Alto ahí! Primero:

Todo los personajes usados en esta historia son propiedad de SNK, (all rights are reserved) así que ya… tengo que ponerlo, sorry…

Otra, acá hay algunas groserías y un poquitín de sexo, si no les gusta mucho eso… ven la X arriba de la ventana? Apreten ahí.

Bienvenidos! XD, perdón es que no sabía como presentarme.

Siempre he escrito fics, nunca me anime a subirlos, no se porqué, hasta que un buen día una hermosa, bella, inteligente y soltera (atención! XD) amiga, me advirtió de esta página.

De los fic que he hecho, talvez los mejore un poco, y después los suba, este es el primero que me tomo enserio, justo tuvo que ser con personajes de KOF!, un juego al que me he hecho aficionado…jejeje, bueno espero que les guste, hay mucho romance unas cuantas patadas, humor… y demases.

Sean gentiles, y déjenme reviews, insultos, gritos y reclamos, jajaja, se que las parejas no son convencionales, pero… espero que lo disfruten y si no… ni modo UU

Lucius.

La historia se llama "Soluciones varias a soledades varias", pero era muy largo y no me gustó, no se me ocurrió otro titulo, sorry.

De soledades y encuentros.

Capitulo 1

La víspera de año nuevo parece vestir al mundo de fiesta, la gente tiene esa sensación de esperanza para con el año entrante, aun la reacia y turbia South Town se había contagiado del ambiente de las fiestas. Durante toda la semana estuvo nevando, las calles estaban blancas, la gente desfilaba por las calles con sus abrigos, había poca actividad, ya eran pasadas las diez, y muchos estaban cenando en sus casas.

Pero, él… seguía vagando entre la poca gente, seguía caminando solo, como siempre.

La noche era su momento favorito del día para salir a caminar, su vida siempre fue así de solitaria, no necesitaba nada más.

Fin de año no era un evento importante en su agenda, o eso es lo que hacía les hacía creer a todos.

Su mente perturbada y oscura, plagada de malos recuerdos, mezclada con la locura y la depravación, incoherente, errante, intolerante y paranoico, caminaba solo con su mirada altanera, desafiante y burlón, pero, solo, y esa soledad se le hacia mas pesada año a año.

El pasado Agosto cumplió sus 44 años, ya estaba bastante grande, nunca festejó un cumpleaños ni jamás nadie lo saludó por eso, jamás recibió una frase cariñosa de nadie, y el se jactaba de no necesitarla.

Pero, hay algo que no podía evitar, odiaba pasar fin de año solo, por alguna razón, necesitaba de la compañía de alguien, el que sea.

Hacía años que esa necesidad la cubrían unos cuantos dólares y un buen prostíbulo, pero, ese año... fue diferente.

Cerca del puerto de South Town, en la zona más peligrosa, ahí, había un pequeño bar abierto, decorado con un estilo que jugaba entre lo clásico y lo moderno, unas mesas de madera ubicadas en la vereda, nadie se sentaba ahí, por el frío que hacía. Pero él, sin pensarlo se sentó, puso su abrigo de piel sobre el respaldo de la silla y esperó a que lo atiendan.

Los empleados del bar se fueron marchando uno a uno, solo quedó un muchacho, el hijo del dueño, quien, atendía sin quejarse, de clientes solo estaban él, Ryuji; y un viejecito que estaba levantándose de su mesa, esperando la cuenta para pagar e irse.

Eran las once, en una hora, sería año nuevo.

"Wisky con poco hielo, como lo pidió señor" Dijo el chico mientras posaba el vaso de Wisky sobre la mesa.

-Mmm, Que? Querés que te aplauda? O vas a ver como lo tomo? – Ryuji, con su característico temperamento.

"Que carácter, sino fuera por que es enorme…" Pensó el chico mientras se alejaba con su bandeja apoyada sobre su vientre. Lo dejó solo, si hubiese sido otra persona le hubiese contestado, pero, al ver la estatura de Ryuji combinada con esos ojos saltones y su expresión de furia, prefirió callarse y retirarse.

