EPILOGO:

Albus Dumbledore miraba sonriente un pergamino sobre su mesa. Sonrió una vez más antes de tomar una pluma y firmar. Miro el documento satisfecho antes de tocarlo con la varita y que este desapareciera.

En ese momento alguien tocó en su puerta.

- ¡Adelante Minerva!, te esperaba.- la seria profesora entro en el despacho.

- Si sabias que vendría podrías haberme evitado el venir a buscarte.- miro un pequeño reloj de bolsillo.- Es casi la hora y tu aquí perdiendo el tiempo.

- ¡Todo lo contrario!.- sonrió.- he aprovechado para dejar algunas cosas claras en mi vida.- la mujer lo miro sin entender.- ¡Vamos!. Ambos tenemos una edad.- al decirlo se levanto con trabajo de la silla.- Este tiempo de tranquilidad es maravilloso, pero la falta de acción empieza a pasar factura en este viejo.

- ¡No digas tonterías y date prisa!.- el mago la miro.

- Cuando tu dispongas.- Minerva puso los ojos en blanco nunca se podía saber cuando ese hombre hablaba en serio o en broma.

Un mago se acerco al atril que presidía el lugar. Detrás de el había otros magos sentados con unas túnicas verdes , casi negras, y el escudo de San Mungo sobre ellas. La diferencia del atuendo, con respecto a un traje normal de gala, era que el habitual sombrero de mago en punta había sido sustituido por uno más pequeño y sin pico superior. En el otro lado había gran cantidad de jóvenes magos de pies esperando.

- ¡Gracias a todos por asistir!.- la gente se callo al oírlo.- ¡Mi nombre es Wagner Artemius Bonham!. ¡Soy el director de la academia y profesor de varias de las asignaturas!. ¡Hoy estamos aquí para entregar las acreditaciones a una nueva generación de medímagos!.- al decirlo se giró y miro a los chicos. Todos con túnicas de galas de color lima mucho más oscuras que las de trabajo. Algo que llamaba la atención.- ¡Tengo el inmenso placer de haber dado clase y formar a algunos de los mejores medimagos que he conocido!.- miro al publico.- ¡Los que me conocen saben que no hablo por hablar!.- suspiro.- ¡Además saben que soy poco amigo de los discursos!. ¡Así que pasaremos a lo que todos están esperando!.- movió la varita y un pergamino apareció ante el.- ¡A medida que se les nombre les agradecería que se acercasen para recibir su acreditación y después dejen el lugar con la mayor brevedad!. ¡Estoy seguro que quieren terminar con esto y reunirse con sus familias!.- Cuando Bonham miro al público se quedo mirando en especial a una zona. La cantidad de cabezas pelirrojas no dejaba dudada sobre quienes eran sus familiares. Si a eso añadía la presencia de su prima Minerva MC Gonagall y el director del colegio de magia y hechicería Albus Dumbledore no tenia duda. Una sonrisa se puso en su cara durante un segundo al ver la cantidad de pequeños que había en el grupo. Eso le hizo comprender algunas cosas.- Comencemos. ¡Frederich Bomblert!.- El joven mago se acerco a su profesor y este le tendió un pergamino enrollado. Le estrecho la mano y después el chico se volvió a su lugar sonriendo.- ¡August Buch!.- El nombrado imito a su compañero. Así fueron pasando todos los chicos mientras el publico aplaudía. Hanna Habbott fue muy aplaudida por sus familiares y conocidos. La parte humorística la puso Griselda Muuscher. Cuando cogió su titulo quiso hacerse notar, consiguiendo que al hacer una pequeña pero ostentosa reverencia su túnica quedara pillada por su gran tacón y la chica estuviera a punto de convertirse en el primer paciente del grupo de graduados. Avergonzada se coloco en la parte trasera del grupo.

El director se tapo la cara vergonzado antes de seguir con los graduados.

Al fin llego el turno de los más esperados.

- ¡Harry Potter!.- El chico se acerco mientras el público aplaudía sin parar. Algo que lo puso algo mas nervioso.

Ese fue el momento esperado por los gemelos que en un descuido de sus esposas pudieron lanzar un par de sus cohetes. Quedo mas que evidente sus preferencia cuando en el cielo se dibujo una frase destacada. "El medimago Potter es el mas recomendable para tratar cualquier mal uso de los sortilegios Weasley. Así como cualquier otra enfermedad o maldición". Se ganaron una reprimenda de su madre. Al estar ocupados con sus hijos sus esposas solo los miraron serias.

Harry tomo el diploma y le dio la mano a su profesor.

- ¡Gracias!.

- ¡Espero mucho de ustedes señor Potter!. Sobre todo de los miembros de su grupo.

- Bueno… solo hemos hecho lo que hemos podido.

- Se de sobra que han influido en sus compañeros aunque no lo pretendieran y eso les ha hecho mejores personas y magos.- Harry no supo que decir.- Tendría que ser yo quien le diera las gracias.- recordó algo.- ¡Por cierto!, tengo entendido que pronto recibirá la visita de un representante del ministerio ofreciéndole todo lo necesario para que efectúe los estudios para auror. Parece que el ministro no pierde la esperanza.

- Creo que ya he estudiado lo que quería.- contesto el moreno.- El ministerio tendrá que aceptarlo tarde o temprano.- el profesor sonrió. Harry fue hacia su sitio y el acto siguió.

- ¡Pansy Potter!.- Al cruzarse la pareja se agarraron un segundo la mano. Entre el publico Los gemelos lanzaron un nuevo cohete. "Su esposa es igual de eficiente que el". Ya el publico incluso disfruto el ambiente dejando escapar algunas risas.

El director leyó algunos nombres más antes de llegar al siguiente miembro del grupo.

