EPÍLOGO

Su cama se movía mucho, como si alguien estuviera saltando encima. Abrió los ojos con pesadez, para comprobarlo y vio a su hija de ocho años, saltando en su cama. Su melena rosada se movía, mientras con sus ojos negros y expresión alegre, miraban a su padre.

- ¡¡Haruko, basta!! – gritó enfadado el pelinegro

- Pero… papá… - comenzó ha hacer pucheros

El pelinegro rodó sus ojos, no soportaba cuando su hija de ocho años hacia pucheros, y luego su mujer le echaba la bronca por haberla hecho sentir mal a su hijita… Sasuke tomó a su hija entre sus brazos y la abrazó mientras se recostaban en la cama, a punto de quedarse dormido…

- ¡¡Papá!! – gritaron los gemelos, entrando por la puerta

- ¿Por qué duermes con Haruko y con nosotros no?

Sasuke soltó un soplido…

- Dejar de quejaros… Si queréis venir aquí y dormir con nosotros… - dijo cansado y los gemelos se acostaron en la cama junto a su padre

Los gemelos, de diez años, un niño y una niña, los dos con el pelo negro, el niño, Nik, con ojos verdes y la niña, Kira, con los ojos negros. Sasuke volvió a cerrar los ojos, él solo quería dormir, había tenido una misión y estaba cansado…

- ¡¡Papi!! – gritó un niño de cinco años, idéntico a Sasuke en el físico pero en el carácter era igual que su madre

El pelinegro levantó la cabeza y vio a su hijo con lágrimas en los ojos…

- Sasuke-chan, - si no le decía que durmiera con él podría estar llorando toda la semana - ven anda, ven a dormir nosotros…

Sasuke junnior sonrió abiertamente, y se metió en la cama junto a su padre. El pelinegro fue cerrando sus ojos, rodeado de sus hijos…

- Estáis de foto… - dijo una voz con arrogancia desde la puerta

Sasuke abrió sus ojos, y vio a su hija de quince años, la mayor, que es la viva imagen de su abuela, Mikoto, pero el carácter era idéntico al de su padre, fría, calculadora, arrogante y es la más orgullosa de todos sus hermanos.

- ¡Mikoto! Calla y ven con nosotros – dijo Haruko mirando a su hermana mayor

- Hmp – vio a su padre que hizo un gesto con la cabeza y acabó aceptando

Mikoto se acercó a la cama, y también, se acostó. Y así cada uno fue quedándose dormido, cada uno en sus sueños, y al fin Sasuke pudo dormir y descansar, como quiso de un buen principio.


La puerta de entrada se abrió, dejando ver a una mujer de cabellera rosa, ojos verdes y piel blanca… Entró, dejó el bolso en el perchero al igual que su abrigo, un poco extrañada porque no se sentía ninguna voz, discusiones de los gemelos, no se sentía nada… Estaba completamente en silencio… Vaya manera de recibirla dos días fuera por culpa del trabajo en el hospital que la necesitaban y su familia sin recibirla…

- ¿Hola? ¿Hay alguien? ¿Sasuke-kun? – nadie contestó

Sintió como le olían las piernas y se ponía a dos patas, agachó la vista y vio a su perro, recibiéndola alegremente. Sakura sonrió y se agachó a saludarlo, el perro a la única que hacía caso era Sakura, ya que Sasuke pasaba completamente del perro, y sus hijos lo utilizaban como un muñeco y él a la única que quería era a Sakura, porque era la única que lo trataba bien.

- Hola, Pulgui, ¿Dónde están todos? – Dijo acariciando a su perro, el perro movía la cola alegremente, estaba contento de tener su dueña con él – Parece que eres el único que me has venido a recibir – dijo con una sonrisa, mientras el perro ladraba de felicidad

Sakura se levantó, miró por la planta baja y como no encontró a nadie, solo juguetes por el suelo y dibujos a medio acabar, se dirigió a su habitación, haber si allí encontraba a alguien. Abrió la puerta y vio a su adorable familia durmiendo en la misma cama. Sonrió para si.

Kira fue abriendo sus ojos negros, y vio a su madre en la puerta de la habitación. Mirándolos con una sonrisa.

- ¡¡Mama!! – se levantó, pisando todo cuerpo que hubiera por allí, se abrazó a las piernas de su madre, hizo todos se despertaran y gruñeran un poco, y fijaran su vista en la figura que había en la puerta mirándolos

- ¡¡Mami!! – se levantó corriendo a abrazar a su madre

- ¡Sasuke-chan! – cogió a su hijo en brazos

- ¿Has visto, mama? Estamos de foto… - dijo Mikoto con frialdad

Todos sus hijos se levantaron y se abrazaron a sus piernas, menos Mikoto que se puso a su lado con una sonrisa arrogante.

