Bueno hay que dar unas fanfarrias!!! tuf, tuf, tuf, tuuuuuuuuuf!!!! aquí esta el epilogo! Espero que les guste, mil gracias a todos los que han leido, y leeran mi historia, gracias por sus comentarios que fueron de gran animo para mi, y espero verlos pronto x aca.

Acabo diciendo que Hey Arnold pertenece a Nickelodeon y a su creador Barlett, y lo he realizado por el mero amor al arte!!!! Gracias a todos los quiero muchisimo!!!!

IRES!

E P I L O G O

El aeropuerto estaba atestado de gente no podía creer que ya fuera tiempo de regresar a la escuela, había pasado el verano en compañía de sus padres viajando y ese día lo había estado esperando.

-Ya basta, estas mas emocionado que yo –dijo el joven moreno mirando a su amigo

-Oh Gerald ¿no estas emocionado por que Phoebe regresa?

-Bueno si lo estoy, pero no es la primera vez que nos separamos.

-Si lo recuerdo, mira ya están saliendo.

-Princesa –dijo el moreno mirando a su novia que se acercaba a ellos

-Hola amor, ¿Cómo pasaste el invierno?

-Bien, fuimos a esquiar y Timberly se rompió una pierna, pero –dijo al ver la expresión de asustada de su novia – pero esta bien, ya sabes como es ella

-Si, hola Arnold.

-Donde esta Helga

-Lo siento, ella no pudo venir –dijo mirando a su amigo – ella te escribió esto –dijo entregándole una carta

-Mi madre me hablo y me dijo que ya estoy inscrita, y que mañana empiezan las clases

-Si, será un buen año, verdad amigo

-Si –dijo este comenzando a leer la carta

-Vamos viejo que dice

-Que no volverá –dijo sonriendo – dice que el haber faltado a la escuela, les hizo perder el año en el campeonato de Tennis y sus amigas casi la asesinan, además de que no se tantas cosas, pero dice que hará lo posible por llegar el próximo semestre.

-Bien entonces vamos, hay que alistarnos para la escuela, ya la llamaras mas tarde –dijo Gerald abrazando a su novia mientras caminaban hacia casa.

Los días y los meses pasaron Arnold releía las carta que la rubia le había mandado. La había llamado pero nadie le contestaba, Olga y Max también habían salido asi que no podía hablar con nadie para saber de ella, Gerald acababa de irse para ir a rentar su traje para el baile de primavera, el había dejado en claro que no iria, y se quedo ofuscado en su recamara, ¿Cómo ir? ¿con quien ir? Se quedo dormido y dejo caer la carta al suelo.

-Arnold? –dijo Stella abriendo un poco la puerta – No quieres cenar? – Vio que su hijo dormía, ella sonrió y entro despacio en su cuarto, se sentó en el sofá y lo miro dormir, hacia meses que estaba de vuelta en casa, y mientras más vivía allí mas se daba cuenta de lo mucho que aun le faltaba conocer de su hijo. A veces se veía sentada en la sala escuchándolo como le contaba sobre las historias que su abuelo le contaba de ellos, y también sobre toda su vida.

Stella conocía los sentimientos que tenía su hijo por la hermana de Olga, ella y Olga mantenían comunicación muy cercana, y le habían llamado el día anterior avisando que había salido de vacaciones ella y Max. Sabía que su hijo extrañaba a Helga, pero ella había regresado a Canadá, miro el suelo y sonrió, había muchas cosas allí ropa sucia, juegos de video, y papeles, su hijo no le permitía entrar a limpiar, lo había hecho durante toda su vida y ahora le era difícil el cambio.

Comenzó a levantar los papeles del suelo y vio la invitación de la escuela era colorido y muy llamativo, allí decía que la fiesta sería el día siguiente e invitarían a otras dos escuelas de el sector.

También levanto un papel que estaba doblado a la mitad, este parecía que lo había leído una y otra vez lo miro y sonrió, dejo la carta junto a su almohada y salió del cuarto, mas tarde lo despertaría para ir a cenar.

Media hora mas tarde Arnold abrió los ojos, se había quedado dormido sin quererlo, se desperezo y se sentó en la cama, sonrió al ver todo en orden, sabia que su madre había entrado y le había recogido su desastre, esos últimos días se había comportado como un tonto, pero había deseado ver a Helga, y el que no hubiera regresado le causaba molestia.

