¡Hola!

Pues es un nuevo año y les traigo un nuevo fic, se que había prometido meterme de lleno con "La fuerza de la verdad" pero es que esta idea ya quería salir desde hace meses y pues me animé por que ahora que "Amores extraños" esta terminando, muchas me pidieron un nuevo fic ¿y por qué quedarnos con las ganas?

Además, y como mi otro fic es muy trágico, me vendrá bien refrescarme de vez en cuando con esta nueva idea que les prometo tendrá una buena dosis de humor. Así pues, bienvenidos y que disfruten...

L A -- E N F E R M E R A -- W E A S L E Y

Abstrac: Las travesuras de las que los alumnos de Hogwarts -de todos los grados y de todas las casas- serán capaces con tal de que el profesor Malfoy admita que siente algo por la enfermera.

Capítulo 1. Primer encuentro

Se miro al espejo y comprobó su aspecto por enésima vez antes de salir de su habitación. Al pie de la escalera estaba listo su baúl y una maleta extra en la que llevaba toda clase de antídotos y remedios para diversos padecimientos mágicos.

Ginny se sentía contenta de volver al trabajo, no que se quejara del verano, le gustaba de hecho recibir su sueldo puntual aún estando dos meses sin hacer otra cosa que vagar, pero pasar tanto tiempo desocupada era sinónimo de pasar gran parte del tiempo pensando en él…

Llevaba ya un año ocupando el puesto de enfermera de Hogwarts, Madam Pomfrey se había retirado pues había acumulado una fortuna suficiente para vivir holgadamente su vida y permitirse ir de vacaciones por lo menos dos veces al año. Había tenido suerte en realidad, acababa de recibir su título cuando leyó el anuncio que la directora Minerva McGonagall puso en el Profeta solicitando una enfermera.

No había sido fácil conseguir el trabajo, unas cincuenta personas más codiciaban el puesto que Ginny se disponía a ocupar un año más.

Con una sonrisa, vio el recorte de periódico que su padre había enmarcado y colgado en la sala, era una hoja del profeta en la que se leía "Joven sin experiencia obtiene el puesto de enfermera" se sintió agradecida con la directora del colegio que le había dado esa gran oportunidad, por eso trabajaba con todo su entusiasmo, estaba muy consiente de la cantidad de jóvenes que se graduaban cada año y a quienes les era imposible conseguir un buen trabajo.

--Estoy lista—anunció orgullosa a sus padres y a George que la esperaban en la sala

--¡Cuídate mucho cariño!—Molly Weasley tomo a su hija en sus brazos y le lleno la frente de besos—Escribe seguido ¿si?

--Si—respondió Ginny y luego se dirigió a su padre—Adios—dijo con una sonrisa

--Que te vaya muy bien Ginny—dijo Arthur Weasley abrazándola

--Pues mejor nos vamos ya—George se puso de pie y le entregó a su madre al pequeño Fred—Ron, Hermione y Harry no pudieron venir a despedirse, pero dicen que te escribirán

--Oh—Ginny no podía decir que estaba decepcionada, ya suponía que algo así pasaría—entonces hay que irnos de una vez

George y Ginny viajaron a través de la red Flu hasta la casa de Lee Jordan en Hogsmade, desde ahí tendría que tomar un carruaje para que la llevara al castillo donde residiría el resto del año.

--Hasta luego George—se despidió de su hermano con un abrazo—cuida mucho a Angelina y a Fred

--Hasta luego hermanita. Así lo haré—la abrazó y la ayudo a subirse al carruaje—por cierto, toma—dijo invocando desde la casa una caja de unos cincuenta centímetros de cada lado y subiéndola al carruaje—antídotos para todos los productos de la tienda—explicó sonriente

--Gracias—la cara de Ginny cambió de una curiosa a una gran sonrisa

El carruaje se puso en marcha alejando a los hermanos mientras Ginny agitaba los brazos en señal de despedida.

Todavía le parecía raro ver a George sonreír, habían sido necesarios cuatro años para que se recuperara, pero ahí estaba, estrenándose como padre de un hermoso niño y con la tienda que había compartido con Fred todavía hacia delante, creciendo.

