Capítulo 45: Picotazos

Navegando entre las enormes y encrespadas olas de un mar turbulento, el Holandés Errante desafiaba bravamente una terrible tormenta que parecía arreciar cada vez más, amenazando con hundirlo de un momento a otro; pero éste, a pesar de su agujereado y antiguo casco, parecía mantenerse a flote como por arte de magia.

Mientras que el capitán Davy Jones tocaba su órgano con la ayuda de los apéndices de su cabeza con desbocada efusividad, en la cubierta principal su tripulación hacía todo lo posible para evitar que el barco no zozobrara ante la tormenta.

El joven y bien parecido William Turner, quien intentaba sobrevivir a bordo de aquel barco maldito, ya había caído en la cuenta de que el capitán Jack Sparrow lo había engañado una vez más. Ya se lo haría pagar, pero por ahora sus pensamientos se encontraban pura y exclusivamente concentrados en su amada Elizabeth, de quien no sabía nada acerca de su destino.

Bajo las órdenes de los ansiosos contramaestres, tanto Will como los demás marineros condenados por la maldición de Davy Jones, intentaban llevar a buen resguardo uno de los pesados cañones mediante unas poleas, tirando de las gruesas sogas que lo dejaban suspendido en el aire torrencial mientras el barco se estremecía bajo la presión de las olas y la lluvia golpeaba fuertemente sus cuerpos.

—¡Asegure los aparejos del mástil, maestre Turner! ¡De inmediato! —gritó apremiante uno de los contramaestres, por lo que el alarmado muchacho se vio obligado a soltar la soga que sostenía junto a otros de sus compañeros e ir a ejecutar presuroso aquella orden sin darse cuenta de que "Bootstrap Bill" Turner también había respondido con prontitud a aquel mandato y había llegado antes que él a los aparejos del mástil.

—¡Quítate!—exclamó Will empujándolo mientras intentaba tomar el aparejo.

—¡Eh! ¡Ten cuidado, muchacho! ¡Fuera de aquí! —exclamó molesto el aludido sin quitar las manos de la soga— ¡Suéltalo, muchacho! —insistió, pero cuando ambos se miraron a la cara, éste logró reconocer a su hijo en aquel joven prisionero, dejándolo enormemente asombrado

—¡No! —exclamó el angustiado e impresionado, soltando sin querer la amarra, pero como Will no la había soltado, se vio arrastrado sorpresivamente por ella a través de la cubierta, por lo que el cañón, ya sin aquel seguro sostén, cayó como un peso muerto sobre la cubierta, golpeando a los desafortunados tripulantes que se encontraban justo debajo de él.

—¡Rápido! ¡Traigan a esa alimaña ante mí! —ordenó furioso el contramaestre al ver aquel desastre, por lo que el asustado muchacho fue levantado con celeridad del piso y llevado hacia uno de los mástiles, colocándolo de cara al palo, pues ya sabían lo que su maestre quería hacer con él.

—¡Cinco azotes para que no olvides cómo sujetar el cabo! —exclamó para la desesperación de Will y su padre, por lo que éste último decidió intervenir inmediatamente.

—¡No! —pidió con desesperación mientras sujetaba firmemente la mano del monstruoso capataz que sostenía el látigo

—¡¿Te atreves a obstaculizar mis deberes, Turner?! ¡Entonces van a sufrir ambos el castigo! —amenazó su superior.

—¡Lo quiero todo! —pidió decidido "Bootstrap", asombrando a todo el mundo.

—¡No me digas! ¿Estás dispuesto? —inquirió gustoso Davy Jones, haciendo una inesperada aparición sobre cubierta.

Acercándose a ellos muy interesado por lo que había escuchado, se detuvo frente al asustado pero decidido hombre.

—¿Y qué impulsa este acto tan grande de caridad? —preguntó con su maliciosa voz.

—Mi, mi hijo…—contestó luego de balbucear por algunos segundos para luego volverse a mirar a Will, quien también lo miró sin poder creer lo que estaba escuchando—. Él es mi hijo…

Tan sorprendido como los demás, pero sintiendo gran complacencia por aquella inesperada noticia, Jones adelantó unos pasos para mirar con más detenimiento al joven Turner y comenzar a carcajearse de puro gusto.

—¡Ja, ja, ja! ¡Qué afortunada circunstancia, ¿verdad?! —exclamó mirando maliciosamente a "Bootsrap"—. Me parece que eran cinco azotes, según he oído…

Y extendiendo su extraña mano que tenía tentáculos por dedos, Davy Jones recibió el látigo con el que Willian Turner iba a ser castigado para entregárselo a un sorprendidísimo "Bootstrap".

—¡No…! ¡Yo no! —se negó horrorizado—. ¡No! ¡No puedo!

—¡El gato salió de la bolsa, maestre Turner! ¡Las cartas están boca arriba! —replicó firmemente Davy Jones, amenazándolo—. ¡Tu hijo probará la caricia de la mano del contramaestre… o de la tuya!

