Hola a las personas que se pasan por mi fic. Hoy les traigo un capítulo más, sin duda sigo muy contenta por todos sus comentarios, me siento halagada que les vaya gustando mi humilde historia. Pero algo asustada con tantas amenazas Jejejeje… Este capítulo va dedicado a mi querida amiga Cyn, linda me has dado el mejor regalo del mundo, tu amistad (aunque la llamada me dejó KO), eres la mejor amiga del universo!!!

Espero que les guste…

Los personajes no me pertenecen son de la maravillosa, pero cruel, de Rumiko Takahashi, la cual debido al trauma que me dejó me obligó al vicio de leer y escribir fanfics.

Simbología

-kkk- los personajes hablan

-kkk- los personajes piensan

Capítulo III Benditas Circunstancias

Ahí estaban ambos en el Dojo, tan cerca el uno del otro que podían sentir el calor que emanaban de sus cuerpos, las miradas eran muy intensas, Ranma la aferraba fuerte en contra su pecho desnudo, no quería que de nuevo se le escapará la oportunidad que había estado esperando todo el día, débilmente repitió…

-Akane… Yo necesito…- no pudo decir más que eso, el deseo de sentir esa piel con su boca iba más allá de su razón, con mucha delicadeza entreabrió sus labios y rozó una de las mejillas de su prometida.

La suavidad del contacto de esa boca por su piel la enloquecía por completo, el sentir la respiración pausada del muchacho recorrer su rostro la dejó en un estado vulnerable… -No entiendo por qué no puedo moverme, se supone que no debo dejar que Ranma haga estas cosas conmigo… Es solo que… No puedo resistirme ante él…-

El oji-azul abandonó la mejilla de Akane buscando con fervor esa boca que estaba dispuesto a devorar, pausadamente sus labios se hacían camino hacia el destino esperado cuando un estruendo y unas luces de colores hicieron que la chica pegará un leve brinco y se separará de él empujándolo.

-¿Qué demonios?- gruñó Ranma con el ceño fruncido.

-Parece que ha pasado algo afuera- afirmó la chica caminando rumbo a la salida, -Me parece mejor así… Creo que estábamos apunto de hacer algo de lo que nos podríamos arrepentir-

-¿De qué hablas Akane?- dijo el muchacho acercándose de nuevo a ella con algo de enojo en el rostro.

-¡La verdad es que eres un pervertido Ranma!- le respondió encarándolo.

El joven no pudo evitar sentirse molesto por el comentario -¿Ahora a qué viene eso?- mordazmente agregó mientras cruzaba sus brazos sobre el pecho -Además te veías muy cómoda hace unos segundos- con enfado prosiguió -Así que no vengas a decir que todo lo he empezado yo… ¡Tú me provocaste!-

Una aura roja comenzó a cubrir el cuerpo de la menor de las Tendo -¿Cómo te atreves?- dijo mientras cerraba sus puños -¡No te equivoques conmigo Ranma yo no soy como las demás que caen rendidas a tus brazos!-

-Quién te entiende Akane, primero vienes hasta aquí te comportas de una manera extraña y ahora lo niegas…- desafiante se acercó hasta ella para encararla -¿Dime que te está pasando?-

La chica bajó el rostro y clavó la mirada en el suelo -Yo no sé que me pasa- dijo por lo bajo, pero de nuevo lo encaró -¡Pero ni creas que no vi lo cariñoso que estabas con Ukyo esta tarde!-

Ranma abrió los ojos en una clara señal de sorpresa -Akane… no sé que viste pero te juro que no he hecho nada malo-

-Si como no…- espetó la joven con amargura en la voz -Sé que algo raro te pasa, te estas portando muy atento conmigo, pero algo me dice que no soy la única- dicho esto se dio vuelta para salir del Dojo, por último se giró para agregar -¡Así que olvídate de lo que pasó acá esta noche¡Eres un cretino Ranma!-

-Akaneeeeeeeee niña boba- le gritó al verla salir.

