Pareja: Theodore Nott / Hanna Abott

Un día en la biblioteca era sumamente aburrido, pero si se debía hacer un trabajo para Mc Gonagall era necesario, no quería más vociferadores a las siete de la mañana… quería poder alguna vez hacer un trabajo decente sin que la miraran con cara de lamento cada vez que le entregaban un suficiente en transformaciones.

Se quedó revisando libro por libro, anotando con su pluma todo aquello que le sirviera, hasta que se percató que en un rincón de la mesa estaba escrito: "Hola, muy aburrida?"

Miró para ambos lados hacia posibles sospechosos del mensaje, pero estaba sola. Sonriendo cual niña pequeña, escribió debajo de la nota: "Un poco, tengo que estudiar duro… necesito buenas notas". Hecho esto, aprovechó de terminar rápidamente su revisión y salió presurosa hacia el lago, necesitaba estar tranquila y al aire libre. Se dejaba mecer por el viento, mientras pensaba en un príncipe azul pastel que aparecía de repente y con quien pasaba una tarde llena de abrazos… besos… conversaciones… momentos felices…

- Deja de pensar idioteces- murmuró para sí, al tiempo que con su palma derecha se daba un golpecito en la frente – Hanna Abott deja de pensar en romances de cuento… voy a dejar de leer novelas rosa…

Un pensamiento cruzó por su mente y la alertó de que había perdido algo. Su pluma favorita no estaba.

-Tarada, lo dejaste en la biblioteca – suspiró y a paso decidido se encaminó en su búsqueda.

Cuando llegó a la mesa se dio cuenta de dos detalles: su pluma estaba en la mesa, pero también había sido contestado su mensaje: "Bonita, si te esfuerzas sólo un poco lo lograrás…paciencia"

- ¿Bonita?... ¿yo?... – dijo al tiempo que miraba hacia los lado, luego sonrió ante aquel mensaje y guardó su pluma junto a sus útiles – que gracioso, alguien que me dice bonita sin siquiera conocerme… típico de un bromista de segundo año… quien en su sano juicio se esperanzaría de un mensaje así…

Sonrió nuevamente y se dirigió a su sala común lentamente, aunque fuera un segundo ese mensaje la había dejado contenta, aunque fuera alguien aburrido escribiendo en una mesa por si le contestaban, algo en su interior se volvió una pequeña luz… esperanza quizás.

-Eres bonita, y puedes hacer muchas cosas si te lo propones, cada día al verte no puedo evitar quererte un poco más, me haces sonreir!! - una voz apenas audible dio cuenta de un muchacho escondido detrás de un estante que sonreía embobado- algún día saldré de las sombras y te acompañaré en tus tardes junto al lago, tal cual lo hago a distancia, algún día dejaré de ser un cobarde en las sombras y seré tu príncipe… aunque azul pastel… tengo que vencer mi miedo… lo haré… pronto y por ti…

Sacudió su túnica del polvo de la biblioteca y se encaminó hacia la sala común de las serpientes, como cada tarde luego de ir al lago, pero esta vez algo de valor entró en el corazón de Theodore Nott…