CAPITULO 1: LA VENGANZA COMIENZA….

Primer capítulo, la Reina Serenity de la Tierra de Cristal selló un pacto con la mercenaria Beryl y sus monstruos terribles los Youma para conseguir el dominio total de la Tierra matando a todos los gobernantes de los otros reinos, la pequeña Rei presencia la muerte de sus Padres y es salvada de morir junto con su hermana pequeña por un pirata….

PERSONAJES:

Rei Hino: de 8 años, princesa del Reino de Fuego.

Minako Hino: de 6 años, princesa del Reino de Fuego.

Beryl: mercenaria asesina que comanda el ejército de Youmas, contratada por la Reina Serenity para controlar a toda la Tierra.

Reina Serenity: Reina del País de cristal, empeñada en dominar toda la tierra, contara a Beryl y sus Youmas para lograr eliminar a todos los gobernantes de las regiones de la Tierra y a sus familias.

Kondo Saburo: Capitán de los Piratas de Fuego conocido como "El corsario rojo" amigo del gobernador Keitaro de la tierra de Fuego, acude en ayuda del gobernador ante la amenaza de los Youma.

En una habitación del palacio se escuchaban ruidos extraños esa noche, las dos niñas caminaban por los fríos pasillos iluminados con antorchas, la más pequeña, rubia y de ojos azules, tomaba fuertemente de la mano a la mayor, una niña de ocho años, con ojos púrpuras y cabello negro, afuera el fragor de la batalla era atronador, la niña pequeña lloraba en silencio mientras las dos caminaban por el pasillo hasta detenerse en la puerta abierta de las habitaciones de sus padres de las que salían esas voces.

-Espera aquí Mina, y no te muevas…no hagas ruido…-dijo la mayor a su hermanita, la dejó sentada en el pasillo junto a una estatua en forma de dragón y ella con paso sigiloso se asomó a la habitación, sus ojos azorados vieron y escucharon la terrible escena.

En el suelo estaba el cadáver sangrante de su madre, y su Padre herido en el pecho, detenía la sangre que brotaba a borbotones con una mano, pero con mirada amenazante lanzaba con la otra llamaradas a la figura que envuelta en manto morado esquivaba los ataques con facilidad.

-Me asombra gobernador Hino…ni herido de muerte deja de pelar…-decía la mujer de cabello rojo y largas uñas moradas con una frialdad enorme.

-Nunca tomarán el Reino…¡Nunca mientras vivía un solo guerrero de fuego!.. decía el hombre encarando valientemente a la mujer. Pero ésta de un movimiento rápido se acercó a él y enterró su mano de uñas filosas en el estómago del valiente guerrero, la niña de cabellos negros contuvo un grito de dolor al ver caer a su padre de rodillas. La mujer salpicada de sangre sacó su mano del cuerpo de su Padre y la limpió con una manta…de las sombras surgió otra figura cubierta con un manto negro.

-Buen trabajo Beryl…haces que valga la pena lo que se les pagó a ti y a tus Youmas.- dijo una voz femenina.

-¡Tu…tú!.- dijo con rabia y con sus últimas fuerzas el hombre que agonizaba.-

-Yo Keitaro…¿Creíste que nunca me cobraría tus desprecios y los de la estúpida de tu mujer?-dijo la encapuchada.-Era esta la última provincia que me faltaba tomar, tus guerreros son buenos pero los Youmas de Beryl son mejores. Ahora soy la dueña de todo Keitaro.- acabó la mujer, Keitaro Hino cayó al suelo pesadamente entre bocanas de sangre, la mujer de cabellos plateados se acercó a él sonriendo.-Quiero disfrutar de tu agonía…paso a paso…he esperado mucho por esto…-

-Te maldigo…con mi último aliento te maldigo…Serenity…-dijo el hombre.-Uno…uno de los de mi sangre te matará…morirás en manos de un guerrero de fuego…y morirás horriblemente…-dijo señalando con el índice ensangrentado a la mujer, y de su dedo salió una pequeña flama que la mujer detuvo con su mano.

-Eres patético Keitaro…se acabó el guerrero de fuego más poderoso de la Tierra…humillado y vencido-luego el hombre bajó pesadamente la mano con la vista fija, había muerto…la niña apretaba los puños y contenía las lágrimas, dio unos pasos hacia atrás y sin querer derribó un florero.