- ¡Hermione Weasley!.- de nuevo se oyeron aplausos. Sobre todo de los padres de la chica y de una muy orgullosa MC Gonagall, junto a los Weasley claro. Mientras la chica se acercaba el directo hablo de nuevo.- ¡Debo añadir que la señora Weasley se ha convertido en la alumna que ha cursado estos estudios y ha conseguido la puntuación mas alta en la historia!.- los aplausos se doblaron.- ¡San Mungo le garantiza una plaza como medimaga o investigadora si ella lo desea!.- La chica miro a su profesor sorprendida.- ¡Pero eso puede esperar!.- Le tendió el diploma y le dio la mano. Los gemelos estaban preparados para todo. El nuevo cohete que lanzaron gusto hasta a su madre, que por una vez les asintió y aplaudió al leerlo; "No esperábamos menos que nuestra cuñadita". La chica sin reaccionar volvió a su sitio y miro a su marido. No pudo hablar con el por que fue su turno

- ¡Ronald Weasley!.- los Weasley aplaudieron. Los gemelos incluso se levantaron de la silla. Cuando el chico tomo su diploma lo levantó en símbolo de triunfo. Pero se arrepintió de hacerlo. El cohete que habían lanzado sus hermanos estallo convirtiéndose en una gran agromantula. Antes de hacer nada, cada pata se abrió dejando ver un mensaje; "Felicidades enano ya sabes algo que nos pone nerviosos. Te has ganado que te dejemos tranquilo". Antes de volver a su sitio el pelirrojo apunto con el dedo a sus hermanos.

Bonham termino de leer la lista , entregando a cada cual su diploma.

- ¡Con esto termina este acto felicito a los nuevos medimagos y les deseo lo mejor de este mundo!. Que tengan suerte en sus vidas y les pido que recuerden todo lo que han aprendido y actúen en consecuencia. Gracias es todo y una vez mas felicidades.

A espaldas del mago los recién graduados se agruparon y hablaron entre ellos. El centro de todos eran los cuatro amigos y Hanna Habbot. Cuando Bonham termino, Harry dio la señal.

- ¡YA!.- Casi todas las varitas se levantaron al cielo y lanzaron el mismo hechizo.

- ¡MOSTMUNGO!.- Algunos se asustaron al oír el hechizo pero se quedaron maravillados al ver el resultado. Sobre todos resplandecía en dorado el escudo de San Mungo. La varita y el hueso cruzados se movían en círculo para que todos pudieran verlos.

El director y los demás profesores miraron al grupo. Bonham miro a los cuatro amigos y asintió sonriendo.

Hermione dio un paso al frente y con cierto temor se aplico el hechizo amplificador antes de hablar.

- ¡Hola… a todos..!. ¡Perdón si se han asustado!.- suspiró.- ¡Mi familia es de descendencia Muggle, y estos tienen algunas formas de pedir ayuda!.- miro atrás, a sus compañeros.- ¡Nosotros no hemos dado cuenta de que si un mago tiene la necesidad de pedir ayuda solo cuenta con su varita!. ¡Lanzar unas chispas y rogar por que alguien las veas y tenga curiosidad por saber que sucede!.- miro a su profesor.- ¡Somos conscientes que este tipo de símbolos trae a muchos malos recuerdos!. ¡Pero la idea es que cualquiera que la vea sepa que un mago necesita ayuda de un medimago!. ¡Es algo muy simple!, ¡pero pretendemos que actos de este tipo ayuden a todos los magos!. ¡Gracias!.

Al terminar una gran ovación la acompaño a su sitio. La mayoría del público se puso en pie y aplaudieron la idea. El director hablo de nuevo.

- ¡Tengo que admitir que es una gran idea y la repercusión será increíble!.- miro al publico.- ¡Ven lo que decía!. ¡Apenas se gradúan y ya comienzan a mejorar nuestras vidas!.

Cuando los chicos se reunieron con sus familias fueron abrazados y felicitados.

Ron incluso bromeo con los gemelos.

- Ahora que estáis graduados es el momento de que penséis en los hijos.- los cuatro se callaron de repente. Y más si la idea venia de Severus Snape. Todos lo miraron sorprendidos.- ¡Ya es hora de que alguien les fastidie a ellos para variar!.

- Creo que hay algo mas.- añadió Lupin.

- Debo de admitir que llevo un tiempo muy tranquilo en Hogwarts.- miro a los chicos.- Nunca creí que diría esto pero, extraño que se metan en líos.

- No te apresures que las merodeadoras llegaran antes.- dijo Fred divertido.

- ¡Que tiemble Hogwarts!.- termino George. Para su mala suerte esta vez ambos varones estaban preparados.

- Ese mismo año también entraran unos gemelos.- dijo Lupin.

- Mas concretamente nos referimos a unas primas.- Snape miro a Lupin.- ¿Quienes serán las que heredaran ese titulo?.

- ¡No lo se amigo mío!.- añadió el licántropo.- ¡ero si abro una puerta y me veo a una pelirroja en situación cariñosa…!. Les habían devuelto la pelota.

- ¡Sus hermanos las cuidaran!.- respondió serio George.

- ¡Por la cuenta que les trae!.- termino Fred.

- ¡Ya se vera!- terminaron los profesores junto al resto de presentes, que habían visto la pequeña charla entre divertidos y avergonzados.

Lupin y Snape se dieron la mano satisfechos. Habían estado esperando ese momento desde que nacieron los hijos de los gemelos. Para mas estos habían tenido una pareja de gemelos cada uno.

- Si no os importa estoy deseando comer algo. Así que vamonos de aquí.- Tonks volvía a estar embarazada. Charly sostenía a su hijo mientras ella se le notaba el nuevo embarazo.- Merlín no se que me pasa.

- No hay duda que será otro Weasley.- Dijo su madre desde atrás, mirando a Molly Weasley.

- ¡Señor Potter tienen que ir urgentemente a la zona infantil!.- Harry suspiro.

- Por favor. Dime que es un caso normal.

- Pues…

- ¿Severus Snape ha vuelto a traer a su hija exigiendo que le curemos alguna herida leve de inmedianto?.- dijo de forma aburrida.

- ¡No esta vez…!.

- Entonces se trata de Remus Lupin.- se levanto cansado.

- ¡No tampoco es el!.- eso intrigo a Harry.

- ¿Qué?.

- ¡Unos tipos pelirrojos han entrado con unos gemelos, gritando como posesos preguntado por usted o el Medimago Weasley!.- lo pensó.- a decir verdad creo que era la medimaga Weasley.- se callo un instante.- ¿Son familiares de ellos?.- Harry se rió divertido.

- Ver para creer. Si Sky, son Hermanos del medimago Weasley. Haz el favor de llamarlo. ¡Y a su mujer tambien!.