Ranma se quedó por completo irritado -No cabe duda que eres una niña caprichosa y celosa, pero ni creas que te voy a dejar en paz Akane… Por lo que pasó hoy estoy seguro que quieres estar cerca de mí…-

El artista marcial se quedó en Dojo durante algunos segundos antes de salir a darse un baño, al pasar por el pasillo pudo ver el motivo por el cual el momento íntimo con Akane había sido interrumpido, en el suelo del patio yacían su padre y el señor Tendo derribados gracias a la ira del maestro.

-No cabe duda… nunca aprenderán… Lo peor es que por culpa de ellos Akane y yo no pudimos…- enfadado miró la escena y se dirigió al baño. Luego de esto procedió a comer solo en el salón ya que los demás miembros de la familia habían terminado de cenar hacía algunos minutos.

Supuso que Akane estaría en su habitación puesto a que desde el incidente en el Dojo no la había visto por ninguna parte de la casa -Akane eres tan terca… Estábamos tan cerca de besarnos… Aún no entiendo cómo me animé a acercarme tanto a ella- suspiró sonoramente y se puso en pie -Lo mejor será que vaya a dormir-


La noche cubrió la ciudad de Nerima con su negro manto, un par de aullidos de los perros de los alrededores era el único ruido que se distinguía. En la habitación del joven Saotome una lucha se llevaba a cabo, giraba sobre si una y otra vez recordando lo sucedido con su prometida, la manera en que se había acercado a ella y como al final salió reclamando por celos como siempre.

-Rayos, no puedo dormir… Ella debe entender que no pasa nada con Ukyo…- se dio vuelto y recostó su cabeza sobre una mano -Debe saber que solo me importa ella… Todas estas cosas raras que me pasan, no me dan con ninguna otra chica… solo con ella…-

Se puso en pie y comenzó a caminar de un lado al otro de la habitación -Si intento ir a verla puede que piense mal de mí… Pero necesito explicarle las cosas…- frunció el ceño -Claro que es una niña boba y fea que no se merece que le explique nada… Bueno no es fea, es más me parece muy linda…- otro suspiró fue emitido -Siento una fuerte necesidad de tenerla cerca… ¡Demonios por qué no me puedo controlar!-

Algo dudoso salió de su habitación observando hacia los lados, -No pierdo nada intentando ir a buscarla… Además ya he entrado varias veces a su habitación en las noches…- su semblante cambió a uno de preocupación -¿Pero si entro qué le voy a decir?-


En su habitación la joven de los cabellos azulados pensaba mientras estaba acostada sobre su cama, no había logrado pegar un ojo en toda la noche, su mirada estaba fija en el techo, todo lo sucedido durante ese día había sido en extremo extraño…

-No entiendo, por qué siento todo esto cuando estoy cerca de Ranma… Bueno no es que no sintiera cosas antes pero…- un sonrojo cubrió sus mejillas -No se como me he arriesgado hacer tantas cosas… Lo que le dije en el Dojo y la manera en que lo toqué- se llevó las manos al rostro -¡Que vergüenza debe pensar que soy una ofrecida como Shampoo o Kodachi!- alterada se levantó de la cama.

-Pero ahora mismo le diré que todo era una broma, no puedo dejar que crea que en verdad pienso esas cosas… Está decidido iré a su habitación-

Abrió la puerta y a oscuras caminó por el pasillo, no avanzó mucho hasta chocar contra una figura extraña, con un poco de pánico deslizó sus manos a través del objeto el cual le había cortado el paso.

Al sentir como las manos de su prometida lo recorrían sus mejillas se pintaron de un tono carmín, muy agitado habló casi en un susurro -Akane soy yo… ¿Qué haces despierta a esta hora?-

-Este… bueno… yo…- respondió en extremo nerviosa sin saber como continuar.

Ranma colocó con suavidad su mano sobre la boca de la joven -Shhhhh… Lo mejor será que vayamos hablar a otro lugar, no vaya hacer que a alguien se le ocurra despertar- dicho esto la tomó con suavidad por la muñeca y la llevó hacia la habitación de él.

Una vez dentro el muchacho prendió una lámpara que tenía cerca, al hacerlo pudo notar lo nerviosa que estaba su acompañante, la forma en que respiraba de manera acelerada cerca de la puerta.