El pobre padre del muchacho estaba perplejo, no tenía idea de lo que iba a hacer; pero en cuanto volvió sus desesperados ojos sobre Will, supo de inmediato que no quería dañar a su propio hijo.

—¡Oh, no! —rogó finalmente, dando a entender su decisión por lo que el capitán del Holandés Errante optó por la otra opción.

—¡Contramaestre! —llamó al monstruoso ser que iba a castigar al muchacho desde un principio.

—¡No! —exclamó "Bootsrap", arrebatándole desesperadamente el látigo. Finalmente había decidido azotar él mismo a su propio hijo.

Y así, luego de que los deformes marineros desgarraran las ropas de Will dejando expuesta su espalda, lo sujetaron contra el palo del mástil, en donde fue azotado una y otra vez por su atribulado padre, a quien se le rompía el corazón cada vez que aplicaba aquellos ardientes golpes. En cambio, Davy Jones disfrutó enormemente del conflicto emocional que había provocado entre padre e hijo.

Una vez que los cinco azotes fueran aplicados sin que el valiente muchacho profiriera un solo grito de sufrimiento o súplica, fue lanzado de cabeza hacia la cubierta interior, con la espalda llena de dolorosas marcas ensangrentadas.

—¡Te fue bien, muchacho! ¡Ja, ja, ja! —se burló uno de los tripulantes mientras el chico yacía sobre el empapado piso del entrepuente.

—¡Will…! —lo llamó su desesperado padre, quien había bajado apresuradamente por las escaleras con la intención de ayudarlo a ponerse de pie.

—¡No! ¡Suéltame! ¡No necesito tu ayuda! —exclamó furioso su hijo, haciéndolo a un lado y luego alejarse inmediatamente de él con pasos tambaleantes, deteniéndose sobre uno de los aparejos.

—¡El contramaestre pudo haberte desprendido la carne del hueso! ¡Lo hice por ti! —explicó angustiado, acercándose a él, entregándole el chaleco.

Will dirigió furioso su vista hacia aquel hombre que se decía ser su padre y quien, hacía años, los había abandonado a él y a su madre a la buena de Dios con falsas promesas de un regreso que jamás se concretó.

—¿Debo entender que lo que hiciste fue un acto de compasión? —replicó lleno de rencor.

—Sí… —respondió con una tristísima expresión en su desfigurado rostro, expresión que ablandó el bondadoso corazón del muchacho, haciéndolo recapacitar. ¿Acaso no era mejor escuchar su propia versión de la historia?

Unos minutos después, los dos se encontraban caminando por la enmohecida cabina de las troneras en donde los oxidados cañones se extendían en fila apuntando hacia el tempestuoso mar, en donde "Bootstrap Bill" Turner le contaba a su hijo sobre el destino que había sido obligado a tomar:

—… cien años navegando sin rumbo, sirviendo en este navío…; olvidando quién eres poco a poco hasta que terminas como el pobre Weaber… —le dijo mirando hacia el casco de la nave entre medio de los toberas, en donde una especie de musgo marino con la sinuosa forma de un ser humano de fundía contra el casco.

Will se vio obligado a mirarlo detenidamente para poder creer lo que estaba viendo.

—Una vez que has hecho el juramento ante el Holandés quedas atrapado, jamás te vas hasta que tu deuda se pague —siguió diciéndole, mirándolo muy preocupado.

—Yo nunca juré nada —replicó su hijo al darse cuenta de su aflicción.

—¡Entonces debes huir, hijo! —le pidió tan esperanzado como ansioso, tomándolo del brazo, pero Will sacó del bolsillo de su chaleco el lienzo que Jack Sparrow le había entregado anteriormente.

—Pero antes debo encontrar esto… —le dijo mostrándoselo. En su rostro no había otra expresión que la preocupación que sentía por su prometida—: una la llave.

De pronto, como si aquel maligno dibujo hubiera sido el culpable de su repentino despertar, lo que quedaba de Weaber pareció cobrar vida y despegó su torso del casco de la nave, manteniendo aún la lámpara que llevaba en su mano derecha.

—¡Oh! —exclamó entre sorprendido y asustado—¡El cofre de la muerte…!

Will y su padre se volvieron muy sorprendidos.

—¿Qué sabes de esto? —le preguntó nuestro joven protagonista, acercándose a él.

—Abre el cofre con la llave y apuñala el corazón —le aconsejó para luego arrepentirse inmediatamente—. ¡No, no, no, no! ¡No lo apuñales! Este barco necesita que viva el corazón o no habrá capitán, y si no hay capitán entonces nadie cuidará ni tendrá la llave.

—¿Así que el capitán tiene la llave? —Will adivinó certeramente.

—¡Oh! —exclamó el aludido, sintiendo que había hablado de más, volviendo a su estado anterior, pegando su espalda contra el casco.

—¿Dónde está la llave? —insistió el muchacho.

—¡Oculta!

—¿Dónde está el cofre?

