NOVIA DE ALQUILER

Capítulo 1 - Secuestro.

Abrió la puerta de su casa y miró como el cartero le daba una carta, esa persona se extraño y alzó una ceja con curiosidad, se despidió al momento de lanzarle un beso, nuestro cartero se erizó y con un rostro penoso salió del lugar.
La persona abrió su carta y su mundo se cayó en ese preciso instante, un agujero negro se formó debajo de sí mismo, el viento helado era tan frío que su piel se volvió de pollo y con dos enormes lagrimotones miró el horizonte.

Querido tesoro de mamá.

Te echamos mucho de menos y nos gustaría ver el hombre que te has vuelto, y de paso conocer a la mujer de tu vida.
Así que dentro de 2 días te esperaremos en la estación del tren de Kyoto, sobre el mediodía.

nos vemos hijito de mi vida y de mi alma.

pd- tráete a tu joven esposa.

Un beso tierno de tus padres.

Dejó caer la carta al suelo y tembló, no podía ser, sus padres aquellos que no veía desde hacía mucho tiempo, querían hacerle una visita y encima conocer a su mujer pero..¿QUÉ MUJER? estaba sin compromiso alguno, a la única persona que amo, murió. Fue un día muy triste. Cogió un pañuelo y comenzó a secarse las lágrimas, estaba muy mal, muy deprimido por ese echo. Snif.
Pero algo paso por su mente y sonriendo, su miraba brilló con intensidad. Iba a hacerlo aunque se llevará una bronca de narices o una lucha mortal con ese joven.

Ajena a los pensamientos de nuestro personaje misterioso, Misao corría por toda la ciudad, debía llegar cuanto antes al Aoiya, se había entretenido mirando los animales y los dulces, que sin darse cuenta se estaba demorando mucho, resopló y su rostro se agrando, se llevaría una bronca increíble de su abuelo.
-Puff..-soltó...-llegaré tarde y encima me tocará fregar todo, ¡oh!, además Okina se enfadará conmigo..
Pasó cerca de un callejón pero cuando estaba a escasos centímetros de haberselo pasado, unas manos finas y delicadas, la cogieron por la cintura y tapándole la boca para que no gritará, Misao intentó resistirse a ese agarró, pero la voz sonó.
-Tranquila Misao..-susurró pausadamente...-vengo en son de paz, no te haré daño, simplemente necesito ayuda.
-¿Cómo?..-abrió los ojos, pero sin conseguir ver a su secuestrador..-¿quién eres?
-Que pena que no me reconozca, ¿tan poco importante soy?¡ya sé que en el pasado hemos tenido nuestras diferencias con el Juppongatana pero eso es cosa pasada!..
-Tu voz...-se quedó helada...-¡ostras no!

La figura asintió y sonrió. Pero no podían estar mucho tiempo en ese callejón, así que golpeando a Misao en la nuca, la dejó inconsciente. Y cogiéndola en brazos, se fue del lugar con la ninja.
-¡Ojala hubiera sido otra persona!..-comenzó a sonrojarse.
Mientras tanto en un lugar más lejos, Okina estaba en la puerta esperando el regreso de su Flor de Loto, estaba histérico, nunca se retrasaba tanto y menos para ir a buscar la comida, su pie se movía al mismo compás que sus ojos cuando pasaban miles de jovencita atractivas. La baba comenzaba a formarse en sus labios.
Un escalofrió recorrió su cuerpo y se abrazó a sí mismo, se giró hacía su derecha para ver la mirada penetrante del ninja.
-¡Ostras que susto!..-respiró hondamente...-me has asustado Aoshi..
-¿Y Misao?..-ignoró el comentario del anciano.
Okina puso morros ante su pregunta, él le había dicho algo pero había pasado olímpicamente del asunto. Carraspeó con fuerza y..
-No lo sé..-dijo...-para eso estoy aqui.
-¿No será por ver a las jovencitas?..-se apresuró a recordar con seriedad.
-Ejem...-tosió colorado..-he estado mirando el alrededor, un ninja tiene que estar pendiente de todo lo que le rodea, podría haber peligros allá fuera.