- ¡Su esposa va de camino!. Me la encontré en el pasillo.- Harry lo miro.

- Eso acelerará algo este barullo.

Harry Potter había creado el segundo Hospital del mundo mágico. Una versión más pequeña de San Mungo y mucho más especializada.

Hermione se encargaba de la zona de investigación y por increíble que pareciese Ron de la infantil.

Muchos de sus compañeros habían querido trabajar con ellos al ver las posibilidades del proyecto.

Hanna Habbot era otra de las precursoras de la idea.

Todo surgió ante la falta de recursos y ayuda especializada en la zona exterior de Londres. A esto se unió que las plazas en San Mungo eran muy…poco flexibles, o hacías lo que te mandaban o nada. De forma que este pequeño hospital se encargaba de las zonas exteriores y mas alejadas de la capital. Una increíble red de chimeneas y trasladores los comunicaba en todo momento con San Mungo.

Para mas facilidad estaba situado en Hogsmeade, de forma que la totalidad de la comunidad mágica podía visitarlo. La mayoría de sus clientes eran casos severos de maldiciones. Y en época de clases ayudaba a la anciana enfermera del colegio Hogwarts.

Por iniciativa de los cuatro amigos Habían abierto una pequeña clínica Muggles, en la que trataban a los afectados por la guerra y a familiares de magos. Esto convertía a los medimagos del lugar en los mas preparados y deseados por cualquier centro medico ya fuera mágico o, por increíble que fuese, muggle.

En poco tiempo habían ganado mucho prestigio en toda la comunidad.

Incluso San Mungo los reconocía como una gran institución.

El símbolo creado por los amigos se convirtió en algo de estudio en la comunidad como un llamamiento de ayuda para cualquier mago y fueron felicitados por toda la sociedad.

En los tres años que llevaban realizando esta labor, habían conseguido muchos logros valiosos.

El más destacado una mejorada poción matalobos, ayudado claro esta por un conocido profesor de pociones.

La ventaja de conocer los efectos de los productos Weasley y las maldiciones mas graves hacían que muchos magos fueran directamente al lugar. El matrimonio Potter se había convertido en los mayores expertos en este campo.

Cuando Harry se acercó a la entrada pudo oír las voces de los gemelos Weasley.

- ¡Tienen que atender a nuestro hijos!.

- ¡Vamos Pansy seguro que podeis sera solo un momento1.

- ¿Y por que vosotros no lo haceis?.- les preguntro la morena molesta.

- ¡Es que…!.- en eso Harry entro en la sala.- ¡Harry amigo, me alegra verte!.

- ¡Haz el favor de convencer a tu mujer!.

- ¡Vale tranquilos!. ¿Que pasa?.

- ¡Katie y George tomaron algo nuevo que no habíamos probado!.- dijo fred.

- ¡Alicia y Fred estaban con ellos y también lo hicieron!.- Harry sonrió divertido.

- ¡Quien os diría que seriáis todo unos padrazos!.- los gemelos lo miraron.- ¡Y que vuestro hijos parecerían hermanos en vez de primos!.

- ¡No es hora de bromas, no sabemos que les pasa!.- al decirlo adelantaron a los pequeños de cuatro años que se reían.

Los cuatro cambiaban de color cada vez que el hipo los hacia saltas. De vez en cuando incluso les crecía la nariz o el pelo.

Al contrario de lo que parecía los pequeños estaban pasándoselo en grande al contrario que los padres.

- ¡Vamos por favor!.- dijo Fred.

- ¡Si las chicas ven lo que ha pasado nos matan!.- termino su gemelo.

- ¡Los gemelos Weasley les tienen miedo a sus mujeres!.- Ron había entrado en la sala.

- ¡No es momento de bromas Ronny!.

- ¡Sabes que con el embarazo están mucho mas nerviosas y lo pagan con nosotros!.- El pelirrojo se acerco a sus sobrinos murmurando un exagerados.

- ¡Hola peques!. ¿Como estáis?.

- ¡Hoda tito dony!.- dijo una de las niñas divertidas.

- ¿Que habéis tomado?.

- ¡Un dumito de papa!.- respondió otro de los pequeños.

- ¡Etaba mu dico!.

- ¡Alicia, por favor no digas eso!.

- No se como vuestras mujeres os dejaron ponerles los nombres cambiados a los pequeños.- dijo Pansy.

- ¡Fue idea de ellas!.- dijeron a la vez.

- Tranquilos vale.- los callo el pelirrojo divertido.- esto se arregla con una poción.

- ¿No esta Hermione por aquí?.- el comentario molesto a Ron.

- ¿Me habéis usado infinidad de veces para probar vuestros inventos y ahora no os fiáis de mi?.

- ¡No es eso Ronny!.

- ¡Solo que ella trata mejor estos temas!.- termino el otro hermano.

- ¡Pues os fastidiáis, esta muy liada!.

- ¡Pero si llego hace un rato!.- pregunto Pansy extrañada.

- Lleva unos días algo cansada. Anoche se tomo un par de pociones y prefirió venir mas tarde a trabajar.- al decirlo les tendió a sus sobrinos unos caramelos.- ¡Tomad peques!. Esto es un invento de vuestro tío Ron que os pondrá bien.- los pequeños no se lo pensaron para cogerlos y tomárselos.

- ¡Me han dicho que han llegado….!- Hermione entro en ese momento.- ¡HOLA!.- los niños sonrieron al verla.

- ¡Tita Hedmione!.

- ¡Tita!.

- ¿Que os pasa?.- la mujer se arrodillo para abrazar a los cuatro pequeños.

- Hemos tomado un Dumito y…- los cuatro se pusieron serios.- estoy madito.

- Me duele la badiga.- dijo otro. La chica se puso seria.

- Que les habéis hecho.- dijo mirando a los padres.

- Es un producto que...- en ese momento los cuatro pequeños comenzaron a vomitar.

- Un nuevo producto salta clases como si lo viera.- termino Ron.- El caramelo les hará vomitar todo lo que tomaron y en un momento…- Hermione se puso pálida y comenzó a vomitar.- ¿Hermi que te pasa?.- El mago tomo a su mujer junto con Harry y la sentaron en un sillón.

- Es solo que el olor me…- Algo se encendió en la cabeza de Harry.

- ¿De cuanto estas?.