Tomo la carta y bajo a la sala, donde su madre tomaba café mientras leía un libro.

-Hola mama, ¿Qué estas leyendo?

-Oh es una novela que me gusta mucho, orgullo y prejuicio, creí que aquí estaba la mía, pero no la he encontrado, esta me la regalo tu papa

-Oh –dijo recordando que Helga llevaba ese libro en el viaje

-Iras a la fiesta?

-No

-Vamos te divertirás, porque estas tan apático

-No es nada

-Es por Helga? Se que a ella no le gustaría verte tan amargado, veras que pronto volverá

-No lo creo, bueno, no pronto, toma –dijo entregándole la carta

-Es de ella?

-Si, léela si quieres, iré por un refresco

Stella miro la carta y la desdoblo mirando a su hijo entrar en la cocina y escuchando como su abuela lo saludaba con ánimo y también su abuelo.

Querido Cabeza de balón – Stella sonrió al leer el encabezado de la carta

Espero que estés bien, ¿Cómo te fue en casa de Arni? Mándale saludos de mi parte, y también a tu familia, yo por mi parte estoy excelente, mis padres están felices por que regrese, Miriam esta superando cada día mas su problema, si cuando llegamos a Canadá comenzó a mejorar ahora es otra persona, me ha dicho que me ama y me extraña mas que en toda mi vida, y Bob, es tan atento, no lo creí de papá, pero todo es tan diferente. Me han dicho lo mucho que les preocupo el saber que estuve a punto de morir, pero mas aun lo que había hecho por encontrar a Olga, han sido fabulosos.

Papá se preocupo demasiado cuando le dije que quería regresar a Hillwood, me dijo que no quería que me fuera porque no podía soportar perderme de nuevo, pero parece que si lo acepto, mas sin embargo, las cosas no salieron tan bien, recuerdas a Roberta, bueno cuando se entero que estaba en casa llego hecha un bólido y me dijo que porque no le había llamado que Paris le había dicho porque Max le había avisado, y me acuso de haber dejado que la escuela perdiera el torneo de Tennis.

La carta continuaba describiendo como, había sido recibida en su casa, y en la escuela y todo lo que sus amigas le habían dicho…

En estos momentos que estas leyendo yo me encuentro en Paris, pues este semestre la escuela hace intercambio de estudiantes y yo estaba seleccionada para ir, la verdad no era mi deseo ir, yo quería regresar, pero las cosas no son así de fáciles, mis padres no querían que volviera a Hillwood, el no comprendía porque quería regresar, pero no saben lo que pasa, aunque se lo explique papá me dijo que era algo sin sentido, que solo era una niña, que conociera mas personas, que conociera mas mundo, mis amigas lo apoyaron y después de dejar a Phbes en el aeropuerto, me llevaran con ellas a Paris, entonces no creo volver por ahora.

Por favor perdóname se que mis promesas no son validas pues no regrese al iniciar la escuela, pero lo hare, en algún momento, disfruta cada momento, ríe y convive con todos, no dejes de ser ese Arnold del cual me enamore hace tanto tiempo y que aun sigue en mi corazón, por favor, sigue adelante, y cuando sea el momento nos encontraremos nuevamente, este es mi celular llámame cuando puedas…

Te extraño y espero verte pronto… Helga G. Pataki

Stella miro la carta y vio que su hijo había regresado y le sonrió

-Ella te quiere mucho verdad, y tu a ella?

-Si mama, estoy enamorado de ella

-Vaya, eso es genial –dijo sonriendo – Pero si es así, porque no la complaces

-Complazco?

-Si ella te dijo que te divirtieras y te estas convirtiendo en un ermitaño

-Mama yo…

-Vamos, iremos a comprar ropa para el baile antes de que cierren las tiendas y no quiero escuchar un pero…

-Bien –dijo tomando su gorra

-Así me gusta

Después de recorrer las tiendas del centro comercial, se dirigieron a casa hablando de ellos, contando cosas que ninguno había dicho y al llegar fueron recibidos por Miles que les sonreía

Se fueron de compras sin mi? –dijo intentando sonar ofendido

-Mañana tenemos una fiesta en al escuela

-Oh así que si iras

-Ya lo sabias papa?

-Si tu amigo Gerald se acaba de ir, ha venido a buscarte desde que llegue, pero dijo que mañana lo intentaría de nuevo

-Bueno vamos a cenar.

