Los personajes son propiedad de Naoko Takeuchi yo solo los tomo prestados, para hacer mis locas historias.

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En las sombras

Capítulo 1.

La oscuridad albergaba todo el cuarto, apenas unos cuantos rayos del sol se colaban entre las rendijas de las persianas ¿Podría ser de mañana? ¿Podría ser tarde? ¿Acaso importaba mucho? En lo poco que se podría alcanzar a divisar de aquella poca luz que las rendijas daban, era un departamento olvidado por el tiempo, pareciera como si nadie viviera ahí, no había ningún traste sucio, la ropa no estaba regada por todo el lugar, como en muchas ocasiones se veía, no había sonidos o alguna música, solo a lo lejos se podría escuchar en todo ese departamento olvidado, al menos casi olvidado el resoplar de una nariz.

Estaba acurrucado en su cama, como hacía ya más de dos meses sin saber mucho del mundo exterior y realmente no le importaba en lo absoluto ¿Cuánto tiempo había pasado desde que reía? Las cosas fueron pasando demasiado lentas, siempre estaba en la oscuridad de su cuarto, su aliado, odiaba a casi todos, se odiaba a él mismo ¿Podría ser más estúpido? Tal vez si, tal vez no le importaba salir ya en la tele, ser una estrella famosa ¿En que demonios le ayudaría ser alguien famoso? Empezó a reír como un lunático en su cuarto que pronto se convirtió en un terrible lamento, angustia, desesperación inundaron sus ojos con lágrimas ¿Se estaba volviendo loco? Probablemente, ya nadie le iba a haber a excepción de sus amigos, familiares ¿Pero ellos que iban a saber lo que él sentía? El ronroneo de un gato atrajo su atención, si, aquél gato era lo único preciado que tenía, la única cosa que lo ligaba a ella…el gato se restregó muchas veces en la pierna izquierda de su nuevo amo, un amo que tomo mucho cariño aquella gata domestica desde hacía dos meses.

Le regreso el mimo, sus ojos se habían perdido en la nada, ¿Cuánto tiempo se había culpado así mismo? Todo era un martirio, en su juicio sabía que merecía el infierno – Luna – susurró mientras podía ver el brillo de sus ojos en la mitad de una oscuridad ficticia, vestía con solo bóxers, solo se limitaba a bañarse y en comer, solo necesitaba de eso y de nada más ¿Para qué necesitaba de más cosas? Si todo estaba perdido, además que así había vivido ya dos meses, siempre viviendo en la oscuridad, en una oscuridad que lo comía vivo día tras día ¿Pero eso le importaba? No, ni le importaba ni le interesaba, solo quería morirse de una vez por todas - ¿Cuántas veces he tratado de suicidarme sin éxito Luna? – volteó a ver a la gata, que solo movió su cabeza, se inclinó mientras que la gata se poso en sus muslos, sonrió ¿Acaso estaba sonriendo? – Mira Luna, hasta mi sonrisa es patética, debí, debí…- su voz se le quebró, encendió una lámpara que se encontraba a lado de la cama, iluminaba solo parte de su cuerpo.

La gata empezó a maullar al sentir como unas gotas de agua caían en su cabeza – Lo siento Luna – acarició su cabeza – Pero aún me quedan más lágrimas – bajo la mirada iluminando por fin su cara demacrada, la chispa de sus ojos azules habían desaparecido por completo - ¡Maldita sea! -

Se levantó muy bruscamente de la cama, pero no sin antes quitar a la gata con cuidado de sus muslos - ¡Debí haber sido yo, maldita sea! – Cayó de rodillas, llorando amargamente, golpeándose ligeramente los codos – Soy un completo imbécil ¿¡Cómo es posible que nadie me comprende!? Yo…yo ya….- alzó la vista en donde enfrente de la lámpara se encontraba una foto, agarró la fotografía, la tocó recordando aquellos tiempos, en donde reía sin cesar, en donde ella era la única que le hacía sentirse feliz lo hacía sentirse…vivo…apretó los ojos y arrugo la nariz, por más que no quería era inútil las lágrimas empezaron a correr por toda su cara, finalmente cayendo en la fotografía - ¿Acaso nadie entiende, que yo…que yo…no quiero vivir? -

