Disclaimer: Los personajes de Digimon no me pertenecen, son usado sin fines de lucro xD.


Capitulo 2: Incomodidad

By: Lirit Choiseul.

-Michael es un idiota- dijo Mimi con una cerveza en su mano derecha- El muy maldito fue a buscar en otra lo que yo nunca le di… -comenzó a reír- ¿puedes creer que aun continué siendo virgen?

Taichi escupió el trago que acababa de tomar de su cerveza y comenzó a reír.-Que locura.- balbuceo entre risas.

Mimi pronto le acompaño riéndose como si lo dicho fuese una broma de lo mas graciosa… aquel estado en el que se encontraban era comprensible si ve veía la mesa en la que estaban, con varias latas de cerveza alrededor y una botella vacía.

De momento las risas cesaron y Yagami acerco su silla hacia donde estaba la trigueña, se acomodo a un costado de ella y suavemente retiro un mechón de cabello –El se lo pierde- susurro en tono sugestivo en su oído. Tachikawa le sonrió coquetamente y bebió de golpe lo poco que quedaba de su cerveza.

-¿Y que pasa contigo y Sora?… tu sabes… ¿ya hubo algo?

Yagami soltó un bufido mientras bebía su cerveza –Nada. No sucederá nada…Ella no me ama.

Mimi casi se ahoga al escuchar aquello -¿Qué? ¡Pero si ustedes son la pareja perfecta! ¿Cómo puedes decir que no te ama?-Grito molesta.

-Es verdad. Ella misma me ha confesado amar a alguien mas… -Taichi rió -¿A que no adivinas a quien?- Mimi no respondió, simplemente arqueo una ceja en señal de extrañeza y curiosidad. Entonces el prosiguió. – Tú lo conoces bien. Nada más y nada menos que al mismísimo Yamato Ishida.

-¿Qué?- grito la trigueña sorprendida.- ¡No lo creo! Pero Taichi… ¿Tu estarás bien?- Pregunto preocupada -¿No intentaras luchar por ella?

-No tiene caso hacer una lucha cuando sabes de antemano que perderás Mimi. -.volvió a beber de su cerveza –El también la ama y yo… yo no soy quien para interponerme entre su felicidad.

La mujer tomo delicadamente su mano entre las de ella y con la yema del dedo índice comenzó a ejercer leves caricias sobre el dorso de esta –Ya veras que tarde o temprano encontraras a tu alma gemela- le comento tiernamente.

El hombre correspondió a la sonrisa.- Lo encontraremos Mimi. –dijo apretando su mano.

Un par de tragos mas, algunos incoherentes comentarios salieron a flote mientras disfrutaban de la compañía el uno del otro, risas que inundaron la mesa, y la perdida de todo sentido común trajo como consecuencia una noche que nunca debió suceder. .

Ambos decidieron que era suficiente por esa noche y una vez pagado lo consumido, salieron del local. Deambularon por las oscuras calles de Odiaba tomando rumbo hacia la casa del moreno. Tambaleándose y con olor a alcohol causaban estragos por las avenidas, haciendo ridículo tras ridículo que en plenas facultades mentales jamás realizarían. Fue así como llegaron hasta el departamento de Yagami.

Con torpes movimientos Taichi consiguió abrir la puerta, dejándola entrar primero. El moreno pudo notar como, a pesar de estar bajo la influencia del alcohol, los movimientos de Tachikawa continuaban siendo sensuales; su forma de caminar, tan elegante y metículosa… y el vaivén de sus caderas lentamente lo enviaban a la locura.

Sin poder contener aquel impulso se acerco hacia ella y presiono con brusquedad sus labios con los propios, sintió como era correspondido aquel fogoso beso y ágilmente la tomo de la cintura y la apretó contra su cuerpo… un gemido escapo de los labios de ella. La mujer, poso sus níveos brazos en su cuello, acercando aun mas su delicada figura a aquel cuerpo masculino y comenzó a juguetear con sus dedos, enredándolos en unos mechones de cabello.

Yagami no conforme con el sabor adictivo de los labios de la chica, descendió sus besos hasta su cuello, mientras las manos de Mimi tomaban un rumbo descendiente, aferrándose a la espalda del muchacho cuando lo sintió succionar detrás de su oreja. Taichi puso sus manos en las caderas de la trigueña mientras sus labios aun continuaban suministrando toda su atención en el cuello de la chica…. Beso, succiono, mordió y al escucharla gemir cerca de su oído perdió lo poco de razón que le quedaba.