Ryuji tomó su vaso, lo sacudió para que y hielo se disolviera un poco más, cuando estaba apunto de tomarse un sorbo, no pudo evitar mirar quien se acercaba al bar.

De caminar pausado, calmado, ninguna expresión en su semblante, como era su costumbre, serio, dos mechones de cabello tapaban su rostro, ni se percató de la presencia de Ryuji, se paró frente a una mesa, se sentó.

Con sus brazos apoyados en la mesa, esperaba a que lo atiendan.

Ryuji lo miraba, el hombre estaba en una mesa delante de él, por momentos ganas de reírse lo invadían, pero se contenía, aprovechando que no lo habían notado.

Después de un rato, el muchacho le trajo una taza de té, Ryuji no pudo más, largó una sonora y aguda carcajada, con su mano derecha en su vientre y la otra en su frente.

-Gato sos de lo peor!!! Quien se pide una taza de té un 31 de Diciembre a las once de la noche! HAHAHAHAHAHAHAHA!!!!!!!!!- A los gritos mientras golpeaba la mesa, riéndose a más no poder.

Gato se quedó paralizado, no quiso voltear a verlo, reconoció la voz chillona de Ryuji, sabía de quien se trataba, y los problemas que le traería. Se paró, apretó sus puños, "no tengo ganas de pelear" pensó, mientras sacaba algunos billetes del bolsillo.

Ryuji caminó hasta él, se paró a un costado, apoyó su mano en el hombro de Gato.

-No te levantes… - Apoyó su vaso de Wisky en la mesa.

-Que… querés?- Gato tomó asiento, sin voltear a verlo.

Ryuji, como si nada, trajo su silla con abrigo y todo, a la mesa de Gato, se sentó enfrentado a él.

-Te molesta si fumo?- Sacó un paquete todo arrugado de cigarrillos.

-No… eh… vas… a…- Gato miraba en silencio, " Se va a sentar acá?!" Pensó.

Ryuji prendió su cigarrillo, Gato lo miraba en silencio, no podía creer el descaro de Ryuji, después de todo, ellos no se llevaban para nada bien; y, después del torneo del 2003 no se habían hablado más.

-Es fin de año, no vas a pasarlo acá, solo y tomando… TE?-

-Tomo lo que quiero, y lo paso como quiero, es mejor que emborracharse y buscar problemas por puro gusto-

Ryuji tomó un poco de wisky, miró a Gato, este estaba esperando alguna reacción violenta, pero no, nada, Ryuji fumaba de su cigarrillo y lo miraba serio.

-Es mejor pasarlo con alguien, aun que sea un dolor en el culo, no? –

-Je… que filosofía, para alguien como vos- Gato, seguía sin entender que buscaba Ryuji.

El muchacho miraba desde la puerta del bar, le temblaban las piernas, temía que esa tensa charla se convierta en un enfrentamiento, después de todo estaba solo, y las calles se estaban vaciando de gente por la hora.

-Tomá, ponele algo de emoción a tu vida- Dijo Ryuji, mientras vertía un poco de wisky en la taza de té de Gato, este, lo miraba con los ojos abiertos de par en par.

-¡No pienso tomarme eso!, quien te dijo que podrías ponerle alcohol al te!?- Replicó Gato, golpeando la mesa.

-Es solo un poco, y es para brindar- Ryuji alzó su vaso, con la mirada perdida en la mesa.- Por que la vida es una mierda-

Un silencio los invadió, Gato se quedó mirándolo, la mano de Ryuji temblaba mientras sostenía el vaso, sus ojos parecían estar perdidos en la mesa, Gato sintió que estaba siendo muy grosero, cerró sus ojos, largó un profundo suspiro, agarró su taza y la chocó con el vaso de Ryuji.

-Una reverenda mierda- Gato sonrío, apoyó su taza sobre el platito, miró su reflejo en el té, cerró sus ojos y se tomó de un sorbo toda la taza de té.