- Venga, ¿Aún no hais comido, verdad? – Todos negaron – Pues a preparar la mesa y no quiero que nadie se escabulla - dijo advirtiendo a sus hijos para que no se libraran de preparar la mesa

Todos salieron de la habitación, no sin antes darle un beso a su madre, la pelirosa bajó a su hijo y este se fue corriendo a donde iban sus hermanos.

- Sakura… - dijo adormilado aún echado en su cama con los ojos entrecerrados

La pelirosa sonrió, se acercó a su cama, se acostó en el lado de su marido y se abrazó a él.

- ¿Qué tal, Sasuke-kun?

- Hmp, me has hecho falta en esta "siesta" familiar…

Sakura sonrió, y se incorporó un poco

- Vamos a preparar la mesa…

Sakura se levantó y se dirigió a la puerta, pero sintió unos brazos en su cintura, rodeándola, la voltearon y besaron sus carnosos labios con desesperación…

- No me gusta que estés muchos días fuera de casa… Y encima que tengas que cuidar de ese Sai… - dijo a centímetros de los labios de Sakura

- Sasuke-kun, no solo tengo que cuidar de Sai y no soy la única que lo cuida, hay mucha gente y solo he estado dos días fuera… Había demasiado trabajo…

- Hmp, espero que ese Sai no te haya dicho nada… Porque sabe de sobra que tu eres mía… - dijo posesivo y volvió a juntar sus labios, y se besaron, pero fueron interrumpidos…

- ¡¡Puaaaaaaaaaaj!! ¡¡Hacer eso con la puerta cerrada o algo!! – dijo Nik contemplando la escena

- Es muy romántico, yo quiero que me volváis a contar vuestra historia – dijo Haruko empujando a Nik

- ¿Mami y papi se dan besitos en la boca? – preguntó un inocente Sasuke

- ¿Se dan besos como en las películas? – dijo Kira empujando al pequeño Sasuke

- ¡Hey! Enanos dejar de ver esas cosas que son cosas de mayores no para vosotros… - dijo empujando a sus hermanos menores fuera de la habitación

- La tata Mikoto también se da besitos en la boca con el hijo de el tío Naruto y la tía Hinata, ¿A que si mami? – dijo Sasuke con una sonrisa inocente

Todo quedó en silencio, Mikoto se puso roja como un tomate, mientras Sasuke estaba rojo de ira y Sakura tenía los ojos cerrados ya que ella sabía la relación de su hija con el hijo de Naruto y Hinata, bueno todos lo sabían menos Sasuke por eso tenía miedo en como iba a reaccionar su marido.

- Mikoto, ¿Estás saliendo con el hijo del dobe y Hinata? – preguntó su padre aguantándose la ira que tenía

- Esto… pues… si… - Sasuke se acercaba a su hija – Mamá ayúdame…

- Mikoto, ya te dije que besarte con él delante de Sasuke-chan no era buena idea…

- Así que tu también lo sabías, Sakura… - Sasuke no daba crédito a lo que escuchaban sus oídos

- Si, pero…

- Primero me encargaré de ti, Mikoto… - se gira a la pelirosa – luego de ti, Sakura… Y si algún día veo al desgraciado que tienes como novio, lo mato… - dijo ahora mirando a su hija mayor

Mikoto comenzó a correr por la casa, mientras Sasukle la seguía. Y Sakura estaba en la puerta de la habitación, mirando la escena de su esposo y su hija.

- Mami… ¿Hice algo mal? – dijo un pequeño niño mirando con miedo a su madre

- No, cariño, que va… Tu no tienes la culpa, ya se las arreglaran ellos… - su hijo sonrió - ¿Vamos a preparar la mesa, Sasuke-chan? Ya que tus hermanos se han vuelto a escabullir

- Si – se acercó a su madre y levantó los brazos para que le cogiera

La pelirosa miró a su hijo, y lo cogió en brazos y se dirigió a la cocina, rezando para que Sasuke no se acordara de que también se encargaría de ella, sino esa noche sería muy larga y ella estaba muy cansada.

FIN


Espero q os haya gustado el epilogo

Y gracias a todos los q me mandaron reviewss,!! :):)

Cuidense

Reviewss,!!