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Antes de nada tengo que decir que los personajes son los de Rowlins y la idea de la ley mágica es de varng, que tiene unos FF muy buenos. Yo la adapte según me intereso. Espero que no te importe que haya tomado parte de tu idea, he intentado hablar contigo pero es imposible. Si tienes algo que decirme. Estaré encantada de responderte.

El resto es una de mis locas ideas.

1. El primer día del resto de su loca vida.

Había una gran fiesta por todo el mundo, ya fuese el Mágico o el Muggle. La mayoría de la gente normal que veía a esos estrafalarios personajes celebrando no se sabía bien qué, solo se giraba para verlos y sonreír.

Ninguno podía imaginarse que ellos también tendrían que estarlo celebrando. Ya que el ser más peligroso para ambos mundos fue vencido definitivamente.

El señor oscuro, llamado Lord Voldemort, el Imnombrable, El-que-no-debe-ser-nombrado, y algunos apelativos mas. Había muerto a manos de un muchacho de 17 años. Para colmo ese chico no ha terminado aun su último año en Hogwarts.

En una batalla épica que se recordaría por siglos, los que defendían todos lo justo y bueno, vencieron después de una cruenta batalla.

Es cierto que se produjeron infinidad de bajas por ambos bandos pero, al menos la gente podía volver a tener esperanza de un futuro en paz.

Tras derrotarlo el niño que vivió, desapareció de la faz de la tierra. Por mas que se le buscaba nadie sabia dar señal alguna de el.

Nadie sabía la razón de la desaparición de su salvador y por que no daba señal alguna de vida.

El chico no podía, se encontraba en un estado muy grave, vivo de puro milagro. En la lucha estuvo a punto de ser el la victima de su enemigo.

Todos en el numero doce de Grimmaud Place estaban atentos de la evolución de los heridos.

Tonks, Hermione, Ron, Lupin y Charly eran los que se habían llevado la peor parte. Otros ya se habían recuperado o estaban fuera de peligro. Pero Harry Potter era el que estaba en una situación más delicada. La gran cantidad, y el poder de las maldiciones recibidas, hacían temer seriamente por su vida.

Estaba vigilado constantemente por la enfermera de Hogwarts y el profesor de Pociones.

Quien hubiera dicho que Severus Snape cambiara tanto antes de la lucha final. Seguía teniendo cierta aversión contra los Gryffindor, pero en el trato que tenia con Harry se notaba que no era el mismo.

Llevaban semanas esperando que el Moreno despertase. Habían conseguido controlar la mayoría de maldiciones pero el desgaste que sufrió, no descartaba todavía nada. La vida de Harry Potter seguía estando en peligro.

Esa mañana el encargado de vigilar al chico era Snape.

Se dirigía a la cama para darle una poción al chico cuando se fijo en que este, se estaba despertando. Con cierta dificultad intentaba abrir los ojos. El frasco callo de las manos del profesor.

- ¡Potter!, ¿Esta bien?

- ¿Profesor Snape?- intentaba verlo, pero sin sus gafas solo distinguía una sombra. El profesor pareció darse cuenta de esto y se las puso.- ¿Qué ha pasado donde estoy?- un pensamiento vino a su mente.- ¡Voldemort!- intento levantarse pero el profesor lo paro.

- ¡Esta muerto!, lo conseguiste. ¡Descansa estas muy mal!. Temimos que no lo contaras. Casi se puede tratar de milagrosa tu recuperación.

- ¡Donde ….?.

- ¡En la mansión Black!, ¡o Potter!. Como quieras llamarla.

- ¿Dónde están todos?. Quiero verlos.

- ¡De eso nada!. Has estado a punto de morir y quieres ponerte de nuevo en peligro.-lo obligo de nuevo a recostarse.- todos están bien. Granger y Weasley, salieron mal parados de sus encuentros pero, ya se han recuperado. Solo les quedan algunas magulladuras y dolores sin importancia que pronto desaparecerán. El resto están algo tocados pero ninguno corre peligro.- tomo una botellita que había cerca de la cama.- Tomate esto.- el intento resistirse.- si te hubiera querido matar hace ya semanas que estarías muerto. Es solo una poción para dormir. En cuanto despiertes podrás verlos a todos. Pero aun estas muy débil.