Se recargó en su cama antes de que perdiera las fuerzas, podía sentir la culpabilidad recorrer todo su cuerpo, hizo sentirse la persona más repugnante en la faz de la Tierra, siempre creyó ciegamente en que iba a tener una vida de felicidad, ¿Qué más podría esperar de su vida? Lo tenía todo para su suerte, dinero, fama, amigos, familia, y a pesar de que anduvo con muchas mujeres nunca las lastimaba, hasta que tuvo la magnifica suerte, el día en el que se topo con aquella mujer, un poco niña, un poco torpe, carismática, con aquella sonrisa que podría revivir hasta el famoso más idiota, como lo fue él, fue engatusado vilmente por aquella jovencita de cabellos rubios, era su ángel endemoniado, su princesa maldita, se había vuelto una droga todo su ser, tan finamente pudo sentir cada parte de su cuerpo, era una deidad esa bruja que tenía por novia, había sido vilmente su idiota, nunca pensó que eso le ocurriría, si, había sido su idiota, pero era el idiota más famoso y feliz de todos los idiotas famosos que conocía, por que ella lo era todo y valía mucho y hasta más.

Había pasado ya dos meses y aún no se hacía a la idea de lo que había pasado, por poco pensó que se quedaría loco por todo lo que había ocurrido y sinceramente no le importaba lo que pasaba, recordar, vivía en un pasado, un pasado tan puramente estúpido, tan ingenuo, tan ingenuos que fueron, fue ahí un error fatal, la seducción fatal que atrajo problemas – Debí haber sido yo – sus ojos se perdieron en el cajón que había en el mueble ¿Cuántas veces había dicho eso? Ya ni las recordaba, su ángel endemoniada era su aire para respirar, era su todo.

- ¿Por qué? – Dijo en susurro - ¿Por qué maldita sea? Que hice para merecer esto – alzó la mirada gritando – Es que...yo fui una buena persona, yo…yo lo fui – seguía hipnotizado por el cajón del mueble - ¿Por qué realmente fui una buena persona? ¿Cuánto tiempo hace que no te visito Serena? Hace dos meses, pensarás que soy malo, pero no puedo, no puedo salir de mi guarida, ¿Me odiaras? Espero que no me odies por no irte a visitar, pero sinceramente no tengo la fuerza, la cara para verte, para charlar frente a frente…creo que si necesito ayuda mi bombón endiablado y pensar que te decía que estabas loca, que el gran Seiya Kou no necesita ayuda, que la que necesitaba ayuda eras tú, por haber atrapado a un idiota como yo – dijo tristemente – Espero que me perdones por no irte a visitar estos dos meses, desde que….- pausó y su vista se perdió ya no pensaba solo actuaba, abrió el cajón con cuidado y un brillo hizo que cerrará los ojos, pero no obstante la agarró, era chica, plateada ¿Cuándo la había conseguido? Ni se acordaba ya, pero esta vez no fallaría – Lo siento – volteó haber a la gata – Pero ¿Para que vivo ya? Soy solo un inútil – tembloroso agarró la pistola, con la mano izquierda le quitó el seguro y la cargó – Solo un inútil – dijo perdido, se llevó la pistola en su pecho, aún tembloroso – Luna, ¿Podrás perdonarme? Serena ¿Podrás perdonarme? Nunca te fui a visitar en estos dos meses, por que soy un estúpido, siempre he sido un estúpido y un cobarde ¿Por qué así fue verdad? Verás que nos veremos, si es que no me voy al infierno – un poco dudoso iba a jalar el gatillo.