—¡Oculto! —y cerró los ojos, obligándose a sí mismo a guardar silencio y sumirse en su extraño autismo, volviendo a ser el extraño y silencioso ser que era.

----------------------------------------------------------------------------------------------------------

Una vez que hubieran conseguido la cantidad buscada de tripulantes en otra taberna para sellar el trato con Davy Jones, el capitán Jack Sparrow y Gibbs se dirigieron presurosos hacia el muelle en donde se encontraba amarrado el Perla Negra, pues no deseaban volver a encontrarse con el problemático ex comodoro Norrington ni con la furiosa Mabel, la obesa y peligrosa dueña de la taberna que había sido destruida dos veces aquel día por culpa de los hermanos Sparrow.

—Dicen que la capitana Jacky Sparrow estuvo aquí, señor —comentó Gibbs con marcada preocupación.

—Pues la felicito, éste es un buen lugar para beber ron —replicó su capitán, caminando con su habitual y extraño andar.

—¿Pero es que no vamos a esperarla? Ella también forma parte del trato, ¿verdad?

Jack se detuvo y miró largamente a su contramaestre.

—Me extrañas, Gibbs. Como sabrás, ella soy yo y yo soy ella, por lo tanto y afirmando con sinceridad mi firmeza, que ella se verá irresistiblemente atraída al Perla Negra; por lo tanto no hay necesidad de esperarla —Volvió a seguir con su camino—. Se sentirá fuertemente atraída como un borracho al ron.

Luego se fruncir el entrecejo pensando en lo que su capitán le había dicho, Gibbs lo siguió.

—¿Pero qué hay del comodoro Norrington? —preguntó una vez que lo hubo alcanzado—. Seguramente estará buscándote y la capitana Jacky a él.

—Pues espero que ella lo encuentre antes de que él nos encuentre a nosotros.., o que nosotros lo encontremos a ellos. Estoy seguro de que mi "respetable" hermanita logrará distraerlo con sus "delicadezas" y el "ex comodoro" Norrington terminará por olvidarse de mí, y... —lo miró sonriendo maliciosamente—, en cuanto menos se lo espere, lo echaremos por la borda.

—¿Y no se molestará su hermana?

—No lo creo; no tendrá mucho tiempo para pensar en su "querido" ex comodoro en cuanto ella forme parte de la tripulación de Davy Jones —le dijo guiñándole el ojo para después seguir caminando tranquilamente entre los atestados muelles lleno de marineros, piratas, bultos y animales.

A pesar de que era casi la media noche, aquel lugar bullía de movimiento como si fuera de día.

—¿Aún estás seguro de entregarla a Davy Jones, Jack? —le preguntó en cuanto logró nivelar su paso.

—Por supuesto, Gibbs. Como te dije antes: ella es como yo y yo soy como ella… o ella soy yo o yo soy ella... Estoy muy consiente de lo que ella puede llegar a hacerme y no pienso arriesgarme nuevamente a otro motín —Se detuvo bastante pensativo—. Además…, si no la entrego a Davy Jones, deberé entregarle mi alma y eso es algo que no quiero hacer…

—Es verdad… —asintió Gibbs también muy pensativo.

Ambos hombres volvieron a retomar su camino hacia el Perla Negra cuya silueta comenzaba a dibujarse en la cercanía. Toda su tripulación aún estaba muy ocupada subiendo bultos y provisiones, amen de que los nuevos marineros habían comenzado a abordar el navío, ansiosos de aventuras y sin figurarse de que habían caído en la boca del lobo.

Pero justo en el momento en que el capitán Jack Sparrow estaba ya a punto de subir a bordo, alguien lo llamó:

—¡Capitán Sparrow!

Muy poco interesado, el aludido volteó unos segundos para echar una ojeada hacia atrás para luego continuar con su camino. Tan sólo había visto a un muchachito delgado, sucio y sin importancia.

—¿Quieres unirte a mi tripulación, chico? Bienvenido a bordo —le dijo, volviéndole la espalda.

—Vine a buscar al hombre que amo —fue la inesperada y decidida réplica, obligando a que Gibbs se volviera para mirar al intruso y que Jack se detuviera en seco.

—De verdad me halagas, hijo, pero mi primer y único amor es el océano, ¿eh?—rebatió el capitán Sparrow bastante preocupado sin desear volverse mientras le hacía un gesto con la mano a su contramaestre de que se encargara de hacer desaparecer al pequeño "eunuco".

—Hablo de William Turner, capitán Sparrow —declaró la joven con gran determinación para la sorpresa de los aludidos.

Ninguno de los dos se había dado cuenta de que Norrington, Billy y Jacky también estaban con ella, pero, como estos tres se encontraban a unos metros detrás de ella, solamente se podían ver sus desdibujadas siluetas en la oscuridad, entre medio de la gente y los bultos.

Mareado de borracho, James se vio obligado a devolver el estómago con muy poca corrección al borde del muelle ante la sorpresa de Billy y la preocupación de Jacky, quienes no paraban de darle palmadas muy poco oportunas en la espalda, terminando por ahogarlo.