Era mas de medio día cuando abrió los ojos y un moreno le sonreía triunfante frente a el

-Así que decidiste ir

-Si

-Genial viejo, sabes que perdí una apuesta con Phbs de que si iras

-Vaya así aprenderás a no apostar contra ella

-Entonces, que te parece si vamos a jugar un poco de baloncesto y después regresamos a alistarnos, Phbes acabo de dejar a Phoebe en el salón de belleza

-Pero la fiesta es hasta las cuatro! –dijo el rubio sorprendido

-Si eso le pregunte, pero dijo que no lo entendería

-Bueno alístate, yo iré a probar ese guiso que esta preparando tu madre

-Claro –dijo el rubio sonriendo, aun no se acostumbraba a ver a su mejor amigo enamorado de los guisos de su madre, cuando antes ni siquiera deseaba probar el postre de su abuela.

El dia paso, largo y despacio, a las 6 los 3 amigos caminaban por el amplio patio de la escuela, había estantes por todos lados, parecía una gran feria, podían encontrar desde algodones hasta juegos de tiro, había muchos chicos y chicas que no conocían, a lo lejos vio como Ronda caminaba de la mano de Harold, y Lorenzo lanzaba dardos mientras una chica morena le aplaudía.

-Ven vamos adentro, veamos que mas hay

-Si claro

-Quieres un helado preciosa? –dijo el moreno sonriéndole a su novia

-Si gracias

-Te dije que luces muy, muy linda!

-Si, me lo dijiste

-Me adelantare para buscar asiento

-Si por supuesto.

Arnold entro al gimnasio, todo estaba alumbrado con luces pequeñas que titilaban y dejaban todo a media luz. Las parejas bailaban y otras reían, el se acerco a la mesa del ponche y se sirvió un vaso.

-Hola –dijo una suave voz detrás de el

-Lila –dijo el sonriéndole

-Como estas?

-Bien, Lila, lamento mucho lo que…

-No, esta bien, lo entiendo, antes no lo comprendí pero ahora se que hay veces que a unos les toca ganar y a otros perder.

-Se que encontraras a alguien mejor

-Si, estoy segura de eso, bueno, me tengo que ir espero poder bailar contigo en un rato –dijo sonriendo mientras miraba la pista y se fue saludando de paso a Gerald y Phoebs que iban llegando

-Hola Lila

-Hola chicos, nos vemos mas tarde

-¿Qué tal, como esta?

-Bien –dijo el rubio

-Excelente, quieres algo de tomar

-Si –dijo Phbs

-Quédense aquí, yo iré –dijo Gerald

-Gracias

-El se gano la lotería contigo –dijo mirando a la chica de ojos rasgados.

-Creo que fue mutuo, Arnold estas bien? Digo, se que esperabas a Helga, pero

-Si, yo entiendo que no haya regresado, pero la esperare el tiempo necesario

-¿quieres bailar? –dijo Phoebe sonriéndole

-Yo, bueno

-Vamos –dijo tomándolo de la mano, - si no lo haces ahora Gerald no te lo permitirá después

Ambos entraron en la pista y comenzaron a bailar lentamente

-Míralo me asesinara –dijo al ver al moreno dejando los vasos en la mesa

-Si –dijo ella riendo

-Disculpa pero ella es mi pareja –dijo Gerald acercándose a los dos

-A si –dijo el rubio – Pero estamos bailando, si te la entrego con quien bailare yo?

-Pues que te parece con ella? –dijo señalando a una castaña que estaba detrás de el

-No la conozco –dijo el riendo –mejor me voy a la mesa

-Escucha Arnold, se que no eres Santo de mi devoción, pero si me conoces –dijo la chica girándose y sonriéndole

-Roberta!!! Que haces aquí?

-Vine a escoltar a tu pareja –dijo jalando del brazo a la rubia que hablaba con Yuyin

-Helga!

-Hola Arnold, ¿quieres bailar?

-He…

-Tomare eso como un si –dijo tomándolo de la mano

-Cuando llegaste? –dijo el sonriendo

-Hoy

-Cuanto tiempo te quedaras?

-Para siempre

-Genial

-Si –dijo la rubia

-Te extrañe

-Y yo a ti

El se acerco a ella y la beso suavemente mientras la música invadía sus sentidos, al fin todo estaba en orden.

* * * F I N * * *