A la fuerza casi se tomo la poción, un momento después se quedaba dormido.

En cuanto se durmió el profesor de Pociones salio de la habitación. En la cocina estaba reunida casi la familia Weasley al completo, junto con algunos miembros de la orden. Al verlo entrar lo miraron con interés.

- ¡Ha despertado!.- al oírlo, tanto Ron, como Hermione quisieron ir a verlo.- Pero le di una poción y lo he dejado Durmiendo.

- ¡Queríamos verlo!.- le dijo Ron. El Slytherin reunió todo su control para no responderle de forma que generase en otra nueva pelea.

- Esta muy débil, es una muy buena señal que haya despertado, pero en estos momento lo que mas le conviene es descansar. Mañana en cuanto despierte,

Podrán verlo.

- ¡Gracias Severus!- respondió el director de Hogwarts.

Cuando Harry despertó, lo primero que vio fue la habitación en la que estaba. Se estiro hacia la mesita junto a la cama para buscar sus lentes, noto que le dolía al hacer cualquier movimiento. Una mano lo detuvo y le dio lo que buscaba.

- Tranquilo, ten tus gafas.- reconoció la voz de la enfermera de Hogwarts. No en vano había pasado innumerables veces por su enfermería.

- Gracias. ¿Me dejaran ver hoy a mis amigos?.- la enfermera le sonrió.

- ¡Voy a avisar a todos!. Pero solo un momento, aun esta muy débil.- dijo esto y salio de la habitación.

Apenas un minuto después la puerta se abría con violencia y dejaba paso a sus dos inseparables amigos.

- ¡Harry!.- gritaron a la vez.-Hermione tenia un moretón en la frente y el pelirrojo aun mostraba los restos de un corte ya desaparecido en la cara.

- Estábamos muy preocupados.- le dijo la castaña llorando.

- ¡Tranquilos!, estoy.- se quejo.- algo mejor que antes. Sus dos amigos sonrieron. Si bromeaba seguro que pronto estaría perfectamente.

Por la puerta entraron el resto de los miembros de la familia Weasley y Miembros de la orden.

- Nos alegra que estés bien Harry.- dijo Dumbledore. El miro al anciano.

- ¡No mas que yo!.- lo pensó un segundo.- ¿Qué sucedió?. Apenas recuerdo nada.

- No se si será prudente tantas emociones en este momento.- miro a la enfermera que asintió.- Pero como ya te dijo Severus vencimos y Tom ya no será un peligro para nadie mas.

- No recuerdo nada.

- Solo tú sabes lo que sucedió realmente. Nadie vio lo que sucedió, estabas a punto de morir y un segundo después era Tom el que estaba en el suelo. Cuando todo termino, te vimos en suelo y temimos lo peor.- Dumbledore sonrió.- de pronto Tom se puso de rodillas y dijo sus últimas palabras.

- ¿Que dijo?.

- ¡Como es posible que pierda ante este niño!.- le dijo El anciano.- después cayó al suelo y no se levanto. Yo mismo comprobé que estaba muerto. Cuando me acerque a ti apenas te latía el corazón.

- Pero… no se lo que hice.- la enfermera se acerco.

- ¡A veces es mejor no saber esas cosas!.- le dijo.

- ¡Pienso que a ti no te gustaba la idea de convertirte en asesino!, Tu propia mente se cerro a esa idea cuando…- no termino la frase.

- Entiendo, creo que será mejor así, todo acabo.- En cierta forma se sentía aliviado. Snape hablo.

- ¡No del todo!. Aun quedan gran cantidad de seguidores del imnombrable sueltos. Algunos identificados y otros no.- suspiró.- van a empezar otra caza de mortifagos, como después de la primera vez que cayó.

- Parece que esta vez también se escaparan algunos.- Harry miro a Lupin cuando hablo.

- ¡Los Malfoy!.

- ¡Solo Draco!, el resto ira directos a Azkaban. A Lucius le espera el beso del Dementor.

Dumbledore hablo de nuevo.

- Hay otro asunto que resolver. En cuanto te recuperes deberás ir al ministerio.- el chico fue a protestar.- Se que no te gusta la idea pero... Si quieres ser Auror tendrás que ir. Opino que seria bueno que el mundo mágico sepa que hay esperanza y que todo ira mejor. Todo eso lo representas tú.