—¿Elizabeth? —inquirió muy sorprendido el capitán Jacky Sparrow, caminando lentamente hacia ella para luego volverse otra vez hacia Gibbs una vez que se hubiera convencido de que era ella.

—¡Esconde el ron…! —le pidió muy preocupado, por lo que el aludido se apresuró a acatar su orden, pues era muy conocido por todos lo mal que se llevaba Elizabeth con el ron.

—Ese traje no te favorece —Jack le confesó sonriendo con picardía a la joven—. O llevas un vestido o nada… Te puedo prestar "nada" en mi camarote... Además hueles muy mal… ¿acaso dormiste en un chiquero? —le preguntó frunciendo la nariz, pues la chica estaba cubierta de lodo de arriba a abajo.

—Fue por culpa de tu querida hermanita por el que estoy así, Jack. La muy imbécil me malinterpretó —rebatió muy enojada poniendo los brazos en jarra.

—¿Mi, mi hermanita? —repitió sorprendido.

—¡Así es! ¡La misma que calza y viste, hermanito! —exclamó la aludida, emergiendo de repente de entre las sombras—. ¿Cómo has estado, ¿hermanito"? —el tono de su voz no era muy amistoso.

—¡Hermanita! ¡Felices los ojos que te ven! —exclamó con fingida alegría, abalanzándose sobre ella para abrazarla calurosamente y, de paso, tocar sus "atributos traseros"; pero el terrible hedor que despedía su sonriente "hermana", lo hizo retroceder inmediatamente.

—¡Uf! ¡Agh! ¡Tú también hueles horrible! —se tapó la nariz con aversión.

Antes de que Jacky lograra replicarle, Elizabeth intervino interponiéndose entre los dos.

—Jack, sé que Will vino a buscarte. Dime dónde está —le dijo, muy preocupada.

Viendo que había llegado el momento de dar las respectivas explicaciones, el capitán Sparrow decidió que, lo mejor era, lavarse las manos.

—Querida, de verdad lamento tener que decirte esto —comenzó a decirle, acercándose a ella—, pero en una desafortunada y casi inevitable serie de circunstancias totalmente impredecibles, que no tuvieron nada que ver conmigo, el pobre Will fue reclutado por Davy Jones y su gente.

—¿Por qué será que no me convence esa explicación? —murmuró Jacky con marcado sarcasmo, cruzándose de brazos y mirando acusadoramente a su hermano.

—¿Davy Jones? —repitió extrañada la joven Elizabeth, mirando alternadamente a cada uno de los dos.

—¡Por favor! ¿Otra vez con esa estúpida historia? —intervino James después de haber vomitado otro poco mientras el preocupado Billy seguía golpeándole la espalda en un vano intento de ayudarlo a recuperarse—. ¿El capitán de un navío fantasma? ¡Ya basta! —le pidió al italianito, muy fastidiado.

—¡Norrington, te ves terrible! ¿Qué haces aquí? —le preguntó Jack Sparrow con marcado desagrado.

—Tú me contrataste, amigo. No es mi culpa que aceptes a cualquiera con tus requisitos tan laxos… —replicó con el mismo sentimiento, apoyándose cómodamente sobre unos de los toneles.

—¡Hueles muy mal!—rebatió el pirata—. ¿Es que ahora está de moda oler como un cerdo? Yo no contrato cerdos bajo mi comando, Norrington (salvo Gibbs), así que ya mismo puedes largarte de aquí —le dijo al notar la presencia de Billy, pensando que bien podría utilizar al muchachito para incluirlo en el pago de su deuda a cambio de aquel peligroso enemigo suyo a quien no deseaba tener a bordo.

Pero su macabro plan estaba destinado al fracaso.

—¡Ah! ¡Pero si tú lo "descontratas", yo lo "recontrato", hermanito! —rebatió Jacky, colocando su mano sobre el hombro de su protegido—. Yo también soy la capitana del Perla Negra, ¿savvy? —declaró para luego inclinar la cabeza y señalarse el tricornio—. Y soy la única de los dos que lleva un sombrero, hermanito.

Jack se le quedó mirando detenidamente por espacio de algunos segundos hasta que, inesperadamente, le arrebató el tricornio de la cabeza, colocándoselo rápidamente sobre la suya.

—Pues ahora yo soy el que lleva el sombrero, hermanita. Gracias por cuidármelo todo este tiempo —le dijo con una luminosa y pícara sonrisa.

—¿Cuidártelo? ¡Ése es sombrero, hermanito! —exclamó dándole un buen puntapié en la entrepierna, obligándolo a agacharse de dolor y quitándole el objeto de la discordia mientras los demás fruncían la cara no pudiendo evitar sentir dolor ajeno.

—… E-está bien… Es tuyo… (por el momento…) —susurró éste último, mirándola de reojo tramando una jugosa venganza en contra de su "querida" hermanita.

—Jack —los interrumpió Elizabeth, llamando la atención del capitán.

