Pues aqui estoy de nuevo molestando, ahora con una serie que tengo pensando mucho tiempo, he escrito todo este primer capitulo muchas veces, pero al final este me convencio, espero que ustedes opinen lo mismo.

Se trata de un Taijun, o algo parecido, es una trama algo inusual tal vez, pero me taladra la mente y mejor sacarlo antes de que me deje sin ideas XD.

Este primer capitulo es algo soso, pero es el escencial, ya en los siguientes se comprendera mas todo.

un saludo y espero que les agrade.

Capitulo 1

"Esto no puede estar pasando", esto debe ser un mal sueño", pensaba la chica, y al mismo tiempo bloqueaba la idea de que a veces, la gente que se pierde en el bosque muere.

Pero no estaba sola, con ella, perdido también, se encontraba un chico, el que su hermano tanto admiraba, Taichi Yagami. Uno de aquellos chicos especiales que tuvieron que ver con el digimundo, eso tan raro que ocurrió meses atrás.

Pero la razón de que estuvieran juntos (perdidos) era por cuestiones del azar, y ahora no importara que fueran dos (perdidos), da lo mismo cuando ninguno sabe que camino seguir.

Ambos vestían ropa deportiva, Tai un playera azul con una chamarra blanca y un pantalón negro con zapatos deportivos. Ella con el mismo estilo de ropa pero en tonos más claros, playera blanca, pantalón azul claro y una sudadera con tonos rojos y blancos.

No quería pensar en la palabra "perdidos", pero ¿Qué otra palabra quedaría mejor?, ninguna por supuesto.

Las cosas no fueron lo mas normales que ella hubiese querido, en su escuela se implemento una actividad de nivel nacional, de los tantos estudiantes de su nivel se seleccionaba a los que practicaban algún deporte, y de ese grupo se sorteaban un par de lugares para el campamento a nivel nacional. De la escuela nivel medio de Odaiba salieron el jugador estrella del equipo de fútbol, Tai Yagami y la capitana del equipo de Sofball, Jun Motomiya. La suerte estaba echada.

Ya que por lo menos conocía a Tai, por su amistad con su hermano Davis, pues le resulto un viaje agradable, tratando más al chico se dio cuenta de que era una excelente persona y que tenían cierta afinidad para entablar una amistad.

El lugar de reunión. Shinga. "Maldito Japón", eso pensaba Jun, "somos un país industrializado y aun así tenemos mas del 50 de nuestro territorio cubierto de bosques."

Pero no era culpa de los buenos ambientalistas, ni de la conciencia ambientalista predominante, era culpa suya, el que estuviesen perdidos era su culpa, y lo sabia, pero también le atormentaba.

Una vez seleccionados, los asistentes a dicho campamento nacional, se les cito en la ciudad de Otsu, y de ahí se seleccionaría a los aptos para poder permanecer en el campamento nacional de verano para jóvenes deportistas japoneses, nombre el cual, para ella, era una estupidez de ocho palabras.

Pero sintió mucho coraje cuando supo que la "prueba" era cruzar una extensión de bosque de unos sesenta kilómetros, y solo serian seleccionados los primeros que llegaran, algo así de cincuenta personas de las doscientas reunidas en Otsu, además debían llegar en parejas la cual era precisamente aquella que venia del mismo colegio.

¿Eso era justo?, en primer lugar ellos llegaron por un sorteo, si se trataba de seleccionar a los mejores ¿no era mejor seleccionarlos desde el comienzo en lugar de dejarlo a la suerte?, pues si, pero el pretexto de los organizadores era que todos tuvieran la misma oportunidad de asistir, y si era así ¿Por qué ahora la selección?, si hubiese podido preguntar le habrían respondido: "nosotros hacemos las reglas, y tu las acatas."

No quedaba más que intentar representar dignamente a su colegio, a Tai no pareció molestarle las irregularidades en que se veía inmiscuida toda la actividad, y pensó que era la mejor actitud, lo único que quedaba era poder permanecer en ese entupidísimo campamento.