- ¿Que?.

- ¡Vamos Hermione!, ¡que no soy tonto!. ¡Hasta tu has tenido que darte cuenta!. ¿De cuanto estas?.- La chica lo miro.

- Es solo algún virus raro que…

- Cansancio, vómitos. ¿Qué dirías que es?.- Ahora la chica reacciono.

- ¡Es imposible yo no…!.-

Los pequeños miraban a sus tíos junto a sus padres mientras estos desaparecían lo que ellos habían soltado.

Incluso los gemelos miraban la escena interesados.

- ¡Joder dejaros de tonterías y decidme que pasa!.- Harry se acerco a su mujer sonriendo, esta al verlo lo entendió todo.- ¡Tu también Pansy!.

- ¡Vamos Ron!. Hasta tu lo tienes que saber.- le respondió la morena.- ¡Una mujer con falta de sueño, Cansancio y vómitos!. ¡Son claros síntomas de…!.

- O una maldición o…- miro a su mujer.- ¡Hermy…!.

- ¡No puedo estar embarazada!. ¡Nos cuidamos y…!.

- ¡Compruébalo!.- al decirle esto su amiga, Hermione salio corriendo hacia el interior de la clínica.

Los gemelos se miraron divertidos.

- Esta es la noticia por la que podremos arrasar con las tartas de mama mientras ella viene aquí.

- Pero Alicia y Katie están allí y…

- ¡Se olvidaran en cuanto se enteren!.- respondió Fred.- Cuando nos toque la bronca.- su hermano sonrió.

- Estaremos mas que satisfechos de tartas.

- Peques, vamos a ver a la abuela.

- ¡SIII!.- gritaron los cuatro.

Hermione entro rápidamente en una de las consultas y busco desesperadamente una poción en el armario.

El resto entro detrás.

- ¿Que buscas Hermy?.- pregunto el pelirrojo.

- ¿Tu que crees?. ¡La poción de estado!.- El chico tembló entre entusiasmado y nervioso.

- ¡Es que tu…?. ¡Quiero decir!. ¿Puede que…?. ¡Es decir…!. ¿Existe la posibilidad de que…?.- Ni lo oía.

- ¡Aquí esta!- la castaña levanto un frasco con poción blanca. Después tomo un pequeño vial y deposito un poco de la poción en el. A continuación se llevo un dedo a la boca y a continuación lo introduzco en la poción. Casi al instante esta cambio de color a rosa.- ¡Esto tiene que estar mal!. ¡Es muy pronto para…!.- miro a Pansy.- ¡Haz tu la prueba!, seguro que la poción esta mal echa.

- ¿Yo?. Pero Hermione esa poción la hiciste tu y…

- ¡Haz la prueba!.- le tendió el frasco. Harry miro a su esposa y asintió.

- Hazla, así se quedara tranquila.

Pansy hizo la misma operación y a continuación metió el dedo en el liquido. Al instante este cambio de color también a rosa.

- ¿QUE?.- Harry se quedo igual que Ron.- ¡Esta poción esta mal!.

- ¡Lo que yo he dicho!.- sonrió Hermione aun que sin creerse.

- ¡Yo no…!.- La morena miro a Harry.- ¡Es decir si pero…!.- miro a la morena.- ¡La hiciste mal o algún ingrediente estaba deteriorado!.

- ¡Eso es, seguro!.- ambas se miraban sin terminar de creérselo.

- Pero de todas formas seria mejor asegurarse.- añadió Harry.

- ¡No hay que asegurarse de nada!.- dijo Pansy.- Se tira la poción defectuosa y listo.- al decirlo ella y Hermione cogieron el tarro y lo volcaron en el lavabo.

- ¡Veis que fácil!.-Hermione se dio cuenta de algo.- ¡No espera!.- Pansy la miro extrañada.- Si esta mal, habrá que mirar si hay mas en otras salas.- las chicas dejaron de tirar el líquido.

En ese momento varias mujeres entraron por la puerta.

A la cabeza. La matriarca Weasley.

- ¿Es verdad Hermione, estas embarazada?.- La castaña palideció.

- ¡NO!. ¡Es la poción… que estaba mal hecha… es solo eso!.

- Tu preparas las pociones y solo Severus es tan esmerado.- añadió Séptima Snape.- a su lado estaba su hija y en brazo tenia a su segundo retoño de apenas unos meses.

- Es cierto.- añadió Aurora Lupin. A su lado Alicia y Katie asintieron.

- Pero… ¡Es que también puso que Pansy esta embarazada y …!.

- ¡TU TAMBIEN!.- dijeron todas las mujeres.

- ¡Por eso es seguro que estaba mal hecha o había un ingrediente estropeado!.- Ron y Harry se habían sentado y no le quitaban el ojo a ninguna de sus mujeres.

- ¡Pues es fácil!. Que un Medimago os revise.- termino Nymphadora.- Este lugar esta lleno.

Todas miraron a los chicos.

- No estoy en condiciones de…

- ¡Yo tampoco!.- termino Ron.

- Que alguien busque a otro medimago.

- ¿Ningun hombre tocara a mi mujer?.- termino Ron.

- ¡Calla Ron!.- de dijo Hermione.- Es mi cuerpo y…

- Nadie lo hará todos les tienen miedo desde la escenita con el ayudante de laboratorio. ¿Te acuerdas?.- la castaña bufo sabiendo que lo que decía Pansy era cierto.

- ¿Que tal Ginny?.- propuso Harry.

- Pero esta de luna de miel.- dijo Su madre.

- Llega hoy.- miro el reloj de la pared.- Diria que ya tiene que estar aquí.

- Voy a pedirle a Bill que la traiga.- Dijo Aurora.- De camino les contare a Remus y Severus.

- ¡NO!.- gritaron los cuatro jóvenes.

- ¿Estais de broma?.- dijo Septima.- Los dos estan deseando este momento.

- Desde que fuisteis vosotros dos los quienes nos atendisteis.- termino Aurora.- en el parto.

- ¡Pero eso fue distinto!. Somos medimagos con experiencia y…

- ¿Por eso necesitáis a Ginny?.- fue lo ultimo de dijo Aurora antes de desaparecer.

