Aquí está: el último capítulo... Madre mía, no sabési lo que me ha costado escribirlo, lo he reescrito como diez veces y aun así no me convence... por lo que os pido comprensión ¿entendido? JeJe También deciros que los datos no sé si están bien, si se fueron ese día del colegio o cómo, pero así fue (más o menos) como me imaginé este capítulo la primera vez que leí el Príncipe Mestizo y es así como ha quedado XD. Y... me despido y me pongo sentimental al final de capítulo, os espero en la parte de abajo JeJe.


13. Sencillamente dos palabras

La temperatura empezaba a descender en aquella tarde de verano. Oleadas de aire frío pegaban en la cara de Harry y sus inseparables amigos mientras juntos caminaban por los terrenos más alejados del colegio. Pero incluso todas aquellas ráfagas de viento parecía que no conseguían llevarse consigo los pensamientos y preocupaciones de Harry. Sin duda, haberle dado la espalda al sepulcro de Dumbledore y a Ginny había supuesto una gran fuerza de voluntad por su parte, teniendo en cuenta que era lo último que deseaba hacer, alejarse de ella…

- Así que tengo que asistir a la boda obligatoriamente,- Ron sacó a Harry de sus pensamientos.- a mi madre le daría algo si no estoy… y de todos modos, se casa mi hermano, quiero estar.

- Tranquilo Ron, ya te he dicho que asistiremos.

- Lo sé, lo sé.

- ¿Y cómo está Bill? Después del ataque de Greyback no lo debe estar pasando nada bien.- Preguntó Hermione.

- Se le va a hacer duro, pero por suerte no se convertirá en un licántropo.

- La verdad es que me ha sorprendido Fleur.- admitió Hermione.- Pensé que ahora que Bill tenía todas esas cicatrices pondría pegas para la boda…

- Lo sé, nos sorprendió a todos.- Comentó Ron.- Desde que mamá vio cómo le cuida y cómo quiere casarse con él de verdad, no le quedó ninguna duda de que Fleur le amaba, así que ¿qué podía hacer? Supongo que ahora la acepta.

- Sí. Lo sé, pero… es raro. Cuesta creer que Fleur no sea tan creída y superficial como todos creíamos.

- ¿Todos? A mi Fleur siempre me pareció simpática.

- Claro, porque te quedabas embobado mirándola.- Dijo Hermione entre dientes.

- ¡No es cierto!

- Venga ya. Hasta un tonto podía darse cuenta de cómo la mirabas.

- Tonterías…

Los tres se quedaron en silencio unos minutos. Era extraño hablar de una cosa tan normal como una boda o seguir discutiendo por Fleur cuando acababan de estar en el entierro de Dumbledore.

Dumbledore… Él ya no iba a volver nunca más. Y sólo pensar en eso te llenaba de una tristeza horrorosa.

- Ya nada va a volver a ser como antes, ¿os dais cuenta?

Harry y Ron miraron a su amiga sin saber qué contestar. Hermione se sentó en una roca que había en el camino mientras ellos permanecían de pie a su lado, en silencio.

- Nada…

Al escuchar esa palabra Harry se sintió fatal. No podía dejar de pensar que era cierto. NADA iba a ser como antes.

- Aun no puedo creer que Dumbledore haya muerto.- Dijo Ron con la cabeza gacha.- Si no acabáramos de estar en su entierro no me parecería posible.

- Lo sé, todo es tan… irreal.- Dijo Hermione.

- Siempre hemos corrido peligro, pero Dumbledore estaba ahí, intentado ayudarnos y defendiéndonos.- Dijo Ron.- Supongo que es ahora cuando verdaderamente me doy cuenta de lo mucho que le echaremos de menos.

- ¿Os acordáis de los discursos de bienvenida que daba?- Dijo Hermione

- La primera vez que le escuché hablar creí que estaba loco.

- Sí… era un hombre verdaderamente maravilloso…- Acto seguido pequeñas lágrimas comenzaron a brotar de nuevo en los ojos de Hermione.

Ron, enseguida, se acercó a ella y la abrazó como había hecho minutos antes en el entierro, y al parecer, eso era lo único que lograba calmar a Hermione. Harry seguía callado, con la cabeza agachada. Tenía un nudo en la garganta, que estaba seguro, que si hablaba lo desharía llorando. Y no quería. No tenía fuerzas para llorar la muerte de nadie más.

