Esta es la traducción de "Mentes fusionadas", argumento de Ariande; y personajes originales de J.K. Rowling, por supuesto.

Advierto, es una historia con relaciones homosexuales, si no es de su agrado, por favor, NO sigan leyendo.

Nota: '...' Conversación mental entre Harry-Draco.

Mentes fusionadas

Capítulo once

Harry hizo su camino hacia la primera de sus detenciones de ese año. Ostensiblemente, se debían a sus peleas con Draco, o por explotar su caldero, o por cualquier otra minúscula excusa que Snape encontró para dárselas. A estas alturas, Harry podía asegurar que estaba cerca de romper el record de la mayor cantidad de detenciones en un año. Hasta los gemelos estaban impresionados, o por le menos así le dijeron en sus cartas.

Ron, por otro lado, probablemente seguía en el dormitorio, despotricando sobre lo injusto que era Snape. Hermione parecía tener una opinión dividida, estaba segura de que él merecía las detenciones, porque, ¿ cómo se las arregló para hacer explotar todos los calderos esta semana ?. Además, algunas de estas detenciones probablemente sólo eran para cubrir clases de Oclumancia, ¿ y cómo llevaba Harry esas clases ?

La mente de Harry comenzó a girar a causa de la rápida sucesión de preguntas, de parte de Hermione y de las quejas furiosas de Ron. A veces, no le sorprendía preferir la compañía silenciosa de Draco. Ultimamente, las exigencias del colegio aumentaban, y si a eso se le sumaban las clases que había perdido cuando estuvo de luto por Hagrid; todo contribuía a forzarlos a pasar menos tiempo juntos. Esta noche, de hecho, sería la primera, en tres días. Y en presencia de Snape.

Harry se vistió como para un viaje al Bosque Prohibido. Realmente no sabía qué podía esperar; aunque Draco le había asegurado que Snape los sacaría de los terrenos de Hogwarts. Probablemente, hacia la profundidad del bosque, para garantizarles la privacidad.

Harry seguía a Snape y a Draco. Se movían a un paso bastante rápido y él se apresuraba detrás, con una expresión entre enojada y huraña en su cara. La conexión compartida con Draco permanecía en silencio, ambos con temor a distraerse y hablar en voz alta.

No pasó mucho y los tres se detuvieron en los límites del bosque. Cuanto más se acercaban, Harry sentía que crecía el nerviosismo en Draco. Cuando le internaron en el bosque, ese nerviosismo comenzó a convertirse en miedo, rozando al terror. Harry sujetó a Draco y se detuvo, atrayendo al otro chico, para que se detenga con él.

-¿ Señor?- Dijo Harry, suavemente, aún temeroso del famoso carácter de Snape, y de sobresaltar a Draco, que ahora se aferraba a él.

-¿ Qué ?- Preguntó Snape, con una pizca de gruñido en la voz, dándose vuelta.

-¿ Nos da un momento, por favor ?- Preguntó Harry, y trató de hacer contacto visual con Draco. El chico tenía su cara hundida en el cuello de Harry, y temblaba violentamente.

-¿ Draco?- Harry levantó una mano y pasó los dedos por el cabello suave de Draco. Con ternura le levantó la cabeza hasta que sus ojos se encontraron.

-¿ Es por lo que pasó en primer año ?- Preguntó Harry, sospechando que esa era parte del problema, recordando las protestas.

- En parte- Confirmó Draco, y un estremecimiento lo travesó. ' Y parte a causa de mi padre. Él...él me dejaba afuera, en el bosque, me contaba esas historias, y...'

-Señor- Harry notó que Snape se les había acercado, y se movía detrás de Draco, mirando a Harry, como pidiéndole permiso para tranquilizar al chico aterrado en sus brazos. Harry pensó un momento, antes de negar con la cabeza. – Su padre- Explicó, en voz baja.

Harry observó cómo los ojos de Snape se oscurecían furiosos, asintiendo comprensivamente. Sin necesidad de escuchar más. – Muy bien, tendremos que encontrar otro lugar para trabajar en los hechizos en conjunto. No creo que podamos llegar hasta dónde yo tenía pensado, si él está así, ya aquí-. Dijo Snape, con voz suave y sorpresivamente gentil, en contraste con el enojo que casi lo hacía temblar.