Una hora después. Todo aquel que tenía algún contacto con la clínica estaba allí. Todos con el mismo propósito saber si al fin los Potter y los Weasley tendrían al fin descendencia.

Las parejas habían sido separadas. A los chicos les toco una charla entre wisky de fuego y bromas de los varones y las chicas tuvieron que recibir las mismas charlas y consejos que ellas habían dado. Sin parar de decir que era todo un error.

AL fin la persona mas esperada entro junto con su hermano Bill. Ginny seguida de su marido, otro medimago compañero de todos ellos.

- ¡Ginny!.- dijeron las dos chicas.

- Tranquilas, Bill me lo ha contado.- les sonrió.- ¡Felicidades!.

- ¡No estamos para bromas!. ¡Tenemos que saber si es verdad o no!.

- ¿Pero no estabais seguras de que no?.- dijo un asustado Ron.

- ¡Yo ya no se que creer!.- termino Pansy.

Ginny y las chicas entraron en una de las consultas. Fuera quedaron todos esperando. A los chicos no les dejaron pasar. La razón, si no eran buenos para realizar el reconocimiento tendrían que esperar.

Media hora después Ginny salía muy tranquila y limpiándose las manos.

- ¿Ginny que pasa?.- la chica miro a Harry y su hermano. Después señalo la puerta.

- Que os lo digan ellas.- los chicos fueron directos a sus esposas. Los demás los rodearon.

- ¿Pansy que…?.- la chica lo miro parecía a punto de desmayarse.

- Estoy embarazada. ¡Vamos a ser padres!.- le sonrió. el chico la miro y después la abrazo entusiasmada.

- ¿Y tu Hermy?.- la chica se puso seria y lo miro.

- ¡Deberías saber que yo nunca hago una poción mal!.

- Es decir. ¿Que también…?.

- ¡Siii!.- se lanzo a los brazos de su marido, el chico le correspondió a su abrazo.

Todos estallaron en vítores y felicitaciones.

- Esto es gracioso, Hermione Weasley dudando de si hizo bien una poción.- al decirlo, Ginny tomo lo que quedaba de la poción y lo movió. Unas gotitas le cayeron en la mano. Por simple diversión se puso un dedo en la boca y lo llevo a las gotas estas cambiaron de color a un rosa profundo ante la sorprendida pelirroja.

- ¡Hermione, Pansy!.- las dos la miraron cuando les enseño las gotas rosa.- Ahora es vuestro turno de que me reviséis a mi.

- ¡Doctor Potter tiene que ir a urgencias!.

- Pero si tengo que irme mi mujer me espera en…

- ¡Es su mujer, acaban de traerla!.- no necesito oír mas corrió todo lo que pudo hacia la zona de urgencias.

- ¡Pansy!.- como si tuviera una guía fue directo a su mujer.- ¿Por qué no me enviaste tu patronus?. Habría aparecido al instante.

- Harry.- lo miro sonriente antes de tomarlo por el cuello asustándolo.- ¡Esto duele una barbaridad si lo se te mato ante de que toques!.- como pudo reacciono.

- ¡Tranquila!. Hemos… visto esto mismo antes… es normal… que las mujeres…

- ¡Ahora entiendo por que se ponian así!.

Ambos oyeron como llamaban mágicamente a un medimago.

- ¡Medimago Weasley acuda a la zona de partos, medimago Weasley a la zona de partos!.- La pareja se miro sin creerselo.

- ¡Harry quiero a otro no dejes que Ron…!.

- ¡No es para eso!, ¡Ahhhh!.- al lado oyeron una voz familiar.

- ¿Hermione?.

- ¿Quien si no?.- corrieron la cortina para ver a su desmelenada amiga sofriendo dolores. Resta los miro y se rio.- Parece que hasta para esto nos pusimos de acuerdo.

- No todas,falta Ginny.

- ¡TE VOY A CORTAR LO HUEVOS TOMY!.- todos conocian de sobra esa voz

- ¡Ginny!.- el marido de Ginny Tommas Swan salia de una cortina con cara de asustado. Al ver a todos algo de color volvio a su cara.

- ¡Esta… alterada!.

- Tranquilo lo entendemos.- dijo Pansy antes de una contracion.

En eso Ron entro acompañando a otra mujer que todos conocian.

- ¡Luna!.- La cara de la chica era de todo menos de ensoñacion.

- ¿Donde estas Longbotton?. ¡Ven que te pueda agradecer este dolor!.- Un asustado Neville permanecia viendo a su mujer desde la puerta. Al ver a sus amigos los saludos.

- Hola a todos que casualidad.- Ron se volvio sin entenderlo.

- ¿Pero que…?.

- ¡Ronny!.

- ¿Hermione que…?.- al ver a su mujer , hermana y amigos se quedo de piedra.- ¿No me digas que…?.

- ¡PUES CLASO IDIOTA QUE SI NO HARIA AQUÍ!.- el chico dio un paso atrás.

- Pense … que me llamaron … por Luna … no sabia… que…

- ¡VEEEN!.- La voz de la chica lo asusto.

Neville fue junto a Luna con cierto miedo.

- ¿Cuando es que vosotros?.- pregunto antes de una cotracion Pansy.

- ¡Es gracioso!. Resulta que Luna confundió unas hiervas en una poción, por no me acuerdo que ser pequeñito y pues… estábamos de viaje y decidimos volver para que naciera aquí.

- ¡Y cuando lo vea de nuevo destrozare a ese bicho!.- casi grito Luna.

- Sois únicos.- dijo Pansy.

- ¡No tenemos tantos medimagos para estos partos múltiples!.- dijo el medimago de la zona. Es como si todas las mujeres se fueran puesto de acuerdo este día.- el responsable de maternidad de la clínica ese día no se lo creía. Miro a su jefe.- Hasta… Llamare a San Mungo para pedir ayuda.

- ¡NO LLEGARAN A TIEMPO!.- grito Hermione. A su lado Pansy hizo lo propio. Harry tomo el control.

- ¡Vale!. ¡Esto es lo que haremos!. ¡Tomy atiende a tu mujer!.

- Pero… yo…

- ¡Eres medimago y sabes que hacer!. ¿NO?. ¡Pues hazlo!.- el chico asintió.

- ¡Ron a Hermione y yo me encargare de Pansy!.- la morena lo miro y sonrió.- Fran te encargo a nuestra amiga.- El medimago asintió.