- Gracias.- Le dijo Hermione a Ron una vez que se había calmado nuevamente y este le sonrió un poco ruborizado.- ¿Tú familia se ha ido ya?

- No, se irán enseguida. Estaban terminando de despedirse de McGonagall y los demás. Están todos destrozados…

- Es normal, Ron, tus padres y tus hermanos se han tratado mucho con Dumbledore por todo lo de la Orden y esas cosas…

- Lo sé. Incluso Ginny estaba llorando.- Ese nombre captó toda la atención de Harry que se encontraba a un metro de ellos, de pie, aun en silencio.- Y ella nunca suele llorar, no delante nuestra al menos.

- Se trata de la muerte de una persona, es diferente.

- Ya, pero no estoy acostumbrado a ver a Ginny llorando. Cuando he ido ahora a decirle a mis padres que nos quedábamos en el colegio a dormir y mañana íbamos en el tren a Londres, la he visto aun más triste que en el entierro.

Harry cerró los ojos, no se le iba de la cabeza la imagen de Ginny llorando. Era horroroso pensar en ella sin esa alegría y viveza en su cara. No quería pensar que Ginny estaba ahora más triste que antes por su culpa, odiaba ser la causa de su tristeza, pero estaba seguro de que era por él. Si conocía a Ginny sólo un poco, como creía que lo hacía, aunque ella no hubiese discutido con él respecto a la decisión que había tomado, estaba seguro de que por dentro estaba estallando de rabia, impotencia y dolor ante la situación.

- ¿Tú como estás?

Harry abrió los ojos y se dio cuenta de que era a él a quien Ron hablaba, pero la única respuesta que este obtuvo fue silencio. Harry le miró, se encogió de hombros y volvió a mirar al suelo. Hermione suspiro.

- Harry, sé que es duro, pero lo superaremos, ya verás.

- Lo sé.- Le contestó consiguiendo por fin articular palabra.

- ¿Has dicho que Ginny estaba con tu familia?- Preguntó la chica.

- Sí, ¿por qué?

- Me parece raro que no haya venido con nosotros, pero igual prefiere desahogarse con tus hermanos.

Ron se quedo un momento callado. Sí que era raro que Ginny no estuviese allí, sobretodo porque ella raramente lloraba delante de un miembro de la familia. Él también estaba hecho polvo y lo único que quería hacer era estar cerca de Hermione, porque eso, de algún modo, le consolaba. Estaba seguro de que Ginny querría estar ahora mismo con Harry, con su novio, abrazada a él. Entonces… ¿Por qué no estaba?

- Pues sí, sí que es raro, ¿verdad Harry? Pensé que querría estar contigo y que la consolaras tú y esas cosas de pareja…

Ron y Hermione se dieron cuenta de que Harry se había girado y les había dado la espalda.

- ¿Harry?- Nadie contestó a Ron.- ¿Qué pasa?

Harry no respondió nada. Volvió a darse la vuelta y les miró a la cara. Se conocían tanto que sus dos amigos sabían que les ocultaba algo, que les quería contar algo pero… simplemente no sabía como. Y Hermione, tan suspicaz como siempre, entendió la situación.

- ¿Lo habéis dejado?

- No digas tonterías Hermione, ¿cómo van a haberlo dejado?

Harry siguió sin contestar nada, pero como dice el dicho, una imagen vale más que mil palabras, y ver a Harry evitando mirarles a la cara y triste como nunca antes sin desmentir las palabras de Hermione, sólo confirmaban las sospechas de la chica.

- ¿Es cierto?- Preguntó Ron.- ¿Lo habéis dejado?

- Sí.

- Pero… ¿Qué ha pasado?- Quiso saber Hermione.

- Es sencillo, sé cómo están las cosas en este momento y estuve pensado y… decidí que era mejor…

- Un momento.- Le interrumpió Ron.- ¿Le has dejado tú?- Harry asintió.- ¿Ya no te gusta?

- ¡Claro que me gusta!- Le gritó Harry que, por las emociones del momento y la indignación de que su amigo pensara eso, había recuperado las fuerzas para hablar.

- ¿Y mi hermana sigue enamorada de ti?

- Sí.

- Entonces ¿qué demonios…?- Ron no entendía nada.- Si ella te quiere y tú le quieres, ¿Por qué…?

- Tú no entiendes nada, Ron.

