Charlie Weasley


Se rumoreaba entre la comunidad mágica que los Weasley no tenían todo el valor necesario para estar en Gryffindor. Y Charlie decidió, con un par de bemoles demasiado bien colocados, demostrarles a todos lo que es capaz de hacer un Weasley. Sin importarle ni un poquito nada de lo que pueda pasarle. Porque lo único que hace es arremangarse la camisa, que tiene un par de desgarrones de anteriores intervenciones, respirar hondo, sintiendo el aire cargado de azufre, y saltar, como haría un suicida, o un valiente o loco, da igual, delante del dragón. Sin tener nunca, jamás, ningún miedo.