- La segunda vez que coincidimos en un parto eh.

- Si pero ahora somos los protagonistas.- le acaricio la frente y la beso.- ¡Concentraos y vamos allá!.- les dijo a todos ¡Todos sabemos que hacer así que adelante!.

Hermione le hizo señales a Ron para que se acercara.

- Dime nena.- cuando lo tuvo cerca lo cogió del cuello y se lo acerco. La cara de la chica lo aterro.

- ¡Ni se te ocurra desmayarte o te arrepentirás toda tu vida!.- el pelirrojo solo pudo asentir.

La zona se lleno de gente. Todos habían recibido la noticia de que Ginny estaba de parto y la habían llevado al hospital.

Se extrañaron de no ver al resto de los chicos.

- Seguro que están ayudando.- dijo Molly.

- Hermione y Pansy no están para ayudar ellas también están a punto de…

- ¡Y están!.- dijo una enfermera al oírlos mientras pasaban.

- ¡Perdon!.- Dumbledore la miro sorprendido.

- La medimaga Potter y la medimaga Weasley también están de parto junto con la medimaga Swan.- pensó un instante.- también hay otra mujer una tal… Longbotton.- todos se quedaron de una pieza.

- ¡Son peores que nosotros!.- dijeron a la vez Snape y Lupin.

- Al menos los profesores no se aburrirán en Hogwarts.- los gemelos sonreian detrás del duo de profesores.

- ¡A este paso tendremos que hacer una torre solo para sus hijos!.- dijo Snape.

- Severus, no sigas que llevamos las de perder.- la advertencia de Lupin llego tarde.

- Si mal no recuerdo. A esa lista habría que añadir a varios Snape y Lupin.- el anciano director estaba disfrutando el momento.

- ¡Si bueno…!. ¡Eso… también!.

Tuvieron que esperan un rato antes de enterarse de algo. Fue divertido ver salir a Neville en una silla mareado.

- Diría que acaba de salir de una de tus clases.- le bromeo en voz baja Lupin a Snape.

- Longbotton siempre fue muy impresionable.- La mujer de profesor fue la que lo callo.

- ¡Calla Severus!, que saliste blanco después de nacer Atenea.

- Y tu no digas nada Remus. Llorabas como una niñita.- Ambos varones se callaron. Incluso Snape le dio una poción al temeroso chico.

Poco después salían unos sonrientes padres. Tommas Swan salía con un pequeño pelirrojo igual a su madre.

Un orgulloso Ron hacia lo propio con otra pequeña de escaso pelo castaño rojizo.

Harry terminaba la tanda con un pequeño en cada brazo.

- ¡Potter tenias que marcar la nota hasta en esto!.- le dijo en broma Ron.

- ¡Son una preciosidad!.- dedcian todas las mujeres apiñadas a su alrededor.

- ¿Como los llamareis?.

- ¡Lo decidirán sus madres!- dijeron todos. Consiguiendo que se rieran.

- ¿Y que paso con el señor Longbotton?.- pregunto interesado Dumbledore.

- Se desmayó en cuanto vio salir al primero.- todos lo miraron sin entender.-¡Gemelas!. ¡Son identicas a Luna!.

- Parece que te ganaron hermanito.- bromearon los gemelos.

- ¡Callaos ya!.

Una enfermera salio.

- ¡Señor Weasley!, ¡su mujer dice que viene otro!.

- ¿Qué?.- los medimagos entraron con sus hijos.

El resto se quedo junto a un mareado pero feliz Neville.

- Típico de Ron.- bromeaban los gemelos.- dejar la rana de chocolate en cuanto tiene el cromo.- su Hermano termino.

- Hermione se la va a cobrar.- todos tuvieron que admitir que así seria.

El resultado ese día en maternidad fue el siguiente.

Dos pequeñas de la familia Longbotton. Selene y Artemisa.

Un varón del matrimonio Swan. Arthur.

Al final los Weasley consiguieron la parejita. Albus y Minerva.

Y por ultimo el matrimonio Potter con Sirius y Lily

Un par de magos del exterior se alegraron al oír los nombres. La mas emocionada fue MC Gonagall cuando supo el nombre de la hija de su alumna favorita.

Todos comentaban lo irónico de la situación. Incluso el medimago que ayudo a Luna uso una chimenea para asegurarse que su mujer no se pondría de parto también. Aunque se lo aseguro, una hora después Hanna Harrys, antes Habbot, entraba también de parto. El pobre de su marido no tuvo tanta suerte, la chica tenia la varita y le lanzo un hechizo para que cada vez que ella sintiera un dolor el también lo sufriera. Luy Harrys, tardo dos días en poder andar normal. Los chicos tuvieron que atender a su amiga. Y dar la bienvenida a una preciosa niña rubia.

Esa noche fue recordada por la que la mayoría de los medimagos del hospital decidieron tener sus hijos a la vez. Ni que decir tiene que se lo recordaban en broma.

Por increíble que pareciese no se habían registrado ningún incidente relacionado con magos oscuros de sangre limpia en mas de diez años. La ley junto con el ataque producido al final de la gran guerra mágica puso fin a esas pretensiones.

En la actualidad se podía decir que no había nacido un mago de sangre pura en la ultima década. Y era algo aceptado. Los matrimonios bajo la ley seguían siendo frecuentes así como la desilusión de algunos y algunas. Los nacidos de las uniones estaban exentos de esta ley. También es cierto que se produjeron muchos divorcios de parejas al año de su unión.

Los horrores de la gran batalla aun estaban presentes en la comunidad mágica pero cada vez parecía algo mas lejano para todos. Un mal sueño del que habían despertado.

Todas las instituciones volvían poco a poco a la normalidad.

El callejón Diagon rebosaba vida y actividad. Apenas quedaba dos días para el comienzo del nuevo curso en Hogwarts.

Ese año se producirían muchas novedades.

Los que mas las temían eran ciertos profesores del lugar. Ya de por si llevaban unos años aguantando bromas y pequeñas riñas . Pero ese año podía marcar la diferencia y ser para ellos un caos.

El gran comedor estaba a rebosar. Aunque las cuatro mesas habían firmado la paz, aun se seguían teniendo las pequeñas riñas por el Quiddich y los punto para la copa de la casa.

