Un día soleado en Forks

BELLA POV

Abrí lentamente los ojos y me inquieto esa sensación de vacío, a diferencia de muchas mañanas había despertado y no lo encontré a mi lado como siempre sonriéndome, y velando mi sueño, sin embargo lo podía recordar a mi lado cuando me dormí, pensé que tal vez Charlie al levantarse se había dirigido a mi habitación, pero ese no era motivo suficiente para que él se fuera ya que siempre lograba esconderse solo durante el tiempo necesario, muy a pesar me levante y me asome a la ventana y fue entonces que descubrí la razón de su ausencia….

Era uno de esos muy escasos días soleados en Forks, lo cual significaba que Edward y su familia no saldrían de su casa debido a la brillantes que esos días provocaban en su piel de diamante, sin embargo eso no significaba que no lo vería, como dicen por ahí "si Mahoma no va a la montaña, pues la montaña irá a Mahoma" así que después de comprobar que Charlie ya se había ido me arregle rápidamente con lo primero que encontré y baje a la cocina a desayunar mi acostumbrado tazón de cereal, lave los platos, subí a lavarme los dientes y me dispuse a marchar al encuentro con mi ángel.

Mientras conducía a casa de los Cullen me descubrí a mi misma cantando, cualquiera que me conociera bien podría notar mi felicidad y no era para menos, Victoria estaba muerta, así que ya no había motivos para estar asustada pues no había ningún vampiro en espera de mi muerte; bueno estaban los Vulturis pero eso era un asunto que pronto se resolvería, lo cual daba paso al verdadero motivo por el que estaba tan feliz¡¡¡¡Faltaba solo una semana para mi boda con Edward!!!!

A pesar de que al principio estaba renuente ya me había acostumbrado a la idea y ahora hasta me hacia ilusión, comprendí perfectamente sus razones y poco a poco empecé a compartirlas, aun recuerdo que a Charlie la noticia le cayo como una bomba, no podía creer que su pequeña se casara teniendo tan solo 18 años, pero después de pensárselo mejor concluyó que era una magnifica idea, era preferible que me mudara a Alaska ya estando casada con Edward, pues sabia que si ambos iríamos a "estudiar" allá lo mas seguro es que termináramos viviendo juntos, así que era mejor que lo hiciéramos como la sociedad lo mandaba.

La que casi pega el grito en el cielo fue Renee, aun recuerdo escucharla gritar por el teléfono dudando de mi salud mental, temía que cometiera el mismo error que ella cometió con Charlie, pero después de un rato mas de conversación, recordó los días que Edward y yo pasamos con ella y no le quedo otra mas que aceptar la situación, además no le estaba pidiendo permiso, solo le estaba informando mi decisión, así que ahora no faltaba mucho para que llegara a Forks junto con Phil para estar presente en mi boda.

Casualmente a mis amigos no les sorprendió tanto la noticia como a mis padres, decían que eso era algo que ya se veían venir desde el momento en que Edward regreso de su "viaje" y vieron como mi mundo había dejado de ser ese oscuro lugar en el que se había convertido durante su ausencia; no era de extrañarse que Jessica tuviera la "maravillosa" idea de organizarme una despedida de soltera, así que ahora ella y Alice estaban planeando la tortura que me esperaba dos días antes de mi boda.

Solo quedaba un asunto pendiente…. Jacob, mis amigos de la Push, a los que casi ya no veía y que no estaban muy felices de mi boda, por lo que esta significaba, me habían dicho que no se le veía muy bien, y que incluso había ocasiones en las que entraba en fase y salía a correr por días para mitigar su dolor, eso era algo que me dolía pero mi decisión estaba tomada, era verdad que entre Jacob y yo había surgido un amor a raíz de mi soledad cuando Edward me dejo, y que el me había salvado del periodo zombie, pero no era tan intenso como lo que sentía por mi prometido, Jacob sabia perfectamente que AMABA A EDWARD mas que a nada en el mundo, eso había quedado muy claro en la ultima platica que había sostenido con él después de la batalla con Victoria, y tal vez acrecentaba su dolor pero no había marcha atrás y por mas que quisiera consolarlo no podría hacerlo, solo me quedaba el consuelo de que algún día encontrara a una chica de la cual quedara imprimado, como le sucedió a Sam con Emiliy, o a Jared con Kim.