-¿Te pasa algo Akane?- le cuestionó mientras se aproximaba a ella.

-No me pasa nada- dijo ella fingiendo demencia -No veo por qué dices que me pasa algo-

-¿Qué hacías despierta caminando a oscuras por la noche?- preguntó mordazmente el muchacho.

-Ese no es tu asunto… ¿Por qué no me dices qué hacías tú?- le dirigió una mirada inquisidora -Cuando salí también andabas a oscuras por la casa… ¿dime qué hacías?-

Él palideció por un momento, pero luego retomó la confianza, con mucha seguridad agregó -Iba a tu habitación a buscarte-

Al escucharlo el rostro de la joven de los cabellos azulados se cubrió por completo de una tonalidad roja -Ranma… tú… tú…- tartamudeo con torpeza -¿Qué ibas hacer a mi cuarto?-

Peligrosamente Ranma se acercó hasta a ella mirándola de manera seductora con esos profundos ojos azules que apenas se divisaban con la luz de la lámpara, -Yo iba hacer todo lo necesario para demostrarte que no me importa Ukyo ni nadie más… Solo me importas tú…-

Ella por un momento se quedó paralizada y con los ojos abiertos por la sorpresa, tragó una gran bocanada de aire para intentar controlar ese sentimiento extraño que la hacía perder la razón.

Ranma se acercó aún más a ella y rozó con suavidad la mejilla de la chica con sus dedos… -No quiero que estés enfadada conmigo- con cautela se atrevió a bajar su mano lentamente hasta llegar al cuello -¿Hay algo que pueda hacer para que me perdones?-

Akane solo lo miraba fijamente perdiendo el sentido con cada caricia que él le daba, un ligero cosquillo le recorrió todo el cuerpo la sentir los dedos de Ranma moverse lentamente por su rostro y cuello.

Con un poco de timidez al fin se decidió a hablar -No tienes que hacer mucho… Creo que con lo que has dicho es más que suficiente- miró con sus ojos marrones esperando alguna reacción de él, se acercó un poco más y le susurró en el oído -Pero nunca está de más que intentes hacer ALGO para convencerme-

Al oír estas últimas palabras Ranma supo que al fin le había llegado la hora para reaccionar, estaban solos en su cuarto, a poca luz, ella estaba a escasos centímetros de él, le estaba insinuando que tenía el permiso para hacer algo para convencerla -Vamos tú puedes… Es lo que has deseado hacer todo el día… Necesito besarla…-

Lentamente fue colocando sus dedos debajo del mentón de ella, con sumo cuidado la atrajo hacia su rostro, con suavidad le dijo -Espero que esto sirva para que me perdones- luego de esbozar las palabras acortó la distancia entre ellos y posó sus labios sobre los de ella.

Ambos seres se besaban dulcemente en la habitación del muchacho, cada uno se dedicó a sentir la calidez que emanaba del cuerpo del otro, una suavidad indescriptible que nunca antes habían experimentado. Con el paso de los segundos ambos profundizaron en el beso, Ranma fue el primero en rozar con suavidad su lengua sobre la de ella, provocando un aumento de la temperatura corporal en ambos.

Sin darse cuenta de sus acciones la intensidad del beso iba creciendo, de a pocos fueron llegando hasta el futón del muchacho. Akane delicadamente se sentó conforme se seguían besando… Poco a poco el beso hacía que el calor de sus cuerpos se desatará. Ranma se separó de ella viendo como la muchacha tenía los ojos cerrados y parecía navegar en otro mundo.

Al sentirla tan disponible para él se acercó nuevamente, pero esta vez depositó un largo y pausado beso en el cuello de la chica… Ella al sentirlo exhaló un leve gemido -Ran…ma- él no dudo en proseguir, pasó sus labios y su lengua con más ímpetu a través de cada rincón disponible alrededor del cuello de su prometida.

De nuevo se separó de ella para observar el efecto que estaba causando, podía ver como ella respiraba con dificultad y su mirada se notaba algo turbia. No entendía porque le fascinaba verla a su merced, tan dócil y emocionada con sus caricias.