Con desesperación la condujo hasta la recamara y la arrojo contra la cama, en segundos se encontró sobre de ella y volvió a aprisionar sus labios mientras sus manos se encargaban de deshacerse de la molesta camisa de la trigueña. Esta por su lado, también trataba de despojar al chico sobre de ella de su playera; jalándola con ansias, separo sus labios de los de Yagami escasos segundos para librarse de la estorbosa prenda. Ambos ya con torsos descubiertos volvieron a unir sus labios en un apasionado beso que los dejaba con ganas de más… y no se reprimirían aquel deseo. Despojándose de todo lo demás Taichi se dispuso a hacerla suya… solo suya.

¿Aquello se trataba de una estupidez? Ciertamente. Pero aun así, ninguno lo detuvo, cuando tus impulsos y el deseo te ciegan no haces más que obedecer a tus corazonadas… y en esos momentos, para ellos el aquello era lo correcto...Era lo que anhelaban.

Y aquel sensual y tierno susurro de Tachikawa provoco un estremecimiento en Yagami… y una enorme perturbación… ¿Pero, como iba el a imaginarse que ella le diría?...

Te amo.

O.o.O.o.O.o.O.o.O.o

El ruido del molesto golpear de la puerta saco a Taichi del mundo de Morfeo. Medio dormido se sentó en la cama y se restregó una mano por los ojos mientras con la otra estiraba un poco su cuerpo. Dirigió su mirada hacia el reloj de cabecera.

-Las 11:30- Dijo aun somnoliento -¿Pero quien diablos viene a molestar tan temprano? – Pregunto furioso a la nada.

Al escuchar nuevamente el golpeteo se levanto con pereza y se encamino hacia la entrada. Froto la parte de atrás de su cabeza mientras soltaba un bostezo y su caminar se entorpecía. Estaba muy cansado, todo lo acontecido el día anterior aun lo tenían confundido... Sobretodo aquel inusual favor pedido.

-Mimi- Susurro su nombre muy despacio.

El nombre de la culpable de sus noches de insomnio, la culpable de que el día anterior el terminara agotado, la chiquilla malcriada que lo había vuelto loco aquella vez; porque debía aceptarlo, Tachikawa era una mujer muy sensual. Desde aquel acontecimiento, hace ya un año, cada noche revivía en sueños esa escena una y otra vez… como un ciclo sin fin. Y, como siempre, despertaba justo en el momento en que ella susurraba "Te amo".

Perezosamente giro la perilla de la puerta y la abrió lentamente, para toparse con un chico de cabellos rubios y ojos azul celeste que lo miraba fastidiado, mientras estaba semirecargado en el marco de la puerta, dejando caer todo su peso sobre el brazo derecho.

-¿Yamato?- Pronuncio incrédulo Taichi parpadeando un par de veces

-Perdóname, ¿Es que acaso esperabas a alguien más? –Cuestiono irónicamente Ishida.

-No… es solo que no me esperaba verte tan temprano por aquí

-¿Temprano?- arqueo una ceja –Yagami, es casi medio día… ¿No vas a invitarme a entrar?- haciéndose el ofendido se paro correctamente.

El moreno se hizo a un lado para permitirle la entrada a su camarada. Cerro la puerta tras de el. Ishida se recargo en el marco de la puerta mientras miraba al castaño pasar a su lado y sentarse en el sillón. Pudo notar que el antiguo portador del valor aun llevaba puesta la misma ropa del día anterior. - ¿Es que no piensas cambiarte?- Le molesto un poco

-No he tenido tiempo. Ayer regrese muy cansado a casa y caí rendido en cuanto me recosté en la cama.-Explico- Además, por si no lo has notado, acabo de despertar. No creo que quisieras esperar hasta que saliera de bañarme ¿O si?

Yamato bufo mientras se cruzaba de brazos… en cierta forma Taichi había logrado ganarle en aquella pelea tan sencilla. El moreno solo mostró una sonrisa a su mejor amigo mientras pasaba los brazos por detrás de la cabeza y se recostaba en el sofá. –Pero ahora que estoy dentro, puedo esperar a que te arregles como se debe- Pronuncio acercándose un poco para ver mejor a su amigo.