—¿Eh? —dirigió su mirada hacia ella, incorporándose penosamente.

—Sólo quiero encontrar a Will. Jacky me ha dicho que no sabe nada sobre él y que tú eres el único que podrías ayudarme a encontrarlo.

—¡Ay! ¡Lo sé! —replicó un poco mortificado. Pero enseguida se dio cuenta de que podría utilizar a la joven para su propio beneficio.

—¿Estás segura? ¿Es lo que más deseas en el mundo? —le preguntó con seriedad, mirándola directamente a los ojos.

—¡Claro que sí! —exclamó sin duda alguna, cosa que llenó de satisfacción al confabulador pirata.

—Porque yo considero, que lo que más bien tú deseas es encontrar un modo de salvar a Will, ¿verdad? —le propuso mientras colocaba amistosamente su mano sobre la esbelta espalda de la joven para comenzar a caminar hacia el Perla Negra mientras los demás lo seguían, sin que su astuta hermana le quitara la vista de encima.

—Y tú sabes cómo hacerlo, ¿no? —comentó la muchacha, deteniéndose para mirarlo detenidamente, pues ella no era ninguna tonta y sospechaba de sus verdaderas intenciones.

—Bueno, hay un cofre… —comenzó a contar el aludido.

—¡Ay, no! ¡Por favor! ¿Otra vez comenzamos con lo mismo? —se quejó Norrington al tiempo que Jacky le pedía que se callara, pues estaba muy interesada en los oscuros planes de su "hermano".

Luego de dirigirle una mirada muy poco amistosa a su enemigo, Jack continuó con su historia:

—No conozco su tamaño ni su origen…

—Pero contiene aun el corazón palpitante de Davy Jones —lo interrumpió Pintel, pasando a su lado, transportando un enorme cajón lleno de botellas de ron ayudado por Ragetti, quien iba por detrás de él y que también tenía algo qué agregar:

—¡Es verdad! ¡Tu-tum, tu-tum! —exclamó imitando el sonido de un corazón ayudado con un gesto de su mano.

—Quien obtenga ese cofre poseerá el poder de obligar a Jones a hacer la voluntad de él o ella. Incluyendo, salvar al valiente William de su triste fin —concluyó el sonriente capitán del Perla Negra, haciendo hincapié en los deseos de la muchacha.

—¿No creerás en sus mentiras, verdad? —intervino James, quien, a pesar de que Jacky ya le había puesto sobre aviso acerca del cofre, aún no podía creer que éste fuera de verdad.

Un tanto confundida, Elizabeth miró dubitativa a uno y a otro hombre. Ella conocía muy bien a ambos, pero tenía que decidirse por la creencia de uno de ellos; aquel en el que ella confiaría y pondría el destino de su novio en sus manos.

—¿Cómo lo busco? —le preguntó finalmente al capitán Jack Sparrow mientras James la miraba perplejo y sorprendido ante aquella repentina decisión.

—¡Con esto! —exclamó el triunfante pirata, sacando su compás del cinturón para mostrárselo—. Mi brújula. Es única…

Era única —intervino Jacky, mostrándole a la joven el mismo objeto para luego pasárselo burlonamente por las narices de su enfadado hermano.

—No me refería a eso, "hermanita" —replicó, mirándola como si quisiera asesinarla, casi pegando su rostro al de ella.

—Ya lo sé, "hermanito"; pero "único" también significa raro, singular, solo, absoluto, exclusivo, peculiar, impar, característico, escaso y demás; pero, como ya hay otra, tu dichosa brújula ya dejó de ser la única, rara, singular, sola, absoluta, exclusiva, peculiar, impar, característica, escasa y demás, ¿savvy?

Ante semejante argumento, Jack se había quedado con la boca abierta, pues ella había mencionado todos los sinónimos que él conocía y ya no podía contradecirla con su ingeniosa y bien conocida jerga.

—¡¿Por qué te empeñas en fastidiarme los planes, hermanita?! —protestó con una rabieta infantil mientras golpeaba el piso con la suela de la bota—. ¡¿Es que no te das cuenta que esto es para nuestro beneficio?!

Dándose cuenta de lo que había acabado de decir, Jack se puso colorado como un tomate y le sonrió estúpidamente a la consternada Elizabeth. Jacky se cruzó de brazos muy complacida.

—Cuando dice "única" significa entonces que está averiada —le explicó Norrington a Lizzy con cierta ironía en su voz.

—Es cierto —apoyó Jack, por lo que el ex oficial resopló fastidiado y decidió no meterse más en el asunto, pero la capitana del Perla Negra aún tenía todas las intenciones de seguir fastidiándolo.

—No está rota —replicó, provocando que su hermano pusiera los ojos en blanco, incomodado.

—Está rota —rebatió furioso.

—No está rota.

—¡Está rota! —le replicó en la cara.

—¡No está rota! —insistió poniendo los brazos en jarra, mirándolo desafiante a los ojos—. ¡Si estuviera rota no apuntaría hacia ningún lado!