Una de las reglas, reglas de porquería, era no llevar más que lo indispensable, lo cual era artículos de aseo personal y ropa deportiva, no se admitían aparatos electrónicos de ningún tipo, solo contacto con la naturaleza. En ese instante Jun pensó que esa regla tenia que ser la más entupida que jamás escucho o leyó en toda su vida, y sobre todo por que su vida peligraba por ello.

Comenzaron el camino, que en general era seguir un camino lleno de cuestas, pero bien definido, de hecho parecía un camino de turistas, pero eso no era difícil, había suficiente espacio para que pasaran dos hileras de automóviles. Los mas seguros comenzaron corriendo, lo cual fue un error, el camino era de aproximadamente unas quince horas, esos incautos quedarían seguramente a medio camino sin señal de poder recobrar el aliento, otros indignados por las reglas, tal como Jun, prefirieron solo aprovechar el paseo, sin la menor intención de querer competir absurdamente. Pero el equipo formado por Tai y Jun no era derrotista ni tonto, así que comenzaron a un ritmo normal, pronto se fue marcando la diferencia, cuando entre cada grupo había por lo menos una hora de ventaja, pero fue por ello que paso lo que paso.

Calculando aproximadamente en que posición se encontraban, sus mentes los situaron justo a la mitad, ni estaban en el grupo puntero, ni en el grupo más rezagado, pero en esa posición tal vez podrían en algún momento, llegar a quedar entre los seleccionados, pero no era muy probable.

Y fue momento de la gran idea, esa grandiosa idea.

-Tai¿ves lo mismo que yo?- había preguntado la chica.

-¿Te refieres a que aun nos falta mucho recorrido?-había respondido el chico observando el camino, ya que ambos estaban en una cuesta donde se veía parte del camino, sobre todo una gran curva, que rodeaba un conjunto de árboles realmente espesos.

-Si, pero fíjate, si salimos del camino y seguimos en línea recta en lugar de seguir la gran curva nos ahorraríamos mucho recorrido y podríamos ingresar fácilmente a ese campamento, en matemáticas siempre me insistieron que el camino mas corto entre un punto y otro es una línea recta.- Esa había sido la propuesta de Jun, que muchos ya la habían pensado, pero nadie la había puesto en practica.

-No se si sea buena idea, recuerda que nos advirtieron que siguiéramos el camino, el bosque es peligroso.- eso había sido el coherente razonamiento del moreno, era preciso.

-Vamos Tai, date cuenta, es una tontería no hacerlo, no nos podemos perder, es muy fácil, además si queremos estar en ese campamento no nos queda otra opción, piénsalo, muchos de los que están aquí practican deportes que les dan ventajas, como corredores de velocidad o larga distancia, de maratones, especialistas en campo traviesa y cosas así, imagina cuanta ventaja nos llevan, si no hacemos esto no creo que lo logremos.- Este razonamiento fue lo que convenció a Tai a arriesgarse con el plan de Jun, el se sentía ahora culpable de haberlo aceptado.

Al llegar al principio de la gran curva se introdujeron en el bosque, procurando no internarse mucho, pero rápidamente se dieron cuenta que no iba a ser tan sencillo como parecía.

El motivo por lo cual el camino describía una curva era por que evitaba una parte donde el terreno describía constantes declives, pequeños barrancos y un terreno bastante irregular, desde secciones de pedruscos, otras partes con zonas arenosas muy inestables y hasta lugares cubierta de grava que hacia que no se pudiera tener tracción al caminar.

Pero pensando que a pesar de todo seria un buen atajo, Jun y Tai, continuaron su recorrido, pero después de un par de horas Jun se dio cuenta que, probablemente, habían hecho más del doble que si hubiesen seguido el camino, lo sabía pero no quería decirlo, además no se explicaba como podía ser, ella estaba segura de haber seguido una línea recta, pero ahora no lo estaba tanto, por otro lado noto que Tai tenia un gesto muy serio, probablemente por que pensaba en lo mismo que ella… estaban perdidos.