-¿Por qué tanto interés en mi aspecto personal Ishida?- Pregunto el castaño sin voltear hacia el rubio -¿Es que acaso piensas seducirme y no te das valor al verme sucio? Mira que si es así menos me daré un baño…. No estaría seguro contigo aquí.- Comento bufonamente mientras reía.

-Eres un verdadero idiota Yagami- Dijo molesto

-A propósito…. ¿A que debo el honor de tu visita? – Interrogo el aludido dirigiendo su mirada a la azulada de su compañero.

-Anoche me quede un tanto preocupado- Contesto Yamato mirando en dirección a la ventana. -Te comportabas demasiado extraño desde en la mañana y no parecías muy contento al quedarte con Mimi.

-¿Pero que tonterías estas diciendo?- Pronuncio burlonamente –Vamos Ishida, no digas barbaridades… mira que decir que Mimi me desagrada. Te lo juro, cada día estas más loco.-soltó una carcajada ligera.

Ishida arqueo una ceja mientras miraba inquisitivamente al castaño, este callo al no convencer al rubio –Tachi… -Le llamo -¿Hay algo que quieras decirme? ¿Algo de lo que debería estar enterado?

Taichi se incorporo y se dirigió al ventanal. ¡Como detestaba a Ishida! Siempre, no importaba cuando, el chico parecía saber cuando algo se le ocultaba… ahora recordaba porque las fiestas sorpresas que le organizaban eran un fracaso. ¿O era acaso que el podía ser leído como si fuese un libro? Eso no importaba. Frunció el seño… su debate en esos instantes era el confiarle o no a Matt lo sucedido la noche anterior con Tachikawa, aunque eso significase el tener que decirle también lo ocurrido hace un año. ¿Era acaso buena idea contarle todo a Yamato? Le resultaba factible, Ishida pensaba con la cabeza, nunca se dejaba llevar por los sentimientos y eso era lo que en esos momentos necesitaba… frialdad. Como le hubiese servido aquel defecto de su camarada la noche anterior para rechazar a Mimi. Lo había decidido, se lo contaría, el podría ayudarlo.

-No quiero que lo sepan. Taichi prométeme que nunca les dirás nada.-

Y fue ese simple susurro pronunciado por la trigueña que lo hizo desistir. Se dio la vuelta y miro a Yamato quien aun esperaba una respuesta –No.-Contesto con seguridad. –No hay nada que tú debas saber.

El chico de ojos azul celeste frunció un poco el seño –¿No hay ningún problema entre tu y Mimi? –Insistió de nueva cuenta

-No… -contesto un poco nervioso –No hay ningún problema

Yamato esbozo una pequeña sonrisa –Bien, en ese caso. No habrá ningún problema.- Camino hasta el sofá y tomo asiento. – Ve a darte un baño y arréglate para que quedes medianamente presentable. Yo esperare aquí.

-¿Qué?- pregunto confundido -¿Qué intentas hacer Ishida?

El aludido se encogió de hombros –Sora quiere que salgas con nosotros y ha invitado a Mimi. Me pareció que el día de ayer ustedes parecían estar molestos, pero si tú dices que no hay ningún problema no le veo el inconveniente en que salgamos juntos… ¿O tú tienes objeción?

Yagami cerro los ojos y se encamino hacia la habitación – No, no tengo ninguna objeción aunque… -detuvo su andar – creo que yo no soy el único que debería cuidar su aspecto. –dijo sonriendo con picardía

-¿A que te refieres? –Pregunto mirándolo dudoso

-Me refiero a un buen marcado moretón que tienes en el cuello –Y continúo caminando mientras sonreía burlonamente y señalaba con su dedo índice el punto exacto donde este se encontraba.

O.o.O.o.O.o.O.o.O

-Creí que el día de hoy estarías ocupada-Dijo Mimi dándole un trago a su soda –Me lo dijiste ayer cuando te invite a ir de compras conmigo.

-Pues, veras, me sentí muy mal el día de ayer por rechazar tu invitación- Contesto Sora jugando un poco con los dedos –Después de todo, hace mucho tiempo que no nos vemos. El otro plan puede esperar.

-¿Quieres decir que cancelaste tu cita con Yamato para salir de compras conmigo?- cuestiono sumamente extrañada

-No, en realidad… -Callo. La pelirroja frunció el seño- ¿Cómo sabias que saldría con Yamato?

