Su Música

Hello! Como están mis niñas!

He regresado con un nuevo drabb… una nueva pareja

Una nueva E INUSUAL PAREJA!

Yo se los advertí…

Ok ahí les va:

(Arihdni toma aire)

Mizuki x Sakuno….

Ok! en fin las dejo para que lean… o no…

Nos vemos abajo!


Dedicado a Haine Asakura


Drabb Número Cuatro:

Su Música

Había una vez un joven vendedor, en una pequeña tienda de música. Durante las vacaciones y las horas fuera de la universidad, siempre iba a trabajar en el lugar. Des de muy pequeño, sus padres le habían inculcado el apreciar las bellas artes, y poco a poco fue desarrollando cariño hacia ella especialmente por la música de cámara.

Quizás por eso, había tomado el trabajo. Un placer culpable. A pesar de que esa tienda vendía todo tipo de música, poca gente se interesaba por la música clásica. Cada vez que podía, atiborraba a la gente con sus conocimientos y de su pasión, a tal punto que era fastidioso y arrogante. En más de una ocasión, su jefe, le amenazó con despedirlo. Esto hizo que su actitud se doblegara un poco. Aún así los clientes lo trataban con cautela al preguntarle cosas, para evitar que se extendiera con sus sermones.

El muchacho era bien parecido. Muy lindo, según los grupos de chicas que solían aparecerse en la tienda. Todos los días, jovencitas colegialas se acercaban a preguntar por nuevos discos compactos y las nuevas canciones. Él, siendo todo un caballero, las atendía con cordialidad despejando las "dudas" de ellas. Cuando la pequeña interacción culminaba, él volvía a su trabajo, dejando a las chicas un poco desilusionadas.

Su jefe y sus otros compañeros de trabajo, solían bromear acerca de esas situaciones, pero él no le daba mucha importancia. No era tan tonto; sabía que si le sacaban tema de conversación y hablaba demás... perdería su trabajo.

Un día cuando llegaba de sus clases, no le sorprendió que varias chicas se le vinieran encima con preguntas de "¿Qué nueva música tienes, Mizuki-kun?" hasta de " Mizuki-san, "¿te gusta la comida italiana?" a las cuales contestaba sonriente y pedía permiso para integrase a su trabajo.

Le llamó la atención ver a una muchacha delgada sondeando cada repisa. Pasaba su mirada de un estante a otro, se veía perdida y mordía sus labios, insegura.

-Buenas tardes ¿Puedo ayudarle en algo?- Mizuki se había acercado a ella. la chica se sorprendió y un ligero sonrojo cubrió sus mejillas.

-Esto... bueno, yo...-

-¿Buscaba algo en especial, señorita?- Continuó Mizuki, acomodando su cabello.

-Ah... si. Música de Within Temptation ¿Lo tendrán aquí?- inquirió ella mirando a su alrededor. Él la miró por un segundo.

-Si... creo que estaba por aquí- comenzó a buscar por unos estantes, pasó a otros y ella le seguía de cerca. -Ajá, aquí está ¿Desea comprarlo?-.

-Si, gracias. Disculpa, ¿tienes de música instrumental...clásica?-. Mizuki pestañeó sin creer lo que escuchaba.

-Claro. Sígame por favor- Tomó camino por un pequeño pasillo algo alejado del resto de la gente. Vacío. Cada estante estaba ordenado cuidadosamente. La muchacha sonrió deleitada, mientras comenzaba a probar cada disco y colocándose los audífonos. Él solo pudo sonreír.

-Muchas gracias- dijo ella saliendo de su ensimismamiento. Él inclinó la cabeza y se alejó del pasillo, no sin antes mirarla. Era una jovencita, no pasaría de los dieciséis años. Tenía un cabello muy largo... aunque estaba atado en dos trenzas. A sus pies, estaba un maletín y un estuche para instrumento.

Pasó un buen rato. Cada vez que podía, Mizuki echaba un vistazo al pasillo donde estaba ella mirando y probando los discos. De vez en cuando la veía hacer señas con sus manos, como si tratase de aprenderse las notas. Muchas de las otras chicas notaron la especial atención que Mizuki le daba. Y eso, las fastidiaba... bastante.

Cuando la chica se disponía a regresar a la caja, tomó sus materiales y sus discos y una de las otras muchachas tropezó con ella (a propósito) haciendo que sus cosas cayeran. Las celosas dijeron un "Lo siento" hipócrita a los oídos de cualquiera. Ella no dijo nada y se puso a recoger sus cosas y los discos y papeles que salieron del portafolio.

Al final, la maliciosa intención solo hizo que nuestros protagonistas se acercaran más. Mizuki se dirigió a ayudarla. -¿No estás molesta?- preguntó con una sonrisa incómoda.

Ella torció un poco los labios. –La verdad no, ya estoy acostumbrada. Además, prefiero no arriesgarme. No soy muy buena respondiendo ofensas- ambos rieron. El muchacho miró un los papeles que se habían caído.

Partituras.

-Estudias música- no era una pregunta.

-Si… es mi pasatiempo después de clases-. Dijo ella tomando las hojas que él le pasaba. –Mi profesor, me pidió que buscara música para practicar-. Acomodó los papeles y se alzó del suelo. –Quiero llevarme estos-.