Cuando me di cuenta ya estaba frente a la casa de Edward , a pesar de que sabían que había llegado, ya sea por el ruido del motor de mi Chevy o por que Alice lo hubiera previsto, no estaba esperándome afuera, por obviar razones, así que baje del auto, me acerque a la puerta y toque, cuando me abrieron sentí que la respiración me faltaba, ahí frente de mi estaba mi dios griego, el ángel que alegraba cada uno de mis días, mirándome con esa sonrisa que me deslumbraba, me jalo dentro de la casa mientras me rodeaba con sus brazos.

- Bella, mi amor… - pronuncio mi nombre mientras juntaba sus labios a los míos

- Hola – respondí tratando de calmar el ritmo alocado de mi corazón

- Sabia que vendrías

- ¿Lo vio Alice?

- No, me lo dijo mi corazón – soltó el abrazo, mientras me rodeaba por la cintura y me introducía a la casa – disculpa que no haya estado cuando despertaste, pero como comprenderás tenia que marcharme antes de que saliera el sol, por eso supuse que vendrías a verme, yo no puedo salir…. pero tu si

- Pues aquí me tienes, y puedo quedarme aquí contigo el tiempo que quieras – le respondí gustosa ante esa idea, avanzamos por el recibidor y pude ver que todos estaban reunidos, después de saludarlos subí con Edward a su habitación.

Cuando llegamos a la habitación, nos sentamos en su sofá y permanecimos abrazados durante un rato escuchando música, había muchas cosas que pasaban por mi mente en ese momento, mientras el me abrazaba quería tener un acercamiento mayor con el, pero sabia que el se negaba por mi seguridad, sin embargo esto ya no me decepcionaba como antes faltaba una semana para cumplirnos las promesas que nos habíamos hecho mutuamente, en una semana nos casaríamos como el quería y después…. intentaríamos tener la noche de bodas que yo deseaba y que estaba segura lograríamos.

Había muchas cosas que yo quería decirle y por alguna extraña razón esta vez decidí no aplazar mas el momento y hablar, como si fuera la ultima oportunidad que tuviera para hacerlo, aunque en realidad eso era una tontería teníamos una eternidad, en el sentido literal de la palabra, por delante, aun así decidí dejar fluir mis palabras

- ¿Edward?

- ¿si preciosa?

- Se que ya lo sabes, pero…. necesito decirte que TE AMO y que le agradezco a la vida por ponerte en mi camino

- No Bella, soy yo quien tiene que agradecer tu existencia, te aseguro que es demasiado el tiempo que he esperado por ti, TE AMO

Después de oírlo decir esas palabras no pude esperar mas y en un impulso me arroje a sus brazos y busque sus labios, el me encontró a medio camino y nos fundimos en un beso tan cuidadoso como los que el siempre solía darme, pero para mi sorpresa ese beso se fue intensificando y poco a poco empezó a demandar mas volviéndose mas apasionado, de repente me sentí elevada por los aires y en menos de lo q pude darme cuenta ya estábamos recostados sobre su cama, donde él se dio la libertad de acariciarme con una mezcla de dulzura y desesperación, mientras yo sentía que el corazón se me salía del pecho, poco a poco empecé a imitar sus movimientos y me di cuenta que estábamos entrando a terrenos peligrosos, pero no me importaba no iba a ser yo quien rompiera con ese momento. Edward deslizo sus labios hasta llegar a mi oído donde en un susurro me dijo:

- Te necesito Bella… te deseo - En ese momento me olvide por completo de respirar

- ¿quieres… que lo intentemos ahora? – estaba ansiosa por su respuesta, eso era justo lo que yo quería desde el momento en que le conocí y aunque sabia lo importante que era para él que esperáramos hasta después de la boda, tampoco podía detenerlo yo también lo necesitaba, de nuevo esa sensación de que no había un mañana volvió a mi – por mi no tienes que hacerlo Edward falta poco para que nos casemos, hemos esperado tanto, creo que podremos esperar una semana mas – logre articular con dificultad mientras recorría mi garganta con sus labios.

