Que miedo, este es mi primer fic, aqui va el primer capi...

espero que les guste, y que en verdad lo disfruten, aunque el topico no es para disfrutar mucho..pero todos sabemos que para ser feliz, primero hay que sufrirlas y estos chicos si que las sufrieron. en fin

" TODOS LOS PERSONAJES, EL AMBIENTE, ETC. PERTENECE A LA ROWLING, TODO TODO...!!!"


Te Comprendo

"Harry podía imaginarse como sería todo si Dumbledore no hubiera Muerto, y hubieran tenido este tiempo al final del año, los exámenes de Ginny ya habrían terminado, la presión de las tareas se habría ido … Y hora tras hora se desahogó, diciendo las cosas que sabia tenia que decir, haciendo lo que sabía era lo correcto, por que era muy difícil olvidar su mejor fuente de bienestar …"

El canto del fénix aún no se apagaba, y es que Harry sabia que la tristeza por su perdida iba a ser permanente, y ese canto lento, triste, lo hacia aún mas consciente de ello .

Él le había dejado una misión, una que ahora debía continuar solo, sin mas nadie que lo pudiera acompañar o guiar, a excepción de Ron y Hermione, por que Harry sabia que aunque se escondiera en el fin del mundo su dos amigos lo seguirían, lo quiera él o no. Pero lo que no iba a permitir, es que ella se involucrara, no iba a dejar que su única fuente de felicidad y satisfacción se extinguiera, por luchar una guerra que no le pertenecía.

Envuelto en estos pensamientos, sintió una mano que se posaba en su pecho, miro hacia abajo y pudo ver la cabellera encendida de su novia, aún seguía dormida.

Hace horas que estaban recostados en ese sillón de la sala común, y es que después de la muerte de Dumbledore, tanto las clases, como todas las actividades y deberes de los estudiantes se habían suspendido. Una gran parte de sus compañeros habían sido sacados del colegio, la otra, estaba como ellos, esperando que todo terminara, esperaban decir, el último adiós al director, para volver a sus hogares junto a sus familias.

Él la miro y se percato de la tranquilidad que le brindaba ella. Harry, tenia por delante una de las misiones mas peligrosas que algún mago tuviera que vivir, pero el solo hecho de estar ahí con ella, lo sacaba de sus preocupaciones, lo llevaba a otra dimensión, donde no había un mago tenebroso que intentaba matarlo, ni tampoco existía el dolor del vacío por la perdida de un ser querido. Ella simplemente lo llenaba todo.

-¿En que piensas?-

Inmerso en sus pensamientos no se había percatado, pero la pelirroja no estaba durmiendo, si no que se encontraba atenta a cada movimiento de su novio. Y ésta, al notar el silencio y calma de su respiración, se dio cuenta que no estaba dormido como creía, supo entonces, que nuevamente la mente de su novio estaba divagando merlín sabe donde. Es por esto, que cada vez que se encontraba en esa situación, trataba de sonsacarle información, aunque con la mínima esperanza, pues bien sabía, que estos pensamientos eran un tema que su novio había censurado a ella. Ginny tenia la completa seguridad, de que cada vez que Harry se quedaba en silencio, era por que estaba pensando en la guerra, la muerte de Dumbledore, la traición de Snape, y en como derrotar a Voldemort.

-Nada - le respondió él, aunque luego de una pausa, creyó necesario decirle a la pelirroja una parte de sus pensamientos.

-Te quiero Ginny-

Ella, se asombro un poco frente a estas palabras, sabia que Harry la quería, y no era la primera vez que él le decía esto, sin embargo, ahora se lo decía de una manera tan profunda, tan sincera, que la hizo estremecer. De repente, dentro de su cabeza apareció la imagen de él marchándose, no abandonándola, si no que sacrificando su felicidad, su amor, todo por ir a cumplir con su destino, con lo que creía correcto, con ir a enfrentar a Lord Voldemort.