-Debe gustarte mucho-. Se dirigieron a la caja.

Ella asintió sonriente. –Muchas gracias, por ayudarme…-

-Mizuki…- respondió ante la parada dudosa.

-Ah…Mizuki-san. Muchas gracias-. La chica sonrió tomando la bolsa con los compactos. Mizuki la siguió con la mirada mientras salía.

-Mizuki-kun…- el dueño de la tienda se había acercado a su empleado con rostro preocupado, sus arrugas en el ceño fruncidas. –Te pido que si tomaste los CD de Bethoven y la Sinfónica, los devuelvas lo más rápido posible porque—

-Yo no tomé nada… la chica se los llevó-. Interrumpió señalando a la puerta.

Los milagros suelen pasar…y pasan de verdad cuando menos lo piensas.

Fue gratificante saber que alguien disfrutaba un poco de la música clásica, aunque sea solo por obligación. Días después, mientras Mizuki se paseaba entre los pasillos vigilando los clientes. Ella estaba ahí.

-Buenos días, ¿necesitas ayuda?- la intención de una vendedor, se convirtió en una agradable y tendida charla. Las visitas a la tienda se hicieron más seguidas. Sakuno, así se llamaba, no solo compartía el mismo interés pero muchos otros.

Pasaron los días, luego semanas y se hicieron meses. Sakuno y Mizuki habían encontrado un buen amigo en ambos. El anciano le impresionó los ingresos en un determinado género de la mercancía. Al parecer gracias a su empleado. Pero mientras el señor apreciaba sus facturas, sonrió al ver como esos dos establecían una tierna relación.

-Ne, Hajime-kun…- le había dado la confianza para llamrlo de su nombre de pila. –Te quería pedir algo, si es que claro tu quieres…-

-¿Qué sucede, Sakuno-chan?- dijo mientras organizaba un estante.

Sakuno le pasó un anuncio. "Próximamente en el Domo de Tokio: Recital de la Orquesta Nacional de Japón. Presentando: Ryuzaki Sakuno a dúo con Osakada Tomoka". Y junto con el papel, había una entrada de primera fila.

-¿Vas a dar un concierto? ¿Con la novata Osakada, la cantante de Ópera?-. Estaba impresionado. Ella estaba toda sonrojada y asintió con timidez.

-Para mí sería muy especial que tú, estuvieras presente- dijo esperanzada. –Claro, si puedes- agregó inmediatamente.

-Ni lo m perdería tu debut, Sakuno-chan. Acepto la invitación-.

La chica dio un saltito de alegría. – ¡Muchas gracias!- lo abrazó y le dio un besito en la mejilla. Se pusieron rojos y tensos. Al parecer los "esfuerzos de Mizuki dieron resultados muy buenos.

Y el día del recital ella no pudo estar más linda. Su cabello recogido en un peinado elegante, y un hermoso vestido. Ambas señoritas brillaron en el escenario, pero para él no hubo estrella más brillante y hermosa que Sakuno. Cuando la cantante termino su solo de voz, Sakuno le siguió con el suyo para concluir la pieza y antes de siquiera terminarla la gente aplaudía con ímpetu y se alzaron cuando ella tocó la última nota.

Ambas chicas se abrazaron y felicitaron e hicieron una profunda reverencia al público. Sakuno le buscó con la mirada y lo encontró. Él le sonrió orgulloso y ella le respondió con emoción.

Desde ese día no hubo música más hermosa que la de ella, de la chica que amaba hasta el infinito.

Fin.


Yeaaah O0o….

Ese mismo Mizuki…. El Mizuki Hajime de St Rudolph.

No me vayan a matar… no merezco insultos y reprimendas ya que fue el pedido de una de mis amigas y es su regalo de cumpleaños ò-ó

En fin! Para las y los que llegaron al final… mi intención no fue hacer algo tan profundo como muchos creían que iba a ser… quería hacer algo más bonito… que se acoplara a la personalidad de Mizuki…

De repente para los conocedores y fan de Mizuki, puede ser que les haya parecido un poco OOC… y no lo niego, no estoy acostumbrada a escribirlo… por eso me costó! Y me he esforzado para complacer a Haine-san u.u

Bueno, repito, si hay críticas… háganlo de manera civilizada…

Igual les doy las gracias por haberme leído y siempre acompañarme. Les prometo que el próximo drabb es un lemon RyoSaku.


DELUXE Drabb Machina

Escrito por: Arihdni

Todos los drabbles que se presentarán aquí son pedidos hechos por mis lectoras.

No acepto pedidos recientes mientras esté en este proyecto y ni pienso tenerlos en cuenta en un futuro. Tengo una agenda ocupada.

Estos pedidos son regalos para las Señoritas que recibieron mi correo con justo merecimiento. Yo solo escribo y desarrollo lo que a ellas les gustaría leer de mi.

Los personajes y sus nombres no me pertenecen a mi, pertenecen a Konomi Takeshi, autor y mangaka de Prince of tennis.

Esto lo hago sin fines de lucro.

ES FANFICITON.

Créanme… si PoT fuera mío… hubiese Tezuka x Miyuki

MIYUKI! Un chica, no Mizuki…¬-¬

Y Konomi fuera mi esclavo y lo obligaría a sacar cada semana varios capítulos pero enfocados en el RyoSaku :D