¡Hola a todos

¡Hola a todos!

Esta es la primera vez que escribo un fic sobre Crepúsculo, que es uno de mis libros preferidos, así que espero que los personajes no se me salgan mucho de madre, aunque alguna vez quizás intente sacar el lado cómico de la situación a costa de ellos.

Es una tabla de Retos a la Carta, página a la que entré por primera vez hará un par de horas, con los 7 pecados capitales. Como la inspiración no me viene siempre que quiero, aviso que pondré, probablemente, desordenadas las viñetas. Es decir, quizás pase de la 1 a la 5 y de ahí a la 3 sencillamente porque no me he inspirado para escribirlas de otra forma.

Espero que os gusten :)

Mordiscos para todos.

Kira

ºoºoºoºoºoºoºoºoºoºoºoºoºoºoºoº

1 – Ira

- ¡Es increíble, Edward!

- ¿Cómo puedes atreverte a ponernos en peligro de esa forma?

- ¡Es humana! ¡Has quebrantado la ley!

El chico soportó la explosión de enfurecidos comentarios, tanto los que le llegaban por el oído como por la mente, sin dar muestras de achantarse. Lo único que hizo fue fruncir ligeramente el ceño, lanzando una mirada seria a Rosalie que era, sin duda, la más indignada de todos.

Por el rabillo del ojo comprobó que Esme y Carlisle permanecían sin decir una palabra. Por sus pensamientos, Edward supo que preferían dejar que la manada se desahogase antes de dar su opinión. Ambos sabían que al final se acatarían las decisiones que ellos tomasen, pero habían ido a formar una familia particularmente tozuda.

Rosalie era, sin duda, la más airada de todos. Emmet trataba de calmarla y una de sus enormes manazas reposaba en el menudo hombro de ella, cubierto por el cabello rubio que se agitaba a cada nuevo movimiento o resoplido de la joven. A cualquiera le hubiese resultado sorprendente y fascinante su forma de moverse incluso estando enfadada, con una gracia y soltura sobrenaturales. Pero, obviamente, no cualquiera se encontraba en la habitación.

Jasper se mantenía alejado del corrillo que se había formado nada más llegar su "hermano", pero su rostro, blanco y perfecto, denotaba una molestia que se esforzaba por controlar. Ni siquiera la presencia de Alice a su lado, con expresión preocupada en su cara de duendecillo, lograba contener los pensamientos que le llegaban a Edward.

Sabes todo lo que nos ha costado mantener nuestro secreto.

Lo has echado todo a perder.

Tendremos que marcharnos pronto.

Estás yendo demasiado lejos.

¿Qué tiene, Edward? ¿Quién es ella para hacerte reaccionar así?

El chico se volvió para mirar directamente a sus supuestos padres y su cara demostró que no tenía respuesta para aquellas preguntas. Carlisle pareció decepcionado.

- ¡Todo se ha ido a la mierda por tu culpa! – terminó exclamando Rosalie.

Aquella afirmación lo sacó de su ensimismamiento. En la mayor parte de sus comentarios, la rubia tenía razón y él no podía quitársela. Había metido la pata hasta el fondo lanzándose en ayuda de Bella de la forma en que lo había hecho. Y ella se había dado cuenta de que las cosas no encajaban a su alrededor, de que había algo sobre él que iba más allá de cualquier excusa normal. Lo había visto usando unas habilidades especiales para las que no tenía más explicación que la verdad. Era más que arriesgado.

Pero tenía una baza a su favor.

- Ella me ha prometido que no diría nada.

Aquello hizo que Rosalie se tragase lo que pensaba añadir con una mueca desagradable en su bello rostro. Alice lo miró inquisitivamente.

- ¿Le has leído la mente?

- He hablado con ella.

- ¿Y cómo puedes fiarte de su palabra sin garantías? – intervino Jasper.

- Ella no me habría mentido.

¿Estás seguro?

Edward se giró hacia Carlisle al tiempo que percibía las vibraciones que emanaban de Jasper hacia Rosalie, calmando su ira.

- Completamente – aseguró, rotundo.

Carlisle lo contempló unos segundos, como calculando el grado de verdad de sus palabras y terminó asintiendo.

Alice paseó la mirada de unos a otros antes de hablar.

- ¿Por qué lo hiciste, Edward?

El enfado de Rosalie resurgió de sus cenizas, encendido de nuevo por la expectación ante la respuesta a aquella pregunta, y Jasper se tensó junto a la pequeña morena que le sujetaba la mano.

- No lo sé – respondió el aludido, consciente de que se desataría una nueva horda de reproches.

¿Qué tiene, Edward? ¿Quién es ella para hacerte reaccionar así?

ºoºoºoºoºoºoºoºoºoºoºoºoºoºoº

Dejar reviews adelgaza )