Pronuncio su sonrisa examinando la caja forrada de terciopelo rojo que su hermano le había entregado. Se había quejado todo el verano de los problemas que le habían dado los sortilegios Weasley pues muchos alumnos perdían la pastilla que detenía los malestares y ahí estaba ella desesperándose por pararles el vomito o la fiebre, había servido por que George se había conmovido y le había dado todo ese arsenal para mejorar a cualquier alumno y regresarlo a clases.

Se miro al espejo de su habitación cuando hubo llegado al colegio, de nada había servido arreglarse tanto, Harry no se había aparecido para despedirse. Le hizo una mueca al rostro blanco enmarcado en rojizo que la observaba desde el cristal y emitió una pequeña risa, pensando con ironía que se había arreglado con esmero para nada, iba a estar enclaustrada en Hogwarts todo un año con chicos mucho menores que ella y profesores mucho mayores, de modo que las esperanzas de conocer a alguien que de una vez por todas la hiciera olvidar a Harry eran de una de un billón.

-DG-

Cuán caprichoso el destino puede ser nunca lo sabemos, no podía imaginarse la enfermera que mientras ella desempacaba, Draco Malfoy estaba en la oficina de la directora, firmando un contrato para impartir la asignatura de Pociones.

Y aunque lo hubiera sabido, habría mantenido la misma idea de que las posibilidades de tener un nuevo amor ese año eran nulas por que de estar sola a Draco Malfoy, escogía mil veces estar sola.

Siempre se había preguntado, al ver a la enfermera de la escuela, por qué si era inteligente y algo guapa, no se había casado jamás…ahora lo comprendía perfectamente.

-DG-

"Una hora" pensó Draco consultando su reloj de pulsera, llevaba una hora sentado frente al escritorio de la directora Minerva McGonagall escuchándola decirle un sin número de reglas y explicándole que los programas estudiantiles habían cambiado un poco.

--¿Tiene alguna duda profesor Malfoy?—preguntó ella por fin

--Ninguna profesora—mintió, la no tenía idea de lo que había tratado la última media hora de su entrevista con la directora.

--Entonces…sígame, lo llevaré a su despacho

Cuando salieron del despacho de la directora, a Draco le extrañó que no se dirigieran a la mazmorra donde había creído que iba a estar su habitación.

--Como le comenté, ya no se imparte la clase de pociones en la mazmorra ¿Ya no lo recuerda?—la profesora tenía una expresión recriminadora en la cara

--Ya lo recuerdo—volvió a mentir con toda la seguridad que lo caracterizaba

--Su habitación estará en el ala este del castillo

--Bien

El camino que recorría junto a la directora, era muy similar al que se seguía para ir a la enfermería, solamente que estaba en el lado opuesto de un pasillo.

Cuando la profesora se retiro entregándole su llave, no podía estar más satisfecho, no era demasiado, pero ya se encargaría de mejorarlo.

El despacho consistía en paredes altas con libreros y algunos ingredientes de pociones, estaba provisto de un escritorio, un sillón y un par de sillas, luego se podría sustituir el mobiliario por uno fino.

Entro a la habitación y complacido, encontró una pequeña sala con sus tres sillones, su mesita de centro y una lámpara de piso, unos cuantos escalones arriba, estaba una cama tamaño matrimonio, había un buró de cada lado de la cama y una cómoda con un espejo en una de las esquinas, un armario de tamaño mediano terminaba la decoración de la recamara y más allá, una puerta daba hacia un sencillo baño.

Sus maletas ya se encontraban ahí pero no tenía ganas de ponerse a acomodar nada. Se quito su capa de viaje y se cambió de túnica, se quedo un momento mirando por el ventanal que abarcaba casi toda la pared derecha. Después salió al pasillo y metió su llave en la puerta de enfrente donde se encontraba el aula en la que ahora daría clases. Sin hallar dentro de ella nada demasiado llamativo, decidió ir al comedor, habitación que dentro de poco se iba a encontrar abarrotada de estudiantes que comenzarían sus clases al siguiente día.

-DG-

Se sorprendió gratamente al ver ese fino perfil, era de una mujer joven indudablemente, sobresalía un abanico de pestañas pintadas de negro que enmarcaban unos ojos cafés, una nariz recta y unos labios rosas, no podía ver más que ese perfil correspondiente a alguien sentada del otro lado de la mesa de profesores.