En contra de lo que hubiese deseado sabia que el director tenia razón. Poco después la enfermera saco a todos de la habitación, Harry debía descansar. No sirvieron las protestas del chico ni de sus amigos.

Habían pasado dos semanas desde que el chico despertó. La vigilancia de Snape y la enfermera se fue relajando, de forma que Hermione y Ron pasaban gran parte del día acompañándolo. Ya lo dejaban levantarse y se notaba que su estado había progresado.

Lo único que le quedaba de la pelea era una nueva cicatriz más pequeña, junto a la anterior. Al chico le molestaba pero cuando la veía sentía un gran alivio. La nueva cicatriz junto con la otra parecía formar una V, de forma que al moreno le recordaba la victoria que habían conseguido. Tanto madame Pomfrey como Snape le aseguraron que pronto desaparecería, quedando solo su vieja cicatriz. La que el más deseaba que desapareciese.

El día que mas temía llego, sus cuidadores le habían dado su visto bueno definitivo y lo declararon perfectamente sano. Dos días después, debía ir al ministerio y enfrentarse a toda la comunidad. Este descanso le serviría para ganar fuerzas y prepararse. Ese día no iría solo, a la salida le acompañarían; Dumbledore, Ron, Hermione, Lupin, los padres del pelirrojo, junto con algunos miembros mas de la orden. En definitiva su grupo estaría formado por unas quince personas.

El momento llego mucho antes de lo que hubiese querido. Fueron vía red Flu al ministerio. En cuanto entro en el gran salón de entrada, se fijo en que algunos magos felicitaban y agradecían a Dumbledore todo lo que había hecho. Pero en cuanto lo veían, se abalanzaban hacia el sin dejar de agradecerle todo lo que le debían. Sus acompañantes apenas podían agruparse a su alrededor en dirección a la entrada del ministerio.

Les costo mas de diez minutos acercarse a la mesa para el control de las varitas. El encargado le sonrió al reconocerlo.

- ¡Buenos días!, ¿me hará el honor de mostrarme su varita?.- Harry asintió y se la tendió.

- ¿Cómo es posible que se le pida su varita?.- dijo uno de los muchos que lo seguían adulándolo.- ¡El tendría que tener paso libre a cualquier parte!. ¡Le debemos la vida!.- Otros asintieron y gritaron indignados por que le pidieran la varita a Harry Potter. Fue el mismo quien los callo.

- ¡Es importante que todo sea igual que antes!. ¡No me considero mejor o pero que nadie, solo soy un mago mas que ha sobrevivido a una guerra! ¡Tal vez no soy Harry Potter!. ¿Y si fuera un mortifago bajo la Poción Multijugos?.- después de

hablar le tendió la varita al agradecido funcionario que la puso en la balanza, algunos aun protestaban en la parte trasera.

- ¡Núcleo de pluma de fénix y … ¡. No creo necesario seguir.- le tendió la varita al moreno mientras depositaba el trozo de pergamino que salio de la balanza junto a los demás.- Reconozco esta varita muy bien. ¡Gracias! y que pase un buen día.

Tubo que esperar que el resto de sus amigos entregaran sus varitas para revisión. De pronto uno de los que se había acercado al puesto miro a Harry y este pudo ver odio en su mirada.

- ¡Muere Potter!.- levanto su varita y apunto a Harry.- ¡Avad…!.

- ¡Expelliarmus!.- grito Snape detrás del Tipo.

Al momento su varita salio despedida hacia un lado y el dueño hacia otro.

No acababa de caer cuando dos Aurors lo cogieron y le descubrieron el brazo. En el se veía la marca de los Mortifagos.

- ¡Directo a los calabozos!.- dijo el que parecía el jefe. Cuando se lo llevaban el Mortifago añadió una frase más.

- ¡Por tu culpa mi señor esta muerto! Y todos los sangre limpia están siendo investigados. Nosotros deberíamos ser lo que acabáramos con todos lo que son como tu y tus amigos. Nosotros somos los verdaderos magos.- forcejeaba inútilmente.- Los demás solo son escoria que no merecen vivir…

Harry miro a Snape.

- ¡Lo note muy raro!. Se acercaba a ti pero no era como estos.- señalo a todos los sorprendidos magos y brujas que intentaban acercarse al moreno.

