"sueño infinito"

Por: Leia Fenix

Declaimer: Nada de Star Wars me pertenece. Es propiedad de George Lucas. Si fuera así, compartiríamos no solo la fortuna, sino que también la fama XD.

ANTES DE LEER:

Antes de que se sumerjan en el mundo futurista necesito hacer un par de aclaraciones importantes:

el fanfic comprende la historia de la Guerra de las Galaxias pero lo que sería desde la película I a la III, el resto de la saga es algo que NO ocurrirá en este fic, ya que daré un giro a todo lo que compete en el futuro desde el nacimiento de los mellizos.

La historia comienza en un mundo alterno, sin embargo no pasara mucho para que regresar al mundo futurista.

Finalmente si tienen más dudas no duden en preguntar en un rr, en todo caso confío en que a lo largo de la historia podrán entender los sucesos por si solos…

Finalmente para todos mis aventureros y seres nocturnos como yo carpe noctum

Dedicado a mi mejor amiga, Raffaella, por siempre tener la fe puesta en mi, en que algún día contaría mi pequeño secreto…gracias por darme el empuje para concluir sueños…

Los sueños que siempre voy a compartir contigo…"x siempre le donne"

PROLOGO

Era su tercer o cuarto vaso de champaña.

Lástima que no durará mucho...

Se dijo y se la acabó de un sorbo. Tras un segundo de estremecimiento por el alcohol que corría ya por sus venas, levantó la vista al gentío que la rodeaba.

Largos vestidos estrenados por mujeres estiradas, cubiertas de joyas tratando de demostrar de ese modo todo su "glamour" y su más que estable situación económica. Sin duda se exhibían como los trofeos de sus adinerados maridos. Se dispersaban por toda la recepción llenando el aire con sus odiosos olores a exceso de perfume y sus risas estrepitosas. Le recordaron un enjambre de mosquitos invasores.

Si, eso son...insectos

Tomó otra copa de champaña de la bandeja del garzón y la intercambió por la ya vacía. Solo había ido a la exposición de cuadros porque se trataba de la de su mejor amigo, pero tales fiestas glamorosas, donde participar en ellas implicaba ser reconocido dentro de lo mejor de la elite y ganarse la atención de todos los medios, ya no llamaban su atención como antaño. Sí, siempre había sido su sueño ser una excelente actriz, la mejor si cabía la posibilidad, pero pertenecer a ese círculo de cínicos la hacía sentirse fuera de rumbo...

Se recordaba de niña, podía inventar una historia en un minuto, le fascinaba leer, cantar y escribir...y sin duda se podía mandar una de sus mejores escenas cuando se trataba de gastarle una broma actuada a sus amigas. había ido tras su sueño, con mucho esfuerzo había logrado convertirse en actriz...pero no era la actriz que siempre había soñado, pese a que todas las apuestas de las grandes películas estaban sobre ella y estaba en boca de todos los críticos del espectáculo...dinero, fama, belleza y una lista de hombres que gustosos compartirían su fortuna.

Entonces por qué aquel que creía sería su futuro, su mundo perfecto se le desmoronaba como un castillo de arena?...se estaba ahogando, se estaba hundiendo en el futuro que ella misma había escogido...

Sin resistir más las fugaces miradas de los invitados sobre ella, se dirigió rauda al baño.

Se abalanzó sobre un lavabo, se arrancó de un tirón los lujosos aretes y los tiró por la cañería. Lo mismo hizo con el collar, sentía que la quemaban...tomó el liso anillo dorado que se encontraba en su dedo anular para hacer lo mismo cuando se detuvo en seco. Lo apretó en un puño y se lo acercó a su corazón. Había sido un regalo de su padre para ella cuando había sido pequeña, le fascinaba el anillo desde que lo había visto, tenía quince brillantes...

recordó con nostalgia todo el tiempo que la había acompañado ese anillo...en la escuela se había transformado en su amuleto de la suerte...y sí que había tenido suerte en cuanto a un digno futuro...aunque...

Recordó los extraños sueños que tenía de niña mientras dormía, aquellas alusiones a un mundo netamente futurista, del cual formaba parte y cumplía un rol fundamental...

Crelló recordar que en algún momento tuvo la oportunidad de pertenecer a aquel mundo...

Solo eran sueños...Fantasías de niñas...