- No Bella…… no quiero, ni puedo esperar – diciendo esto volvió a aprisionar mis labios con los suyos en un beso tan suave como urgente

Lo que siguió a continuación fue algo mágico y especial, muy lentamente y con toda la delicadeza que le fue posible Edward empezó a desnudarme, mientras yo hacia lo mismo con él, a pesar de la urgencia que teníamos por sentirnos uno solo, nos tomamos el tiempo suficiente para disfrutar de cada caricia que nos brindábamos al despojarnos de las prendas, después de un momento estábamos desnudos sobre el edredón, Edward me pidió que me levantara para poder observarme a placer y me sorprendí a mi misma al notar que por primera vez no me sentía insegura de mi aspecto, sabia que mis formas no eran tan perfectas como las de Rosalie, sin embargo Edward me deseaba tal y como era y eso me hacia sentir la mujer mas hermosa sobre la tierra, yo también me deleite al observar su cuerpo perfecto, aun mas de lo que yo podría haberme imaginado.

Con decisión retiro el edredón y me fue empujando lentamente hasta recostarme sobre la cama con su cuerpo sobre el mió, teniendo mucho cuidado de que su peso no cayera completamente sobre mi, el frío de su cuerpo me estremeció, aunque no menos que su contacto, el pareció notarlo y se separo un poco

- ¿Te molesta el frió? – me pregunto algo contrariado

- Claro que no tonto, es maravilloso sentir tu piel junto a la mía, además estoy segura que en un momento nuestras pieles estarán a la misma temperatura – el sonrió y de nuevo junto sus labios con los míos

Entre besos y caricias iniciamos el dulce baile de la seducción hasta que una vez saciados Edward se abrió paso entre mis piernas y nos fundimos en uno solo. Él se mostró algo preocupado cuando vio que una lagrima corría por mi rostro, pensando que se debía la dolor que me causaba mi primera vez, pude notar en sus ojos el dolor que le ocasionaba la idea de que me hubiera lastimado, pero yo le sonreí y le explique que no lloraba por el dolor, sino que era de felicidad al saberme suya en cuerpo y almas, entonces me beso en los labios y continuamos disfrutando de nuestra entrega amorosa.

Era la primera vez de ambos y se que a pesar de que a él le estaba siendo realmente difícil el hecho de tener que ser en extremo cuidadoso para no perder el control y matarme, lo estaba disfrutando tanto como yo. Después de un buen rato amándonos tocamos el cielo juntos mientras nos decíamos que nos amábamos y entonces el se separo de mi dejándose caer a un lado mientras yo me acorrucaba en su pecho, cerré los ojos mientras nuestra respiración se normalizaba y él me apretó hacia su cuerpo en un abrazo.

- Bella, cariño, en todos los años que tengo de existencia nunca había sido tan feliz como lo soy ahora – me dijo mientras hundía su rostro en mi cabello

- Pues yo no tengo tanto tiempo existiendo como tu, pero tampoco he sido tan feliz como lo soy ahora – el se acerco a mis labios y los besó, parecía increíble que aun después de lo que acababa de pasar siguiera faltándome la respiración cada vez que me besaba

- ¿Estas bien?

- Si, claro…… solo permíteme que vuelva a respirar – logre articular algo sofocada

- Eres perfecta Bella - me dijo dulcemente mientras su mano recorría mi espalda hasta llegar a la cadera, eso provoco que me sonrojara – voy a extrañar esto – agregó

- ¿Qué? – pregunte algo temerosa, no sabia exactamente a que se refería, se supone que nos casaríamos en una semana y volveríamos a repetir esta experiencia ¿o es que acaso pensaba dejarme de nuevo?