- ¡Seiya! – Grito un hombre - ¡Maldita sea Seiya! ¿Estas estúpido? – Alcanzó a arrebatarle el arma y la guardo en un saco que traía puesto - ¿Cómo es posible que te rindas? Mírate solamente ¿Cuándo te perdimos Seiya, cuándo? – dijo doloroso al prender la luz del cuarto.

- ¿Cuándo? – Dijo perdido al ver a su hermano Yaten – Hasta la pregunta puede ser estúpida hermano, ¿La has visto? – dijo agachando la cabeza.

- ¿A…a…quién? – dijo dudoso Yaten, mientras caminaba hacia la ventana, medio abría las rendijas de las persianas.

- ¿A quién? – Alzó la mirada – A…a… Serena ¿La…las has visto?-

- Cada semana hermano, cada semana Taiki y yo la visitamos, pero pronto no podremos visitarla hermano – dejó de abrir las rendijas de las persianas – Es hora que la visites hermano, ella debe de estar ansiosa por verte hermano ¿Sabes? – le brindó una sonrisa.

- Ella me ha de odiar por dejarla olvidada dos meses, dos malditos meses – suspiró – Y… ¿Cómo esta?-

- Hermano – tocó su hombro – Todo esta en orden, pero también te extrañamos nosotros, sabes que te necesitamos, y si no tratas de ir con la psicóloga sabes…- suspiró hondo – Sabes que Serena se podría enojar mucho contigo, por que siempre alardeabas que eres Seiya Kou y que siempre podrías salir adelante hermano.-

- ¿Se…serena? Cuanto tiempo me ha tomado poder nombrarla nuevamente hermano, ¿Cuánto?-

- Hermano – sus ojos verdes se posaron tranquilamente en los ojos azules perdidos de él – No vivas en el pasado, eso…eso ya paso, no creo que Serena querría verte de esta manera – trato de brindarle una sonrisa.

- ¿¡Tú como demonios sabes lo que Serena quiere que haga con mi vida!? – Vociferó - ¿Acaso no te das cuenta que me estoy muriendo en vida? No te das cuenta que ya no deseo vivir.-

- ¡Cállate! – Le dio una cachetada – Tú no sabes cuanto te necesitamos nosotros, realmente no sabes cuanto nos duele verte en ese estado, tan estúpido... si – dijo con decisión – Eso es lo que me duele, que has cambiado enormemente, a mí también me duele, pero te estas volviendo en el patético que siempre aborreciste ser.-

- Tu no sabes nada – gritó – No sabes lo que yo siento, así que no te atrevas a decir si me he vuelto en un patético, en un estúpido o todas las estupideces que creas que me he convertido, si cambié – apretaba su mano sin cesar - ¿Acaso tu no cambiarias hermano?-

- Yo…- desvió su mirada "Si, si cambiaría hermano, pero no puedo permitir verte morir en vida, eres lo único aparte de Taiki que tengo" – No, jamás cambiaría, la vida sigue, lo quieras o no – dijo secamente.

- Se que mientes hermano, pero no me importa – se acomodo en la cama – Vete, quiero estar solo.-

. Seiya – se sentó en la cama - ¿Piensas estar aquí el resto de tu vida eh? – Frunció el seño y se levantó de la cama para abrir la ventana, si, era de día – Tienes una de las vistas más maravillosa de la playa y tú…y tú solo te limitas a encerrarte como un animal, hermano se el de antes por favor – suplicó.