Se repetía mientras cerraba fuertemente los ojos tratando de recordar algo acerca de los sueños, la reconfortaba tener la sensación de que en ellos se proyectaba feliz...

Era feliz...tuve la oportunidad de escoger de ser feliz a la fama...

Lágrimas surcaron sin derecho su rostro. Rabiosa por su infantil reacción abrió la llave del lavabo bruscamente. Se llenó sus manos con agua y la arrojó a su rostro tratando de espantar junto con el maquillaje tan locas ideas que habían invadido aquella noche su mente.

Sabía que la carrera que había seguido tenía su precio...

La soledad...así estoy, sola sin amante más que el dinero, sin un acompañante más que los estilistas y la tropa de cínicos que me espera afuera...

Inevitablemente volvió a llorar. Su presente la dejaba sin energías, la hundía día a día y ya no podía ocultárselo a si misma, ya no podía escapar del sentimiento de angustia que la invadía. Continuó arrojándose agua y logró sacar todo el maquillaje...

Pensar que se demoraron horas los estilistas...

Se mordió su labio inferior aguantando una sonrisa

Que pensarían ahora si me vieran?

Se soltó el elegante moño que sostenía su castaña oscura melena. Con una apariencia más salvaje, fuera de la estética que reinaba en la fiesta, se dispuso a escapar... sería su primer paso fuera de ese sueño equivocado que había cumplido.

Hizo caso omiso al chofer que insistía en que esperara a que trajeran su auto.

La fría lluvia de octubre en New York que caía sobre su rostro y se le calaba hasta los huesos.

El traje de noche, ahora empapado, comenzaba a pesarle. Caminaba sin detenerse hacia su piso ubicado en un lujoso barrio residencial.

Tengo que encontrarlo...solo eso me puede salvar

No se preocupó en evitar un grueso rastro de agua con lodo lanzado por la velocidad de un auto. Su mente solo quería encontrar.

Tropezó en uno de los escalones de mármol de la entrada del edificio. El conserje la ayudó a ponerse nuevamente de pie y la llevó del brazo al interior del hall. Sin dar respuestas tomó rápidamente el ascensor. Entró a su oscuro departamento, tan lúgubre como su vida... lo relacionó con ella, aunque se vieran elegantes, por dentro estaban vacíos...

Se abalanzó bajo su cama, de donde sacó tres polvorientas cajas.

Tiene que estar acá...sé que lo embalé junto con los cuadernos de la universidad.

Con curiosos dedos habría las cajas lanzando por el aire cuadernos, libros, fotografías, cartas, recuerdos hasta que se detuvo de golpe. Cuidadosamente extrajo un cuadernillo tapizado en papel volantín con tonos tierra y verde, las letras doradas de la tapa cantaban...

"sueño infinito"

Por su cabello se deslizaban gruesas gotas de agua que al caer sobre su rostro se confundían con sus lágrimas. Con manos temblorosas abrió con cuidado el cuadernillo, como si fuera un objeto de lo más delicado. Leía línea tras línea sin detenerse, desesperada buscando una respuesta, algo que la consolara y la sacara de aquel vacío. Al cabo de dos horas ya lo había leído todo. Pero su respuesta no había llegado. Rendida a la angustia, dejó que la invadiera, que llegara a cada poro de su cuerpo...y lloró... lloró como nunca había llorado, con desesperación, con anhelo.

Pero pronto el llanto fue reemplazado por la rabia. Sentía que había perdido el control de su vida, y como siempre que no encajaba en ella. Ahí estaba otra vez no encajaba en esa vida. Sentía que estaba en la época y en el lugar equivocado. Quería volver al sitio de sus sueños donde, aunque fuera en sueños se había sentido completa y aceptada, feliz...

En un exceso de rabia se sacó de golpe el anillo, y reteniéndolo fuerte entre sus dedos, lo golpeó con fuerza contra el suelo mientras gritaba enardecida...

-¡SACAME DE AQUÍ! ¡SACAME DE AQUÍ! ¡POR FAVOR SACAME DE AQUÍ!-

Pero sus palabras iban muriendo en sus labios. Una luz cegadora llenó la habitación.

-¡Leia...es Leia, ha vuelto, ha vuelto!- gritaba una voz que acompañaba la luz.

CONTINUARÀ…