- Lo único que entiendo es que le has hecho daño, otra vez. Joder Harry, creí que esto no era un juego para ti, que de verdad te importaba, ¿y me vienes ahora y en uno de los momentos más difíciles la dejas?- Ron empezaba a enfadarse.

- No es exactamente así.

- Eres… eres… ¡Merlín, no sé ni lo que eres!- Ron estaba furioso.

- ¿Quieres escucharme?- Harry también se estaba poniendo rojo de ira e indignación ante las palabras de su amigo.

- ¿Escuchar? Sí, ¡Ahora mismo me vas a decir qué se te ha pasado por la cabeza para…!

- ¡Morirá!- Gritó Harry lleno de ira por las palabras de Ron.

- ¿Qué?- Ron y Hermione le miraron sin comprender.

- ¿Eso es lo que quieres, Ron? Dímelo ¿Quieres quedarte sin hermana?- Gritaba Harry al que se le trababan las palabras.- ¿Quieres que el próximo entierro al que vallas sea el de ella? Por que eso es lo que le pasará si sigue conmigo.- Sus dos amigos permanecieron en silencio. Comenzaban a entender la situación.- Todas las personas a las que quiero acaban muertas, por la única razón de que las quiero y eso me hace sufrir. ¡Merlín, Ron, estoy loco por ella! Pero… No podría soportar que ella muriera… no… no ella…

Pequeñas lágrimas contenidas durante horas acabaron brotando de sus ojos. Harry se enjuagó los ojos con la mano y les miró. Ron, muy serio, miraba el suelo y Hermione, mirándole tremendamente enternecida y apenada se acercó a él y le abrazó.

- ¿Ella lo entiende, verdad?- Le preguntó su amiga.

- Eso creo…- Dijo Harry, ya calmado.- Al menos no se ha enfadado.- Hermione le sonrió para darle fuerzas.- Será mejor que vallamos al castillo.

- Vamos.

Los tres comenzaron a andar hacia el colegio, a paso lento, cada uno sumergido en sus pensamientos.

- Harry.- Le llamó Ron a su amigo una vez que estaba al lado suyo.- Yo… lo siento.

Harry le sonrió. Él no tenía la culpa, era normal, sólo era amor de hermano después de todo. Harry suspiró. Iba a ser un día muy largo hasta llegar a Privet Drive…

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Los tres amigos se encontraban en la sala común de Griffindor. Había sido un día agotador y cualquier persona normal querría meterse en la cama, taparse la cabeza con las sábanas y no salir de ahí en mucho tiempo, pero ellos no. Ellos sólo querían estar así, juntos, sin hacer nada. No hacían falta las palabras. Hermione leía un libro mientras Harry y Ron jugaban una partida de ajedrez sin hacer ningún caso de los movimientos que hacían, tenían la mente demasiado lejos de sus piezas.

Hermione, con la cabeza distraída como ellos dos, intentaba leer uno de sus libros, pero no lo conseguía. Y que Harry mirase tan de vez en cuando hacia el hueco del retrato de reojo no ayudaba a concentrarse.

- Harry, ¿Se puede saber a quién esperas?

- ¿Qué? Yo… a nadie ¿por qué?

- Porque no dejas de mirar hacia la entada y…

Hermione se quedó callada. Estaba segura de que Harry esperaba ver aparecer a Ginny y que estaba nervioso por como iba a reaccionar delante de ella.

Y no se equivocaba, el chico tenía una mezcla de sentimientos en el estómago que no sabría como describirla. Era una mezcla entre nervioso, ansioso y aterrorizado por verla. Después de todo lo que le pasó con Cho ni siquiera se hablaron, no eran capaces ni de mirarse a la cara y ahora que había dejado a Ginny no sabía como tenía que comportarse con ella. Porque después de todo, no podían decir que eran novios, no podían besarse, no podían comportarse como una pareja de adolescentes… pero los dos seguían queriéndose, y los dos lo sabían. Así que… ¿Qué iba a hacer cuando la viera?

- Si estas esperando a que venga Ginny…- Comenzó Hermione.

- Yo no he dicho eso.

Hermione y Ron le miraron de un modo en que sólo ellos sabían hacerlo. Había pasado demasiadas cosas juntos y le conocían demasiado bien como para saber lo que estaba pensando en ese momento. O mejor dicho, en quien.

