SPRING AIR

CAPÍTULO 7

LA VERDADERA ÓRBITA

El día de hoy me sentía como no me había sentido en años, como yo mismo me veía. Cada cosa estaba en el mismo sitio que antes. No había nadie alrededor. El silencio permanecía alrededor de mí. Todo era igual que antes, ahora, cuando se suponía que todo había cambiado, cuando se suponía que todo esto sería distinto.

Una suave brisa trae un perfume distinto, agitando un poco las hojas de los árboles y las flores en el suelo, llevándose un poco de la calma, un poco del silencio, un poco de esta horrible sensación de soledad que estoy sintiendo. Sólo un poco. Después todo vuelve a calmarse.

Tal vez así fue cómo sucedieron las cosas, ella sólo fue una suave brisa en mí, un hombre frío, antes.

Ahora, más que nunca la necesito. Necesito la completa incandescencia de su ser, necesito que me deshaga de todos estos sentimientos que están regresando a mí. Ya no quiero volver a sentirme así, de esa forma tan fría en que estaba encerrado. No podía volver a ser el mismo, ya no más.

Es que simplemente ya no importaba nada, ella estaba aquí de nuevo. Justo ahora las cosas que están pasando no deberían de ser así. Ella tenía que estar junto a mí, ante ustedes, con una sonrisa, haciéndome sentir, a pesar de todo, el hombre más feliz y completo del mundo.

Después de todo nada de esto debió de haber pasado en realidad… y no me es fácil renunciar a todo aquello que ella despertó en mí, sentir calor, sentir luz, sentir aliento, sentir seguridad, sentir confianza, sentir fe, sentir ternura, sentir simpatía, sentir deleite, sentir orgullo, sentir devoción, sentir afición, sentir adoración con idolatría, sentir esa atracción, sentir afecto, sentir pasión, sentir intimidad, hasta éxtasis, euforia, celos,… todas esas cosas todas y cada una de ellas sin descanso.

Todo por amor, todo por ti Serena, aunque no lo creas.

Pero ahí está, sigue ahí, dentro de mí: todo de mí para ti. Siempre.

Muy repentinamente el aire ya no está tan calmado, empieza a sentirse más frío y el sol deja de caer sobre la tierra. Las nubes grises comienzan a cerrar el cielo, llevándose la luz cálida. Era mejor que comenzará a irme de aquí.

-Adiós.

Quisiera que de verdad no me vieran así ahora. Si, yo había dicho que esta vez sería diferente, ella se suponía que vendría conmigo y por primera vez me verían bien ¿no es así? Pero esto ya pasó. Simplemente prometo sentirme mejor la próxima vez que regrese.

Unas gotitas finas empezaron a caer suavemente. Ya tenía que irme.

-Prometo regresar pronto, de verdad, mejor.

De alguna manera se formó una sonrisa en mis labios antes de darme la vuelta para partir.

Y ahí apareció.

Tenía un vestido blanco de finos tirantes, sus zapatos eran del mismo color, y llevaba su pelo suelto, que flotaba con el viento, muy suave. Traía unas flores entre las manos y me miraba detenidamente.

Mientras yo no sabía que hacer, quise ir corriendo a abrazarla y no soltarla jamás. Quería al fin poder volver a besarla y no me cansaría de repetirle que cuanto la amaba.

Pero ella caminó primero hacia a mí, despacio, sin dejar de mirarme y paso a mi lado hasta llegar en donde yo apenas unos segundo me encontraba, frente a la tumba de mis padres. Colocó las flores que ella traía y las acomodó junto a las que yo apenas había traído ésta mañana. Se quedó ahí en unos segundos en silencio y yo se lo respeté.

Hasta esto había recordado pensé cerrando los ojos al mismo tiempo, también recordaba que hoy era el aniversario de muerte de mis padres, por eso había venido con las flores. Recordó que ella me prometió que este año vendría a traerles flores también, y que así lo haría cada vez que regresará.