En cuanto el ministro se entero que Harry Potter estaba en el ministerio , Salio a su encuentro.

- ¡Estaba muy preocupado, nadie sabia si seguías vivo!.- Scrimgeous, se acerco con su cara habitual de seriedad, pero se notaba menos tenso de lo normal.- me alegro de volver a verte.

- Y yo señor ministro. Se que no es el mejor momento con todo lo que hay por hacer pero…Venia a solicitar mi plaza para el proximo año en la carrera de Auror.- el ministro sonrió complacido.

- Será un placer contar con alguien como tu entre nosotros.- eso era lo único que no le agradaba de ese trabajo, servir al ministerio.- pero creo que estarás de acuerdo en que debemos mostrar a toda la comunidad mágica que sigues vivo y de que la lucha contra los mortifagos esta de nuestra parte.- lo rodeo con el brazo e ignoro completamente a sus amigos.- ¿Qué tal Albus?.

- ¡Bien Rufus!.- dijo el director.

- Si, esa es la segunda razón por la que decidí acercarme aquí.

- ¡Estupendo!, en un momento prepararemos una reunión para los medios mágicos.- Ando junto con el chico.- esperaremos en mi despacho.

Harry suspiro resignado. Media hora después se encontraba en una gran sala esperando que llegasen los reporteros de los periódicos Mágicos para decirles unas palabras.

El ministro aprovechaba para "aconsejarle", que debía decir delante de los reporteros.

- ¿Creo que Harry sabe bien lo que debe decir!.- dijo Dumbledore acabando con toda la charla del ministro. Este lo miro algo molesto.

- Por supuesto, es "un hombre de Dumbledore".- el anciano sonrió divertido.

- Créame señor ministro, eso es algo muy alejado de la realidad. – Miro al chico.- el solo es fiel con los que lo son con el.

La conversación termino cuando la avalancha de reporteros y fotógrafos mágicos entraron el la sala.

Una nube de preguntas callo sobre el moreno que apenas entendía cada una.

Cuando los reporteros le preguntaban como acabo con el señor Oscuro el chico se limitaba a responder que no se acordaba. Harto al final hablo.

- ¡No quiero recordar ese hecho!, lo que si debe importar es que esta parte de la historia ha terminado y que a partir de ahora debemos luchar para que la paz sea una realidad.

- ¡Hay mucho Mortifagos sueltos!, ¿Cómo crees que debería actuar el ministerio?.

- ¡No se lo que deberían hacer, ellos son lo que decidirán ese asunto y como actuar, no es algo que yo tenga que resolver, seria terrible que fuera así.

- ¿Es cierto que le atacaron al llegar al ministerio?.

- ¡Si!, ¡pero gracias a mis amigos!.- miro a Snape que alzo la ceja sin terminar de creerse que lo llamase, amigo.- No paso nada.

- ¡Como cree que serán las cosas a partir de ahora?.

- LA verdad no tengo ni idea. Pero seguro que seguirán los perjuicios por la sangre. Es algo inevitable. No quiero que me malinterpreten.- añadió rápidamente.- Para mi todos somos iguales ya seamos Magos descendientes de Muggles, o sangres pura, incluso los Muggles. Mientras alguien siga con esas locas ideas , seguiremos teniendo problemas entre nosotros. De alguna forma hay que convencer a todo el mundo de que nadie es diferente a nadie.

El ministro dio por terminada la entrevista.

- ¡Creo que ya es suficiente!. El señor Potter aun se encuentra muy fatigado y lo mejor es que terminemos ya. Además aun debemos realizar algunos trámites.- aprovecho para lanzarse mas publicidad.- Como sabrán va a solicitar su entrada en la academia de Aurors, para el próximo año. Contaremos pronto con uno de los mejores magos entre nuestras filas.- se acerco al chico sonriendo.- por el momento ya esta todo dicho. Gracias por venir.

Los periodistas protestaron y siguieron haciendo preguntas, mientras salían del lugar.

Se acercaron al departamento de aurors para que Harry y sus amigos pudieran inscribirse en la academia . Con Harry fue todo rápido , pero a sus amigos les pidieron una serie de documentos que no traían por lo que tendrían que volver con ellos.

