Rubí, la joya más bella

Rubí, la joya más bella

Capítulo 1

Entró a la lujosa mansión. Voces llegaron hasta sus oídos. No le sorprendió, sin embargo. Su hermano Mokuba siempre traía a sus amigos al lugar.

Esto le molestaba un poco. No podía tener privacidad en su propia casa. Claro que no le diría nada a su hermano. Si él quería rodearse de amigos era su decisión. Él, por su parte, seguiría como siempre, solo.

Era por eso que se había ganado la reputación de insensible, no que le importara. Era la verdad después de todo. No le interesaba socializar ni mucho menos tener amigos. Desde su punto de vista era solo una pérdida de tiempo.

Así que ahora lo conocían como Seto Kaiba, el frío CEO.

Salió de sus pensamientos y se concentró en sus acciones.

Caminó con paso lento por los enormes pasillos. Escuchó dos voces. Las reconoció de inmediato, una era de su hermano y la otra era de Yugi, quien era el mejor amigo de Mokuba.

Se detuvo de pronto. Las voces venían de la sala. Sintiendo algo de curiosidad, se acercó.

No se había equivocado, Yugi estaba ahí. Sin embargo, fue otro joven quien llamó su atención. Parecía ser el gemelo de Yugi, con la excepción de algunas diferencias en el cabello. Pero lo más resaltante eran sus ojos carmesí. Solo había una palabra para describirlos, hermosos.

El desconocido joven estaba mirando con atención el duelo que tenían en ese momento Yugi y Mokuba.

-Pongo al Mago Oscuro en modo de ataque… Y creo que gané- habló Yugi.

-No es justo, siempre me ganas!- exclamó el de cabellos negros. El otro solo sonrió. Miró luego al joven de ojos carmesí.

Y para sorpresa de Kaiba, Yugi empezó a mover sus manos, hablándole al joven en lo que él sabía era el lenguaje de señas.

El de ojos carmesí sonrió ligeramente, y respondió también con un movimiento de sus manos.

Kaiba supo de inmediato la respuesta del joven. "Eres muy bueno en este juego", pudo entender el ojiazul.

Sí, él sabía ese lenguaje. Después de todo, como CEO, tenía que tomar en cuenta a todo tipo de personas, y eso incluía también a sordos y mudos.

-Seto! Llegaste temprano!- alzó la mirada al escuchar esto. Miró a su hermano, quien en ese momento le sonreía. No sonrió de vuelta, sin embargo; no le gustaba mostrar esa pequeña curva en sus labios. Así que simplemente asintió.

-Por cierto, no has conocido a Yami!- le dijo el muy alegre chico. Se acercó al joven de ojos carmesí y le tocó el hombro, ganándose la atención de este. Alzó su mano y señaló hacia la puerta, en donde estaba el ojiazul en ese momento.

El joven alzó la mirada. Sus ojos se abrieron en impresión por unos segundos. Pero luego, sonrió y alzó su mano, en un gesto de saludo.

-Él es Yami, mi primo- habló Yugi. Kaiba asintió nuevamente.

-No puede hablar?- preguntó luego.

-Sí puede… pero perdió la audición desde hace unos años- contestó el de ojos amatista.

-Ya veo. Bueno, espero que no hagan ruido, tengo trabajo que hacer- habló, cambiando rápidamente el tema.

-Claro, hermano!- le dijo Mokuba. Kaiba entonces se dio la vuelta, dio varios pasos, pero luego miró atrás.

Yami aún lo estaba mirando.

Sonrió inconscientemente, y alzó sus manos, moviéndolas luego.

"Gusto en conocerte" Expresó en señas. La verdad, no sabía por qué había hecho eso… empezando por el hecho de que conocer nuevas personas no era un 'gusto' para él.

Yami lo miró sorprendido, pero luego, sonrió.

"El gusto es mío" Contestó.

Mokuba vio esto, y una sonrisa se formó en sus labios. No era común ver a su hermano socializar después de todo.

-Seto- llamó. Su hermano lo miró interrogante.

-Por qué no pasas un tiempo con Yami? Es decir, ustedes tienen casi la misma edad, de seguro él se sentirá más cómodo contigo que con unos niños de 13 años- le dijo.

-Yo no tengo 13 a… - empezó a decir Yugi, pero calló sus palabras al ver el semblante de Mokuba.

-"A Kaiba le haría bien tener un amigo, no?"- se dijo, sonriendo ligeramente. Y no solo a Kaiba… a Yami también… Miró al joven, quien solo mostraba confusión en sus ojos al no saber de qué hablaban. Sonrió con algo de tristeza. Yami no tenía muchos amigos… en realidad... no tenía ninguno…

-Ya te lo dije Mokuba, tengo trabajo…-

-Pero hermanoooo… hazlo por mi, si?- le pidió, intentando hacer un puchero. Kaiba solo pudo rodar los ojos. No lo dejaría en paz, verdad?