En otras circunstancias, yo no hubiera sentido esto como algo tan agridulce. Me acerque a ella, hasta quedar a su lado, hasta que ella volteó a verme. Se paró junto a mí, y al fin quedamos frente a frente.

-Darien…

Ya no pude evitarlo, la abracé. La abracé como no lo pudiera haber hecho antes, rápidamente su cuerpo estaba otra vez entre mis brazos. En seguida todo aquello que comenzaba a querer abandonarme regresó dentro de mi cuerpo. Todo su calor estalló dentro de mi cuerpo rápidamente. Al fin su perfume cargaba mi aire, podía tomar su cabello entre mis dedos, sentir la suavidad de su piel bajo mis manos y sentir nuevamente su aliento sobre mi pecho.

No me importaba para nada lo que ella pudiera hacer después. No me importaba que ella me dijera que ya no me podía querer, que ella había elegido al otro. De cualquier manera, yo quería que ella fuera feliz. Pero primero, a pesar de que después pudiera dolerme más, yo quería sentirme de esta manera, feliz, una vez más, una última vez, tal vez.

-Darien…

Sentí como intento deshacerse entre mis brazos, pero yo no podía mas que abrazarla más fuerte, acercando su frente a la mía.

-Serena, por favor, sólo un momento más…

Me miró largamente, infinitamente, acompasando su respiración con la mía. Y me fui perdiendo, mientras pasaba mis dedos por su mejilla, acercaba su cintura aún más hacia a mí, mientras empezaba a capturar su aliento contra el mío. Iba cayendo más y más a medida que la distancia entre nosotros comenzaba a perderse, hasta que desapareció.

Comenzando a besarla, pude empezar a sentirlo de nuevo, exactamente como la primera vez. Ya no estaba la lluvia sobre nosotros, ni las lágrimas que corrían por sus mejillas, ni las personas, ni nada más… sólo ella que me seguía.

-Darien por favor, yo…

-Serena yo te amo…-no podía dejar de besarla, en los labios, en sus mejillas, en su frente, en su cuello-Te amo… te amo… como a nadie Serena, te amo…

-Darien yo necesito irme de aquí…

No esperé a que me dijera algo más, entre mis brazos la lleve hasta mi auto, a pesar de sus protestas no la solté. La introduje con cuidado dentro y rápidamente fui al asiento del conductor. Los dos habíamos mojado todo el auto, y empezábamos a sentir frío, pero de nuevo me acerque a ella.

-No me hagas esto por favor, sólo déjame-su voz era casi un suplico, pero no estaba bien seguro del todo

-No puedo, aunque quiera, no puedo-acepté

-Pero lo hiciste antes ¿no?-me dijo con fuerza

Eso me sacó de quicio.

-Serena te lo dije ahí mismo, no quise hacerlo. Mis intenciones jamás harán que me aleje de ti. Yo no quiero separarme de ti, no quiero perderte porque ahora mismo yo me siento perdido. Quiero que te quedes a mi lado, quédate conmigo, hazlo. No te vayas.

-No…

Fui apartándome de ella poco a poco. Me estaba rechazando.

-Serena-la pregunta dentro de mi cabeza me estaba empezando a molestar, pero tenía que hacerla, tenía que saber la verdad.- ¿Quieres más a ese, a Seiya Kou?

Ella me mandó una mirada relampagueante en seguida, atónita.

-Esto no es acerca de él-me contestó pesadamente, casi como un susurro.

-Claro que si lo es

-No, no es así

-Entonces ¿por qué no quieres estar conmigo?-En este punto no podía ocultarlo, ya no me sentía bien, mucho menos feliz. Me estaban molestando más de lo que pensé, sus respuestas.

-Porque ya no…

-¿Ya no qué?, ¿qué es lo que quieres? Dime, al menos quiero conocer la razón por la que ya no me quieres. Te lo dije antes, acepto tu felicidad por encima de la mía, no me importa. Pero quiero al menos una explicación antes.

-Ya no quiero estar contigo, quiero irme de aquí-se movió para abrir la puerta del coche, pero yo fui más rápido que ella y la cerré con fuerza

-No te vas a ir-repetí

-Pues tú no me puedes tener encerrada aquí.