Las puertas del gran comedor se abrieron y una cantidad de pequeños entro delante de la profesora Minerva MC Gonagall.

Se repitió la ya conocida maniobra de todos los años.

El saludo de Albus Dumbledore a los recién llegados y la subdirectora comenzó a llamar a los pequeños.

Estos fueron repartiéndose en las diferentes casas y los aplausos eran hecho por todas las mesas por igual. La hija de Hanna también acabo en Hufflepuff como su madre.

Las pequeñas de los Longbotton tenían la mima cara de su madre y el mismo aspecto de ensoñación. Fue una sorpresa que ambas acabaran en Gryffindor. Hasta Dumbledore se sorprendió. Habría jurado que al menos una acabaría en la casa de su madre.

Pero un nombre hizo que todos prestaran mas atención. Al nombrar al hijo del profesor de DAO las mesas prestaron más atención. De nuevo un Lupin acababa en la mesa de los leones. Su hermano y hermana lo recibieron con alegría. Su padre sonreía con satisfacción.

La selección continuo hasta que un nombre hizo que todas las mesas se callaran.

- ¡Lily Potter!.- la chica pelirroja de intensos ojo verdes se adelanto y fue hacia el taburete con el sombrero.

A medida que andaba podía oír como los demás alumnos murmuraban entre ellos.

- ¿Será la hija del Harry Potter?

- ¿Tu crees?.

En cuanto la pequeña se puso el gran sombrero este cobro vida.

- ¡Que tenemos aquí!. ¡Una Potter!. Hace tiempo que no tenia una mente como la tuya.- lo pensó un instante. ¡Interesante!. Tienes muchas cualidades. Por tu sangre puedes entrar en Slytherin y Gryffindor. Más en este diría yo. Pero también tienes una gran inteligencia digna de Ravenclaw. Y tienes unos firmes valores que encajarían bien en Hufflepuff.- Pensó un instante.- ¿Donde te pondré?.

- ¡En Slytherin no, en Slytherin no!.

- ¿No quieres Slytherin?. Podrían enseñarte a ser grande. Pero… ¡Es gracioso!. Tu padre me pidió lo mismo.- la pequeña se sorprendió.- Y creo que… eres igual que el. Así que. ¡GRYFFINDOR!.- los aplausos fueron generales pero mas de la mesa de los leones.

- ¡Sirius Potter!.- el nuevo nombre hizo que se sorprendieran aun mas. ¡Dos Potter en el mismo curso!.

El chico al contrario que su hermana fue directo al banco. Había heredado los ojos de su padre pero por suerte el pelo era de su madre. De un brillante y fino negro y por suerte para el fácilmente dominable. Salvo por dos mechones totalmente Potter.

No tuvo problemas de ponerse el sombreo y esperar.

- ¡Dos Potter!. ¡Es genial!. Al igual que a tu hermana tienes mucho potencial y…

- ¡Termina trapo viejo!. O me mandas con mi Hermana o te aseguro que antes de que termine el año te prendo fuego.

- Alguien me dijo una vez algo así. ¡Es gracioso que compartas su nombre!.- el chico se sorprendió.- Tienes mucho valor, encajaras perfectamente en ¡GRYFFINDOR!.- de nuevo la mesa estallo en aplausos.

La selección siguió algún tiempo más. El silencio se pudo notar cuando se escucho a la profesora MC Gonagall decir el siguiente nombre.

- ¡Octavius Snape!.- Una copia infantil del profesor de pociones recorrió el pasillo con tranquilidad y una mirada llena de orgullo.

- ¡Slytherin!.- grito el sombreo haciendo que el profesor se hinchara de orgullo.

El hijo de Ginny también acabo en la mesa de los leones. Y finalmente llego el turno de los gemelos Weasley. La mezcla de Ron y Hermione, un increíble intelecto y un apetito totalmente Weasley. Minerva era Una version infantil de la chica con el pelo rojo oscuro. Tenia la mirada tranquila de la castaña con aire de inteligencia. Ni que decir tiene que MC Gonagall se emociono al decir su nombre.

Su hijo Albus, era parecido a su padre solo que tenia una gran inteligencia y tranquilidad. Los gemelos fastidiaban al chico comparándolo con Percy. Esto no fastidiaba al pelirrojo ya que cuando iba con el a un partido de su equipo favorito. El pequeño gritaba y disfrutaba mas que el. Para fastidio de la castaña, todos sus hijos compartían la pasión de su padre por el Quiddich, y por el Chudley Cannons.

Ambos también acabaron en la mesa de los leones. Al igual que sus primos. Hijos de Bill y Charly. La hija de Bill destacaba por su gran belleza. Digna hija de una Veela. A su lado su prima rivalizaba en belleza y siendo hija de Nymphadora tuvo un pequeño accidente al sentarse volcando una jara y despertado a un chico que no les quitaba ojo ni a ella ni a su prima. Nadie se extraño ya que de sobra conocían a su hermana mayor. Otra belleza pelirroja y con habilidad para sufrir pequeños accidentes. El otro hermano era mucho mas tranquilo.

- Era de esperarse siendo Weasleys.- le dijo Snape a Lupin.

- No te quejes están donde deben.- sonrió.- ¿Que tal si tus hijos estuvieran en esa mesa también?.- el maestro de pociones bufo.

- Por suerte están donde deben.- Miro con orgullo a la mesa de las serpiente donde su hija Atenea, la reina de las serpientes, saludaba a su hermano alegremente. Tenia una belleza y gracia que la hacia destacar entre ellos. Y aunque le molestase, solo lo decía para molestar a Remus, su mejor amiga era una leona.

De pronto un canto se oyó que le trajo recuerdos.

- ¡Tenemos a los Potter!. ¡Tenemos a los Potter!.- Snape se acerco de nuevo a su colega.

- Es irónico pensar que fueron sus padres los que gritaron lo mismo al entra Harry el primer año.

- Mientras no se repita la Historia.- termino Lupin.

- Son menos problemáticos que sus padres. ¡Aunque unos increíbles negociadores!.

- Ya se que se encargan de los pedidos de la tienda de sus padres y que vendes incluso mas que estos no hace falta que me lo digas.

- Solo digo que los chicos tienen su merito. Y sus hermanas son mis mejores alumnas.- termino el maestro de pociones.