Salieron del ministerio con los mismos problemas que entraron, mas incluso ya que la noticia de que Harry Potter se encontraba en el edificio. Consiguió que una multitud se acercara al lugar , dificultando más si cabe el poder salir de allí.

Tuvieron que salir a la calle ya que la red Flu estaba completamente colapsada. En cuanto salieron Dumbledore cogido al chico y se desapareció , apareciendo poco después en la mansión Black. Poco después llego el resto.

- Merlín, creí que acababan conmigo.- dijo el moreno tumbándose en un sillón.

- Por suerte ya no tendrás que volver allí en una temporada.- decía molesto Ron.- Me jodió bastante el tema de los documentos.- Hermione lo callo dándole un codazo.

- ¡A mi también!.- no entiendo por que vosotros no habéis podido hacerlo igual que yo. También peleasteis en la batalla final y sin embargo ni se os ha nombrado.- Hermione fue la que termino.

- Para el ministerio solo importas tú. Si tu eres Aurors les beneficia bastante. No pueden dejar escapar esta oportunidad. De todas formas, después de lo visto. Yo prefiero seguir en el anonimato. Aunque a Ron…

- ¿Qué?. Si lo admito, me hubiese gustado un poco de reconocimiento, solo un poco. Tanto como a ti no ,pero algo si.- Hermione lo miro aburrida y Harry divertido.

Después de que Harry y los demás desaparecieran del ministerio , el ministro se reunió con sus colaboradores . Había tenido una idea que quería estudiar.

Era lunes, Ron y Hermione se fueron con los padres del chico para que ambos pudieran entregar la documentación necesaria en el ministerio.

Harry permanecía en el salón leyendo junto a Snape y Lupin. En otro sillón Dumbledore observaba unos pergaminos distraídamente.

Una lechuza entro no se sabia muy bien por donde. Fue directa al director y se poso en su brazo. Nada más verla Harry la reconoció.

- ¡Hermes!. ¿Qué hace aquí la lechuza de Percy?.- Dumbledore cogió la carta que le tendía el animal, cumplida su misión salió volando de la habitación.

Cuando el anciano termino de leer la carta se quedo asombrado.

- ¡No entiendo las locuras de este hombre!.- Todos se acercaron a el.

- ¿Qué sucede?.- preguntaron casi a la vez Snape y Lupin.

- El joven Percy acaba de enviarme una noticia muy inquietante. Parece que después de lo que dijo Harry de igualdad entre todos no se le ha ocurrido otra cosa que proclamar una ley muy disparatada.- suspiro.- Durante los Próximos 40 años . Todos los magos de sangre limpia solo podrán casarse con magos que tengan entre sus parientes algún Muggle o descendiente de estos. O bien sea un Muggle. Es decir, quiere acabar con la pureza de la sangre.- Snape fue el que alzo la voz.

- ¡Mas de la mitad de la comunidad mágica se le va a echar encima!. Los mortifagos no consentirán eso.

- ¡Creo que cuenta con eso para descubrir a algunos encubiertos!. ¡Lo que ha hecho ha sido darles preferencia a los sangre limpia para escoger a su pareja. De forma que podrán escoger con quien emparentarse.. Dice que en el ministerio ya ha sido anunciado y que en estos momentos.- una lechuza entro con el profeta.- se esta anunciando a la comunidad mágica.

Rápidamente Lupin le quito el periódico al ave. Lo abrió y miró la portada.

- ¡Que cabron utiliza lo que dijo Harry para hacerla pasar por una medida necesaria.

NUEVA LEY DE MATRIMIO MAGICO.

Después de todo lo vivido y estudiándolo detenidamente. El ministerio esta de acuerdo con lo dicho por Harry Potter en su entrevista publica.

La falsa idea de supremacía de los sangres limpias , seguirá minando nuestra sociedad, de forma que es muy posible de que en un futuro algún otro demente intente alzarse como el nuevo Señor Oscuro.

Para intentar evitar todo esto El ministro , con el apoyo del ministerio ha decidido promulgar esta nueva ley de matrimonios.