Arranqué el auto y comencé a conducir rápido a pesar de la lluvia que seguía cayendo.

-¿A dónde vamos?

No le contesté, necesitaba pensar detenidamente.

-Darien, contéstame, dime a dónde vamos… Darien por favor… Darien ¿qué te pasa?... ¡Darien!

En ningún momento me detuve a contestarle algo, ni siquiera a voltear a verla, nada. Miraba en frente al camino sin prestar atención a nada. Luego poco a poco, después de alterarse, Serena comenzó a calmarse, ya no preguntaba nada, y permaneció callada el resto del camino y también miraba a través de la ventanilla del auto, todo de la misma manera que yo. Creo que eso fue cuando empeció a reconocer el camino y al adivinar a dónde llegábamos.

Paré el auto y todo se llenó de increíble silencio, ella miraba hacia el otro lado y no hizo nada para moverse. Me pregunté si estaría llorando y yo sin darme cuenta en todo el recorrido.

Me acerque para mirarla y vi que no se encontraba llorando, al contrario, tenía una máscara inexpresiva en el rostro. ¿Desde cuándo Serena podía hacer eso? ¿Desde cuándo podía mostrarse así de fría? ¿Sería por mí? ¿Podía ser por mí?

Pasaron como diez minutos así y me harté. No podíamos seguir encerrados dentro del auto de esa manera. Me bajé y me di la vuelta hasta llegar a su puerta, la abrí y la baje yo mismo prácticamente, y la hice caminar a mi lado hasta que llegamos dentro de mi casa.

La senté en el centro del sofá que se extendía a ambos lados de ella, me arrodillé frente a ella, frente a esa mirada suya que en estos momentos me estaba matando, pero permanecía a ella. Sin más le tuve que preguntar de nuevo, ya no me importaba cual pudiera ser su respuesta ahora. Era mejor que nada. Necesitaba una razón para el motivo de las cosas que haría de ahora en adelante, a partir de este momento.

-Serena, dime ¿por qué no me quieres ya?

El rostro se le crispó y sus manos le temblaron involuntariamente, casi brincó de su asiento. Yo, más paciente de lo que creí, tome sus manos entre las mías y las besé, aunque ella se alejó un poco de mí.

-Dime ¿por qué? Sólo eso, dímelo, dime por qué

Tan repentinamente sus ojos se llenaron de lágrimas y me tuve que acercar más a ella. Me senté a su lado y la rodeé entre mis brazos al mismo tiempo que secaba sus lágrimas con cuidado de su rostro.

-Ya no llores por favor.

Pero ella siguió llorando, escondiendo su rostro entre mi cuello y mi hombro, aferrándose a mí. Yo la tuve con más firmeza y comencé a besar su frente, al igual que su cuello, sus mejillas húmedas, al igual que sus manos nuevamente.

-Ya no sigas llorando, olvídalo.

Al cabo de unos minutos, entre quejidos, casi como un susurro, me dijo.

-¿Por qué me tienes que preguntar eso?

-¿Qué cosa?-le pregunté en seguida

-¿Por qué me tienes que preguntar eso?

-¿Qué es Serena?

-¿Por qué me preguntas por el motivo de que ya no quiera? ¿Por qué haces eso?

-Porque necesito saberlo, yo quiero conocerlo. Quiero saber cómo vas a ser feliz ahora, necesito saber cómo puedo hacerte feliz de ahora en adelante, ahora que ya no voy a estar a tu lado…-Sin querer mi voz se interrumpió.

Ella siguió llorando, pero pronto comenzó a calmarse. Tras algunos suspiros, ya me podía hablar claramente.

-¿De verdad piensas eso?

Como si se tratará de la pregunta más tonta y obvia del planeta, le respondí.