Decidido iba a proseguir con su labor hasta que…

Abrió los ojos para notar que estaba en su habitación, pero solo, la musa de sus sueños no estaba con él, sin embargo una sensación poco común se había quedado en su cuerpo, al levantar la sábana notó como una parte de su anatomía había despertado con el sueño… -Maldición… Justo ahora tenía que pasarme esto…-


Cerca en otra de las habitaciones de la casa la menor de las Tendo despertaba respirando con dificultad, su pecho subía y bajaba intentando recuperar el aire perdido… -¿Qué fue eso?... Yo nunca había soñado estando así con Ranma- Se recostó sobre el borde de la cama para poder sentirse mejor… -Esto no puede seguir así… No puedo dejar de pensar él… Deseo tanto estar entre sus brazos y que me bese…-

Sorprendida por sus repentinos pensamientos sacudió su cabeza con fuerza, -Aún faltan un par de horas para que amanezca lo mejor será que me vaya a dormir…- de nuevo se acomodó entre la cama enrollándose en las cobijas -Aunque se sienta raro me gusta que al menos en sueños pueda estar contigo-


Por los calles de la ciudad de Nerima nuestra joven pareja corría para llegar a la preparatoria, ambos luego de tener cierta clase de sueños despertaron tarde y cansados. No habían hablado más de lo necesario, primero porque se suponía que Akane estaba enfadada con él y segundo porque cada vez que hablaban, sin entender el motivo, se sonrojaban furiosamente.

Al cabo de unos minutos llegaron a la escuela Furinkan, para su dicha la primera clase había sido cancelada pues el maestro estaba enfermo.

-Que suerte que no hubiera clase- pronunció Ranma aliviado mientras tomaba asiento.

-Sí es genial- le respondió Daisuke… -Por cierto Ranma, hace un rato vinieron a buscarte-

-¿Enserio quién?- no había terminado de hablar cuando por la puerta una nube de pétalos negros inundó el salón…

-Jojojojojo mi amado Ranma he venido a verte- chilló Kodachi mientras se acercaba peligrosamente al muchacho, con agilidad se guindó del brazo de éste.

-Mira lo que te he traído cariño… Son unas galletas que hornee especialmente para ti- le dijo melosamente mientras sacaba una del paquete -Anda cómela-

-Ni loco me como eso… Eeee… eje… Gracias pero no tengo hambre- respondió intentando alejar a la pegajosa señorita.

Del otro lado del salón una joven de cabellos cortos ardía en furia, su aura azulada amenazaba con una pronta explosión, cosa que no tardó al ver la siguiente escena que se producía frente a sus ojos…

-Ranma amor mío no debes ser tan tímido, pronto nos casaremos no hace falta que disimules frente a todos…- con suavidad la rosa negra puso ambas manos en el rostro del muchacho con intensiones de acercarlo al suyo.

Por detrás de la figura del joven de la trenza apareció una muy enfadada señorita que le estampó un fuerte codazo haciendo que la cabeza de él quedara hacia atrás y lejos de los peligrosos labios Kodachi… -¿Si Ranma por qué no comes de sus galletas?- le dijo en forma despectiva.

-Akane Tendo…- gruñó con ira la gimnasta -¿Cómo te atreves a interrumpir el momento con mi amado Ranma?- se alejó de él y se colocó en guardia -Tendrás tu merecido por ser tan insolente-

La chica de los ojos marrones la miró con desden -No te tengo miedo…- optó por una posición de combate -Si quieres luchar estoy lista-

El muchacho sorprendido por las reacciones de las chicas entró en estado de pánico -Por favor cálmense… No hace falten que se peleen- le dijo mientras se interponía entre ambas.

-Cállate Ranma, esto es entre Kodachi y yo- espetó Akane enfadada.

-Ranma querido hazte a un lado, acabaré con este estorbo para que podamos estar juntos Jojojojo- afirmó mientras comenzaba a ondear su listón rosa.