—¡Pero sí apunta! —exclamó al borde de la histeria.

—¡Ja! ¿Ves? —sonrió triunfante mientras se apartaba de él y se cruzaba de brazos—. Sí funciona y por lo tanto no puede estar rota. Tú mismo lo admitiste, hermanito.

Jack nuevamente se quedó sin habla, comprendiendo que había caído en la trampa intelectual de su hermana y había perdido miserablemente. Histérico, soltó un alarido al cielo mientras se tomaba la cabeza con ambas manos para luego intentar serenarse un poco y volver su atención hacia lo que realmente valía la pena: Elizabeht Swann.

—Mira, no le hagas caso a esa especie de mujer. Esta brújula no apunta al norte… —comenzó a explicarle mientras le mostraba el extraño y hermoso compás.

—¿Hacia dónde apunta? —preguntó la chica.

—Apunta hacia aquello que tú quieres de verdad en este mundo…

Elizabeth lo miró con incredulidad.

—Jack, ¿lo que dices es cierto? —inquirió.

—Lo que dice es verdad, mi querida Lizzy —le dijo Jacky, colocando confianzudamente su brazo sobre los hombros de la joven—. Confía en esta especie de hombre, esta vez no te está mintiendo, como tantas otras veces...

—Gracias por tu apoyo, "querida" hermanita —le sonrió forzadamente para luego volverse hacia Elizabeth, quien ya se había quitado de encima el brazo de la capitana, pues sospechaba, con certeza, que ella iba a pellizcarle el trasero en cualquier momento—. Como verás, no miento, linda. Y lo que más deseas de verdad en este mundo… —siguió diciendo mientras le colocaba la brújula entre sus esbeltas manos— es encontrar el cofre oculto de Davy Jones, ¿no es así?

—¡Rescatar a Will! —ella replicó de inmediato.

—Busca entonces el cofre de Davy Jones —Jack rebatió sonriente para luego levantar la tapa del compás y apartarse exageradamente de ella.

Elizabeth miró la brújula y, por espacio de algunos segundos, la aguja giró alocadamente hasta que se detuvo, señalando hacia una dirección fija. Entonces, el capitán Jack Sparrow espió el compás desde abajo, maravillado: ¡por fin tenían una pista!

—¡Maestre Gibbs! —llamó sin quitarle la vista de encima a la brújula.

—¿Señor? —el aludido bajó rápidamente por el puente del barco.

—¡Tenemos el curso!

—¡Por fin! —festejó para comenzar inmediatamente a dar las órdenes correspondientes a la tripulación que aún seguía preparándose para zarpar—¡Suelten amarras! ¡Leven anclas e icen las velas!

Todo el mundo comenzó a apresurarse, ansiosos por hacerse a la mar lo más rápido posible, ignorando que, su capitán, guardaba intenciones muy oscuras para con ellos.

—Señorita Swann, por aquí… —la invitó amablemente el capitán Sparrow, así que la "invitada" se dirigió hacia el Perla Negra acompañada por nuestro intrigante y sonriente protagonista.

—Tú también puedes abordarme, digo, abordar mi navío, Norry —le propuso Jacky al fastidiado Norrington, colgándose de su brazo, mirándolo amorosamente y pestañeando coqueta y exageradamente.

Pero en el momento que comenzaban a caminar hacia el Perla Negra, Pintel se acercó a ellos y puso una vivaz cabra blanca entre los brazos del sorprendido James Norrington.

—¡Sea bienvenido a bordo, ex comodoro! ¡Ja, ja, ja! —se burló, pues siendo ahora Norrington un simple grumete, estaba obligado a cumplir aquellas faenas de baja categoría.

No pudiendo con el peso del animal gracias a su borrachera y a sus heridas, James cayó sentado al suelo con la cabra entre sus manos. Furiosa, Jacky le arrebató el animalito y se lo entregó a Billy para después dirigirse hacia Pintel, quien estaba desamarrando el Perla, y le propinó un buen puntapié en el trasero, lanzándolo de cabeza al agua ante las risas de los demás piratas.

—¡Nadie trata así a mi semental, idiota! —le gritó la capitana—. ¡Para que sepas él será mi esclavo sexual a partir de ahora y no un simple grumete como tú!

Y así, luego de decir esto, se dirigió con paso firme hacia el avergonzado "semental" y lo ayudó a ponerse en pie mientras declaraba:

—No te preocupes, Norry; no voy a permitir que estos brutos te maltraten. Yo me ocuparé de tus heridas y muy pronto estarás bien, ya lo verás. ¡Vamos a divertirnos de los lindo los dos juntos! ¿Te imaginas las cosas lujuriosas que podremos hacer a bordo? —comentó ilusionada—. ¡Sube a bordo, pequeño Billy! —le dijo, haciéndole una señal.

El chico los siguió muy contento con la cabrita entre sus brazos, pero James se preguntaba para sus adentros si no hubiera sido mejor quedarse en Tortuga y olvidar sus ansias de venganza.