- No va a venir.- Continuó Hermione que hizo caso omiso a su comentario.- Se va a quedar a dormir con Luna, casi nadie se su casa se ha quedado hasta irse mañana en el tren y Ginny no quería dejarla sola.

Harry no contestó. No sabía como sentirse, si aliviado o triste por no verla. Era horrible sentirse así.

- Creo que me voy a la cama.- Dijo Harry levantándose del sillón.- Hasta mañana.

- ¿Crees que estará bien?- Preguntó Hermione preocupada una vez Harry se había ido por las escaleras.

- ¿La verdad? No lo sé… Nunca le había visto así de mal por una tía, y encima la muerte de Dumbledore y todo eso… No sé como animarle.

- Eres su mejor amigo, con que estés con él es suficiente.

- Ya pero… supongo que nunca pensé que llegase a gustarle tanto mi hermana, y ahora que estaba hecho a la idea de que ellos estuviesen juntos van y rompen.

- Nadie puede controlar el amor, incluso puede que no te des cuenta de que la persona perfecta para ti está delante tuya y no haces nada.- Ron la miró nervioso, ¿no estaría hablando de ellos, verdad?- O igual te has dado cuenta y no tienes el valor para hacer nada…

Ron comenzó a ponerse rojo y miró al suelo. Era imposible que se estuviese refiriendo a ellos, eso significaría que ella sentía algo por él y eso sólo pasaba en sus sueños. Hermione, tan perfecta como era, nunca iba a fijarse en él, y mucho menos teniendo cerca de Harry Potter. Tenía que dejar de soñar despierto.

- ¿Qué haremos ahora?

- ¿A que te refieres?

- Después de la boda de mi hermano. Estaremos en mi casa hasta entonces, pero ¿después? Tenemos que buscar todos los horrocruxes y no sabemos ni por donde empezar.

- Lo sé, y he estado dándole mil vueltas a la cabeza y pensando un plan.

- No, si te creo…- Dijo Ron sonriendo.

- Y con todo lo que hemos pasado, ¿Puedes creer que aun Harry esperaba que no le acompañáramos?

- Ya sabes como es. Nunca quiere poner en peligro a los demás y piensa que todo el peso del mundo está en sus hombros…

- Pues debería dejarse ayudar un poquito más.

- Lo sé. En primero arriesgué mi vida por una piedra, ¿Cómo no iba a hacerlo ahora por él?

- Fuiste muy valiente ¿sabes?- Ron le miró sin comprender.- Cuando te sacrificaste en la partida de ajedrez. La verdad, me sorprendiste.

- Ha pasado tanto tiempo desde aquello.- Ron sonrió recordando su primer curso en el colegio y las aventuras que vivieron.- Me metía mucho contigo ¿No?

- No que va… a todas las chicas les gusta que le digan lo plasta y lo sabelotodo que son mientras le recuerdan que no tiene amigos.

- Lo siento.

- Era broma.- Le sonrió Hermione.

- Desde el principio ya discutiendo.

- Bueno, se puede decir que es algo que nos caracteriza a los dos. Pero, eso no quiere decir que nos llevemos mal ¿verdad?

- ¡Claro que no!- Dijo Ron. Puede que discutiese con ella más de lo normal y que fuese la persona que más le sacaba de quicio, pero ¿Cómo podía llevare mal con ella? Era imposible.

- Gracias por consolarme en el entierro.- Le dijo Hermione que comenzaba aponerse ligeramente roja.- Has… has sido muy amable conmigo.

- De nada.

Ron se puso rojo completamente. No sabía que le había impulsado en aquel momento a abrazarla apretarla fuerte contra él como tantas veces se había imaginado en su mente. Era sólo que el simple hecho de verla así, llorando, triste y desconsolada, no podía aguantarlo. Necesitaba estar a su lado, necesitaba rodearla con sus brazos. Y en ese momento no había podido más.

Sí, las peleas eran una cosa que les caracterizaba a los dos juntos, pero no la única…

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- Ginny, ¿Puedo pasar?

Hermione se asomó por la puerta de la habitación de las chicas de quinto curso y allí estaba Ginny, terminando de recoger sus cosas y de hacer la maleta para el viaje.

- Claro, pasa.

La castaña entró decidida al cuarto, pero en cuanto se iba acercando a su amiga la decisión se iba yendo de ella. No sabía como tenía que sentirse Ginny. Era cierto que ya había cortado con otros chicos antes, pero a ninguno le quería como a él, ninguno era Harry. La miró a la cara y no expresaba nada, ni dolor, ni felicidad, nada.