Aoshi entrecerró su mirada y le dió la espalda, gruñó con fuerza y volvió al interior, dejando a Okina colorado. Bostezó largamente y comenzó a mirarse las uñas, ahora que pensaba debía limpiarselas mejor, si no, ninguna jovencita se le acercaría y él no podría usar sus dotes de "Casanova". Soltó un bufido y comenzó a restregarlas en su Gi, estaba tan absorto que una paloma se posó en el tejado y no se dio cuenta de ello.
-Está Misao se esta retrasando, la voy a castigar a limpiar los cacharros y después a hacerme la manicura..-dijo con morros...-tienen que estar brillantes, ya que no podré coger a ninguna de la mano.
La paloma "hizo sus necesidades" cayéndole a Okina en la mano, soltó un alarido..
-¡AHHHH QUE ASCO!!..-gritó con rabia, alzando su vista a ese atrevido animal y bociferando insultos...-¡¡como te coja te asaré, maldito pajarraco asqueroso!!...-se agachó y cogió unas cuantas piedras..-¡¡bicho emplumado, ahora mi mano me huele mal, maldita ave estúpida y sin cerebro alguno.
Y después de lanzarle unas cuantas piedras, dió de lleno, haciendo que un trozo de papel se soltará de su pata y el animal se fuera volando, alejándose del peligro que el anciano le estaba comentando. El papel cayó delicadamente al suelo y observándolo con curiosidad, se agachó y lo recogió.
Se llevo una mano a la cabeza y sus ojos se pusieron largimosos..
-¡¡MISAAAAOOOOO!!.
No faltó decir más cuando la puerta se abrió mostrando a todos los ninja y a Aoshi, ese tono de voz era totalmente distinto al que siempre usaba cuando su niñita venía. Okina los observó y llevándose una mano en la boca..
-Han secuestrado a Misao, pobre mi niña linda...
-¿Quién?..-preguntó fríamente Aoshi.
-Un amigo..-respondió Okina que al darse cuenta de que mano se había puesto en la boca comenzó a poner caras raras..-¡que asco, me he metido la boca en la mano!
Aoshi agarró la carta y leyéndola.

Hola amigos míos.

soy un amigo cercano a vosotros, bueno lo fui en el pasado y ahora sigo siendo alguien cercano a vosotros, hace tiempo que no sabía nada de nadie así que...
¿cómo estáis? yo muy bien, gracias por preguntar.
ergggg bueno lo ha preguntado Misao y yo os respondo a vosotros.

bueno, lo único que quiero decir es que si queréis recuperar a Misao sana, por que no le voy a hacer daño, es una amiga y la quiero mucho, debéis venir a buscarla.
¿y quién? sencillo, tú Aoshi Shinomori.

se despide con muchísimo cariño, yo.

ya mismo sabrás quién soy.

pd.- nos vemos en el templo de Kyoto en 20 minutos. saludos.

Aoshi estrujó la carta y volvió al interior del Aoiya, iría a buscar a Misao y a matar a ese "amigo suyo", recogió sus dos espadas, se colocó su traje de combate, que antes de ponérselo tuvo que soplar para que el polvo y las telarañas abandonará su traje y saltó por la ventana para ir a rescatar a su protegida.
Saltó el muro de su hogar, cuando las manos temblorosas de Okina se acercarón a él y con un pañuelo adornado de pétalos, lo detuvo..
-Snif yo voy contigo, necesitarás ayuda...-dijo tristemente.

Shinomori lo miró de arriba a abajo, entrecerró su mirada, vio las pieles que le sobraban al viejo, su pie aún vendado de una batalla pasada y sus manos frágiles que ahora no eran muy servibles..
-No, me molestas..-soltó indiferente.
-¿COMO?..-se llevó las manos a la cintura...-¿me rechazas?¿por qué?...-dos enormes lagrimotones colapsaban sus ojos...-¿por qué soy viejo?¡déjame decirte jovencito, que cuando usabas pañales yo estaba luchando con mucha gente y me temía, era un asesino malo y cruel...
-Ese era Battosai..-respondió con seriedad...-tú eres diferente.
-Por favor..-comenzó a suplicar...-no te molestaré, es más será como si no estuviera, por favor...-sus ojitos se le estaban clavando en la mente al ninja...-es mi niñita, la luz de mis ojitos que está secuestrada.
Aoshi carraspeó y bufó con rabia.
-Cómo me molestes te mando a hacer puñetas, vamos a rescatar a Misao.
Okina sonrió ampliamente, y cambiando su rostro, se volvió serio, su niña estaba en peligro.
Y así ambos ninjas estaban corriendo por las calles de la ciudad, con el único pronóstico de ir a salvar a Misao.

Continuará.

Holas! vuelvo con una nueva historia, la tenía rondando por la cabeza desde hace mucho tiempo y ahora que he encontrado tiempo, pues ahí esta.
Evitaré hacerla larga.

¿Quién es ese "amigo" que ha secuestrado a Misao?¿Y por qué pide que vaya Aoshi?

sin nada más que decir, nos vemos en el siguiente capítulo.