- Jamás seré el de antes, no pidas imposibles – se volteó hacía donde estaba el mar, las gaviotas, algunos jóvenes paseaban por las orillas de la playa, sin duda era un magnifica amanecer, pero él no había amanecido aún, no había amanecido desde hace dos meses – Si es por el departamento te lo cambió es lo de menos, a mi ya no me interesa en lo absoluto, solo lo compré para Serena.-

- ¡Seiya! – Dijo molesto – Me sorprendes que hayas cambiado, ya no te reconozco – tocó su hombro – Nosotros te necesitamos, vuelve.-

- No te preocupes hermano, yo también me sorprendo por que Seiya Kou ha muerto hace dos meses atrás – se giró en dirección opuesta de la ventana, no quería retener recuerdos, no podría más – Vete Yaten, quiero estar solo.-

- Creo que no has mejorado en lo absoluto – cerró las persianas - ¿Sabes? A pesar que siempre me la pase peleándome contigo todo este tiempo, fuiste mi hermano preferido, quería ser como tú – se acercó al marco de la puerta – Pero ahora, no pierdo que Seiya volverá, se que Seiya sigue en este cuarto, puedo escuchar que quiere salir, pero quién quiera que seas tú, no le permites que sea libre – apagó la luz – Hermano deje comida y la tarjeta de una doctora, por si el impulso de Seiya Kou se hace fuerte y quiere ir a visitarla, me dijeron que es buena – acto seguido cerro la puerta.

- ¿Hace cuanto tiempo no había salido? – Se acomodó en la inmensa cama grande, mientras que agarraba un cojín para apretarlo duramente – Todos pagan lo que han hecho, sea bueno o malo y entonces ¿Qué tenía que pagar yo? Siempre fui una buena persona ¿Cuál fue mi error?-

Sacó del cajón varias cartas de muchas admiradoras para que se recuperará, ninguna había sido abierta y sin embargo seguían llegando, en el fondo del cajón pudo sacar una cajita roja, la abrió y una sortija se encontraba en ella, suspiró muy hondamente y sacó la sortija en donde reposaba, aún la luz de la lámpara seguía prendida pudo ver el grabado de la sortija nuevamente 'Con todo mi amor, a la bruja que deseo y amo. Tu idiota que engatusaste Seiya Kou' aventó la sortija a la cama, no podía soportar seguir agarrándola, sentía como si su mano se le quemará tan solo en recordar, en recuerdos vanos, e incansables se dejo vencer, sabía que era la única no podría ver a otro persona más que no fuera su bombón endemoniado y probablemente ella lo odiaba… ¡Dos meses sin verla! Aún en su sano juicio no podría creer que se había despedido de ella y no tuvo la valentía de regresar a verla, tenían tantas cosas que contarle ¿Realmente tenía cosas que contarle? Ahora que lo meditaba no tenía nada que contarle, la necesitaba, se odiaba, que la única amiga que tenía era su gata, y tal vez la dulce oscuridad que día tras día lo acompañaba, que intentaba suicidarse, por que se sentía el más idiota, que sus hermanos tenían razón ¿Para eso iba a visitarla? Para contarle sus penas.

Su estómago empezó a gruñir, intento difícilmente de ya no comer, de suicidarse en la bañera, tantas cosas que había echo y todo no funcionaba ¿Acaso aún no le tocaba morir? Pero él ya se quería morir ¿Acaso tampoco nadie entendía eso? ¿De qué servía vivir? Pesadamente se paró de la cama, caminó rumbo a un oscuro comedor, jaló la silla y se dispuso a comer tranquilamente, de lado de la puerta había un montón de periódicos que le llegaban, si, se había suscrito porque a pesar de que Serena podría pasar de una niña, de una torpe, era tan enigmática, le gustaba leer el periódico, o al menos primero leía la tira de una caricatura que salía en la segunda plana, para después observar maravillada la zona de cultura y espectáculos mofándose de vez en cuando del artista que tenía por novio, pero al pasar al tiempo ya no volvió a hablar para decir que ya no quería la inscripción del periódico, pero hace dos meses que los únicos que lo mantenían del saber del mundo exterior era sus hermanos, pero no obstante sus hermanos pronto se marcharían de la pequeña cuidad, por que el trabajo así lo requería.