-Por supuesto que si. Te lo dije antes, tú me importas más que nada en este mundo, eres más trascendental que mi propia vida. Simple y sencillamente porque te quiero, te amo Serena. Y más que nada en este mundo quiero que seas feliz, no importa lo que sea, o lo que pasé. No importa para nada que yo ya no pueda estar feliz contigo, eso ya no importa…

Nos quedamos en silencio, mirándonos a los ojos. Fue en ese momento cuando sentí que todas las fuerzas y el coraje que había acumulado hace unos momentos, comenzaban a esfumarse. Comenzaba a sentirme derrotado, estaba perdiéndolo todo. Todo estaba con ella, todo se iba a ir con ella.

-Yo, yo nunca…-Se quedó pensando unos segundos-No puedo dejar de quererte Darien-finalizó rápidamente

-¿Qué cosa?-pregunté yo aún más rápido.

Ella se quedó mirándome, dubitativa.

-Yo no puedo dejar de quererte Darien, no puedo. No puedo dejar de sentir lo que siento por ti

Me quedé ensimismado, sorprendido por el giro repentino que habían dado las cosas. Ella me quería, me lo dijo, no era un juego de mi mente ¿verdad? Ella lo había dicho claramente. No lo había perdido todo, no había perdido nada, Respiré profundamente.

-Serena…

Quise decirle tantas cosas al mismo tiempo, pero ella empezó a llorar de nuevo.

-¿Qué te pasa Serena? Dime qué tienes

Sus ojos brillantes me traspasaban.

-No me gusta lo que tú piensas de mí, odio esas dudas, e irremediablemente aborrezco todo esto que me estas haciendo sentir

Sentí que volví a caer. En tan sólo un segundo me había llenado de todo lo que necesitaba para poder volverle a sonreír y no sentirme abandonado, y ahora esto. Ella se sentía desdichada, a pesar de todo, por mi culpa.

-No te entiendo-confesé

-Es que yo sé que no debería de estar sintiendo esto, a pesar de todo.

De nuevo me traía para abajo, me enterraba más profundo. Yo era un error.

-Entonces esta bien-contesté sin fuerzas con la mirada perdida, separándome de ella-Comprendo que soy tu error. Bien. –Le di la espalda y me acerque a la ventana, sintiendo aún su mirada clavada en mi espalda.

-Había una sola cosa que yo quería. Antes de todo esto.

-¿Qué es?-pregunté sin verdadera atención.

-Quería aceptar que no podía seguir queriéndote, porque tú me dejaste, porque tú no me quisiste como yo creí, porque sentías menos que yo… y yo no puedo así. Quería no quererte tanto, pero aún así me importas. Quise pensar que podía olvidarte, quería que ya no estuvieras dentro de mí. Quería seguir viviendo como lo estaba haciendo sin ti, porque así ya no me podía sentir como ahora. Tú no estabas ahí para hacerme esto.

De nuevo hacia eso. Me arrastró a una nueva corriente, tan rápido y con tanta fuerza.

-¿Qué cosa?

-¿Qué cosa?-imitó ella mordazmente-Que te quiero, ¡te amo como a nadie!

-¿Entonces Serena?

-Que sé que tú no me quieres como dices, que yo sé que te he estado amando más, y que todo es una mentira, hasta para ti mismo. Tú no sabes lo que me dices, lo que me haces. Dudas demasiado de mí y de todo lo que yo pudiera sentir por ti. Por eso no estuviste conmigo, me dejaste con otro para que me consuele. Y ahora reapareciste hasta el último momento. ¡Yo no debería quererte como lo hago!

En seguida llegué junto a ella y la abracé de nuevo, lo más fuerte que pude

-Yo te amo, como a nadie, quiero que seas feliz, y no hay nada en este mundo que me hiciera tan feliz como permanecer a tu lado. En ningún momento puedes dudar de mi, no te fijes en esas cosas. Eso fue mi peor error, ya lo sé. Pero regresé Serena, regresé porque no puedo dejarte, no puedo. Y no quiero que eso pueda volver a pasar, ese fue mi peor error. Te amo, te amo Serena, por favor

Otra vez, lágrimas bajaban por sus ojos.

