

"Para ti" – Me lo extendió – "Aunque no es mucho en comparación con los aros y el anillo"

"Sakura…" – La llamé reprobatoriamente – "Sabes que eso no me interesa" – Comencé a abrir el regalo y una cajita estaba adentro – "¿Acaso también me vas a regalar un anillo?"

"Ja ja que gracioso" – Se mofó - "Mejor será que lo abras"

Levanté la tapa de la cajita y en el interior se encontraba un brillante reloj de pulsera, lo saqué y vi que lo más probable es que le hubiera costado caro.

"Esto te debe haber salido mucho"

"No más que tu regalo. Ya…" – Me lo quitó de las manos – "Pásame tu muñeca" – Le extendí el brazo y ella retiró el reloj viejo guardándolo en mi bolsillo y colocando el nuevo que se veía bastante bien.

"Hermoso" – Susurré observándolo – "Muchas gracias, mi novia bella" – La besé en los labios a lo que respondió enseguida.

Futtie apareció a mi lado carraspeando – "Ejem…" - Con Sakura nos separamos al instante – "Perdón por interrumpir, pero madre quiere verte"

Rodé mis ojos – "¿Justo ahora?"

"Justo ahora" – Repitió – "Pero quiere que vayas solo"

Miré a Sakura y ella me regaló una sonrisa – "Estaré aquí, no te preocupes"

Le di un último beso en los labios y me fui al despacho de mi madre. Toqué la puerta y ella me dio el pase para que entrara.

"Futtie dijo que me estaba buscando" – Me acerqué al escritorio.

"Así es" – Se dio la vuelta y enfrenté su mirada fría – "Iré directo al grano. ¿Cómo es que le pediste a esa niña que fuera tu prometida? El clan está muy molesto contigo por lo que acabas de hacer"

"Sakura es la chica que yo amo. Se supone que usted respetaría el trato que hicimos. No me diga que ahora no cumplirá su parte porque o sino…"

"No me amenaces porque yo no he roto ningún trato, sólo no estoy de acuerdo en la decisión que has tomado. Esa chica no es para ti"

"Siento como si esta conversación la hubiera tenido antes y precisamente con usted. ¿Hasta cuando tendré que decirles que no me separaré de ella? Pasamos por altos y bajos y aún seguimos juntos. Eso debería ser más que suficiente"

"No me meteré más Xiaolang Li. Desde este momento suelto las riendas de tu vida, pero te advierto una cosa. Si llegas a fracasar con esta chiquilla lamentarás el no haberme consultado antes"

"No fracasaré, se lo prometo"

"Ya y ahora por favor, sal que quiero estar sola"

Salí del despacho tal y como ella me lo pidió. Sentí que sus últimas palabras estaban con un toque nostálgico, pero después me dije que eso era imposible.

Busqué a Sakura entre la gente y no pude hallarla. Le pregunté a mis hermanas pero nadie la había visto. Pensé que Liang había vuelto a molestarla, pero descansé cuando vi que conversaba con otra chica.

¿Dónde se había metido?

Recorrí todo el salón, pero no había rastro de ella y sólo se me ocurrió el único lugar en el que se había sentido a gusto.

Mi lugar favorito.

Salí hacia el jardín recorriendo los caminos de piedra hasta llegar con el lugar lleno de arbustos en donde se respiraba la tranquilidad. Sakura estaba de espaldas con su mano derecha extendida hacia el cielo.

Observaba su anillo que brillaba con la luz que daban los faroles del jardín. Estaba tarareando la canción de Futari que tanto le gustaba y caminé hacia ella abrazándola por la espalda.

Pegó un brinco asustada – "Shhh sólo soy yo"

"Me asustaste" – Expresó – "Pensé que era tu primo"

Apoyé mi mentón en su hombro – "¿Qué hacías aquí tan sola?"

"Pensando y viendo lo perfecto que es mi anillo de compromiso"

"¿Te gustó?"

"Me encantó" – Susurró feliz – "Hace juego con los aros y el collar que me regalaste"

"Me alegra mucho que te agraden"

"¿Qué quería tu madre?" – Al parecer hasta nombrarla hacía que los planes se arruinaran porque la nieve había empezado a caer con más intensidad. Hice el ademán de ir a protegernos, pero Sakura no se movió – "Sólo quedémonos así un momento" – Me pidió.

Asentí lentamente – "Me ha dicho que ya no se meterá más en mi vida"

"¿En serio?" – Preguntó incrédula – "¿No estarás mintiéndome para que no me preocupe?"

"No, me dijo que el clan no estaba muy de acuerdo, pero que ella cumpliría el trato que hicimos hace tres años, aunque me amenazó diciéndome que si fracasaba me arrepentiría"

El rostro de Sakura observó al cielo – "¿Y tú crees eso? ¿Piensas que estaremos juntos para siempre?"

"¿Tú no?"

"Sí, pero una nunca sabe lo que puede suceder"

"Y eso es lo fascinante, porque de lo que estoy seguro es que te amo demasiado"

"Y yo a ti, te amo" – Sonreí al escuchar eso.

"¿Puedo pedirte un favor?" – Le dije

"El que quieras"

"¿Podrías seguir tarareando la canción de hace un momento?"

"Nuestra canción" – Susurró – Claro que sí… es mi regalo"

Sakura empezó a entonar la melodía y yo cerré mis ojos sólo para escuchar su dulce voz…

Esto era perfecto porque era nuestro comienzo… juntos.


Hola hola!! Sii por fin… el epílogo que tanto esperaban… lamento mucho la demora pero la universidad me tenía con bastantes cosas y no podía escribir. Sin embargo, aquí está…

¿Qué les pareció? Creo que respondí todas las dudas que habían quedado con respecto a nuestros personajes y quedo bastante satisfecha con el resultado.

Una chica me dijo que era mal visto que una pareja vivieran juntos en Japón, la verdad es que no tengo idea cuales son sus formas de vivir, al igual que tampoco sé cómo celebran navidad en China. Son cosas que quise colocar para la historia…

Ahh una aclaración: en el capítulo 18 la última frase que dice Shaoran apareció un punto… pero lo que decía era: "Es un secreto" al parecer se borró, pero bueno…

Muchas, pero muchas gracias por haber seguido esta historia. De verdad que me da un poco de nostalgia terminar, pero me siento muy feliz por la aceptación que tuvo, para mí es muy gratificante eso.

Así que les regalo capítulo final final y espero sus REVIEWS con sus opiniones.

Besos a todos y nos vemos más a delante si Dios quiere.

Eien-Li