EL PROMETIDO DE MISAO, ¡AOSHI REACCIONA!

Capítulo 20 - Al final el amor triunfa.

SEGUNDO FINAL

"Se mordió los labios al sentir como la punta de la espada se clavaba en su cuello, no le iba a dar el gusto de llorar. Su prometido no se lo merecía y jamás se rebajaría a su nivel. Curvó sus labios y aspirando con fuerza, le devolvía la mirada con desafío. Jamás le aceptaría, para ella solo estaba su amado Aoshi y este ser no le era importante.

Apretó con fuerza su Kunai y levantándose con dificultad del suelo, sintió como todas las miradas estaban clavadas sobre ella, desvió su mirada hacía Saito y Cho, podía ver la angustia reflejada en sus rostros y se sorprendió de ver esa sensación y más cuando provenía de ese sádico policía. Esbozó una tierna sonrisa que consiguió ponerles nerviosos.

-¿Qué decides?..-volvió a preguntar Ninjai.

Aoshi se tensó al escuchar las palabras y más angustia sentía al ver como su Misao estaba mirándoles fijamente a todos, era como si quisiera despedirse de ellos. Ella no podía hacer eso y mucho menos arriesgar su vida por él, volvió a dar un paso hasta ella, pero súbitamente la mirada de la joven se clavó en la suya.

Le negaba con la cabeza y gruñía al ver sus ojos humedecidos, ella se estaba despidiendo de él y lo estaba haciendo de esa forma. Había tomado la decisión de cogerlo a él, antes que protegerse a sí misma. Apretó con fuerza sus puños para impedir eso, pero Misao movió sus labios y al final de esa ejecución esbozó una linda sonrisa. Quería verlo por última vez, ver esos ojos que tantas veces había admirado y que siempre había amado.

Su corazón bombeo con fuerza al ver esa escena, el cigarro que había en sus labios cayó al suelo al contemplar la despedida de los amantes. No era imbécil y estaba bastante claro que la pequeñaja estaba punto de dar su vida para evitar acabar en las garras de Ninjai, escupió al suelo al pensar en ese ser.

Y entonces solo estaban ellos en ese juego de miradas, en esa despedida muda y en esa sensación de desesperación, hubiera deseado que él venciera a Ninjai y así proclamarle su esposa, pero no podía seguir jugando con la vida de su Aoshi. Él continuaba herido y no podía cargar todo el peso de la responsabilidad en sus hombros, además ella era la Okashira de los Onis y no podía estar indiferente hacía su futuro. No hacía falta pasar por el altar para mostrar al Dios que estaba casada, ella ya se sentía la esposa de su Aoshi y estaba muy orgullosa de serlo. Tragó saliva y le lanzó un beso.

Y eso fue el detonante para la desesperación que se formaba en el corazón de Aoshi."

Nuevamente depositó su mirada en el rostro de su prometido y curvando sus labios con desagrado, comenzó a prepararse para el ataque. No se iba a ir con ese bicho y si tenía que morir, lo haría, pero luchando y demostrando que ella aunque era una mujer, era fuerte y valiente. No era una dama en apuros.

-¡No me casaré contigo Ninjai!..-apretó con fuerza sus dientes..-¿me oyes imbécil?.

Ninjai curvó sus labios con desgana ante ese desafío y estiró la punta de su espada hacía el cuello de su prometida, pero algo voló por encima de su cabeza y captando esos movimientos con sus ojos, vio como había un cigarrillo. Entrecerró su mirada y escuchando un chasquido de lengua, se giró para ver como Saito aplaudía la escena.

-¿Qué haces?..-preguntó Aoshi desconcertado.

-Aplaudir..-soltó indiferente..-¿qué tiene de extraño?.

-Este no es el momento para aplaudir..-verificó Aoshi.

Saito bufó con desgana y crujiéndose el cuello, curvó sus labios y dirigió su mirada hacía el ninja.