A partir de la fecha , cualquier mago que quisiera contraer matrimonio, deberá notificar sus orígenes mágicos. Si en su familia la pureza de la sangre fuera predominante, solo se le permitirá casarse con otra persona que en sus orígenes tenga, no menos de tres generaciones desde este hecho ,un antecesor de origen Muggle o descendiente de ellos. Queda entendido que también se incluye a los Muggles. Con esta medida se tratara de eliminar cualquier perjuicio que pudiese generarse debido al linaje.

Los matrimonios no podrán cancelarse una vez realizados, si bien se realizara una convivencia de la pareja previamente para poder aportar pruebas contundentes de su incompatibilidad. Ningún mago "de sangre pura" podrá contraer de nuevo matrimonio con otro de igual característica si no tiene un descendiente al menos con su anterior pareja.

Sabiendo la poca acogida que tendrá esta ley y el hecho de que las familias de sangre pura de nuestra comunidad son una minoría. Se les concede el derecho de escoger pareja, sin que esta pueda negarse . A menos que exista alguna causa de fuerza mayor. El mago de sangre pura si podrá retirar la proposición en cuanto lo desee o cambiarla por otra persona.

Esta ley permanecerá vigente desde este momento y hasta dentro de 40 años.

Para evitar intentos de engaño los matrimonios fuera del país deberán revisarse para declararse legales, de no cumplirse los requisitos se declararan nulos.

Rufus Scrimgeous. Ministro de magia.

- Es una solución a la tremenda.- seguro que se va a liar una buena.

En ese momento entraron por la chimenea Ron y Hermione.

- ¡Harry, debes ir ahora mismo al ministerio!.- Se fijo en que tenían el periódico.- ¿Ya lo sabéis?.

- ¿Qué sucede?.- pregunto.

- ¡La cola para la ley mágica es tremenda!. ¡Hay al menos veinte chicas poniendo tu nombre en sus solicitudes!.- Harry se puso blanco.- Estábamos a punto de entregar la documentación cuando lo anunciaron. Cuando nos dimos cuenta, habían llegado varias chicas gritando tu nombre..

- ¡Yo vi como incluso malfoy se encontraba allí!.- dijo Ron molesto.

- ¿Draco casándose?.- se notaba la sorpresa en la voz de Snape.

- La elegida era… - Ron miro a Hermione que agacho la cabeza.- Hermione.

Todos se asustaron , sabían lo que eso podía significar. Draco se casaría sin problemas con Hermione aunque esta no quisiera. Le podría hacer , Merlín sabe que atrocidades, dentro de la legalidad del matrimonio y a la castaña le seria muy difícil pedir el divorcio, si salía viva.

- ¿Que ha pasado?.- pregunto Harry.- ¡Lo habéis impedido!.- ahora fueron ambos los que nerviosos agacharon la cabeza.

- No se puede impedir. La única forma es que otro presentara la solicitud antes que el.- dijo el pelirrojo. Todos entendieron lo que dijo.- ¡Cambien los impresos y como teníamos toda la documentación de nuestro orígenes, para la academia! pues… Solicite casarme con ella.- se le notaba muy nervioso.

- Pusimos que somos pareja y eso ayudaría bastante.- añadió la chica, sonrojada. No se podía saber donde empezaba el pelo del chico y donde su cara. Estaba completamente colorado.

- ¿OS vais a casar?.- gritaron varios. En eso la señora Weasley salía de la chimenea.

- ¡Si!, ¡creo que ha sido lo mejor!. No estoy de acuerdo ya que son muy jóvenes. Draco Malfoy tampoco parece que lo estuviera.- sonrió a medias.- lo dejamos peleándose con el funcionario exigiendo que quitara a Ron y lo pusiera a el.- se veía molesta.- Me alegro, no me gusto eso de Comadreja pobretona.- Miro a Harry.- el problema eres tu. La comunidad mágica sabe que eres descendiente de Muggles. Arthur se ha quedado bloqueando la ventana de las solicitudes femeninas. No sabemos si alguna ya la entrego. Pero hay que encontrar una solución. Debes hablar con el ministro.

- ¡Eso no servirá de nada!.- dijo Dumbledore.- El mismo se ha pillado los dedos. Además, les es muy útil que Harry se case con alguna chica de sangre pura. Daría mas legitimidad a su ley.- Miro al chico.- la única solución es que te cases. Lo siento. Hay que encontrar a una candidata de sangre pura.

La puerta de la cocina se abrió y entro Ginny .La mayoría miraron a la menos de los Weasley, esta al ver como la miraban se quedo parada.