Mimi rió con algo de nerviosismo- Eres un tanto evidente si lo miras cada cinco minutos.

Agacho un poco la mirada mientras se sonrojaba - ¿En verdad hago eso?

Asintió –Pero tranquila querida amiga, que seguramente solo yo lo he notado. Recuerda que en cuestiones del amor no hay nadie mejor que Mimi Tachikawa

-Si es así, deberías conseguirte un novio- Bromeo.

Tachikawa desvió un poco la mirada, dispuesta a cambiar el rumbo al que se dirigía la conversación pregunto - ¿No se molesto Matt cuando le cancelaste?

Sora sacudió vigorosamente la cabeza en señal de negación. – No le cancele.

-¿no lo hiciste?, en ese caso….

-Decidí convertir esa cita en una salida grupal.- Declaro la pelirroja sonriendo ampliamente

-¿Grupal?- pregunto curiosa – ¡Yo diría que mas bien me convertiste en un mal tercio!- Grito molesta- Sora Takenouchi, si en verdad piensas que voy a andar arruinado tu salida con Yamato estas…

-Mira aquí vienen- exclamo alegremente mientras interrumpía los reclamos de su trigueña amiga Agito una mano para indicarles donde se encontraban y en ese momento Mimi volteo.

Su expresión se volvió de evidente sorpresa al contemplar a un chico rubio de mirada azulada y a un moreno de ojos chocolate caminar en dilección hacia ellas. Oh, demonios. Pensó Tachikawa al observar a Taichi… ¿Cómo diablos fue capaz de pedirle aquello la noche anterior?, ahora se moría de vergüenza, no se arrepentía, eso lo tenía muy claro, pero no le resultaba cómodo el encontrarse a su lado.

Ambos chicos las abordaron y sonrieron con calidez. Ambas correspondieron la sonrisa, Sora, de manera tímida tomo la mano de Yamato entre la suya y comenzó a caminar, dejando unos pasos atrás a la pareja de castaños.

-Um… hola- Saludo Taichi –Te… ves hermosa.

Mimi se sonrojo y desvió la mirada. –Gracias. – Segundos después alzo la mirada y lo contemplo directamente a los ojos. Estaba decidido, no podía comportarse como una adolescente frente a su mejor amigo. Le había pedido el favor, no había marcha atrás en aquel asunto ya acordado. Con nueva determinación tomo la mano de Yagami –Anda, nos quedaremos atrás si no nos damos prisa.

Decir que estaba sorprendido era poco en comparación a lo que el moreno sentía. Solo esa mujer, sin contar a Miyako, por supuesto, era capaz de cambiar sus estados de ánimo con tanta rapidez. Aun así sonrió al sentir la calidez de su pálida mano contra la suya y le dio un ligero apretón mientras se dejaba conducir por los pasillos de aquel centro comercial.

-Um... esto… Taichi… - Detuvo su andar, pero no soltó su mano. El la miro con curiosidad – Muchas gracias, por… tu sabes, ayudarme en…

Yagami la volteo para poder quedar frente a frente y coloco suavemente un dedo sobre sus labios. – Calla. Esta bien.

Mimi cerró los ojos al sentir tan suave tacto sobre sus rosados labios. Le estaba agradecida, eternamente quedaría en deuda con el al aceptar ayudarle en tan delicado, y, porque no decirlo, estupido plan. Sin pensárselo, y en un impulso idiopta que no logro reprimir rodeo su cuello con sus brazos y colocándose de puntillas beso delicadamente sus labios.


Ojala les haya agradado!!

Gomen nasai por la tardanza!!, pero una serie de eventos desafortunados me impidieron subir la continuacion subir el capitulo hasta el dia de hoy... les ruego me perdonen.

Pues... un lime no muy explicito, y con toda la intencion de que fuera de esa manera... no se, solo espero les haya agradado -quizas en proximos capitulos aumentemos la intensidad xD-.

Quiero agradecer de todo corazon a todos los que leyeron el capitulo anterior, tambien quiero darles las gracias por sus comentarios, alertas de autor y del fic, y agregar a favoritos esta historia y a su segura servidora xD.

Reviews please, solo de esa manera puedo saber si esto les esta gustando o no.

Matta ne!!