La mente de Harry volaba, su primer pensamiento fue ir a la Casa de los Gritos, pero pensó que era probable que, hasta cierto punto, estuviese siendo vigilada por Dumbledore; además, seguramente Snape no guardaba los mejores recuerdos del lugar. El único lugar cercano que Harry podía considerar, era el sitio que los gemelos habían comprado en Hogsmeade. Esta semana había recibido una carta de los gemelos, donde le contaban sobre la casa que habían comprado y el gran sótano que poseía, perfecto para probar sus nuevos productos.

El problema era, ¿ cómo presentarse con Snape y Draco, y pedirles prestado su sótano capaz de soportar explosiones ?. No podía. No, sin explicarles unas cuantas cosas. Pero, los gemelos eran buenos guardando secretos; jamás dejaron escapar nada sobre de dónde salió el dinero para la tienda.

Tomó la decisión. Lentamente, sintió que los temblores de Draco mermaban, y se separó de él.

'Quédate con Snape por un momento. Creo que está frenético porque no puede ayudar. Tengo una idea, pero si me aparezco con ustedes dos, creo…bueno; tengo que asegurar el lugar'. Explicó Harry.

- Señor, tengo una idea, pero necesito hablar con alguien. Yo…significa que debo explicarle todo a alguien… pero creo que puedo confiar en ellos. Ya…ya regreso.

Harry corrió velozmente hacia la casa de los gemelos. Sabía, por la carta, su ubicación exacta, a medio camino entre Hogwarts y Hogsmeade, apenas en un desvío del camino. Apresuradamente arrojó la capa sobre sí mismo, mientras corría.

Golpeó la puerta y esperó, hasta que uno de los gemelos la abrió. Ni siquiera pareció sorprenderse cuando no vio a nadie allí.

-¡ Imagínate!. Nadie llamó a la puerta, George- Gritó Fred, abriendo totalmente la puerta y haciéndose a un lado, antes de volver a cerrarla.

-Debe ser nuestro amigo imaginario- Dijo George, entrando a la habitación.

- Sí, ¿ pero qué andaría haciendo fuera del colegio una noche como esta ?- Preguntó Fred, observando a Harry, que se quitaba la capa.

- Necesito un enorme favor, chicos. Mm, tengo que darles una gran explicación, pero ahora no tengo tiempo. ¿ Confían en mi ?- Harry los dedicó

una mirada suplicante, pidiendo ayuda.

- Por supuesto que sí, hermanito- George pasó un brazo por sobre el hombro de Harry. –Sólo dínos qué necesitas y te lo daremos. Pero, si viniste hasta aquí por productos para hacer bromas, voy a tener que mandarte una Vociferadora-. Advirtió, cortante.

- Mm, no. Necesito pedirles que vayan y traiganaSnapeyaMalfoyqueestáncercadeloslímitesdelbosque- Dijo Harry de un tirón. –Muy bien, creo que escuché lo que dijiste, pero no creo haber oído bien- Dijo Fred, sacudiendo su cabeza, incrédulo. –Porque si escuché lo que creo que escuché.

- Entonces, ¿ nos pediste que traigamos a Snape y a Malfoy, y ellos saben que estás vagando por aquí y te cubren ?- George completó lo que decía su hermano; ambos totalmente asombrados.

- Sí, es correcto- Asintió Harry. – Les prometo que les voy a explicar, pero es una larga historia y realmente necesito que traigan a Draco, está aterrorizado allá, en este momento, ¿ por favor ?

Había notado que el miedo crecía en Draco, cuando lo dejó, y sentía la urgencia de volver a su lado y calmarlo.

Los gemelos lo estudiaron un momento. -¿ Dónde conseguimos el dinero para nuestra tienda ? – Preguntó George.

- Del Torneo de los Tres Magos, yo les obsequié las ganancias- Respondió Harry, confuso por el comentario.

- Muy bien- Respondieron juntos. –Volveremos enseguida, ¿ dónde están ?