Se levantó de la silla y prendió la luz, aquella luz lastimó de momento sus ojos un poco tambaleante se acercó al último periódico que se le había entregado, el encabezado de la primera plano era claro y conciso '¿El conductor Seiya Kou ha muerto? Pareciera como si la tierra se lo haya tragado, o solo es un zombie que deambula por aquí' Apretó el periódico molesto – Tonterías – lo aventó. Sus ojos se habían posado en un periódico viejo no tomó mucha atención, mejor siguió su camino de regreso a su cuarto, a su guarida y tal vez podría pensar bien las cosas del como dejar ese mundo tan irreal en el que vivía ¿Por qué era irreal no era así? Antes de que pasara su cuarto, empezó a temblar de una manera precipitosa ¿Por qué temblaba? No tenía ni la más remota idea del por que temblaba y tal vez nunca la sabría un impulso hizo que girará y absorto se volvió a sentar en la silla, aún indeciso agarró la tarjeta.

'Pero ahora, no pierdo que Seiya volverá, se que Seiya sigue en este cuarto, puedo escuchar que quiere salir, pero quién quiera que seas tú, no le permites que sea libre – apagó la luz – Hermano deje comida y la tarjeta de una doctora, por si el impulso de Seiya Kou se hace fuerte y quiere ir a visitarla, me dijeron que es buena – acto seguido cerro la puerta.'¿Acaso era el impulso de Seiya Kou? Cada vez las palabras de su hermano se hacían más y más latentes en su cabeza, tembloroso cogió el teléfono de la habitación. Empezó a marcar en su teléfono inalámbrico el número de la 'buena doctora' como la había catalogado su hermano Yaten ¿Acaso, acaso quería volver a ser Seiya Kou? Un miedo se apoderó de él.

- Bueno, hablas al Centro Médico Estrellas del Fuego – contestó la voz de una mujer dulcemente.

Seiya quedó petrificado, si bien debatía ¿Por hablar por teléfono? Las palabras no le salían.

- Bueno, ¿Hay alguien ahí?-

Empezó a titubear ¿Por qué demonios titubeaba? – H-hola bueno es que tengo, tengo la tarjeta de una Doctora que me recomendaron.-

- Ya veo, si tiene el número de extensión con gusto lo enlazaremos con la secretaria de la doctora que desea tener cita, como verá este es un Centro Médico.-

- S-si, si tengo la extensión, es 7-754-8.-

- Permítame un momento, no vaya a colgar señor mientras lo enlazamos.-

- Si – una musiquita se empezó a escuchar por el auricular "¿Qué demonios estoy haciendo? Mejor cuelgo, pidiendo ayuda yo" se iba a disponer a colgar.

- Muy buenos días – dijo una mujer - ¿O tardes? Ya es medio día lo siento no le vaya a decir a nadie es que soy nueva – empezó a reír moderadamente – Habla con Mina Aino ¿En qué le puedo ayudar señor?-

- Bueno, quiero saber si, si, esta disponible la psicóloga.-

- Lo siento mucho señor, pero la psicóloga esta muy ocupada en estos momentos, pero si gusta puede darme su nombre y lo archivamos en la computadora para programarle una fecha.-

- Mi, mi nombre – dijo tembloroso – Es…es Kou, Sei-sei – se le quebró la voz "¿Qué demonios hago?"

- ¿Kou Sei-sei? Así se llama.-

- No, perdón creo que estoy haciendo una equivocación.-

- No digas eso Kou, anda dime y veré que puedo hacer por ti para que tengas una cita lo más rápido posible ¿Qué te parece? – Empezó a reír

- Kou Seiya Kou – dijo secamente "¿Por qué demonios lo hice? Haber si no se sorprende por qué un artista le esta hablando"

- ¡Seiya Kou! ¡El cantante/conductor! – Empezó a teclear con la computadora – Mira que soy una de tus admiradoras, siempre quise ser como tú, triunfar, pero hay cosas que tienen que seguir y tal vez lo mío no era la fama, dime Seiya Kou puedo preguntarte ¿Cómo estas con tu novia Serena? La última vez que supe noticias de ti fue que se iban a casar ¿Verdad?-

- Serena – musitó – Lo siento, pero es algo que no debo por que contestarte, las cosas han cambiado Mina Aino, y tal vez te llegues a desilusionar de lo que algunas vez fue Seiya Kou – dijo secamente.