-Salud- Ryuji también se tomó de un trago el Wisky, apoyó su vaso con fuerza sobre la mesa, y alzó su mano para llamar al muchacho que los atendía.

Faltaban minutos para las doce, los dos hombres se habían quedado en aquel bar, tomando, casi no hablaban, se hacían compañía, una compañía que no era la mejor ni la ideal, pero ambos sabían que era lo que les quedaba. Era mejor que estar solos.

Ryuji ya se había tomado varios vasos de wisky, Gato para hacerle compañía también terminó tomando wisky, pero, Gato no estaba acostumbrado a tomar, y menos de esa manera, por lo que estaba bastante mareado, lo disimulaba con su seriedad y sin hablar demasiado.

Un minuto y es año nuevo- Ryuji miró su reloj, miró a Gato, este no le contestaba hacía rato.

Al cumplirse las doce, el cielo de South Town fue invadido por un espectáculo de fuegos artificiales, mucho color, explosiones de todo tipo, mucho ruido, de algunas casas cercanas se oía música a todo volumen, gente salía a la calle para celebrar.

Gato, realmente mareado, apenas atinó a levantar temblorosamente su mano hacia el cielo, con su dedo índice apuntando.

-Gue… esh… eso?- Apenas balbuceaba, dejo caer su cabeza hacia atrás, su mano cayó estrepitosamente sobre la mesa.

-Estas… BORRACHO!!?- Ryuji se levantó de su silla, ahora entendía porque estaba tan callado, no estaba ni incomodo, ni molesto, estaba ebrio, ni siquiera sabía lo que pasaba a su alrededor.

"No es mi problema, que se arregle" Pensó Ryuji, después de todo Gato no era ningún nene, para que tenga que cuidarlo, pero, en cuanto se levantó de su silla, sintió algo de culpa (¿?!), no podía dejarlo ahí, ebrio y solo, era fin de año, y después de todo el le estaba haciendo compañía.

-Tenés plata?- Dijo, lo sacudió varias veces para que entrara en sí, pero no había forma.

-Quiero un té- Gato, apenas levantaba su dedo.

Ryuji revisó los bolsillos de Gato, pidió la cuenta, y pagó con el dinero de este.

El muchacho que atendía, largó un profundo suspiro de tranquilidad, en cuanto vio que se retiraban, comenzó a cerrar su bar con rapidez.

Ryuji tomó a Gato de un brazo, lo pasó por atrás de su espalda, y se llevó a Gato a cuestas.

Caminaron así unas cuadras, Ryuji no sabía a donde llevarlo, pero siguió su paso rumbo a muelle.

-Pendejo boludo, si sabía que te ibas a poner así… no sabes tomar!-

-Al hotel… quiero…ir…- Apenas hablaba, y no ayudaba para nada.

Hotel!? Donde mierda estas parando!?, así de borracho no se te entiende nada, porque carajo tuve que sentarme con vos!?-

Ryuji estaba furioso, dejó caer a Gato al suelo. Este Cayó contra una pared de un departamento, se quedó sentado, con su cabeza tambaleando, mirando hacia abajo, su ropa desacomodada.

Ryuji lo miraba, no sabía que hacer, ni porque lo estaba ayudando, pero no podía evitar hacerlo.

Volvió a tomarlo del brazo, en cuanto lo puso de pie, una tarjeta cayó del bolsillo de Gato, era la tarjeta del hotel en donde estaba hospedándose.

-Este hotel es un antro inmundo- Comenzó a caminar con Gato, hacia el hotel- Te odio-

Después de unas cuantas cuadras, y muchos insultos de parte de Ryuji, los dos llegaron al hotel. Aunque hubiese sido algo muy obvio de parte de Ryuji, dejar a Gato en la puerta del hotel, el también estaba cansado, era año nuevo, las doce y cuarto de la noche, "Después de todo es una habitación gratis", pensó Ryuji.