Harry parpadeó sorprendido. Rápidamente, explicó la ubicación y antes de que terminara, ambos desaparecieron con un –Sabemos dónde es-.

'Draco, ¡ Confía en los gemelos !' Exclamó Harry.

Sintió que el miedo de Draco se elevaba brevemente, y asumió que los gemelos habían aparecido delante de él. Momentos después, hubo otro sonido, y los gemelos reaparecieron, cada uno con un acompañante.

- Te importaría explicar, Potter- Pidió Snape, y su voz se hizo peligrosamente suave.

- Sé que es difícil de creer, pero ellos realmente son confiables, y capaces de guardar un secreto. No actúan como Ron, no dejan salir cosas accidentalmente cuando se enojan, o algo así. Ellos son muy buenos disuasores- Harry trató de explicar su razonamiento.

- Y, no les preocupan mucho las reglas…

Snape lanzó una carcajada, sorprendiendo a todos. – Eso, ciertamente es verdad.

- No, realmente no nos preocupan- Dijo Fred, con su voz desacostumbradamente seria. –Pero, cuando nuestro hermanito anda envuelto con un Mortífago y un hijo de un Mortífago, queremos explicaciones.

Harry observó las expresiones serias, que parecían tan fuera de lugar en esas caras idénticas.

- Lo sé, pero va a tomar bastante tiempo, y realmente no podemos explicarlo todo-. Dijo Harry. Rápidamente trató de contarles todo sobre el hechizo que él y Draco accidentalmente lanzaron sobre sí mismos; y cómo durante el verano hablaron y sintieron uno las emociones del otro. Luego, cómo aumentaban los poderes en ambos; y lo que decía el libro.

- Creo que puedo explicar un poco más sobre el hechizo- Dijo Snape, cuando Harry terminó su explicación. –No encontré mucha información sobre el hechizo, pero sí algunas referencias, esta semana. El modo exacto del conjuro se ha perdido a través del tiempo, probablemente ha sido una pérdida deliberada, dada su naturaleza destructiva. Todo lo que se sabe es que involucra un acto de pasión, cuerpo y mente.

Harry se mordió el labio.

- Peleamos, apasionadamente, yo traté de usar Imperio, y la poción era para cambiar el color del cabello, el elemento del cuerpo-. Habló Draco, por primera vez.

- Exactamente- Snape pareció confirmar la teoría de mala gana. – Como sea, creo que lo mejor para todos es que olvidemos la combinación.

Todos asintieron, solemnemente. Aún los gemelos parecían reconocer la severidad de la situación. Harry se sentó en el sofá de la habitación, cansado de estar de pie, y tiró de Draco para que se siente a su lado. Escuchó que Snape continuaba la explicación.

- El hechizo parece crecer y salirse de control cuanto más rápido se integra. Creo que es así, porque no sabemos cómo funciona completamente y porque ustedes no estuvieron conscientes del hechizo por mucho tiempo; creo que el peligro de que se salga de control es mínimo. Como sea, no puedo asegurarlo. Además, parece ser que el hechizo tiene tres partes, que lo completan. La primera parte es irreversible. Ustedes estarán conectados para siempre- A esta altura, Snape se colocó delante de donde Harry y Draco estaban sentados en el sofá, acurrucados juntos; esta vez, Harry tranquilizaba a Draco por su temor en el bosque.

Harry afirmó su comprensión, con la cabeza, mientras Snape acercaba una otomana para sentarse frente a ambos chicos; y los observaba cuidadosamente, con preocupación en los ojos.

- Creo que comprendo… pero está bien. Creo que si me separara de Draco, me volvería loco- Harry no sabía cómo explicarlo. Al principio, la presencia de Draco en su mente era desconcertante, pero podía ignorarla. Ahora, estaban integrados en tal profundidad, que no tener las emociones extra y la persona para hablarle, y no poder saber si Draco estaba herido o no, creía que no sería capaz de sobrevivir si le quitaban eso. Sintió que Draco coincidía.