- Esto – continuo mientras su mano ascendía a mi rostro y acariciaba mis mejillas – ver tu piel pintada de carmín cada vez que te sonrojas, tu respiración que se agita o se ausenta cada vez que me acerco a ti, la calidez de tu piel, tus ojos color chocolate, el aroma de tu sangre….

- ¿Crees que si me conviertes…. Ya no te gustare como ahora?

- No seas tonta Bella, serás siendo igual de hermosa, solo que extrañare esos aspectos de ti, pero podré acostumbrarme a su ausencia, ya te he dicho que lo que siento por ti no solo es físico, sino todo lo que tu representas, incluso el que seas un imán para los peligros me resulta atrayente, aunque cuando te convierta ya no necesitaras que te proteja como hasta ahora.

- Yo siempre necesitare que me protejas, incluso de mi misma – lo abrace fuertemente y permanecimos un rato mas recostados en la cama sin mas ropa que el edredón que nos cubría.

Edward comenzó a cantarme al oído la canción que compuso para mí, y yo comencé a caer en un sopor, tal vez como consecuencia de la relajación posterior a nuestro encuentro amoroso, que me llevo a dormirme por un momento en sus brazos.

Cuando desperté Edward aun me tenía abrazada y me acariciaba el cabello, yo le sonreí

- Lo siento, me quede dormida

- No te preocupes, sabes que me encanta verte dormir, además es la única manera que tengo de entrar a tu mente – comento mientras sus fríos labios se entretenían con mi lóbulo

- ¿Qué dije esta vez? – pregunte algo preocupada

- Creo que estabas soñando con lo que paso hace un rato – agregó mientras avanzaba hacia mi garganta

- ¡¡¡Dios!!! No puede ser ¿es que siempre tengo que abrir la boca de mas cuando sueño? – me sonroje de nuevo

- Jajajaja, ya te dije que no tienes por que avergonzarte, te aseguro que todo el tiempo que estuviste dormida, yo no hice otra cosa que recordar ese momento – antes de que pudiera contestarle algo sus labios ya habían atrapado los míos

- Creo…… que…… tengo que irme – logre decir después de recuperar el habla que me robo con su beso

- ¿Por qué tan pronto? Acaso no quieres ya estar conmigo, espera a que oscurezca un poco y yo te llevo – rodó conmigo hasta colocarme sobre el

- No es que no quiera estar contigo Edward – le dije rodeando su cuello con mis brazos – lo que pasa es que quede de pasar por Ángela para ir a recoger su vestido, esta tan emocionada con ser una de las damas – esta vez fui yo quien lo beso – además tengo que llegar a tiempo para preparar la cena de Charlie.

- ¿Y si no quiero dejarte ir? - me dio tanta ternura ver que se aferraba a mi como un niño al que quieren quitarle sus juguetes

- Yo tampoco quiero irme, pero en verdad necesito hacerlo, piensa que en una semana mas ya no tendré que marcharme de tu lado nunca mas – nos dimos otro beso mientras nos acariciábamos mutuamente, a regañadientes nos soltamos y me permitió ponerme de pie para vestirme, mientras el hacia lo mismo

Una vez ya vestidos bajamos al recibidor, para que yo me despidiera de su familia, cuando me acerque a Alice para abrazarla ella me miro con una sonrisa traviesa ¿será que acaso "vio" lo que hicimos Edward y yo?, la sola idea de pensarlo hizo que la sangre me subiera hasta la cabeza, probablemente mi prometido adivino la expresión de mi rostro o leyó sus pensamientos por que soltó una de sus tantas risas melodiosas que me derretían y le dijo a su hermana en tono divertido

- Ocúpate de tus asuntos Alice

- Jajajaja, yo no he dicho nada Edward – contesto con su típica risita de duende – nos vemos Bella, cuídate mucho

- Si Alice gracias – le dije sonriéndole

- ¡Bella! – me llamo y voltee a verla - el vestido de Ángela esta genial – agrego guiñándome el ojo

- Jajajaja, olvidaba que a ti nunca podremos sorprenderte ¿verdad? – me reí y fui con Edward hasta la puerta, para despedirme

- ¿Iras a casa cuando anochezca? – le pregunte mientras lo rodeaba por el cuello y el hacia lo mismo con mi cintura

No veo el caso que lo preguntes Bella, sabes que ahí estaré en cuanto se oculte el sol

- ¿Y te quedaras conmigo por la noche?