Entró al hotel con Gato, el conserje los vio, Gato apestaba a alcohol, apenas se paraba, y la cara de furia de Ryuji decía todo.

El tipo temeroso le dio la llave del cuarto a Ryuji, quien tuvo que subir por las escaleras con Gato en brazos.

-Ni que fueras mi novia, la puta que te parió!-

Con Gato en brazos abrió la puerta y la cerró de una patada, caminó hasta la cama y en cuanto quiso soltar a Gato, este solo abrió los ojos para lanzar un terrible vomito sobre Ryuji.

Este lo soltó dejándolo caer al suelo. -TE MATO! PENDEJO PELOTUDO!-

-Me duele el estomago- Apenas balbuceaba, mirando con los ojos semiabiertos a Ryuji.

-La boca te va a doler! Porque te voy a partir la cara!- Decía Ryuji, mientras zamarreaba a Gato, quien apenas se movía.

Ryuji estaba furioso, quería matarlo, nunca en su vida había hecho nada bueno por nadie, por una vez que se apiadó de Gato, terminó en un hotel de mala muerte y todo vomitado.

Furioso y enardecido como pocas veces agarró a Gato del pelo y lo arrastró hacia la ducha, abrió el grifo y lo sumergió bajo del chorro de agua fría, por momentos parecía que quería ahogarlo, Gato apenas se defendía, movía sus manos para soltarse, pero Ryuji lo tenia agarrado del pelo, y lo zamarreaba de vez en cuando.

-A ver si se te pasa la borrachera!- Sacó a Gato de la ducha.

-No… basta…- Gato se quedó sentado en el suelo, sus mechones cubrían su rostro, estaba empapado, aun tenia sabor a vomito en la boca, Ryuji estaba parado junto a él, mirándolo con desprecio.

Después de un poco de silencio, Gato se tapó la boca y empezó a llorar- Soy patético- fue todo lo que dijo, no se atrevía a mirar a Ryuji.

Ryuji, a quien tanto había criticado, por su forma de ser, por ser grosero, bruto, hasta lo había tildado de borracho, en cuanto esa noche, él, había sido quien tuvo el peor comportamiento de los dos.

Ryuji lo miró, se sacó la remera, alzó a Gato y lo tiró en la cama.

-Quedate ahí… una borrachera la tiene cualquiera, además… yo estoy algo mareado también-

-Jejeje… cuando te emborrachas… sos así?, Entonces… quedate borracho de por vida- Gato se acodó en la cama, se puso de costado, miraba a Ryuji por arriba de su hombro.

-No te hagas el lindo, mañana me vas a pagar la ropa que me arruinaste, yo no uso cualquier baratija, y esa ropa me costó bastante, así que vas a tener que pagarla, centavo a centavo- Se sentó al borde de la cama, de espaldas a Gato, se sacó los zapatos, volteó a verlo, - Haceme lugar, al final el aprendiz de beodo sos vos-

Gato se quedó mirando de costado las luces de los fuegos artificiales que se reflejaban en la ventana, hasta que se quedó dormido, Ryuji, después de murmurar insultos por un rato finalmente se quedó dormido de espaldas a él.

El ruido de la calle no paraba, las luces en el cielo tampoco, sin embargo, en ese pequeño cuarto de hotel reinaba el silencio.

Por primera vez en muchos años, ninguno de los dos pasó solo año nuevo, aunque no se soportaran, aunque fueran diferentes, esa noche, no durmieron solos.

Comentarios:

Primer capitulo! Horror!

Jaja, bueno, como verán, acá tenemos los primeros problemitas que aparecen, veremos como sigue la mano, mama mía, quiero agradecerle eternamente a Shala, mi gran amiga, la que me aconsejó esta pagina, (así que reclamos a ella XD) este cap de intro solo pone en perspectiva dos de los personajes, en verdad irán apareciendo muchos más, no se desesperen… (Alguien leerá esto?)

Saludos a todos, pongan sus reviews, las criticas siempre son buenas. (Me la banco como macho, no da poner, no? )

Lucius.