- La segunda y tercera partes, son las que sí pueden ser removidas. Parece que son las partes que los integrarían completamente, y con eso, otra vez, los poderes crecerían exponencialmente. Mi teoría es que su uso equivocado causó la devastación del pasado. Como están, en este momento, ustedes tienen sus propias emociones separadas, sus sentimientos, pensamientos y recuerdos. Mientras comparten algunos de ellos, aún pueden elegir qué recordar. La segunda y tercera parte del hechizo, se supone que se conjuren al mismo tiempo, para que integren totalmente esos aspectos. No serían más dos seres separados; sino un cuerpo, una mente, una magia. No podrían funcionar independientemente uno del otro en esos aspectos del hechizo, ni siquiera respirar independientemente. Me parece que es en esta fase del hechizo que se pierde el control, cuando no pueden identificar de quién son los recuerdos, y no pueden separar las emociones. Es ese tipo de cosas las que causan la locura-. Snape hablaba con un nivel de gravedad que hizo temblar a Harry.

Observó cómo Snape se inclinaba y tomaba una de las manos de Draco y una suya en cada una de sus manos. Una pequeña parte de Harry deseaba reír ante las caras de sorpresa de Fred y George, por ambas cosas, por el relato que oían y por la escena tierna entre tres personas totalmente increíbles.

-Este es… ?- Harry respiró hondo, estremeciéndose. -¿ Este es el poder que el Señor de las Tinieblas no conoce ? – Preguntó Harry, temeroso. Su mano aferrada alrededor de la de Snape, buscando consuelo.

- Puede ser, realmente puede ser, no puedo estar seguro. Lo que sí puedo afirmar con bastante certeza es que el Señor de las Tinieblas no tiene un alma gemela- dijo Snape, con un brillo de humor en la mirada. Harry sintió una ráfaga de aire contra su cuello cuando Draco rió; y él no pudo evitar una risa a su vez.

- Creo que necesitamos sentarnos- Murmuraron los gemelos, e inmediatamente se dejaron caer en el suelo. – Digo, ¡ esto es demasiado para soportar !- Exclamó George. –¿ Snape tiene sentido del humor ? .

¿ Cuánto puede soportar el corazón de un pobre mortal ?

Harry rió. Snape les lanzó una mirada fulminante. Harry sintió que los hombros de Draco se sacudían con una risa silenciosa.

-¿ Y cómo es que seguimos teniendo visiones ?- Preguntó Harry.

- Esa pregunta es, en verdad, la más fácil de responder- Dijo Snape. – Una vez que supe lo que sucedía, pude descubrir eso con facilidad. Dos personas no pueden ocupar la mente de otra al mismo tiempo. Draco, permanentemente, ha pasado a ocupar tu mente, no hay lugar para que entre otro. De todos modos, ustedes funcionan independientemente, y tú Harry, compartes una conexión con el Señor de las Tinieblas, y puedes entrar a su mente. No hay posibilidades de visiones falsas. Creo que cada visión que recibes debería ser tratada como válida, e informada inmediatamente.

-¿ El Señor de las Tinieblas no puede ocluir ?- Preguntó Harry, curioso.

- Creo que sí, pero, por lo que he presenciado con ustedes dos, creo que la fuerza que poseen es mucho más grande que su habilidad para ocluir- Respondió Snape.

Harry parpadeó, sorprendido. -¿ De veras ?

Snape asintió.

- Yo…creo que..¿ necesitamos practicar ?- Harry miró a los gemelos, y Snape afirmó con contundencia.

- Aquí es donde entran ustedes-. Dijo Harry, a Fred y George.

- Pueden usar el sótano las veces que lo necesiten- Miraban a Harry, lanzándole alguna mirada a Snape y a Draco, con ojos asombrados. Harry se sentía aliviado porque no había ni una pizca de temor en esos ojos.

- Entonces, creo que deberíamos ir allí- Dijo Snape, separándose de los chicos y poniéndose de pie . Se volvió hacia los gemelos. –Si son tan amables de conducirnos hasta allí, deberíamos tener unos minutos de práctica, antes de que sea hora de regresar.

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Con este capítulo estamos a la par de la historia de Ariande.

Ahora, esperamos las actualizaciones del original.

Hasta la próxima !

D.L.