- Admite que disfrutas verlas competir con nuestras hijas.- Snape sonrió.

- ¡Me encanta!.

Harry Potter sonreía sentado en su despacho. Una lechuza salía por la ventana y el mago miraba satisfecho el pergamino.

Pansy entro en ese momento.

- ¿Tienes noticias de los chicos?.- el la miro y sonrió.

- No hará falta el color verde.

- ¿No me digas que los dos?.- el le tendió el pergamino. Ella lo tomo con rapidez y lo leyó.

- Diría que lo siento pero…- ella lo miro medio enfadada.

- ¡Tranquilo!.- suspiro.- Se veía venir. Estoy sola contra todos.- el moreno fue a hablar.- ¡Menos Severus!.- sonrió con malicia.- ¡Pero aun no pierdo la esperanza!. ¡Tenemos tres hijos más y alguno puede que sea Slytherin!.

- Tienes razón.- dijo divertido. Pansy se acerco a su marido y se sentó en sus piernas.

- ¿Te acuerdas de mi sueño?.- el no la entendió.- ¿Cuando estuvimos en la semana de convivencia?.- el la miro.

- En esa época procuraba estar muy atento por mi bien.

- ¿El día que me desperté aterrada y te dije que…?.- el lo recordó.

- Que te veías como Molly rodeada de cinco pequeños todos iguales a mi.- sonrió el satisfecho.- Pues ese sueño se hizo realidad.- ahora fue el turno de ella de sonreír.

- ¡Te equivocas!.- se levanto dejándolo sorprendido.

- Tenemos cinco hijos.- ella se levanto, se giro de forma seductora y se toco la barriga.

- Será mejor que vallas pensado nombres.- el moreno lo entendió al instante.

En dos pasos tenia entre sus brazos a su mujer y le daba un apasionado beso.

- Te lo tomas muy bien.

- ¡Me encanta la idea!. Y puede que tú te salgas con la tuya y un Potter acabe en Slytherin.- ella jugo con su pelo descubriéndole la pequeña cicatriz. Después se perdió en sus ojos.

- No es algo que me preocupe. Tengo algo verde que me vuelve loca.

Hay un dicho que es una gran verdad. Aunque nos duela y no queramos, la vida sigue.

Puniéndonos en un lugar mas místico podríamos decir que todos acabamos por tener lo que conseguimos o lo que mas tememos.

Ese fue el caso de dos profesores cuando en una ronda se encontraron a sus dos preciosas hijas en una actitud cariñosa con ciertos primos pelirrojos. En un aula vacía.

Casi se mueren de la impresión. Necesitaron de más de una poción para recuperarse. Al igual que los chicos cuando les pidieron "amablemente" que no se acercaran a sus hijas. Algo inútil claro, de sobra saben los Weasley lo que es sobreproteger a sus mujeres. Aunque fue peor cuando los gemelos Weasley fueron informados de que habían sorprendido a sus hijos con las hijas de dos profesores de Hogwarts.

Durante dos semanas estuvieron desaparecidos.

Al volver se enteraron de que habían sido buscados por Snape y Lupin para lo que ellos denominaban una charla amistosa.

Pero claro esa es otra historia. Como anécdota diré que dos pelirrojos fueron encontrados en la puerta de su tienda en muy mal estado cierto tiempo después, no dijeron nada, y que ambos necesitaron algunas pociones para recuperarse de la misteriosa paliza.

Por otra parte todos se extrañaron cuando una mañana el profesor de pociones acudió con un ojo morado y el querido profesor de DAO. Al sonreír mostraba un pequeño hueco por la falta de dos dientes.

También fue divertido ver la cara del profesor de pociones cada vez que recibía una queja sobre su hijo. Este resulto ser el digno heredero de Sirius Black, junto a otro chico moreno de ojos verdes eran los galanes oficiales del castillo. Esto le costo un par de pequeñas riñas cuando Lupin se reia del tema.

Todo en esta vida tiene un comienzo y un fin.

Todo se desarrolla en una o varias direcciones según las circunstancias.

EL ser humano, y en este caso el mundo mágico, tiende a evolucionar y progresar. Siempre se descubren nuevas ideas o pociones increíbles. Como una poción que puede mitigar casi completamente la maldición del hombre lobo. O nuevas pociones de curación . Ya sea para enfermedades mentales o terribles maldiciones.

Con el tiempo la gran guerra desaparecerá poco a poco de la memoria de los magos. Pero siempre se preguntaran quienes fueron aquellos poderosos magos que habían hecho tanto por su mundo y aun así habían querido tener una vida tranquila. Cuidar de sus hijos verlos crecer. Tener que ir cada poco tiempo a responder ante unos molestos profesores, en fin lo mas normal del mundo….

Aunque en si este mundo tenga poco de normal. A fin de cuentas este mundo esta lleno de… Magia.

Pues este si es el final de este FF.

Gracias a todos los que lo han leído hasta el final.

Perdón si la calidad ha bajado considerablemente. Mi cabeza ya no daba para más.

Hace poco en una serie dijeron algo que refleja esto.

Puedes tener una buena historia, un genial principio. Pero lo más difícil siempre es tener un buen final.

Para mi gusto este ha quedado algo flojo. Pero es lo que hay.

Vamos con los RR.

Susigaby: Tendrás que esperar un par de meses para la nueva historia. Necesito descansar las ideas antes de seguir.

MAcabre- Wolf: La nueva historia creo que al menos el comienzo será diferente y más movido.

Juansorvolopotter: Gracias. La siguiente historia como ya he dicho tardara un par de meses.

Pau-pau: La próxima historia también tiene una pareja diferente.

Quirvan 108: Gracias por dejar tu RR. A mi también me ha pasado el no poder dormir hasta terminar de leer otra historia. Espero que duermas bien y hasta la próxima.

También agradecer a todos aquellos que han leído esta loca idea.

Como adelanto de la próxima historia esta frase.

Todos en contra de lo que se debía hacer. Sacando provecho de lo que otros hicieron para un bien común y destrozando todo en lo que se creía.

Un nuevo comienzo para recuperar lo perdido.

Gracias y hasta la próxima Historia.

Se despide una cansada y sin ideas Carmen.

Alohopotter.