- Lo siento – dijo apenada – Mira ya tenías citas con la doctora y a ninguna habías venido, pero hoy te toca cita, dentro de una hora.-

- Esta bien, dile a la doctora que esta vez iré a visitarle, esta vez Seiya Kou esta más latente.-

- ¿Latente? Si – pero antes de que dijera esas palabras la comunicación con su ídolo se había cortado – Seiya…-

¿Realmente iba a ir con la psicóloga? Se sentía como un niño, un niño inexperto que no sabía absolutamente nada, solo que desde hace dos meses nada era igual, sus pesadillas estaban latentes por esos espasmos de dos meses, la culpabilidad le rondaban a cada paso, a cada sentimiento que le recordaba eso, se puso unos pants, no quería llamar la atención de nadie, no quería vestirse tan alegre como antes, por que no lo estaba, así como se vestía así se sentía se puso una sudadera negra, de echo todo su vestimenta era negra, si, estaba de luto por muchas razones, se puso unos lentes negros, se puso el gorro de la sudadera en la cabeza, aún tembloroso giró la perilla de la puerta y…¿Si hacía algo incorrecto? Aún no sabía por que tenía ese impulso ¿Quería su salvación? No lo sabía con certeza, solo quería paz con él mismo y poder darle la cara a Serena y que lo perdonará ¿Acaso ahí se encontraba su salvación? Salió por primera vez desde hace dos meses del departamento, se sentía un completo desconocido.

Salió del lujoso lugar, a pesar de que el clima era bello, al aire era excitante, el Otoño estaba a punto de finalizar podría ser en unas cuantas semanas que culminara esa estación que adoraba y odiaba, caminó como si hubiera sido un niño, alguien inexperto, nadie le reconoció, y mejor que nadie le reconociera, además que caminaba un poco lento ¿Hace cuanto tiempo había dejado sentir el aire recorrer su cuerpo? También había olvidado las calles, pero no le importaba, pronto dio con el Centro Médico, era demasiado grande, si ahora lo recordaba, pero su mente hizo que bloqueara rápidamente el recuerdo. Metió las manos a los bolsillos que tenía la sudadera y se dispuso a caminar para adentrarse al lujoso hospital, lo sabía de memoria el hospital, pero otra vez su mente en autoprotección bloqueó el recuerdo. Caminó en dirección en donde se encontraba el ala de los Psicólogos ahí se encontró con una mujer.

- Tengo cita con la Doctora.-

- ¿Cuál es tu nombre? – Sin duda era mujer bella, se veía su elegancia por todo el lugar que se le viera – Soy la Doctora de Pediatría Michiru.-

- Mi nombre es – bajó la voz – Kou, Seiya Kou.-

- Déjeme checar joven Kou – observó una tabla que tenía en la mano izquierda – Si tiene cita con la Doctora, sígame por favor.-

. Si – bajó la mirada - ¿Por qué no se sorprendió?-

- ¿Por qué he sorprenderme? – Pasaron varios cuartos – Solo por que sea algún famoso debo sorprenderme – dio una risita escondida entre sus manos – Hay cosas por la que sorprenderse joven Kou, cosas mucho más importante con el hecho de que me haya topado con usted no es significado que me emocione como loca – abrió una puerta – Llegamos, esperé mientras la Doctora salé, me dio un gusto conocerlo joven Kou.-

- Gracias, y el gusto fue mío Doctora Michiru – se sentó en un sillón que se encontraba ahí, el lugar estaba serio al menos por el exterior "Tal vez por eso me enamoré de Serena, por que fue diferente a la demás" - ¿Realmente esto no será estupidez?-

- No lo creo joven Kou – la puerta se abrió – Pase joven Kou y tomé asiento en el diván.-

- No me diga joven Kou, simplemente dígame Seiya, creo que estamos en confianza – se recostó en el diván, después de haberse quitado los lentes y el gorro.