-¿Vas a dejar que la comadreja luche y acabe con su vida o la defenderás de ese horrible destino?..-le preguntó seriamente..-el pacto debía ser roto por un ninja, ¿me oyes?¡UN NINJA!..-enfatizó las últimas palabras..-no por la propia prometida..-señaló a la joven..-¿qué vas a hacer? sé que la comadreja es valiente y cabezota..-escuchó un gruñido..-pero hay cosas que ella no puede solucionar con la voluntad y si realmente la amas, la dejarás de lado y lucharás en su lugar.

Aoshi cerró sus ojos y permaneció mudo ante las palabras del Lobo, realmente tenía razón pero no estaba en condiciones de luchar contra ese sarnoso insecto. Pero..,abrió sus ojos al mirar a la mujer que más amaba, si ella acababa con esta pelea, lo más seguro es que la matarán y él moriría de pena. Apretó con fuerza sus puños y moviéndose, sonrió con malicia.

Empujó sin delicadeza el cuerpo de la comadreja que cayó al suelo y cogiendo la Kunai al vuelo, se plantó en medio de su rival. Parecía que incluso Ninjai prefería acabar con su vida antes de finalizar la existencia de Misao. Ambos hombres se miraban fijamente y la rabia los tenía alejados de todo lo que había a su alrededor.

-Maldito Aoshi..-gruñó Misao con rabia..-¡me ha empujado!.

-No empecéis con una pelea de pareja..-masculló Saito al coger otro cigarrillo de su bolsillo y mirando de reojo, vio como la joven le observaba con desprecio..-¿qué?..-preguntó con inocencia.

La mirada de la comadreja desprendía fuego de la impotencia que sentía y apretando los dientes, alzó su mano para señalarlo con un gesto acusador.

-¿No te han dicho qué es de mala educación señalar?..-le soltó Saito al tomar una calada de su cigarrillo y soltar el humo al aire.

-Tienes la culpa..-concluyó con furia.

-Lo sé y estoy satisfecho con ello..-se giró para darle la espalda y adivinó que la perplejidad en el rostro de la pequeña era palpable. Aún así observó a todos los subordinados de Ninjai y escupiendo al suelo..-¡salid asquerosos insectos, por que vuestro jefe morirá hoy y merecéis la libertad!..-escuchó el barullo de sorpresa de esos hombres..-¡pero recordar sabandijas que os perseguiré para daros muerte, así que disfrutar de esta mini libertad que no durará eternamente!.

Nuevamente se observaron y tirando sus armas al suelo, comenzaron a desaparecer de la presencia de Cho. Solo se podía escuchar el ruido de las armas al caer hacía la derrota y el chocar del combate, la escoba tragó saliva y palpándose las mejillas. Aplaudió a su jefazo.

-Que poder de convicción..-soltó felizmente..-aunque me gustaría quedarme, pero debo encontrar mis espadas..-dirigió su mirada hacía Misao..-creo que vas a romper tu promesa de acompañarme pero..-encogió los hombres..-tienes motivos y los respeto.

Cho desapareció de la sala.

Mientras tanto Saito volvió a mirar el combate y cruzando sus brazos, observó con insistencia la batalla. Quería que todo esto acabará de una vez y así tal vez esa promesa no tendría que ser cumplida, sonrió con satisfacción al dirigir su mirada hacía la ninja y comprobar como sus ojos desprendía odio hacía su persona. Realmente eso le gustaba y quería que continuará así.

Aoshi esquivó el ataque y colocándose la mano en el costado, apretó con fuerza para que dejará de sangrar. Sabía que si no acababa con su rival, se moriría sin remedio alguno. Él no era un súper hombre y tenía sus limitaciones.

La espada de Ninjai se dirigió con ferocidad hacía el pecho de Aoshi y esté se dio la vuelta y rodando al lado del prometido de su amada, apuñaló su estómago. Ninjai se detuvo y su mano temblaba al sentir como estaba en su interior, bajó su mirada hacía el arma y abrió la boca con asombro. Su sangre estaba resbalando por la Kunai de Aoshi y eso le molesto, observó de reojo como el ex-Okashira se mantenía de espaldas a él. Y la tensión que había en su cuerpo había desaparecido para dejarlo más tranquilo.