- ¿Que he hecho?.- Dumbledore se acero.

- ¡No es lo que ha hecho, sino lo que puede hacer!.

- ¡Mi niña es muy pequeña para…!.- Dumbledore la miro.

- ¡Creo que lo mejor es que decidan ellos!.

En un par de minutos le explicaron a la chica lo que sucedía. Harry la miraba completamente colorado sin decir nada. Habían estado saliendo pero, ese era un paso muy importante para darlo a la ligera. Ginny al conocer el plan lo miro y se puso completamente colorada.

- ¿Y bien Ginny?, se que te damos muy poco tiempo para decidir el resto de tu vida pero… el tiempo a Harry se le agota. Necesitamos conocer tu decisión para poder encontrar otra candidata.

- Vamos al ministerio.- dijo mirando al moreno.

No tardaron a penas más de diez minutos para estar delante de la oficina en la que la pelirroja debía presentar su solicitud. El señor Weasley hacia lo imposible para que aquellas descontroladas niñas no pudieran entrar, argumentando que les faltaba tal o cual documento. Algunas estaban ya en un estado muy violento y sus madres no se quedaban atrás.

Nada mas ver al chico todas sonreían como tontas e intentaban agarrarlo para que el las aceptara. Junto a las oficinas estaba Draco Malfoy con cara de pocos amigos, mirando a Ron y después sonriendo como un loco a Hermione.

- ¡De buena me he librado¡.- dijo la castaña.

- ¡No se que decirte¡, aun no han salido las parejas. De todas formas, ya sabes como es mi hermano.

- ¡Si Ginny pero a el se como tratarlo y el sabe como me las gasto!, en cambio ese.- se estremeció.- seria capaz de meterme en la cama de sus amigotes, paralizada pero sintiéndolo todo.- Ginny palideció al pensarlo.

Junto a Draco estaba su grupo de siempre. Salvo que los idiotas de Grabbe y Goyle estaban en Azkaban por pertenecer a los Mortifagos. Los muy idiotas se había tatuado ellos mismo la marca tenebrosa. Sin ser la misma probaba que seguían al señor oscuro.

Parkinson miraba a Harry y sonreía, el chico apenas la miro un segundo.

Dentro de la sala el funcionario no se corto en halagos hacia el chico.

- ¡Lo siento pero no soy yo el que viene a presentar una solicitud sino…!- miro a Ginny, ambos se sentían en cierta forma algo violentos.- ¡mi novia!. Queremos presentar una solicitud de matrimonio basándonos en la nueva ley le ministerio.

- Claro!, ¡Claro!, Por su parte no hay problema señor Potter, es conocida su procedencia.- miro a Ginny.- pero su novia deberá demostrar que cumple el requisito requerido para ser admitida por la ley. Debe ser de sangre limpia.

- ¡Me llamo Ginebra Weasley, soy hija de Arthur Weasley, que también es funcionario de este ministerio!. Mis documentos son estos. De todas formas ya tienen los de mi hermano por lo que deberían bastar para atestiguar lo que digo ya que lo aceptaron.

El encargado del departamento tomo los documentos que le tendía Ginny y los examino.

- Cumple los requisitos para poder realizar la solicitud.- Harry suspiro en parte aliviado en parte nervioso.- Rellene este formulario y después me lo entrega.- le tendió un pergamino.

Ginny lo cogió se notaba que le temblaba un poco el pulso. Se acerco a una de las mesas y relleno con rapidez el documento.

Al final había un apartado en el que la pareja mencionada podía atestiguar su conformidad y dar prioridad en caso de ser pareja.

- ¡Esta parte...!- le tendió la pluma a Harry.- la deberías de rellenar tu.- el se acerco y tomo la pluma.

Reviso el documento y a continuación rellenó la parte que le correspondía.

Una ver terminado se lo dejo a la pelirroja y esta se lo tendió al funcionario.

- ¿Es todo?.

- ¡Si señorita es todo!. Ya les avisaran con la decisión que se tome. Recuerden que si es aceptada esta solicitud será considerada igual que un contrato mágico y por lo tanto vinculante para ambas partes.

-Lo entendemos.- dijeron ambos.