-Está bien, pero no creo que se sienta muy cómodo conmigo…-

-Tonterías!- interrumpió Mokuba. –Yugi, dile a Yami que vaya con mi hermano- le dijo. El aludido asintió. Miró al de ojos carmesí y nuevamente le habló en señas. Yami parpadeó un par de veces, y miró al CEO con algo de inseguridad. Pero luego, volvió su mirada a Yugi y asintió.

Se levantó luego y caminó hasta donde estaba el ojiazul. Cuando estuvo cerca, habló en señas.

"No te molesta?" preguntó. Kaiba lo miró por unos momentos. Negó luego con la cabeza y se dio la vuelta, y después de indicarle a Yami que lo siguiera, se alejó del lugar.

Ambos caminaron por unos segundos. El silencio reinaba, aunque eso en realidad no podía cambiar. Era mejor así, desde el punto de visto del ojiazul. Después de todo él no era de muchas palabras.

Pero de pronto, Kaiba se detuvo.

Miró a Yami.

"Qué quieres hacer?" le preguntó. El otro se alzó de hombros, negando ligeramente con su cabeza.

El CEO puso una mueca de fastidio en su rostro. Él no era bueno en estas cosas. Es decir, qué se suponía que debían hacer?

Sin embargo, Yami malinterpretó esto como una clara muestra de rechazo. Bajó la mirada, sintiendo las lágrimas amenazarle. Cuantas veces había intentado acercarse a alguien? Muchas. Y cuantas veces lo habían rechazado? Millones.

Odiaba en realidad ser como era. Nadie quería acercarse a un sordo después de todo…

Intentó limpiarse sus lágrimas, sin querer llamar la atención del ojiazul.

Aún así, el CEO de inmediato lo miró. Sus ojos se abrieron en impresión al ver el repentino cambio en el joven.

Sin poder evitarlo, tomó el mentón de Yami en su mano, obligando al joven a mirarlo.

La sorpresa lo inundó al ver pequeñas gotas de sal acumulándose en los hermosos ojos carmesí. Y por alguna extraña razón… sintió un pequeño dolor en el lado izquierdo de su pecho.

Yami se apartó bruscamente del agarre del ojiazul. Intentó limpiar sus lágrimas nuevamente. Luego, movió sus manos.

"Lo siento" Alzó la mirada e intentó sonreír, fingiendo que todo estaba bien. Pero claro, Kaiba sabía que algo le pasaba al joven.

"Que sucede?" No sabía por qué… pero… estaba preocupado.

-"Un minuto, preocupado? Y por alguien que acabo de conocer? Ja! Claro que no, no estoy preocupado…"- Sus pensamientos fueron interrumpidos al ver a Yami mover nuevamente sus brazos.

"Nada solo… una basura en el ojo" Le dijo. Bajó la mirada nuevamente. "De verdad no quiero ser una molestia" agregó.

El ojiazul se quedó ahí por unos momentos, mirando las acciones del joven. Ahora sus manos estaban juntas, presionándose una contra la otra. Supo de inmediato que el de ojos carmesí estaba haciendo un gran esfuerzo por no llorar.

Su pecho se contrajo. Por qué? No tenía idea… pero por alguna extraña razón el joven se le hacía… tierno…

Puso su mano en el hombro de Yami, quien levantó un poco la mirada. Luego le habló en señas.

"Nunca podrías ser una molestia" le dijo. Nunca había dicho algo como eso. Bueno tal vez las palabras no habían salido de su boca… pero, se lo había dicho a alguien, cierto?

No entendía que le estaba sucediendo. En solo minutos había cambiado. No sabía que había pasado con su muy conocida frialdad…

Y sobretodo, no podía creer lo que estaba haciendo en ese preciso momento.

Miró al joven, quien tenía una mirada llena de sorpresa… al encontrarse en el repentino abrazo del ojiazul.

IIIIIIIIIIIIIIIIIIIII

Magi: tenía que ser, TENIA QUE SER!! Ejem perdón por esa… ehh reacción, es que no puedo creer que haya publicado otro fic! Por qué no puedo abstenerme!? T.T

Aunque bueno… ya me liberé de una idea que me ha estado atormentando desde hace un buen tiempo(un año para ser exacta) O.o En fin… jeje pobre Yamito como sufre conmigo, ya lo he hecho ciego, inválido, y ahora sordo! o.o Quien diría que es mi personaje favorito! (EL ES MIO!! NADIE PUEDE TOCARLO!! Wueno solo Kaiba… y Yugi… y Bakura… y… ah olvídenlo! xD)

Como sea, espero que les haya gustado esta loca idea! n.n

Hasta la próxima!

Ja ne!