- Claro que si, solo que esta vez me será mas difícil contenerme para no repetir lo que hicimos en mi alcoba – me dijo con un tono demasiado seductor que hizo que todo girara a mi alrededor

- ¡¡¡Tonto!!! – trate de reír ocultando mi nerviosismo, me pare de puntas para besarle y el me encontró a medio camino – entonces te espero en casa

- Bella, por favor te mucho cuidado – me dijo con una ansiedad reflejada en sus ojos¿es que acaso creía que no podía conducir de regreso a casa sin que pasara nada? No era la primera vez q lo hacia

- Claro que lo tendré ¿Qué puede pasarme? – respondí, aunque en realidad con mi suerte podría pasar cualquier cosa

- Bueno, amor te veré en la noche – cuando estuvo a punto de soltarme volví a sentir esa extraña sensación de que no había un mañana y me lance sobre el abrazándole tan fuerte como me era posible y le bese con desesperación

- ¿Qué ocurre? – me pregunto algo sorprendido por mi reacción

- Nada es solo que apenas me voy y siento que te extraño – le dije bajando la vista

- Tonta, Bella. No te preocupes, será solo un momento, nos veremos en cuanto se ponga el sol

- Si, hasta al rato – entonces me soltó y empecé a caminar, cuando llegue al coche me gire y lo llame - ¿Edward?

- ¿si? – me pregunto con su hermosa sonrisa

- TE AMO – le dije antes de entrar al auto, en un segundo ya estaba a mi lado, con su piel reluciente bajo los rayos del sol

- Yo también TE AMO – me respondió y me dio un fugaz beso, me ayudo a entrar en el auto y volvió a la puerta de la casa

Conduje lentamente de regreso a Forks para reunirme con Ángela, e ir a buscar su vestido, iba manejando perdida en mis pensamientos, recordando lo que había vivido tan solo hace unas horas con Edward casi podía sentir de nuevo todas y cada una de las caricias que habíamos compartido por la mañana. No se si en algún momento de mi ensoñación cerré los ojos, o qué paso, pero cuando me di cuenta estaba a punto de arrollar a un ciervo, trate de esquivarlo pero los nervios me traicionaron y el volantazo que di hizo que el carro derrapara y perdiera el control.

Después todo sucedió muy rápido, pude ver como todo daba vueltas a mi alrededor y el carro se iba hacia un precipicio, una vez que salio de la carretera solo podía sentir los golpes por todo mi cuerpo mientras el auto caía dando volteretas, de repente sentí que algo golpeaba mi cabeza y pude sentir que la sangre comenzaba a brotar de ella, no se si fue el golpe o el olor de la sangre, pero en ese momento todo se puso negro a mi alrededor y no supe mas de mi………..

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Notitas:

Un saludo a todas las chicas que me hacen el favor de leerme, este es el primer fic que escribo sobre este maravilloso personaje que es EDWARD CULLEN.

Como pueden ver quise regalarle a Edward, a Bella y a todas nosotras ese hermoso momento que Stephany Meyer nos ha negado, como lo fue la consumación del amor de esta pareja, no soy nada buena con los Lemon (de hecho nunca he escrito uno), así que espero no haberlas decepcionado con mi narración.

Les comento que no será un fic mi largo, si acaso contara con dos o tres capítulos como máximo.

Espero que me honren con sus reviews, ya sean buenos o malos para saber uqe piensan sobre estas ideas locas que se me ocurren.

Hasta pronto y... sueñen con Edward

RUBY
Vampiressa de Edward Cullen