Tragó saliva y sus piernas se doblaron, consiguiendo que la fuerza que tenía para sujetar su espada, quedará reducida a la nada. Se llevó ambas manos a la Kunai y la apretó con más fuerza. No debía sacarla de ese agujero o moriría desangrado, aunque el caso es que iba a morir. Se mordió los labios al sentir como la esencia de Aoshi estaba cerca suya y volviendo a girar su rostro, vio como le miraba fijamente.

-El pacto está roto Ninjai y Misao es mía..-sentenció rudamente..-¿me oyes?..-sonrió con malicia..-de todas formas morirás desangrado así que..¿prefieres sufrir o morir en el acto?, puedes elegir que tipo de muerte prefieres.

Ninjai le escupió a las botas con la sangre que había en el interior de su boca, lo odiaba y no quería ver clemencia por parte de ese hombre.

-Creo que te ha respondido Shinomori..-encogió los hombros Saito..-su vida está en tus manos.

-Entonces sufrirás antes de que llegue tu momento..-soltó Aoshi al alejarse de su adversario. Miró como Misao aún permanecía en el suelo y podía apreciar la estela de enojo que había en su mirada, la verdad es que había sido muy brusco, pero tenía que hacerlo para protegerla y darle una oportunidad de futuro a lo suyo, estiró su mano hacía ella pero la apartó con brusquedad, dejándolo atónito..-Misao, ¿qué...?

-¡Calla!..-respondió fríamente y se incorporó del suelo sin la ayuda del hombre que amaba.

Saito meneó la cabeza al presenciar la pelea de pareja. Misao salió corriendo hacía Ninjai y cogiéndole de los cabellos comenzó a estirarlos hacía arriba, quería ver el dolor de ese hombre que había estado a punto de matar a Aoshi y de hacerla infeliz por el resto de sus días. Pero el joven le miraba con desafío.

-¡Suéltame perra!..-exclamó Ninjai con autoridad..-¡no eres más que un objeto usado y careces del valor que habías tenido!..-escupió sus palabras con venganza, pero la expresión de Misao no cambiaba ante nada..-si hubieras usado la cabeza en vez de..-bajó su mirada hacía la entrepierna de la joven..-hubieras gobernado Japón, pero está visto que solo te interesaba una cosa y no era precisamente la cabeza.

Misao entrecerró su mirada ante las palabras de su ex-prometido. Y supo lo que tenía que hacer, acercó sus labios a su oído y comenzó a mover los labios, bajo la perplejidad de Ninjai.

-Eso es envidia querido Ninjai y créeme que disfruté de lo lindo hacer eso..-su mirada brillaba con intensidad..-pero lo que más va a joderte es que yo acabe con tu vida, nunca he matado a nadie y no iba a hacerlo, pero cambié de opinión y tú serás mi primera y única víctima mortal y te aseguro que eso te dolerá más..-lamió su oreja..-por que una mujer te matará definitivamente.

Se separó para ver el asombro en su mirada e inclinándose extrajo la Kunai de su estómago.

Pero no solo sorprendió esto a la víctima, si no, también a Saito y Aoshi que observaban perplejos el gesto de esa ninja inocente.

-¿Última palabra Ninjai?..-vio como el joven se mordió los labios..-en ese caso..-alzó la mano...-¡MUERE!.

Y le cortó el cuello de un movimiento.

Las gotas de sangre golpearon su rostro para comprobar como caía inerte al suelo, Aoshi tragó saliva y escuchó el ruido de la Kunai al caer al suelo, sus labios temblaron al ver como su Misao se doblaba y caía al suelo de rodillas, para taparse el rostro y escuchar como sus llantos iban adornando la sala. Cerró los ojos y caminó hacía ella, tenía que sentir que estaba a su lado y lo iba a saber.

Se arrodilló detrás de ella para abrazarla fuertemente. Sentía como el cuerpo de la joven temblaba ante este contacto y sonrió al saber que por fin eran libres de estar juntos. Pero también tenía que ayudarla, nunca había quitado una vida y ahora debía apoyarla para conseguir que no se culpará de esta muerte.

-Tranquila Misao, ya estamos juntos..-susurro al besar sus cabellos..-ya nada nos separará.

