Y yo me lo creí...

Dijiste que podías pellizcar la Luna y yo me lo creí. Que podías hacer cosquillas a mis sueños, mi risa, mis miedos, mis valles, océanos, mis mesetas, mis senos… y yo me lo creí. Que ordenarías bailar al agua si era yo quien te lo susurraba, quien te lo suplicaba, y yo te creí.

Tú y yo brotamos de una misma rama, la más frondosa, la que protegía nuestra pompa de aquella desvencijada casa que ni siquiera el metro de Londres podía envolver. Dijiste que algún día vendría, y te creí.

Él llegaría un día, también lo predijiste, y yo te creí. Me juraste "te quiero", "no puedo", "entiéndelo", "no hay tiempo"; no te creí, pero aún así te seguí. Se acabará un día, llegará el nuestro, estaremos juntos, beberemos vino, tejeremos brumas, soplaremos brisas, tú y yo¿por qué me haces esperar así, amor?.

Y yo me lo creí…

Pero ese día no ha llegado. Ese día quedó truncado por el rayo que escupió una varita. Maldito genio chalado. Todavía te estoy esperando.

Minerva


N/A: gracias a mis niñas de LMF por animarme a publicarlo. No estoy nada acostumbrada a este género ni tampoco a los drabbles, pero he decidido probar suerte para hacer algo diferente. Eso no significa que no vaya a seguir majareta con mis cosas y mis historias lunáticas; es sólo algo nuevo. Un abrazo a todos. Booh-