-¡Quién está allí!.- gritó la mujer de cabellos plateados, pero Rei ya había corrido.-¡Ve a investigar.- ordenó a la asesina de cabellos rojos que salió corriendo de la cámara real, luego, Serenity observó el cadáver de Keitaro Hino y su esposa y sonrió, se agachó y le quitó a Keitaro del pecho un dije del que pendía una piedra roja.

-Al fin…el cristal rubí…solo me faltaba esto para tener todo el poder.- y lo alzó en alto, pero al momento un grito de espanto abrió su garganta, en la mano con la que había detenido el ataque póstumo del gobernante de la Tierra de Fuego estaba plasmada una cicatriz con la figura del signo de Marte, temblando de miedo, Serenity dijo a media voz…

-La maldición…-en ese momento la mercenaria regresó a la cámara.

-Eran dos chiquillas majestad…seguramente hijas de algún criado, se ocultaron en el comedor,-dijo Beryl.

-Una de esas chiquillas se parece a Akane…-dijo Serenity señalando el cadáver de la esposa del gobernador Hino en el suelo.-Cabello negro, ojos púrpuras.

-Si señora…-

-Son ellas…las hijas de Keitaro…-

-¿Qué desea que haga?- preguntó Beryl.

-Mátalas…-dijo ella temblorosa, la mercenaria sonrió sádicamente.

-¿Cómo yo desee?.-

-¡Mátalas y es todo maldita sea!-se exasperó Serenity y la mujer salió a cumplir su orden.-No me voy a arriesgar Keitaro…Hoy morirán todos los guerreros de fuego…- terminó ella furiosa mirando la cicatriz de su mano derecha.

La niña de cabello negro corría por los calcinados jardines del palacio real jalando a su hermanita de la mano, asustadas y agitadas, la niña rubia lloraba, y se cayó al suelo.

-¡Vamos Mina! ¡Vamos! ¡Esa mujer nos persigue! ¡Levántate!.- decía la mayor, y desesperada, subió a la niña rubia en su espalda y reuniendo todas sus fuerzas corrió hasta salir del palacio y se encaminó al puerto, entre cadáveres de guerreros y monstruos, llegó al muelle, la niña rubia se había desmayado.

-Fin del camino niña…-dijo una voz atrás de ella, la niña de cabello negro tembló de miedo, la mujer que había matado a su Padre y a su Madre, la del cabello rojo y largas uñas.-Debo admitir que eres valiente y fuerte, llegar hasta aquí, ocultarte de mí y todo eso cargando a tu hermanita…es una lástima que tengas que morir.- dijo y sus uñas se alargaron, Rei la miraba airada y furiosa. Bajó en el suelo del muelle a Mina y se encaró con la mujer.

-Usted mató a mis Padres…-dijo conteniendo las lágrimas.-No la perdonaré…

-Mato a quien me dicen los que me pagan y la reina Serenity pagó bien…Pero no tengo porqué darte ninguna explicación niña…- y alzando la mano descargó un golpe con sus uñas que Rei esquivó.-¡Vaya vaya! ¡Esto hace más interesante tu muerte niña! ¡Tienes agallas!- otro golpe y de nuevo Rei lo esquiva, pero esta vez las uñas de la asesina lastiman su hombro que sangra, la niña cae al suelo junto a su hermanita desmayada -Se acabó el juego niña…despídete de este mundo.- termina Beryl y alza su mano para matarla, Rei junta sus manos con el dedo índice y pulgar levantados y grita con todas sus fuerzas.

-¡Fuego de Marte! ¡Enciéndete! .- de las manos de la niña brota una incontenible bola de fuego que se estrella en la cara de la asesina lanzándola lejos, Beryl cae quemada del rostro al suelo.

-¡Maldita! ¡Maldita! ¡Ahora has logrado enfurecerme! ¡Te mataré sin piedad!.- y gritando se lanza sobre ella, Rei, debilitada por el uso del fuego, solamente se abraza a su hermanita dando la espalda a las afiladas uñas de la mujer, protegerá a Mina hasta el final, cierra los ojos y espera el golpe, pero este nunca llega, cuando mira hacia atrás, un hombre de barba blanca con un parche en el ojo le ha encajado una espada por la espalda a la asesina de cabellos rojos que cae pesadamente al suelo.

-¿Está bien princesa?.- dice el hombre, Rei asustada se hace hacia atrás.-No tema, soy amigo…-termina el mostrándole un dije que lleva al cuello con el signo de Marte.-Hubiéramos llegado antes pero este ataque fue imprevisto, soy Kondo Saburo…¿me recuerda?.- Rei lo mira azorada.