Decidido el joven Saotome decidió interferir -He dicho que no dejaré que peleen y eso es justo lo que voy hacer- con rapidez tomó a su prometida por la cintura y la subió por encima de sus hombros, las protestas de ella no se hicieron esperar…

-¡Qué demonios haces Ranma!- le gritó mientras agitaba con fuerza sus piernas -¡Suéltame de una buena vez!-

-¡No te soltaré así que quédate quieta!-

El arista marcial corrió por los pasillos de la escuela cargando a Akane como un saco de patatas, todos los observaban extrañados gracias al escándalo que hacía Akane. Siguiéndoles los pasos estaba Kodachi quien no se cansaba de gritar incoherencias.

Ranma siguió corriendo pero la rosa negra le seguía los pasos muy de cerca, salió hacia al patio, pero quedaba muy a la vista de la joven, decidió que entre los pasillos de la preparatoria sería más fácil perderla por lo que corriendo volvió entrar al edificio… Detrás podía oír a Kodachi gritar

-¡Vuelve cobarde, acabaré contigo Jojojojo!-

Él siguió corriendo, de pronto al doblar en una esquina vio la puerta del cuarto del conserje abierta, con rapidez ingresó al pequeño recinto aún alzando su prometida. Cerró la puerta y la bajó pero antes de que ella pudiera pronunciar palabra le tapó la boca.

Escuchó el escándalo que hacía Kodachi desde afuera, cuando pudo distinguir que se alejaba quitó la mano que tenía sobre la boca de ella.

De forma automática Akane frunció el ceño -¿Qué te has creído para traerme así todo el camino?... ¡No tienes ningún derecho!-

-Shhhh… Baja lo voz, sino quieres que la loca esa vuelva a encontrarnos-

-Todo esto es tu culpa…- dijo la chica con enfado -¡Tú y tus odiosas prometidas!-

-Siempre me echas la culpa de todo…- le respondió mientras se acercaba a ella y la recostaba sobre la puerta... -¿Cuándo vas a entender?-

Muy nerviosa ella comenzaba a darse cuenta que estaba muy cerca de quedar atrapada entre su prometido y la puerta… -Ranma… Yo…-

Él acortó aún más la distancia entre ellos -Akane por favor entiende… Tú eres la única- soltó de golpe.

Al escuchar estas palabras el corazón de la joven comenzó a latir sin mesura –Yo…Tú… Digo… Tú también eres el único-

Sin decir más una fuerza magnética los obligó a ir juntando sus rostros, ambos esbozaron un respiro sonoro, a la vez que entre la oscuridad se perdían en sus ardientes miradas.

Ranma ladeó su cabeza mientras una sonrisa pícara se asomaba en sus facciones… -He estado esperando este momento desde hace mucho tiempo…- le dijo roncamente.

Una media sonrisa se dibujó en rostro de Akane, cerró sus ojos y pronunció en un suspiro -Yo también…- con lentitud el chico de la trenza aproximó sus labios y los colocó delicadamente sobre los de ella…

Continuara….

Notas de la autora:

Bueno un capítulo más, creo que talvez reciba más amenazas, perdón por no darles beso en el Dojo, y después por engañarlas con el sueño… Pero al final las recompensé con beso, esta vez sí es de verdad.

Que puedo decir, creo que este capítulo es un regalo para mí misma… Pero el mejor de hoy me lo ha dado Cyn. Espero que les haya gustado el desarrollo de la trama de este nuevo capítulo.

Gracias a las personas que dejaron sus reviews en el capítulo:

Cyn, Vane, Freya, Lalix, Nenya21, ryames, Sha're, vivan alejandra y BABY SONY. Perdón por esta vez no dejar comentarios individuales pero ando con algo de prisa, además ya les respondí los reviews : P

Solo me queda pendiente Sha're, bienvenida linda, espero que si dejas tu review en este capítulo me dejes tu mail, para responderte personalmente. Perdón por hacerte sufrir, pero créeme no soy tan mala como Rumiko. La porra para Lemon esta buena, me reí ene Jajajajajaja…

Pero las voy a seguir dejando con la espera… Paciencia mentes pervertidas del mundo, el lemon llegará tarde o temprano…

Muchas gracias a cada persona que se da la vuelta, si gustan dejarme sus comentarios por medio de los reviews me sentiré muy halagada.

Besos AkaneKagome