Harry, desconociendo lo que pasaba por la cabeza de su novia, se levanto cuidadosamente, asegurándose que Ginny quedara recostada donde él antes había estado. Se arrodillo en el piso, y con la mirada fija en sus ojos, se acerco lentamente a ella. Podía sentir su respiración, y ver que ella, al darse cuenta de su intenciones, cerraba los ojos dispuesta a recibir su beso. Fue un beso tierno, dulce, sus labios primeros se rozaron, juguetearon el uno con el otro. Luego, él asió su cara y presiono un poco más su boca a la de Ginny. Tenia un solo objetivo en ese momento, y era dejarle en claro, que solo a ella era capaz de besarla así.

La pelirroja, con una mano sujeto la cara de su novio y con la otra empezó a acariciar suavemente su cabello. Ella sabia lo que significaba ese beso, sabia lo que él tenia que decirle, por eso, ella estaba dispuesta a hacerle saber que lo comprendía, es por eso que luego deslizo sus manos hacia su pecho, tomo su camisa y la tiro, indicándole de esta forma que quería que se recostara junto a ella.

Fue un beso largo, lleno de amor, y también de tristeza, dado que los dos sabían que era el último, cuando se separaron, luego de varios minutos, el dijo que ya era hora. Y Ginny supo que debía hablar

-Te amo - Harry la miro y le sonrió

-Yo también- le dijo. Luego la abrazo fuertemente

- Te amo, y siempre estaré a tu lado - pero esta vez, no fueron palabras seguras las que salieron de la boca de su novio, si no que mas bien, fueron murmullos casi inaudibles, que soltó mientras la mantenía en su brazos.

Ginny sabia que eso era cierto, que aunque él se fuera, siempre iban a estar juntos, por que ella comprendía que no importaba cuan lejos estuvieran, todo era necesario para poder ser felices.

Y entonces, la pelirroja tomo una decisión: aceptar una idea que desde la muerte de Dumbledore, se había cruzado por su cabeza y que ella inmediatamente había rechazado. Eso era, dejarlo partir.

Ginny comprendió que su novio era el que tenia que derrotar a Voldemort, y que ella tenia que ayudar con esa causa, tenia que dejarlo ir, no por su felicidad, si no que por la de todos los demás, por que si no lo hacia, nadie, ni ella misma, iba a poder encontrar la paz. Ella comprendió que Harry sabia esto, y que estaba dispuesto a sacrificar su amor, por el de los demás, que no la dejaba para protegerla, por que esa era una de la maravillosas cualidades de su novio: hacerla sentir fuerte y capaz, si no que se iba por que sabia que era lo correcto, que era hora de romper esta burbuja en la que habían estado viviendo las últimas semanas y volver a la realidad. En estos momentos ella comprendió, que lo mejor que podía hacer era aceptar su adiós, por que aunque Harry no se lo había dicho aun, sabía que iba a llegar el momento en que él le diría adiós, para ir a enfrentarse a esa noble causa, un adiós que ella iba a aceptar con fortaleza y coraje, por que sabia, era lo correcto.

-Es hora de irnos, la ceremonia va a comenzar- fue Ron quien interrumpió su abrazo, venia bajando del dormitorio de los chicos junto a Hermione, quien le estaba ayudando empacar sus cosas, aunque, tanto como Ginny y Harry sabían, la chica se había encontrado llorando y su hermano, en un extraño arrebato de sensibilidad, la había llevado a su dormitorio para que llorase tranquila, acompañada, y sin que nadie la viera.

-Es verdad, vamos- dijo Harry tomando la mano de Ginny y llevándola hacia el retrato de la señora gorda.

-Si… creo que ha llegado el momento- susurro Ginny sabiendo, que esta era la ceremonia del adiós, del adiós a Dumbledore, a la escuela, a la tranquilidad, y también el adiós a Harry, el chico del cual había estado enamorada desde los diez años, y que estas últimas semanas le había brindado la mayor felicidad que nadie mas le había dado, el chico que desde ahora se iba a enfrentar la muerte dejándola a ella atrás. Ella comprendía que era hora de decir Adiós.


Gracias por leer la historia, espero leer sus reviews, ya sea para alentarme con otra historia, o para mandarme sus amenazas de muerte...

Adios... Coni