Notas de una Autora Descuidada:

Uuuuhhh, XD Jacky y James juntos en el Perla… como que van a haber "ciertas" escenillas… Nuestra pirata se las trae, no hay duda de eso… al igual que Jack. ¿Cómo seguirá la relación entre ellos dos? Mmm, no lo sé. Will ya conoció a su padre, lo que le dará motivo para comenzar a actuar de manera algo contradictoria a su personalidad…

Querida : me tomaste por sorpresa con tu revieu, ya estaba por publicar el capi : ) Yo no trato mal a Norry, es Jacky… la muy desalmada : ( Jacky no tiene idea que Norry la escuchó, ¿qué hará cuando lo sepa? A los otros personajes vas a volver a verlos en el fic siguiente con todas sus historias. No te preocupés, Jacky va ha sufrir de lo lindo, te lo aseguro. Y, además, ella hará algo tremendamente bueno por él, ya lo verás… Isabel es una loca, pero pronto pagará sus locuras. Creo que más bien los trata como piezas de ajedrez… : ( ¡Qué hermoso, Cartagena! ¡Cómo me gustaría conocerla! De verdad me asombra tu enamoramiento de Davy Jones… je :D ¡Mil besos y nos leemos pronto!

Querida Harisha: sí, sí es cierto, es otra treta, en parte… : ) así que, en parte, Jacky obviamente engañó a Isabel. Pero sería bueno saber cuál es ésa parte, ¿no? XD Bueno, resulta obvio que el pobre de James no crea totalmente en Jacky, después de todo, ella nunca ha sido sincera con él, ¿no crees? Sip. Una buena pelea de hermosas gatas en el lodo, je XD no creo que James las haya detenido, es un espectáculo muy sensual de ver, XP ¡Oh sí! ¡Seagull es todo un amor tanto con los niños como con las mujeres! ¿Quién se le resistiría? :D Pues yo te reconozco, lo que pasa que hemos visto caer tantas veces a James por culpa de Jacky, que ya nos estamos… ¡acostumbrando! Pero, ¿realmente él volverá a confiar en ella una vez más? Besos : )

Bye!

Querida beatriz gpe: hola, mi querida amiga ; ) Jacky, como siempre, complica todo con sus mentiras, por lo que no creo que todo se aclare tan fácilmente esta vez, pues creo que Norry ya no volverá a creerle nunca más : ( Dices que Isabel no sabe con quién se metió, pues en eso tenés algo de razón, pero creo que deberíamos cambiar a Jacky por otra persona… :o Me alegra que hayás recibido mi regalito, pensé que no lo habías recibido. ¡A ver cuándo nos conectamos! Te quiere: Gaby

Querida Flint: eso mismo digo yo, si él ya no cree en Jacky, ¿quién demonios lo manda a creer todo lo que dice ella? Jacky es una lujuriosa sin remedio, no hay duda XD Je, no sé si Norry seguiría tus consejos… ¿qué tan fiable serías? Pero bueno, viniendo de una experta regadora y una iluminadora ranchera, hay que ser idiota para no seguir tus consejos… : ) ¡Hace mucho que no chateamos y te extraño un montón! Chau!

Querida captain sweeney lina: de nada, cualquier cosa para mis lectores : ) Tenés razón, me parece que ahora así a la pobre Jacky le va a ser realmente difícil salir de ésta, pues creo que Norry no va a "perdonarla" tan fácilmente… : ( Mmm, creo que Jacky aún no confía lo suficiente en Norry como para explicarle sus planes… Norry va a cambiar y Jacky también lo hará, pero… ¿será a tiempo como para confesarle la verdad? ¿Él le creerá esta vez? Tal vez ya sea demasiado tarde como para hacerlo… : ( ¡Oh! ¡Los toques de humor son lo máximo! Sino mirá La Maldición del Anillo de la Calavera… : ) Ahora quedan 5 capis… James meterá la pata y se vengará, sorprendiendo a más de uno, y Jacky aprenderá a ser más honesta con los demás. Y en cuanto una nochecilla de fastidio… ejem, bueno, habrá algo de eso en el capi que viene, je… XD besos desde Argentina!!!

Querida aridarck: mil gracias, hago lo posible para que disfruten de mi historia : ) Es verdad, la relación entre Jacky y Norry es verdaderamente tortuosa… ¡se los veía tan bien juntos en Port Royal! Me pregunto si volverán alguna vez aquellos tiempos… : ( Isabel es una excelente conspiradora al igual que Jacky es una excelente mentirosa… pero serán esas "cualidades" las que las terminará por hundirlas… :o Ahora que faltan 5 capítulos para el final, tanto Jack como Jacky podrían correr un feo destino por culpa de sus conspiraciones… y no solamente ellos correrán con esa suerte, no… je, je, je… ¡Besos para vos también! ¡Bye!