Vamos, y lo que mas le molestaba y aterraba, era el saber que todos fueron llevados con la noticia de que estarían diez días de campamento, así que si estuviesen realmente perdidos, aun se resistía albergando esperanza, sus familias no se preocuparían, pensarían que estaban en dicho campamento.

La ultima esperanza, si es que en verdad estaban perdidos, era que los despóticos encargados del campamento notaran que no se encontraban ni entre los elegidos ni entre los rechazados, pero dado que habría muchos rechazados tenia miedo que eso no ocurriese.

-Jun, ya no podemos ser tercos.- La voz de Tai la saco por fin de sus cavilaciones, las cuales tenia desde hace cinco minutos recordando los últimos sucesos.

No podía creerlo, hace unas cuatro horas partía de su casa, hace tres horas comenzaban el recorrido hacia el campamento, y hace dos horas decidieron salir del camino, y ahora estaba en medio de un bosque, sin ningún medio para encontrar el camino mas que sus intuiciones y la suerte, mucha pero mucha suerte.

-¿A que te refieres?- Contesto la chica, sabia a que se refería, sin embargo prefería que él sacara el tema.

-Sabes bien a lo que me refiero, estamos perdidos.- Sentencio Tai.

Ya estaba. Jun suspiro, solo faltaba decirlo, como si la palabra en si tuviese poder por si misma.

-Lo... lo se, ya deberíamos estar en el camino de nuevo.- Un pequeño temblor se apodero de ella.- ¿Qué haremos?

La chica sintió mucha desesperación, por un momento el aplomo y seguridad que siempre tenia se estaban desplomando, pero la sorpresa que llego en un instante la saco de ese derrumbamiento emocional, Tai la estaba abrazando.

-Tranquila, no pierdas la calma, para salir de esto debemos estar calmados y con la cabeza fría.- le dijo Tai, y cuando sintió que la chica recupero la calma la soltó.- ya estas mejor.

Jun se sintió muy confundida, por un lado serena, pero por otro algo avergonzada por la forma en que Tai la calmo, y ello provoco un sonrojo en ella.

Él lo noto, también noto que actuó sin pensar, como lo hubiese hecho con alguno de sus amigos o amigas mas cercanos, Jun no lo era, se había tomado una libertad de más.

-Lo siento, discúlpame.- Tai tomo un par de pasos de distancia.

-No, fue raro, pero reconfortante, tienes razón, es mejor calmarnos.- Acepto Jun mostrando una sonrisa y calmándose por completo.- Bien, entonces¿Qué hacemos?

La pregunta tomo por sorpresa a Tai, el chico miro alrededor, parecía algo difícil de responder… y lo era¿Qué hacer?, seguir adelante parecía una locura, sin saber hacia donde se dirigían, podría hacer que su situación empeorara más. Detenerse y esperar a que los encontraran parecía peor opción, él también había meditado y aun faltaba que terminara la prueba para que, si lo hacían, notaran que faltaban, y eso llevaría aun unas doce horas, contando con que lo notaran.

No estoy muy seguro.- dijo por fin.- no soy un experto en esto, pero creo que por lo menos deberíamos tratar de orientarnos, pero aquí es difícil.

Jun observo alrededor y noto que era cierto. Por todos lados se veían árboles y mas árboles, la mayoría cedros y abetos, estaban en la estación donde la vegetación era mas prolifera, los rayos del sol apenas llegaban a atravesar las tupidas copas cubiertas de miles de hojas, las cuales no dejaban saber en que dirección se encontraba el astro celeste, contribuyendo a esto el hecho que pronto estarían cerca del medio día, lo cual no ayudaba para una buena orientación.

-¿Qué sugieres?-pregunto la chica después de haber analizado la situación.

-Yo no soy un genio, pero creo que lo mejor es buscar un claro o algo parecido, un lugar donde, por lo menos, podamos orientarnos un poco con ayuda del sol. Pero… no se si podamos encontrar por lo menos un claro, es el mismo problema que el regresar al camino.- Culmino Tai

-Se que mis ideas no…-trago saliva.- no han sido muy buenas, pero podríamos subir a un árbol, tal vez veríamos algo.