Esa era Ginny, la persona más empecinada en hacerse la fuerte que existía en el mundo.

- ¿Cómo estás?

- Cansada, pero bien.- Dijo Ginny mecánicamente mientras seguía doblando su ropa.- Ya sabes, no he dormido hoy muy bien por el entierro, pero en cuanto llegue a casa y esté con toda mi familia preparando como locos la boda se me olvidará todo y…

- ¿Cómo estás?- Volvió a preguntarle Hermione quitándole la camisa de las manos y obligándole a mirarla.

Tenía los ojos rojos, había estado llorando hacía poco y Hermione sabía que aunque se intentase hacer la fuerte, en ese momento no podía más.

- Yo…

Hermione la miraba diciéndole con la cara "dime la verdad" y en un segundo, sin que pudiese darse cuenta, Ginny la abrazó y comenzó a llorar como nunca antes la había visto.

- Gracias.- Dijo Ginny al cabo de un rato cuando se separó de su amiga.

- No hay de qué.- Le sonrió Hermione.

- Tenías que haberme visto ayer, estaba peor aun.

- ¿Y Luna no te preguntó que te pasaba?

- No, yo… no lloré, no delante de ella. No sabe que Harry y yo… bueno, no sabe que me pasa nada.

- Tienes que ser fuerte, todo esto se solucionará y volveréis a estar juntos.

- ¿Y eso cuando será Hermione?- Preguntó con rabia mientras los ojos se le humedecían otra vez.- Tú y mi hermano os iréis con él, sabréis en cada momento si está bien o no. ¿Y a mi qué me queda? Quedarme sentada, sola, esperando a que Voldemort pueda matarlo.

- ¿Cómo sabes que Ron y yo…?

- Por favor, Hermione, lleváis junto a él desde hace años, ¿Cómo ibais a dejarle solo ahora?- Hermione asintió.- ¿Por qué os deja ir a vosotros y a mi no?

- Ginny…

- No, ¡Contéstame! Y no me digas que es porque me quiere. Tú y Ron sois las dos personas más importantes de su vida y no duda en luchar a vuestro lado. ¿Por qué no puede hacerlo al mío?- Ginny cada vez hablaba más rápido y más fuerte, toda las emociones contenidas esas horas salían a flote.

- Harry lleva luchando con nosotros desde hace mucho. Está acostumbrado y sabe cuando tiene que preocuparse por nosotros y cuando no. Pero contigo…

- Soy una buena bruja…- Decía Ginny impotente.

- Nadie lo pode en duda, pero… las dos sabemos como es Harry, y estaría cada segundo pendiente de ti para protegerte aunque no lo necesitases.

Ginny se desplomó en la cama, abatida. Sabía que todo lo que Hermione decía era verdad, y no estaba enfadada con Harry por la decisión que había tomado, después de todo, era algo que ella siempre esperaba con temor. Pero eso no hacía que se sintiese mejor.

- Imagínate por un momento que vinieses con nosotros y que a Harry le pasase algo por haber querido protegerte. No podrías vivir con eso el resto de tu vida, al igual que él no podría vivir la suya si a ti te pasase algo por su culpa.

- Lo sé, es solo… que es injusto que ahora que por fin siente algo por mi tengamos que separarnos… es injusto…

Hermione se acercó y la abrazó.- Mira, sé que aunque Harry no te lo haya dicho nunca te quiere, de verdad. Hace esto porque te quiere.

Ginny sonrió a su amiga.- Más le vale que sea verdad que me quiere, si no, no le perdonaré nunca que me haga pasar por esto…

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El colegio estaba extrañamente en silencio. Cualquier otro año, siendo el último día, Hogwarts estaría patas para arriba con el ajetreo de los alumnos yendo y viniendo de un lugar a otro. Pero ese año era distinto. La mayoría de los alumnos ya se habían ido a sus casas y en las pocas personas que quedaban dentro del castillo reinaba un ambiente de tristeza por los últimos acontecimientos.

Harry, con su la jaula de Hedwig a un lado y su baúl al otro, esperaba de pie en la sala común a que sus amigos terminaran de bajar su equipaje antes de ir a la estación que los conducía a casa. Si es que a Privet Drave se le podía llamar así…

- Hola.

