Helado para todos!

[nota de mí la autora..Espero les interese este pequeño fic, cualquier comentario o sugerencia es bien aceptado

Meiko; joven estudiante ejemplar de preparatoria; miembro dorado del club de literatura y encima pura sangre!

-Satoshi, no te ha dicho Meiko que dejes de llamarla como si fuera un caballo?- dijo Yuu mirando sobre la agenda de Miwa, quien se entretenía haciendo garabatos alrededor del nombre de Meiko.

-Bueno, creo que lo mencionó alguna vez-dijo Miwa descaradamente, mientras se dirigía a la puerta, era hora de buscar a su sujeto favorito; Meiko.

Abandonó el patio en busca de la chica, miró donde estaba un grupo de porristas, dio un par de autógrafos a un par de chicas de primero y se acercó al salón.

-Hola! Preciosa-saludó sin siquiera notar que Meiko no estaba ahí, en su lugar contestaron un par de estudiantes un poco anchas y graves.

-Ughh, me equivoqué- pensó Miwa, inventando una que otra excusa para quitarse a los hipopótamos de encima. Él estaba buscando a la ganadora, su pura sangre : Meiko Akitzuki.

Sonó la campana y los alumnos se fueron a clase, Miwa se sintió muy confuso, sobre todo cuando vio a Yuu dirigirse a su salón absolutamente solo.

Solo? Matsuhura solo? Por un momento sintió que algo faltaba, algo fastidioso y gritón.

-Koishikawa!-casi medio pasillo se congeló al ver a su presidente apuntar al brazo vació de Yuu.

La comadreja y el pianista.

-Si pero no grites, ya te dije que Miki no está-le dijo Yuu de camino a casa, por primera vez Satoshi había insistido en acompañarlo y armaba un escándalo al escuchar que Miki no estaba.

Caminaron hasta una heladería, la misma donde trabajaba Miki. Miwa insistía en conocer los detalles y a falta de otro lugar entraron a la heladería.

Rápidamente tomaron asiento, el presidente de la junta estudiantil eligió uno junto a la ventana; le gustaba ver como las miradas femeninas se desviaban al pasar.

-Así traemos clientes-rió para sí, mientras Yuu sonreía imaginando la cara que pondría Miki.

-Que van a querer?-dijo una voz masculina y los dos voltearon, Yuu cambió inmediatamente su cara al ver a Kei.

-Dos helados por …..favor…-dijo Miwa casi cantando haciendo que Kei se sintiera cada vez más incomodo.

Venían a golpearlo? En su heladería? Sería el salvaje novio de Koishikawa capaz de dejar un cadáver sobre el helado?

-Un helado de menta-dijo secamente Yuu

Menta?Definitivamente era una trampa en cualquier momento le daría un puñetazo y huiría con el helado..

El mió de chocolate-dijo otra vez Miwa cantando cada palabra, el muchacho de la heladería tenía una cara rara.

Por que, era un salvaje.. que clase de hombre era capaz de soportar a la fierecilla de Miki?...

-Piensas atendernos?-preguntó Miwa desconcertado, el vendedor tenía la pinta de un retrasado mental.

Rápidamente movió la mano frente a su cara sin observar cambio y sacó un plumón.

-Satoshi….-Yuu le quitó el marcador y lo obligó a regresar a la mesa.

Kei tragó saliva con dificultad, estaba rodeado de demonios.

-Kei? Te sientes bien?-la encargada salió a ver que pasaba, era extraño, solo había dos tipos muy apuestos en una mesa y Kei parado.

-Ya entiendo…-dijo la encargada imaginando por que Kei no se atrevía a hablarle a Yuu-"un amor no correspondido".-

Miwa se acercó nuevamente al mostrador. Era guapo, la dependienta no puedo dejar de admirar que de todos sus clientes este era el más bello.

Su cabello, y sus ojos y esa nariz tan perfecta y….

-Dos helados por favor

La dependienta le dio la más dulce mirada que Miwa había recibido en el día.

Miwa le correspondió con una sonrisa pero la mujer no se movió.

-Rayos! El segundo del día-dijo Miwa y se sentó con Yuu

-Ahora donde esta Koishikawa?-le dijo mirándolo acusadoramente, era raro que la chica-comadreja no estuviera del brazo del rubio.

-Pues verás, que quedó en casa de Meiko, por que mañana irán a Hiroshima…-empezó Yuu tranquilamente como quien dice el reporte del tiempo.

-Hiroshima!!!!!!!!!!-si hubiese habido un nativo de Hiroshima en la ciudad, seguramente hubiese escuchado a Miwa.

-No, no, preciosa , no debías ir.-Miwa daba vueltas como un bebé mientras golpeaba la mesa con el puño.

-Que se puede hacer Satoshi, mañana estarán en la estación, Meiko verá a Namura y…-trató de consolar a Miwa, pero el seguía lloriqueando.

-No!, con tu viejo amor, tanto progreso…-charcos de lágrimas inundaban la heladería.

-Iré por ella!-Miwa salió corriendo de la heladería. No permitiría que el viejo agente de bienes raíces le quitara a su "preciosa"

-Espera Satoshi!-gritó Yuu y salió tras su extraño amigo. Seguramente el hombre haría algo loco como arrojarse al tren, Miki le pegaría y luego no sabría que hacer.

Mientras en la heladería los trabajadores comenzaban a despertar…

Fragmentos de conversación llegaban a la mente de Kei.

Koishikawa….Hiroshima…viejo amor..tren

-No!!- Kei arrojó su delantal y abandonó la heladería, finalmente se había revelado la verdad; Miki Koishikawa había ido a Hiroshima por su viejo amor, ni siquiera Matsuhura había sido capaz de detenerla.

-Pero yo lo haré, espérame!!.

Lejos en una habitación Miki se sonaba la nariz por décima vez.

-Estas enferma?-preguntó Meiko

-No sé, no he dejado de estornudar..-dijo Miki y se puso la pijama, mañana sería un gran día.