-El corsario rojo…-murmura y luego cae al suelo desmayada como su hermana, el hombre anciano se acerca a las dos niñas.

-Capitán, debemos irnos, no tardarán en ver el barco desde el palacio y no somos suficientes para hacerles frente.- dice un hombre. El marino y el hombre del parche levantan a las niñas del suelo y abordan juntos un barco con velas rojizas que rápidamente se pierde en el mar.

El tiempo ha pasado, los años han hecho su parte cambiando a las personas físicamente pero no sus corazones, por las calles concurridas y brillantes de la ciudad de Tokyo de Cristal caminan dos figuras, un joven alto de cabellos castaños y una chica de cabello negro, ambos con atuendos propios de las habitantes de Tokio de Crystal, vestido blanco en la chica, armadura plateada en el joven, caminan entre la gente, la chica se detiene al ver en un cartel plateado de edictos del reino un cartel:

Se buscan vivos o muertos

Corsario rojo, Sailor Mars y tripulación del "Satán"

Recompensa…

-Va aumentando lo que ofrecen por nosotros Yuichirou, debemos hacer rabiar a su soberana majestad un poco más para que aumente la recompensa.- dijo divertida la chica señalando a un grupo de soldados del reino que cuidaban las calles.

-Tranquila señorita Rei…sabe a qué venimos, el capitán ordenó nada de pleitos, por su seguridad y la de su hermana .- dijo el joven, ella le sonrió, el rostro del chico se iluminó con la sonrisa de la chica de ojos púrpuras encendiendo un rubor en el muchacho que se quedó mirando embobado a la muchacha mientras caminaba.

-¿Yuichirou? ¿Vienes o no?- dijo ella, el chico caminó saliendo de su sueño, los dos llegaron a un hermoso palacio de las calles principales de la ciudad de Tokyo de Crystal y tocaron a la puerta, una correcta sirvienta salió a abrir.

-¿Digan señores?.-

-¿La señorita Aino? ¿Minako Aino?.- preguntó Rei.

-A…es la mujer que le vende joyas a mi señora…-dijo la chica. Rei sonrió asintiendo.

-Pase, pase, la espera en el estudio…-dijo franqueando la entrada, la chica pasó a la elegante mansión.

-¿Yuichirou?...-dijo ella.

-Prefiero…quedarme afuera señorita, es más seguro, la espero aquí…-dijo el joven, Rei siguió a la chica hasta el lugar indicado.

-Señorita Mina…la joven que vende las joyas está aquí…-

-Gracias Harima…puedes retirarte, Harima, que nadie me moleste..-la sirvienta salió de la habitación y la joven rubia se prendió en un abrazo cariñoso con la de cabellos negros.

-¡Rei!-

-¡Mina!.- dijo ella.

-Te extrañé mucho, estuve muy preocupada por ti, no supe nada luego del asalto a la flota de diamantes la semana pasada, casi te atrapan.- dice Mina muy asustada.

-Debo reconocer que la guardia imperial está mejorando, ese general Endymion es bueno.- dice Rei divertida.-Pero no he venido aquí a hablar de eso…¿Quieres decirme qué significa esto?.- dijo Rei sacando de sus ropas un papel con el sello del milenio de plata en que estaba escrito:

Se busca

Sailor V

Ladrona y disidente del imperio lunar

Recompensa…

-¿Y yo que tengo que ver con esto?.- dijo nerviosa la chica rubia.

-Vamos Mina…soy tu hermana, sé que eres tú…¿Cómo obtuviste los mapas de navegación de la flota de diamantes que me diste el mes pasado?...era mentira que el señor Aino me los envió, los robaste del edificio del ministerio.- acusó Rei molesta.

-¡Sí lo hice! ¡Deseaba ayudarte Rei! ¡Si no te hubiera dado esos papeles el general Endymion habría atrapado al "Satán"! ¡Lo sabes!.- dice Mina.

-No debiste…es muy peligroso, además nunca te he pedido ayuda, y subestimas al "Satán" y a la tripulación, a ese general aún le faltan años de entrenamiento para darse el lujo de sorprender a los piratas de Fuego.- dice Rei.-No voy a permitir que sigas con esta tontería de "Sailor V".- dice Rei.

-Soy mayor Rei, tengo derecho a decidir lo que hago de mi vida…-dice Mina.