Querida Yrazemita: je, bueno, te confieso que a la estúpida esa la hice quedar re mal con el novio acusándola de mentirosa, liera y puta. Demás está aclarar que se separaron ese mismo día, je XD Dije la absoluta verdad acerca de ella, así que tengo la conciencia bien tranquila : ) pero, claro que desde ese día ella me odia profundamente y me insulta cada vez que puede, pero, como yo sé que nada de lo que dice es verdad, no me afecta para nada, solamente me limito a reírme de ella ya a saludarla burlonamente cada vez que nos cruzamos. Ella ya dejó de insultarme porque vio que eso no le resultaba y ahora se limita a hacerse la gran dama y a ignorarme. Yo sé que ella no me llega ni a los tobillos, solamente me causa asco al imaginarme con todos los viejos que se debe acostar para tener ropa linda. ¡El honor y la justicia son las cosas más importantes para mi! Claro que este pensamiento medieval no va con los tiempos que corren y una queda un tanto desubicada con tanta falta de honestidad y orgullo sobre lo que uno hace… : ( Espero que te mantegás en esos ideales tan difíciles y raros de seguir en estos días. ¡¿Qué tu mamá no haría nada si tu papá tuviera una amante?! Lo siento, pero… ¡¿es que no tiene amor propio?! Sé que los hombres necesitan tirarse una canita al aire de vez en cuando, pero eso de permitirles tener una amante es ya demasiado… ¡Y lo mismo opino respecto al dinero! ¡Ese dinero lo tendría que gastar yo y no esa puta! No hay derecho, no señor… : ( pero me he jurado darle una paliza a esa estúpida y cantarle los cuarenta a mi papá en cuanto les de la cana lisa y llanamente. No, no dijo cosas peores, pero, eran cosas muy propias de ella… Norry esta vez ya no volverá a confiar en ella a pesar de haberla visto ponerse súper celosa por él hasta el extremo de pelearse con Lizzy… Vamos, la pobre Jacky aún piensa que su Norry aún siente algo por la hermosa hija del gobernador… XD ¡y eso la enloquece de celos! Creo que el final será sorprendente, pero no te preocupés, aún queda el tercer fic y tal vez haiga un cuarto fic, no lo sé con certeza : ) ¡3 semanas! ¡qué ansiedad! Mirá, tratá de no preocuparte demasiado por el problema de tu novio, tal vez se arreglen o no (yo pienso que sí se arreglarán), por el momento disfrutá de la hermosa experiencia que estás viviendo, amá a tu hija con todo tu corazón porque es el regalo más precioso que una puede llegar a tener.¡Y claro que quiero ver las fotos de tu baby a medida que vaya creciendo! ¡quiero verla crecer! XD Bueno, mi querida y futura abogada, te dejo además de decirte que parecés tener mucha menos edad de la que tenés realmente : ) ¡felicidades! La dirección de correo nunca sale en los reviews, dejameló en mi sitio live : ) ¡espero charlar con vos algún día! ¡Un millón de besos!

Querida Santillán: je, mucha onda. Me da gusto que te haya gustado el capi : ) Nop, no creo que James les haya despegado la vista de encima, pues es la lucha en lodo femenina es el deporte más atractivo para los hombres, ¿no? Je XD La tardanza fue sin querer, ya había terminado el capi el domingo pasado pero no se podía publicar en Fanfiction porque no funcionaba el Login… ¡qué rabia! X( ¿Puedo agregarte a mi msn? Aunque casi nunca estoy conectada, a veces sucede el milagro de conectarme XD yo te aviso, ¿ok? No hay drama : ) Creo que ya viste las fotos que puse en mi sitio live, creo, si no me equivoco… sino, podés verlas y dejar tu opinión : ) Vos también cuidate, amiga, ¡Bye! : )

Querido D4rK Sid3: creo que para casi nadie es sorpresa que Jacky, nuevamente, le haya roto el corazón a Norrington, pero… ¿será esta simple gota lo suficientemente gorda como para rebalsar el vaso? Tal vez con una buena lección, Jacky aprenda a ser por lo menos, honesta con él XD Tenés razón, se armará el quilombo cuando Beckett entre en acción… :o No creo que Jack e Isabel crucen palabra alguna por ahora, será seguramente el tercer fic, en circunstancias francamente inesperadas, je : ) ¡tené paciencia que muy pronto se dará! Creo… Besos y cuidate vos también… ¡chau! Desde Argentina, Gaby : )

He publicado unas nuevas fotos de los personajes de Piratas en mi site live. Opinen y propongan otras opciones si quieren. No he visto ninguna peli, solamente la de Mortal Kombat. Sigo descargando Ranma ½ y viendo Nadja del Mañana y Mujercitas. Aún no terminé de leer Vivir la Historia en el Imperio Bizantino y Ana Frank. Mis siguientes libros a leer serán: Vivir la Historia en la Francia de la Ilustración y El Conde de Montecristo.

Gracias por leer!

Cuídense!

Sayounara Bye Bye!

Gabriella Yu

(Faltan 5 o 4 capís para el final)

9