- Me alegra enormemente que haya decidido verme – dijo dulcemente y luego se sentó en una silla giratoria enfrente de él – Relájese.-

- Si – volteó a ver a la mujer, por un momento pudo ver a Serena ¿Demencia? Si, se estaba volviendo loco y quizás necesitaba más ayuda de lo que él creía – No se que decir o hacer – se quedó viendo a sus manos.

- No se preocupe – llevó una mano a su rodilla – Mis amigas en cuanto supieron que hace más de un mes iba a tener a un paciente famoso se emocionaron, pero ellas no entienden muchas cosas, solo piensan el por qué usted es famoso, sé que no ha venido a mi consultorio y sus razones tendrá que juntos descubriremos esa magnifica vida, la vida, el motivo para que siga adelante, soy una Doctora que se mete de lleno en los casos de los pacientes – afirmó.

- ¿La doctora Kakyuu cierto? – volteó haberla, ¿Por qué había visto a Serena en ella? La demencia, la locura se estaba apoderando de él, la doctora asintió, se quedo viendo sus manos nuevamente, una visión aterradora hizo que abriera más los ojos, sus manos estaban llenas de sangre, escurriendo gota tras gota en su ropa - ¡Basta! – gritó.

- ¿Se encuentra bien? –Dijo preocupada

- Lo siento es que – se tocó la cabeza – Es muy difícil para mi, ni siquiera se por donde empezar.-

- No te preocupes Seiya – le brindó una sonrisa tierna – Empieza por donde todos empezamos, empieza desde el principio.-

- ¿Desde el principio? – cerró sus ojos, unas risitas, unas lágrimas, gritos, música empezaron a recorrer su mente, imágenes buenas empezaron a correr, pero los sonidos de unos gritos y sollozos no dejaban plasmar con nitidez las imágenes buenas que habían pasado – Doctora ¿Soy una mala persona?-

- No lo creo Seiya – dijo seria – Tenme la confianza de decirme absolutamente todo lo que sientas, cuéntame tu historia, aquí nada sale de estas cuatro paredes – después se dispuso hablar dulcemente – Hoy soy simplemente tu amiga Kakyuu.-

- ¿Y si no quisiera recordar? – dijo dudoso.

- Haremos que recuerdes, tienes que salir adelante Seiya.-

Cerró sus ojos y se dispuso a poner alguna orden a sus recuerdos ¿Y si realmente no quería recordar? Abrió sus ojos y se paró, observó un periódico viejo, ahí en la primera plana como lo había visto con anterioridad en su departamento, se encontraba él con Serena agarrados de la mano con el encabezado 'Lo sentimos chicas, pero Seiya Kou si, ¡Se nos casa!'

- Recuerdo eso…-dijo perdido entre las imágenes que le habían tomado los paparazzis.

Continuará….

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¡Oh por dios! Me saturé de fanfics T.T Pero no me importa tenía en mi cabeza ese lemilla ustedes saben cual "Es ahora o nunca" y yo ocupé el ahora, por qué se que jamás iba a escribir este Universo Alterno, todo diferente a mi punto de vista n.n díganme ¿Qué opinan de este fanfic? La idea se me vino de repente y solo me dispuse como loca a escribir n.n De todas formas mi mente solo piensa en Sailor Moon y no en mis otros escritos Y.Y Estoy tan emocionada de este fanfic, espero que les guste y ya saben alguna duda o sugerencia son bien recibidas…

Otra cosita, les invito a que se inscriban a un foro que hice con otras muy buenas amigas escritoras, el enlacé lo pueden ver en mi profile, espero que se animen ahí podrán hablar de la pareja Seiya y Serena cuantas veces quieran muajajaja.

Dejen reviews ;)

Ashamed