-Estas enferma…-

-Los doctores que trajo Mamá Aino de la tierra Azul dicen que mejoro.- asiente ella.

-Mina, enfrentarse al régimen no es un juego, es peligroso, no es la vida que deseo para ti, sabes que por eso te dejé con la familia Aino, ellos son buenas personas, respetados, con ellos tendrías una vida, una vida decente, una vida buena, lejos de todo esto.- habla Rei.

-¿Y por qué te fuiste tú con Kondo sama y no te quedaste con los Aino?.- cuestiona Mina.

-No podía…tengo un deber que cumplir, vengar la muerte de nuestros Padres.-habla Rei.-Si aceptaba que los Aino me adoptaran jamás habría podido hacer lo que hago ahora, cada vez está más cerca el momento Mina.-

-¿Y qué hay si quiero ayudar Rei? ¿Qué pasa si yo también quiero vengar a mis Padres? – dice Mina.

-Destruirías todos los esfuerzos que hemos hecho yo, Kondo sama y los señores Aino por ti, por darte un futuro, ni yo ni ellos vamos a permitir que te involucres en una lucha que no es tuya, vive tu vida tranquila Mina, sé feliz, se dichosa, y déjame eso de la venganza a mí, yo he elegido mi camino y mi destino.-dice Rei.

-¡El que no recuerde lo que ocurrió esa noche y tú sí no te da derecho a pensar que la venganza es solo tu responsabilidad!.- se enoja Mina.

-Mina…escucha…te comprendo, en verdad, pero sabes bien lo que le pasaría a tus Padres adoptivos si el régimen se entera de lo que haces, no lo hagas por mí si no quieres, pero hazlo por los Aino, son buenas personas, te aman, han hecho mucho por ti, Aino sama tiene un cargo importante en el régimen, la señora Aino te adora, si algo malo te pasa ella moriría y lo sabes.-anima Rei.

-Rei…mis poderes despertaron…- dice Mina. Rei la mira asustada.

-¿Tienes poderes de luz?.-cuestiona Rei.

-Si.- dice ella.

-Como mamá…-con voz quebrada por la pena-¿Alguien te vio usarlos? – asustada dice Rei.

-Nadie…fue en una crisis de mi enfermedad, solo Mamá Aino lo supo.- dijo Mina.

-No dejes que nadie te vea usarlos Mina, te delatarías, sabes que el imperio lunar castiga con la muerte el uso de los poderes, ¡Júrame que te controlarás! ¡Júrame que se acabó Sailor "V"!-casi exige Rei tomando de los hombros a su hermana.

-Lo intentaré…no usaré mis poderes a menos que alguien que amo esté en riesgo, eso te incluye Rei.-habla Mina.

-Si no hay otra forma de evitarlo, entones dejaré de venir a verte…si en mis manos está y si es la única solución para alejarte de esto…-

-¡No Rei! ¡No!-dice la chica abrazando a su hermana.-Prometo no volver a hacerlo…pero no dejes de venir.-

-Sé que es difícil convivir en la corte con quienes han asesinado a tu familia Mina, pero así es mejor, yo consumaré esta venganza, y tú, cuídate mucho y cuida a los que amas siendo prudente, porfavor…- termina Rei.

-Lo haré Rei.- dice ella.

-Ahora me voy, dile a Aino sama que en este maletín hay dinero para que reparta con la gente que lo necesite, departe de los piratas de fuego y de Kondo sama. El abuelo manda saludos a 

Aino sama y agradece su apoyo para que esto llegue a quien lo necesita, díselo, y diles a los Aino que como siempre les agradezco lo que hacen por ti.-

-Papá lo sabe Rei, y te estima y a Kondo sama.-completa Mina.

-Cuídate…volveré el mes que viene, y no quiero ver más edictos de Sailor "V" en las calles.- terminó ella y abrazando por última vez a su hermana salió del estudio de la mansión Aino. Adentro Mina saca de un cajón un antifaz rojo.

-Solo si es necesario Rei…Sailor "V" no puede desaparecer aún.-

NOTAS DE LA AUTORA: Primer capítulo, trato de plasmar los orígenes de la venganza de Rei contra la Reina Serenity, espero su opinión sobre esta historia donde pretendo hacer de Rei y de las Sailors una tripulación pirata arriesgada y poderosa que desafía al régimen del Imperio Lunar, todas las chicas tendrán una historia maravillosa y motivos para querer venganza, leer y opinar porfavor…Atte: Leonor de Éboli.