- ¡Bien!.- los chicos y sus acompañantes se giraron para salir.- Timothy. Ten la segunda solicitud para Harry Potter, pon la junto a la otra.- Todos se pararon en seco.

- ¿Qué ha dicho?.- dijo Harry acercándose en dos pasos al hombre.

- ¿Yo?, ¿Cuándo?.

- ¡Ha dicho que es la segunda solicitud de matrimonio para mi!.

- ¡Ah!, Si es correcto, ya han presentado una anterior mente.- la curiosidad lo estaba destrizando.

- ¿Me podría decir el nombre de la chica que la presento?.- el funcionario lo miro y después se encogió de hombros.

- ¡No creo que haya problema!. ¡Hey Timothy!, como se llama la otra chica que presento la solicitud para Harry Potter.

- ¡Espera!.-se oyó que decían en la otra habitación.- ¡Se llama… Parkinson , Pansy Parkinson!.- Harry estaba seguro de que todos habían oído el fuerte mazazo que le dieron. Seria imposible que no lo hicieran

- ¡Hay tienes tu respuesta!.De todas formas se valorara y se tendrá en cuenta cualquier elemento. El que tú estés de acuerdo y que seáis ya pareja ayuda mucho.

Cuando salieron de la habitación. Arthur dejo pasar a todas las locas que intentaban entrar. Como si fueran una estampida entraron en la sala.

Harry no las oía, cuando pasaban junto a el asegurándole que serian la esposa perfecta o lo mucho que lo querían.

Nada mas salir lo primero que vio fue a Pansy Parkinson mirándolo fijamente y sonriendo.

Esa era una sonrisa que traspasaba el alma. Si Hermione tenia miedo de lo que podría hacer Draco. Ahora Harry estaba en su mismo barco y por lo tanto podría correr una suerte parecida. Podría encontrarse a manos de mortifagos.

El ministro llego corriendo al saber que el moreno había vuelto al ministerio.

- ¿Cómo tan rápido de vuelta?.-Harry lo miro con rabia.

- ¡Estoy disfrutando del fruto de su nueva idea, para acabar con los Mortifagos!.- señalo la entrada de la sala donde solo se oía el griterío incesante de las chicas.- Si se da prisa también podrá presentar su solicitud, para que me case con su hija o sobrina.- Fue la única vez que vieron al ministro sin saber que decir. Con esto no había contado.

SI Harry Potter tenía que casarse debería hacerlo. En caso de que diera un trato especial al chico podía suponer que la ley le costara el puesto. Por otro lado si se tenía que casar con la hija de un mortifago, seguramente el pobre chico no llegaría a disfrutar de su noche de bodas. Y el ministerio también caería al demostrarse lo imposible de la ley.

- ¡Esto no me lo esperaba!.

- ¡Joder ni yo!. Me hubiera gustado pedírselo a una chica de la forma normal y a su debido tiempo. Por suerte la elegida es justo lo que quería.- dijo mirando de lejos a Ginny que hablaba con sus padres contándoselo todo.

- ¡La hija de Arthur Weasley!. Es una excelente elección.- suspiro aliviado.

Harry se sentía agotado. Aun no se sentía completamente bien después de la Batalla y esto solo había conseguido destrozarlo.

- Yo me voy ya no pinto nada aquí y no quiero ver esto.- Se despidió del ministro y se encamino con sus amigos hacia una de las chimeneas del ministerio.

Por el camino algunas chicas se cruzaban con el y le gritaban , mas que hablarle, sus intenciones de casarse con el.

El momento en que se sintió mas aliviado fue cuando llego a la mansión Black y se acostó en la cama.

No fue el único que decidió pensar lo que le esperaba a solas. Tanto Ginny como Ron y Hermione decidieron pensar lo que les esperaba en el futuro.

Y en como una estupida ley puede destrozar la vida de alguien. O Mejorarla.

Aquí estoy de nuevo. Se que dije que solo me tardaría un par de meses pero las cosas se han complicado mas de lo que quisiera.

Perdón a todos por la demora.

Debo advertir que no se con que demora publicare los nuevos capítulos.

Lo que si puedo asegurar es que no dejare este FF sin terminar.

Gracias.

PD:
Se puede decir que los RR dan que pensar. Seria de agradecer algunos. Ya sean para criticar o para… lo que sea.