Harry, que estaba metido en sus pensamientos, se sobresaltó al escuchar esa voz. Miró hacia las escaleras y allí estaba Ginny, con una expresión rara en la cara, mirándole con esos preciosos ojos marrones.

- Hola.

- Hermione bajará enseguida.- Dijo colocando sus maletas junto a las de Harry y poniéndose en frente suya para hablarle.- Me ha dicho que había perdido unos libros y que tenía que buscarlos, aunque creo que quería que me fuese por que tenía la varita en la mano y estaba venga a mirar por la ventana.

Harry sonrió y asintió nervioso. No sabía si debía decirle algo, o qué decirle o cómo decírselo. Después de todo, había sido él quien la había dejado, él era el culpable de esa situación.

- Ya sabes como es Hermione con sus cosas, muy ordenada, y me parece raro que haya perdido unos…

- Oye, Ginny.- La interrumpió Harry.- No hace falta que me hables si no quieres, entiendo que no quieras hacerlo o que…

- Pero sí que quiero.- Ginny respiró hondo y se enfrentó a él, no iba a irse a La Madriguera sin decirle todo lo que sentía.- Harry, que hayamos dejado de ser novios no quiere decir que tengamos que dejar de hablarnos, o de mirarnos, o de querernos…

Harry sintió una punzada de dolor cuando escuchó esa palabra. Amor… Claro que la quería, y nunca se lo había dicho. Ahora veía esas tardes junto a ella muy lejos y no podía evitar pensar que había perdido la oportunidad de decirle que la quería.

- No estoy enfadada, de verdad.- Continuó la chica.- Y no quiero que dejes de hablarme, eso sería una tortura.- Ginny le sonrió.

- Entiendes por qué lo hago, ¿no?

- Sí. No quiere decir que está de acuerdo, pero te entiendo.

- Ya te dije que no podías…

- Lo sé, enserio que lo sé y… creo que en el fondo entiendo por qué no quieres tenerme cerca.

- Que no quiera que vengas no quiere decir que no quiera tenerte cerca.- Ginny sonrió ante el comentario.

- ¿De verdad quieres estar conmigo?

- ¿Qué pregunta es esa? Claro que quiero. Ya te lo he dicho, estas últimas semanas contigo han sido como un sueño, pero no podemos… no ahora.

- ¿No hay nada que te haga cambiar de opinión respecto a eso?

- No.

- Esta bien.- Dijo Ginny asintiendo con la cabeza.- Entonces sólo me queda hacer una cosa.

- ¿Qué?- Preguntó Harry preocupado por lo que se le pudiese ocurrir a la chica.

- Esperarte.

- No puedo pedirte eso.- Dijo Harry, quien aunque estaba deseando que ella le prometiese que iba a estar pensando en él, sabía que era injusto por su parte.- No sé cuándo volveré, o si volveré…

- No se te ocurra decir eso, no digas que no volverás, porque yo sé que lo harás.

- Se realista, eso nadie lo sabe.

- Yo lo sé. No sé cuándo, ni cómo, pero yo sé que regresarás y que yo estaré esperándote.

- Aun así sigo pensando que no es justo que…

- ¿De verdad crees que voy a poder estar con otra persona que no seas tú?- Preguntó Ginny riendo.- Te quiero demasiado.

Otra vez esa palabra. Querer, ella le quería. Y él también a ella… entonces, ¿por qué no era capaz de decírselo? Era sencillo, sólo tenía que decir sencillamente dos palabras: te quiero. Pero era incapaz… ¿Por qué? Quizás porque no quería que sonase como una despedida. Pero aun así, ¿no era esa conversación una despedida?

- Además.- Continuó Ginny.- Me ha costado mucho que seas mío como para no esperarte.

- Nunca me cansaré de decirte lo arrepentido que estoy por haber sido tan ciego.- Dijo Harry sonriendo para quitarle peso al asunto.

- Ni yo me cansaré de escucharlo.

Se quedaron callados unos segundos, mirándose fijamente a los ojos, diciéndose todo con la mirada sin necesidad de palabras. Harry no podía resistir mucho más las ganas que tenía de besarla y sobretodo, de decirle que la quería. Porque aunque estaba seguro de que ella lo sabía, quería que lo escuchase de sus propia boca.

- ¿En qué piensas?- Preguntó Harry.

- No logro recordar cuál fue nuestro último beso... ¿Tú te acuerdas?