-¿Qué pasó con Seiya?-pregunté para que pensará en otra cosa y se calmase poco a poco.

-No… no puedo engañarlo

Suspiré tranquilo.

-¿Y qué pasa con nosotros?

Suspiró profundamente.

-Ya te dije que no puedo negar todo esto, te amo Darien

-Yo también te amo Serena. Por favor permíteme recompensar esto, por favor. Quiero devolverte todo lo feliz que tú logras en mí. Eres lo mejor de mi vida y no tienes idea de cuanto te amo, todo lo que puedes lograr con tan sólo una sonrisa. Y quiero poder llegar a lograr que tú sientas al menos, sólo la mitad de lo que yo siento por ti para que te des cuenta de cómo es mi amor por ti. Te amo.

Suspiró profundamente de nuevo.

-Te amo Darien

-Te amo Serena, más que nada, más que nada.

Y al fin pude besarla de nuevo, sintiendo todo aquello que comenzaba a perderse. Esa calidez y luz regresó de nuevo, extendiéndose rápidamente por todo cuerpo, alzándome de nuevo. Al fin todo renacía, todo brillaba. Ahora estaba completamente de nuevo conmigo.

FIN

o:x:O:X:O:x:o

Hola niñas que tal! Jeje mil perdones por tardar tanto para subir este último capítulo, pero así como lo estoy terminando lo estoy subiendo. Yo quería escribirlo y subirlo antes de que empezaran mis exámenes para así tener más tiempo, pero ya ni modos, el tiempo se me vino encima con todo.

Es que verán, el carnaval aquí acaba de concluir, y pues… una no se queda en casa como niña buena cuando hay tantas cosas por hacer todos los días jajaja Nada más así tus papás no se molestan que regresas a la casa a las 3:30 de la mañana cuando al día siguiente tienes clase a las 7 a.m., durante toda la semana de clases jejee… y pues con eso de que vino Aleks Syntek y Don Omar, que de verdad no son de mis artistas favoritos, los conciertos estuvieron muy buenos (y más porque los boletos fueron todos regalados ) El relajo estuvo buenísimo y pues ya se imaginarán lo demás jajajaja Si me he estado divirtiendo en exceso, pero ya pasó el súper puente de lunes y martes y el miércoles ya regresé a la escuela para los exámenes. Dos por día, y pues hoy presento el último ya, al fin!

De verdad espero que les haya gustado, durante todo este tiempo y de verdad agradezco todo el apoyo y la paciencia, y cada comentario más divertido de sus reviews, de verdad les agradezco bastante.

Esta vez ya no hay replys, y tal vez no le haya contestado todas sus dudas a todas, pero bueno, no me quedaré sin agradecer a: ECLIPSE, Tris Chiba, NeoReina-sailormoon, Salyluna, Isabel, moonlove, caroone, Sonia MS, AZUCAR, princessandra, bunnyoruga, hoshiharu, XXX, KIRA MOON XKARLATA, erika chiba, mariaelena 83, seretsu, serena-monchiba, SANDRA y al resto de lectores que no dejan mensajito en la tabla de reviews, pero que igual de agradece su tiempecito por darle un vistazo a esta historia.

Muchas gracias y bueno, aprovechando de una vez todo esto del 14 de febrero, les deseo un muy feliz día, no importa que no tengan novio (buaahhh como yo… eso ya no pudo ser TT.TT) No se olviden de que tienen muxos amigos y amigas con quien celebrar éste día. De verdad paséensela súper y sigan disfrutando de las cosas más bonitas que hay en nuestro mundo, el amor y la amistad. Y no importa que a veces nos lastimen, siempre están ahí.

Miles de besos y abrazos y saludos a todas, que tengan muy bonitos días, siempre jeje. Nos vemos después. (Esta creo que es mi nota de autora más larga, sin duda jajaja)

Ah y otra cosa, ya compre mi boleto de avión con destino a… jajaja la Isla Súpersecreta jajaja por si alguien de verdad quiere desaparecerme, ya no me va a encontrar jajajaja

Att. Angie Bloom