El gran comedor se iba llenando de bulliciosos alumnos que esperaban que iniciara la selección. Entro el profesor Leblanc con los nuevos estudiantes y la selección dio inicio.

Al terminar, la directora McGonagall se puso de pie para iniciar el banquete.

--Bienvenidos a todos los estudiantes—comenzó diciendo—me parece que debemos comenzar comiendo—las comisuras de su boca se crisparon de forma casi imperceptible--¡Buen provecho!

También los finos labios de Draco se crisparon un poco al ver la fuente de comida que tenía en frente, había pocas cosas que extrañaba de Hogwarts y una de ellas, era por supuesto la comida.

Comió de prisa aunque siempre manteniendo el estilo y con los impecables modales que había adquirido en las cenas con su madre, al terminar su postre, trabó conversación con el profesor Flitwick quien estaba sentado a su derecha.

--Disculpe profesor—dijo seguro--¿Quién esta sentada entre el guardabosques y la profesora Sinistra?

El profesor Flitwick volteó y vio el perfil de la joven delante del enorme cuerpo de Hagrid

--¡Oh! Esa no es una profesora—dijo sonriente—es la enfermera del colegio ¿por qué?—preguntó sospechando las intensiones de Draco

--Es que no la conocía—dijo simplemente y bebió de su copa, iba a argumentar algo más con el tipo "curiosidad" o "sólo preguntaba" pero la profesora McGonagall ya se había puesto de pie e iniciaba su discurso.

--Muy bien—dijo seria—ahora que hemos cenado, debo comunicarles algunas noticias: Nuestro conserje, me ha pedido recordarles que la lista de objetos prohibidos en el castillo estará pegada en la puerta de la conserjería, actualmente son quinientos veintidós objetos los que la comprenden. Como siempre, les recuerdo que el bosque es una zona prohibida al igual que el pueblo de Hogsmade para todos los alumnos de primero y segundo.

Hizo una pausa. Draco vio sorprendido como todos los alumnos guardaban silencio, recordaba cuando Dumbledore había sido director, siempre había murmullos aquí y allá, él mismo, por ejemplo, nunca prestaba demasiada atención a lo que decía el director. Pero con McGonagall era distinto, todos los alumnos estaban pendientes de sus palabras, quizá fuera su apariencia de mando, pero Draco recordaba que el mismo se obligaba a estar en silencio y prestar atención cuando tomaba clases de trasfiguración.

--Ahora les presento al profesor Malfoy—Flitwick instó a Draco a ponerse de pie—quien es el nuevo encargado de la asignatura de pociones

Ginny giro la vista despacio hacia el hombre que se había puesto de pie en el lado izquierdo de la mesa "no es posible" murmuró para si misma.

Draco sonrió de lado a la multitud de estudiantes que le aplaudían a la vez que le miraban curiosos, la directora se pregunto qué tan bueno había sido contratar un profesor tan joven como él, estaba muy bien preparado pero era imposible no notar la forma en la que las estudiantes de los últimos grados miraban al joven educador…como esperando ser sus consentidas.

Todavía con esa sonrisa, que bien sabía era irresistible a las mujeres, giro para ver mejor a la enfermera que para su agrado le miro también. Tal como lo había imaginado con su perfil, tenía un rostro bonito.

Ella vio la sonrisa arrogante en el rostro de él y le dirigió un gesto de desdén. Se volteó inmediatamente, todavía tratando de asimilar que quien iba a ocupar la habitación más cercana a la suya, sería nada más y nada menos que Malfoy, no podía creer que Hagrid estuviera aplaudiendo al nuevo profesor ¡después de todos los problemas que le había dado cuando estudiaba!

Cuando la enfermera se giro, Draco pudo ver su cabello recogido en una coleta con algunos mechones que colgaban coquetos, para nada relacionó ese cabello rojo ondulado con Ginny Weasley. De haberlo hecho, seguramente su cabeza no hubiera trazado todo ese plan para conquistar a la enfermera.

-DG-

-D & G-

-DG-

¿Y bien¿Les gusto esta idea¿Quieren que lo continúe¡Entonces dejen su review!

Como podrán ver, contiene uno que otro spoiler...aunque el epílogo ¡no me importa¡no me importa! xD

Si no llegan reviews…pues no sigo :D