-¿Lo prometes?..-le preguntó entre gemidos.

-Por supuesto que si..-respondió.

-¡Te equivocas Aoshi!..-se alejó para verle la cara..-la muerte nos alejará.

Saito masculló palabras crueles y se alejó de ellos, las escenas románticas no era su fuerte y no se iba a quedar de aguanta-velas. Alzó su mano y se despidió.

-Shinomori anulo mi promesa..-comentó fuertemente..-¡olvídate de ella!.

Mientras tanto en las afueras de la Mansión, Okina junto con Shiro y Kuro habían llegado a su destino y cogiendo aire, se irguieron con orgullo para entrar en la batalla que se estaba formando en su interior, pero cuando avanzaron se encontraron a Cho que golpeaba los cuerpos de los muertos y rebuscaba en su interior algún objeto de valor.

La escoba levantó su mirada hacía ellos y curvando sus labios.

-Llegáis tarde amigos, la batalla ha finalizado y hemos ganado..-se volvió a inclinar hacía el muerto..-podéis volver por donde habéis venido.

Y sintieron como se formaba un agujero debajo de ellos.

En el interior de la sala, Misao se levantó y observando como seguía en el suelo bajó su mirada con desolación.

-Nunca estaremos juntos y la muerte, como seres humanos que somos nos atacará y nos separará.

-Querida Misao..-habló tranquilamente al levantarse y cogerle de la mano..-pueda que gané la muerte pero no eternamente, nuestros cuerpos desaparecerán, pero nuestras almas y nuestros sentimientos seguirán presentes y aunque me separé de tí, te buscaré y acabaremos juntos, por que nadie, ni siquiera ese destino que ya sabemos que tenemos, conseguirán alejarme de la mujer que amo..-cogió su rostro y lo acercó al suyo..-da igual cuanto tiempo tardemos en reunirnos, pero al final siempre nos encontraremos y..¿sabes por qué?..-la joven le negó con la cabeza mientras sus ojos estaban humedecidos..-por que yo soy tú y tú eres yo.

Y se besaron con fiereza.

FIN

Holas...¿y bien, qué os ha parecido este final?. Realmente el fic anterior constaba de 6 capítulos y el argumento estaba muy deficiente (Era novatilla en esa época) así que lo reforme y actualicé muchas ideas. Además había sido plagiado con el anterior formato, que rabia me dio cuando curiosamente lo vi en está página. GRRRR!!!.

Muchas gracias por los reviews y por no matarme en el anterior fic cuando, acabe con la vida de Aoshi.

Amary-san y Ferny, ¿estoy perdonada? y gracias por vuestras palabras, espero que este final os guste y si, haré más de AXM.

Natsumi Niikura, al final no podía morir ella, aunque parecía que sí, pero me decidí la otra opción, de esta manera saldría el pequeño clon de Aoshi, ¿verdad?.¡¡ah sigue con tu fic que me gusta mucho!!.

Kunoichi Karla, muchas gracias por que ese final triste te haya gustado y si, de esta manera aparecía Aster. Y siento que hayas llorado, en este te sacaré una sonrisa de satisfacción. Por cierto continua con tu fic, ok.

MisaoOoOo, dio mucha pena su muerte, ¿eh?, pero quería hacer ese final para ver que ocurría con su vida y de esta manera Saito podía cumplir con su promesa. Muchas gracias por seguir el fic. Saludos.

X-Misao-X, nooooooooo!! Saito no quiere a Misao, se siente responsable de ella y como es un hombre de honor, cumple con su promesa de velar por su seguridad. Además alguien debía enseñar a Aster a defenderse del mundo y quién mejor que el Lobo.

Misao91,un capítulo con muerte, nacimiento y un futuro, la verdad es que hay muchos sentimientos y aunque fue triste, quería hacerlo para que pudieráis leer un final feliz.

Bueno sin nada más que comentar muchas gracias por seguir pendientes de este fic y nos vemos en mis próximas historias. Os invito a leer "SECUESTRO" y una nueva que publicaré dentro de poco titulada "SOLO NOS FALTA UN BESO".

Nos vemos y saludos, chao.

14/noviembre/2008