Tai observo con perplejidad a Jun, luego a los árboles, eran enormes, los que soportarían el peso de una persona y permitirían una buena visión del lugar serian sin duda los que sobrepasaban los quince metros de altura.

-Es una buena idea, pero será difícil subir.- observo el chico, pero se retiro la mochila que portaba sus pertenencias.- pero si no hacemos algo nos quedaremos aquí.

-Espera, puedo hacerlo yo.- objeto Jun.

-No te preocupes, yo lo hago.- insistió Tai palpando la superficie del árbol que había seleccionado.

Si Jun odiaba algo era el machismo, el que un hombre no considerara a una mujer capaz de realizar algunas actividades la ponía de muy mal humor.

-Escúchame, yo soy capaz de trepar a un árbol, tal vez más rápido que tú.- Afirmo con agresividad la chica, y sin darle tiempo a Tai de contestar, disculparse o aclararse.

Jun tomo el árbol más cercano y comenzó a trepar, apenas había subido la mitad de un gran árbol cuando resbalo, trato de sujetarse, pero sus manos resbalaron perdiendo el agarre.

-Cuidado.- Grito Tai, pero era tarde, la chica cayo con pesadez al suelo, afortunadamente el suelo en esa parte era suave, por lo menos lo suficiente para amortiguar algo la caída, pero no para evitar que rodara unos metros hasta unos arbustos.

Cuando Tai pensó que no pasaría de unos cuantos rasguños para la chica, pero no paro ahí, atravesó el arbusto y descubrió que tras ellos se encontraba una pendiente cubierta de gravilla, sin poder detenerse cayo hasta el fondo que se encontraba a unos diez metros.

-No puede ser.- Tai tomo su mochila y sin pensarlo se acerco a la pendiente la analizo y sin mas se deslizo bajando rápidamente flexionando sus rodillas y deslizándose en sus pies, cuando llego al fondo lo primero que hizo es buscar donde había caído la chica.-Jun¿donde estas?

El fondo de esa pendiente estaba lleno de hierbajos, y la luz no llegaba con claridad, había muchos arbustos y un gran árbol caído, el piso presentaba una apariencia irregular, en algunos puntos se lograba observar un poco de humedad, pero no era muy claro, además lo que Tai buscaba era a su compañera.

-Aquí.- respondió pesadamente la chica, estaba tendía tratando de levantarse, pero la caída la desestabilizo, su ropa presentaba bastantes rasguños y partes sucias, pero la mochila ayudo a amortiguar su caída.

-Jun.- Tai llego a su lado.- ¿estás bien?

-Creo… creo que si, solo estoy un poco aturdida.- contesto Jun, pero aparte de eso sintió nueva culpa, por su arranque nuevamente se complicaban las cosas

-Menos mal, pero no te fuerces.- comento el chico mas tranquilo cuando vio intentar incorporarse a la chica.

-No te preocupes, debemos regresar a donde estábamos.-Comento Jun, limpiándose un poco.

Tai observo la pendiente por donde descendió y comprendió que ya no era posible subir, la grava estaba muy floja, si intentaban subir seguro solo se cansarían en vano

-No creo que podamos, por lo menos no por este camino.- Informo Tai

-Diablos.- se quejo la chica.- diablos…

Entonces ya rendida por lo vivido no pudo soportar el llanto, y lo saco, se acerco a Tai y se apoyo en el desahogándose. No solo era la situación en la que estaban, eran muchas cosas más, todo le causaba una frustración que ocultaba tras su carácter tan irreverente confiado y dominante.

Tai no se resistió al gesto de confianza y dejo que se desahogara...

Ya veran, esto es el inicio, pero es una aventura un tanto simple, pero me atormenta, XD, pronto subire otro y seguire en otros proyectos, pero mientras me divertire escribiendo este.

saludos

Goshujin Sama