Angelina Johnson


Nunca creyó que tendría que aprender a vivir sin él. Y duele. Porque Fred parecía siempre feliz, siempre riendo, siempre con esa gran sonrisa en el rostro. Esa que no demostraba buenas intenciones. Y ahora Angelina va a tener que aprender a vivir sin él. Él, que fue su primer amor. El único amor verdadero de todos ellos. Cuando vio su cuerpo inerte allí, tirado en el Gran Comedor, sintió como si le flaqueasen las rodillas. Pero él, que era un Gryffindor, habría querido que ella fuese fuerte. Y Angelina, que siempre lo hacía todo por él, fue fuerte. Gryffindor.