- Creo… que fue antes de ayer, cuando te ibas a la cama.

- Puede que sí…

Ginny le miró de un modo que sólo ella sabía hacer, de tal manera que él entendía que lo que quería era besarlo. Besarlo como tantas veces lo hizo días atrás. Harry, sin pensar en lo que estaba haciendo dio un paso adelante y se acercó a ella rodeándola con los brazos. Era horrible tenerla tan cerca, poder sentirla y saber que no debía estar haciendo eso.

- ¿Qué pasa?- Preguntó la pelirroja.

- No sabes las ganas que tengo ahora mismo de besarte…

Harry se acercó a ella y juntó su frente con la de Ginny mientras la miraba a los ojos. Sus bocas estaban peligrosamente cerca y Harry podía sentir el aliento de la chica en sus propios labios. Eso no ayudaba a retomar el control.

- Entonces hazlo.

Era en ese momento o nunca. Tenía que decírselo. No podía aguantar más. No podía besarla y no decirle lo importante que era para ella. Tenía que ser capaz de mirar a los ojos a la única chica que había querido así y decirle esas dos simples palabras que tanto le costaba articular. Te quiero.

- Ginny, antes, yo quería… quería que sepas que yo… que yo te qui…

- No.- Le interrumpió Ginny separándose.- No me digas eso.

- ¿Por qué no? Es la verdad- Preguntó Harry.

- Y sé que es cierto, con eso me vale.- Harry le miró con pena, para una vez que s había decidido a decírselo…- Así que no me lo digas.

- Pero quiero decírtelo, quiero que lo escuches.

- Y yo no quiero oírlo.

- Pero ¿Por qué?

- Porque si me lo dices, si me dices esas dos simples palabras, no voy a ser capaz de dejarte ir. Y sé que tengo que hacerlo.

- Ginny…

Harry volvió a acercarse a ella y a juntar su frente con la de la chica mientras la rodeaba con los brazos. Cerró los ojos e inhaló su perfume. Era maravilloso todo en ella. Hubiese podido quedarse así con ella todo el día, no le importaba en absoluto. Pero alguien tenía que salvar el mundo.

- Odio esta situación.- Dijo Ginny.

- Y yo. No tenías que haberte enamorado de mi.- Rió Harry.- Tu vida habría sido más sencilla.

- ¿Y quién te ha dicho que me gusta lo sencillo?

No podía más. Había intentado resistirse con todas sus fuerzas, no estaba bien que la besara. No podía hacerlo, pero estaba tan cerca de ella, oliendo su pelo, sintiendo su mirada y su aliento a unos escasos milímetros de él... No pudo resistirlo más, se deshizo de la poca distancia que los separaba.

Y la besó, como tantas veces se habían besado en los jardines del colegio, como la besaba cada mañana cuando la veía y cada noche cuando se despedía de ella, como la besaba en las aulas vacías bajo la capa invisible cuando buscaban un poco de intimidad, como la besaba cuando querían chinchar a Ron. Como la besó por primera vez…

Se separó de ella y la miró a los ojos. Aquel beso sabía amargamente a despedida…


Hola a todos!!

Llegados a este punto sólo me queda decir: ¡¡GRACIAS!! Gracias por haber leido esta historia que creí que se quedaría como oneshot porque no gustaría... así que gracias otra vez. Este último capítulo ha sido un poco más largo que los anteriores y me ha costao una barvaridad escribirlo porque nunca me convencía y sobretodo porque creo que me he pasado un poco siendo cursi... pedón, pero no me pude rsistir xD Por últomo sólo os quiero pedir una cosa, aparte de que me escribaís un review... jeje es que si lo haceis, me digais cuál ha sido vuestro capítulo favorito y por qué. De verdad que me interesaría muchísimo saberlo... sólo os pido eso jeje

También deciros que un amigo mío me incitó a escribir algo sobre Lily y James para ver si era capaz y que tengo pensaco subirlo en una semana o dos como mucho y me encantaría que lo leyerais. Me hago propaganda a mi misma, lo sé... jejeje

Mil gracias otra vez por haber leido esta historia. A los que la siguen desde el principio, a los que se unieron máas tarde y alos que nunca me han escrito un review pero la han leido. ¡¡GRACIAS!! Sinceramente espero que os haya gustado de verdad.

Un beso a todos y hasta el próximo fic xD

Iruna